sábado, 29 de agosto de 2015

La chica nueva | Zayn Malik - Capitulo 20

Autora: Sandra M.P.

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Martes, y como cada mañana se despertó a causa de la alarma, alargó el brazo y la desactivó. Se levantó de la cama y su estómago rugió. Hizo una mueca. Por Dios, moría de hambre. Se mordió los labios y miró hacia abajo. "Muchos querrían tenerlo", según ella. ¿Eso era por su inocencia o porque su cuerpo era distinto? Se levantó de la cama y decidió vestirse con unos pantalones estrechos de color negro, y un jersey de lana, otra vez, para estar más calentito y no pasar frío.
Bajó por las escaleras y desayunó, con un vaso de Cola Cao caliente, unos cereales, y unas tostadas con mermelada de melocotón. Se moría de hambre, así que decidió añadirlas a su desayuno. Una vez no hacía daño, ¿no?
Miró el reloj de la cocina, y casi se atragantó con la tostada. Haberle añadido más comida también le había quitado parte de su tiempo, así como no comer lo añadía. Se terminó las tostadas rápidamente y se levantó, corriendo por las escaleras. Su pierna estaba totalmente sana, el morado de su ojo empezaba a irse y su labio a sanarse. Se lavó los dientes, se peinó un poco y se enjuagó la boca. Listo.

Cogió la chaqueta, se la puso, y después agarró su mochila y se la colgó a la espalda. Agarró el móvil desenchufándolo de la corriente, ya que el día anterior lo puso a cargar, y lo guardó dentro del bolsillo de sus pantalones. Salió de su habitación, bajó las escaleras y agarró sus llaves, las cuales estaban sobre la mesa. Abrió la puerta principal y el aire frío lo azotó. Un día de estos nevaría, estaba seguro de ello. Cerró la puerta con llave y empezó a andar mientras guardaba las llaves.

Se cubrió con el cuello de su chaqueta, intentando no congelarse la nariz. Odiaba que hiciera tanto frío. Estaba llegando a la parada cuando vio el autobús de lejos, y corrió un poco, ya que sino no lo alcanzaría. Y de un salto, subió. Anduvo por el estrecho pasillo, como el día anterior. Ashton volvía a estar solo, pero al mirar más adelante vio que la mochila de ella estaba en el suelo, así que se decidió a seguir andando y sentarse a su lado. Ella ni siquiera lo miró, y eso hizo que se sintiera un poco mal, pero cuando la vio quitarse los auriculares y mirarlo, aquel sentimiento se esfumó.

—He estado haciendo la coreografía. —dijo, y él esbozó una sonrisa falsa y asintió. Otra cosa era que él fuera capaz de bailarla.

—Genial. —dijo, y la vio fruncir levemente el ceño. Seguramente, se había dado cuenta, como todas las demás veces.

—¿Pasa algo? —preguntó, y él notó la advertencia en su voz, algo diciéndole "no me mientas, que te voy a pillar".

—No sé bailar. —murmuró, un tanto avergonzado.

Ella simplemente esbozó una pequeña sonrisa. —No importa, Zayn, sólo tienes que seguir el ritmo y seguirme, te enseñaré. —dijo, y él asintió con una pequeña sonrisa.

—Vale. —dijo, conforme con ello.

***

Historia, aburrido. Por lo menos estaba contento sabiendo que después tocaba Plástica, estaba deseando que la campana sonara para salir ya de allí y dirigirse al aula de Plástica. Repicaba los dedos contra la mesa, y de tener las uñas largas sonaría, pero no era así. Miraba las manillas del reloj moverse lentamente. Un minuto.

No le importaba en absoluto, el reinado de Felipe V, ni su vida, ni nada de lo que hubiera hecho. Como si reinaba en España como si reinaba en China, eso le daba absolutamente igual. Miró su libro, mirando el retrato de Felipe V a su izquierda. ¿Por qué todos tenían esa cara tan rara? La cara un poco más redonda, y eran como el emoticono de la luna del WhatsApp.

La campana sonó, y automáticamente cerró su libro y guardó sus cosas, con prisa. Y una vez hubo guardado las cosas dentro de su maleta, se la colgó al hombro y salió de clase, yendo directamente hacia el aula de Plástica. Fue esquivando a la poca gente que había por el pasillo y entró, como siempre, el primero. Sarah Welch, su profesora de Plástica, estaba liada sujetando un montón de paletas de pintura.

—¿Te ayudo? —preguntó Zayn amablemente, al ver que le costaba sujetarlas todas a la vez.

—No, no, no importa. —ella siempre fue una persona independiente y autosuficiente, nunca admitiría que necesitaba ayuda. Zayn la dejó y ella metió todas las paletas en una caja. —Siempre lo dejan todo suelto. —dijo en suspiro. —Gracias a Dios, los de segundo no sois así.

Zayn sonrió. Sarah tenía unos treinta años, de treinta y cinco no pasaba, y estaba seguro de ello. Ella era una rubia alegre y despreocupada, demasiado buena persona, y por eso muchos se aprovechaban de ella. Todavía le costaba creer cómo ella había sido capaz de salir con su profesor de Educación Física. Era un paleto.

La clase se fue llenando, y él ya estaba en su sitio. Ahí se sentaban de dos en dos, también, y había un lugar más adelante, también vacío. Supongo que Noa se sentaría ahí, ya que al parecer le gustaba sentarse delante del todo, según había notado. La última vez ya se sentó ahí, sola, como de costumbre. Se giró para sacar las cosas de su mochila y sintió movimiento a su lado. Se giró y quedó sorprendido al verla ahí sentada, sacando su material. Sonrió y decidió hacer como si no se hubiera dado cuenta, como si le diera igual.

—Bien, chicos, hoy tengo una propuesta que haceros. Vais a dibujar un rostro humano. —dijo la profesora. Las quejas sonaron por toda la clase. Retratar un rostro humano no era fácil, pero no era como si no lo hubiera hecho nunca. —Podéis retratar a quien queráis. Ya sea un famoso, o un amigo, la chica o chico que os guste... Me da igual, cualquier rostro humano. —dijo ella haciendo gestos con sus manos. Ella solía gesticular mucho al hablar, como estaba haciendo ahora, era muy expresiva. Él ya había retratado rostros antes, cuando se aburría en casa era una de las cosas que hacía, y no se le daba mal. Miró a la chica que estaba a su lado. Él ya sabía a quién iba a retratar.

Una mano fina y con las uñas largas pintadas de rojo, se alzó, y la profesora la miró, indicándole que hablara. —¿Y si no sabemos retratar el rostro de una persona? —preguntó ella, con aquella voz que a él le irritaba tanto, y a la chica que tenía a su derecha también, aunque no lo admitiera. Taylor era una víbora, y lo sabía, por algún motivo. Una víbora falsa.

—En ese caso, te las apañas como puedas. —respondió, dejándola con la palabra en la boca, como siempre. —Manos a la obra. —dijo dando una palmada. Y estaba todo dicho.

—¿A quién vas a dibujar? —le preguntó ella, y él giró su cabeza para mirarla.

—Sorpresa. —respondió, ya que si decía "no lo sé", se daría cuenta de que mentía. Ella alzó una ceja y abrió su cuaderno de dibujo, sin decir nada.

"Sorpresa". Está bien, no diría nada. Zayn parecía en mejor estado hoy que el día anterior, así que le permitiría dejarla con la duda a esa pregunta. No insistiría. —¿Has comido hoy? —le preguntó, y Zayn asintió con la cabeza. —¿El qué? —le preguntó.

—Un Cola Cao, dos tostadas con mermelada y un bowl de cereales. —respondió orgulloso, y ella asintió con una sonrisa.

—Bien. —dijo, y torció la cabeza. —¿No tomas café? —Zayn arrugó la nariz y negó con la cabeza.

—No me gusta el café. —respondió. Ella medio sonrió. Sin café, ella no sería persona. Bueno... Sería incorrecto decir eso, así que mejor diría: Sin café, ella sería un zombie por las mañanas.

—Zayn, menos hablar y más crear. —lo regañó la profesora con confianza. Él asintió con la cabeza y abrió su cuaderno de dibujo. A decir verdad, tenía más dibujos de ella en ese cuaderno, ya que a veces, cuando el profesor o profesora se despistaba, lo sacaba y la dibujaba, en Tutoría, por ejemplo. Y una vez en el autobús, cuando se encontró con un sitio vacío. De todos modos, podía decir que tenía su rosto casi en la mente.

Empezó a dibujar, concentrado en aquella hoja de papel, y la miró de reojo para confirmar que no lo estaba mirando, y efectivamente, así era. No sabía por qué, pero confiaba en que no lo haría y esperaría a ver la "sorpresa". Pero él no se resistió a mirar lo que ella hacía. Lo único que ella tenía dibujado eran una especie de rayas, el borrador, a lo que él no sabría decir qué estaba dibujando, o más bien, a quién.
Siguió a lo suyo, dibujándola, hasta que la campana sonó y automáticamente cerró su cuaderno antes de que ella se girara. No le había dado tiempo a terminar, pero lo terminaría en casa.

—¿Has terminado? —le preguntó ella, y él negó con la cabeza mientras recogía sus cosas. Algo suponía ella, no había mirado lo que hacía durante toda la clase aunque lo tuviera fácil de hacer. No quería mirar hasta que él terminara su dibujo. Él quería que fuera una sorpresa, y ya que hoy había desayunado, ella había hecho el esfuerzo de no mirar.

—Bien, chicos, lo quiero terminado para el próximo día. —dijo ella, y más de media clase bufó. Era increíble cómo era la gente para el arte, y no para las Matemáticas, para Biología, Lengua... Le sorprendía, cuando Plástica era la única asignatura divertida, aunque quizás tuvieran gustos distintos.

***

La profesora de Tutoría no había venido. ¡Por Dios! ¿Alguien sabía lo satisfactorio que era que a última hora, faltara tu profesor? Era lo mejor, y más cuando a nadie le caía bien. Porque esta vez no sólo se trataba de Zayn, sino de toda la clase. La maldita profesora parecía ir en contra del mundo. ¿Cómo era posible que ella tuviera amigos? Bueno, quizás era una vieja amargada y no los tenía, ya que jamás se la había visto relacionarse con un profesor o profesora de por aquí, cuando era normal ver a los profesores hablar junto a otros en los pasillos, pero a la señora Lewis, ni siquiera se la veía, era como si se teletransportara, o algo por el estilo. Aparecía en las clases y nadie sabía cómo. ¿A quién tendrían como profesor sustituto? Dado a que la mayoría de profesores lo odiaban, tampoco se hizo ilusiones. Y bien que hizo en no hacérselas, porque por la puerta apareció Sam Smith, su profesor de Educación Física. Bien, esto no podría ir mejor. Nótese el sarcasmo.

—Bien, chicos, ya que la clase de Tutoría me parece una estupidez, os dejo la hora para que habléis sobre la coreografía que tenéis que presentar frente a toda la clase, el jueves. —Zayn se estremeció. ¿Frente a toda la clase? Dios, ¡no! Ella estaba sentada delante del todo, no a su lado, lo cual no es que le hubiera gustado mucho, pero no diría nada, porque sabía que dentro de su propia clase, tenían prohibido cambiarse de sitio, no como en Plástica, en Física y Química, en Música y Educación Física, ahí daba igual, porque los profesores no te decían nada. —Podéis poneros en grupos. —dijo, y se escuchó el estruendo de las sillas moverse. No sabía si levantarse e irse junto a ella o quedarse ahí, pero entonces vio cómo se levantaba y decidió quedarse en el sitio.

—Bien, yo ya tengo la coreografía hecha. —dijo ella sentándose a su lado, ya que el lugar estaba libre y nadie había retirado la silla. —Tendríamos que quedar un día de estos y practicar. —dijo. —Hoy, quizás, y si no sale bien, mañana también, porque será el último día. —dijo ella, y él asintió, todavía conmocionado con que tuvieran que bailar frente a toda la clase. Pero sabía que si él iba y pedía para hacerlo en privado, el profesor se negaría, porque claro, era Zayn Malik. —¿Todo bien? —preguntó al ver que no respondía. Ella sabía que él no sabía bailar, puestos a que antes se lo había dicho, y tal vez estaba algo nervioso.

—No quiero bailar delante de ellos. —murmuró, y ella asintió con la cabeza. Supongo que a ella no le resultaría un problema ir a hablar con Sam y pedirle para hacerlo en privado. Comprendía que Zayn no quisiera bailar frente a sus compañeros, debido a motivos bastante obvios, a parte de no saber bailar, que eso tenía arreglo. De todos modos, si alguien se atreviera a reírse o hacer algo, ella misma se encargaría de que no riera más.

—No te preocupes por ello. —respondió ella tranquilamente. —Iré a hablar con Sam. —le dijo, y él asintió con la cabeza. Ahora que la tenía aquí, quería preguntarle qué estaba haciendo ella en los dos recreos, ya que tenía pensando ir con ella para no pasarse el rato en el baño o solo, pero fue lo que acabó haciendo al no encontrarla. Al primer recreo entró, comió en la mesa donde ella solía sentarse, y al terminar se fue y se metió en el baño. Y en el segundo patio, simplemente se fue directamente al baño.

Él asintió con la cabeza. —¿Dónde estabas en el patio? —le preguntó él.

—Terminando la coreografía. —respondió ella, no tenía indicios de estar mintiendo. Él asintió y ella se levantó para ir a hablar con Sam, quien al verla acercarse le sonrió amablemente.

—Noa, ¿en qué puedo ayudar? —le preguntó.

—¿Podríamos hacer el baile en privado? Es que me da un poco de corte hacerlo delante de mis compañeros, he venido nueva y no tengo tanta confianza. —mintió, siendo lo más dulce que podía. Si le decía que se trataba de Zayn, no accedería, y además, tampoco le suponía un gran esfuerzo mentir, ya que llevaba haciéndolo durante mucho tiempo.

—Oh, lo entiendo. Por supuesto que sí. —le sonrió él amablemente. Ella le sonrió del mismo modo.

—Gracias. —dijo dulcemente, se dio la vuelta y le alzó el pulgar a Zayn sin que el profesor lo viera. Zayn reprimió una sonrisa y ella volvió a su lugar. —Pan comido. —respondió ella.

—Gracias. —dijo Zayn aliviado.


[Hey, hey, baes, lamento la tardanza peeero, intenté subir desde el móvil y no sé qué mierda hice que el capitulo 19 lo pasé a borradores, luego lo volví a subir (los datos se guardaron) y dije: vale, mejor cojo el ordenador, y el jodido tarda mucho en encenderse a parte de que teóricamente no puedo usarlo cuando se pasan de las 8. Buee, ¿+5 y otro capi?]

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