miércoles, 26 de agosto de 2015

Juego de celos | Ziall Horalik - Capitulo 7 (Amanda, también llamada perra)

Autora: Sandra M.P.

NO COPYRIGHT. | SMUT | Versátiles

Podríamos hacer un árbol de cajas de cartón recicladas, pintarlo de verde, pegarle algunas hojas y decorarlo con otros materiales reciclados. —dijo Liam, dirigiéndose a mí, no a Zayn, quien miraba fijamente la mesa, evitando contacto visual con Liam, y extrañamente conmigo.

Claro. —dije. Era una gran idea. Miré a Zayn, quien seguía mirando la mesa y no decía nada. —¿Tú qué opinas, Zayn? —le pregunté.

Me miró levemente y después miró a la pizarra. —Sí... Bien. —dijo. Supuse que no porque no estuviera de acuerdo, sino porque pensaba que su opinión, aquí, no era importante. Me dieron ganas de abrazarlo en ese mismo momento. Esos ojitos tristes... No podría ni imaginarme lo que supondría romperle el corazón. No sería capaz.
Miré a Liam con remordimiento, y éste me miró duramente, como diciendo: "Aguanta, sé fuerte y no te vengas abajo". Ya, pero el problema era que me resultaba muy difícil verlo así. Era muy duro ver a la persona que amabas triste... Espera, ¿amaba? Igual... Igual era una palabra un poco fuerte... Mejor diría "quería", sí, la persona a la que quería. Mejor. Era demasiado pronto para decir amar. Y erróneo también, amarlo a él.
Liam volvió a mirar a la pizarra y yo le di un pequeño codazo a Zayn, sin que Liam se enterara. Le hice un gesto de asentimiento con la cabeza, pidiéndole disculpas, y él me sonrió débilmente.
¿Por qué me disculpaba exactamente? Es decir, él... ¡Él se metía conmigo! ¿Y qué hacía el débil de Niall? Disculparse por el comportamiento de Liam, ¡encima! Ahora me arrepentía de mis disculpas. Giré la cabeza y decidí ignorar a Zayn, ya que sería mejor. ¡Viva mi bipolaridad!

***

Niall. —lo ignoré y seguí recogiendo mis cosas. —Niall. —la, la, la, la... —¿Eres bipolar? —y ahí lo miré.

Ah, ¿tú no,? ¿señor "me importas mucho, lloro por ti y después te mando a la mierda"? —¡Zasca! Me miraba con una seriedad inmensa, porque no sabía qué responder a eso.

Niall, esta tarde quedamos en tu casa y hablamos. —me dijo con cansancio.
Me reí en su cara. —¿Perdona? No, yo en mi casa no te quiero. —le dije.

Bufó. —Niall, por favor.

No. —le interrumpí. —Estoy cansado, Zayn. Cansado de tus mentiras. Puedes ahorrártelas, ¿sabes? Simplemente olvídame y haz como si fuera uno más en clase. Como si nunca me hubieras conocido.

¡Riiing!

Uff. ¡Bendita campana! Me levanté y salí del aula. El discursito me había quedado de puta madre, y encima había tocado la campana justo a tiempo.
Fui directamente al comedor y me senté junto a Liam y el grupo, los que ahora eran mis amigos.

Hola. —saludé sentándome al lado de Liam y Jose.

Hola. —saludaron todos al unísono. Y después me fijé en que Alex no estaba.

¿Y Alex? —pregunté. Se encogieron de hombros.

No lo sé. A lo mejor la han castigado. —dijo Harry.

Tampoco sería tan raro. —dijo Jose.

¡Aaaaah! —un grito agudo hizo que todos nos giráramos, para ver lo que sucedía. Abrí los ojos de golpe.

Ay... Madre. —dijo Louis.

La expulsarán por esto. —dijo Liam.

Valdrá la pena. —dijo Jose.

Se lo merecía. —dijo Maya.
Medio-sonreí, aguantándome la risa al ver a Amanda cubierta del puré de la cafetería, el cual, siempre sabía a mil demonios. Y ahí estaba Alex, sujetando su plato de puré ahora vacío. Tenía ganas de decirle: "¡Toma, aquí tienes el mío!" Y así, ya de paso, no tendría que comérmelo. Aunque me preguntaba por qué le había tirado el puré a Amanda. ¿Qué habría hecho? Aparte de ser una puta, zorra, estúpida, descerebrada, pija, interesada, perra... Oh, y falsa.

¡Maldito marimacho! —gritó Amanda con su voz, como siempre, horriblemente aguda.

Prefiero ser marimacho a ser tan puta y pija como tú. —respondió Alex encogiéndose de hombros.

¡Uuuoooooh! —toda la cafetería lo dijo al unísono, al igual que yo, que no pude evitarlo. ¡Chúpate esa, zorra!

¿Puta? Yo lo llamo saber ligar, querida. ¿Pero qué sabrás tú de eso, si nadie te mira? —contraatacó con una sonrisa de autosuficiencia.

Uuuuoooooh. —dijeron, aunque obviamente, yo no dije nada. Y los únicos que lo dijeron, fueron los de su mesa de idiotas.

No necesito ir en bragas para que me miren.

¡UUUUUUUOOOOOOOOH! —sonó muuuuy fuerte. ¡ZASCA! En toda la jeta. En ese mismo momento, me alegraba de tener a Alex en mi grupo. ¡Era la puta ama!

¿Qué está pasando aquí? —el director intervino, y se hizo el silencio en todo el comedor.

Oh, director. ¡Menos mal que ha llegado! ¡Ha empezado a tirarme comida y... Y yo no he hecho nada! —sollozó. Rodé los ojos. ¿Véis? FALSA. FAAAAALSA.

Oooh... Cómo odio a esta puta. —gruñó Louis.

Harry lo golpeó y lo miró con mala cara. —Lou... Ya sabes que no me gusta que digas palabrotas. —se quejó.

Louis suspiró. —Vaaale. —se resignó. Sonreí automáticamente. Se veían tan... ¿Adorables? Sí, esa era la palabra perfecta.

Aaaaaw. —exclamó Jose parpadeando. —¡Pero qué monada! —exclamó cubriéndose la boca con las manos. —De verdad, chicos, algún día de estos me desmayaré de ternura. —reí. Igual exageraba un poco, pero debía admitir que sí, eran muy pero que muy adorables juntos. Y la forma de demostrar que se querían, lo era aún más.

Ojalá tuviera un romance como vosotros. —suspiré.

Ellos rieron, sonrojándose. —Oh, ya verás como algún día encontrarás a tu amor verdadero. —dijo Harry, sonando totalmente cursi. Pero me daba igual, porque en él quedaba bien.

¿Pero él no estaba con Liam? —preguntó Jose.

Oops, era verdad. Miré a Harry y éste parpadeó con nerviosismo. —Sí, lo siento. Es que aún no se me acaba de meter en la cabeza. —se excusó. Y Jose lo creyó. Pero yo supuse que Harry sabía la verdad, que Liam y yo no estábamos juntos. Aunque no sabía el motivo de que lo ocultaran.

Jose rió. —Ya. Liam sólo va de "rollos". —dijo haciendo las comillas en el aire.

Sentí un brazo rodeándome por los hombros y miré hacia mi izquierda. Sonreí. —Esta vez, no es un rollo. —dijo Liam mirándome con una sonrisa.

Reí con nerviosismo y miré a Jose, quien nos miraba con los ojos brillantes. Tenía una obsesión con los gays, o algo así.

¿Creéis que la expulsarán? —preguntó León. Raro. Rara vez hablaba.

Bueno... Posiblemente. —dijo Liam. Me sentí mal. Alex me caía súper bien y apenas la conocía. Pero no sé, su simple forma de ser... Tenía algo. No lo sé. Ojalá todas las chicas fueran como ella.

Tal vez porque se parecía a un chico.
Rodé los ojos internamente. Vale, igual era por eso. Pero no sé. Me agradaba. Me agradaba que fuera así.
El timbre sonó, y no me quedó más remedio que despedirme de todos, excepto de Liam.

¿Te pasa algo? —me preguntó Liam.

Lo miré y negué con la cabeza. —No. —negué. No lo sé. Me sentía raro. En un pequeño estado entre bien y mal. No sé, no era neutro porque tiraba para mal y... Bah. No sé. —Estoy pensando en Alex. —le dije.

Oh. —me sonrió.

No quiero que la expulsen. —dije.

Él rió y alzó una ceja. —¿Te gusta? —me dijo con tono pícaro.

¡No, claro que no! —le grité. Él estalló en carcajadas. No me gustaba. ¿Cómo me iba a gustar? Era gay. ¡Gay!

Pero ella viste como un chico.

Pero no tiene las partes de un chico.

Pero eso te da igual.

Joder. Sí, me da igual. ¿Porqué mi subconsciente siempre terminaba ganándome?

Liam. —lo llamé.

¿Sí? —me miró mientras andábamos por el pasillo.

¿Es posible que a un gay le guste una chica? —le pregunté. Él me miró con una sonrisa de autosuficiencia. Bufé. —Vale, me lo estoy planteando.

Lo sabía. —sonrió. —Bueno, tal vez eres bisexual, Niall.

¿Tú crees? —le pregunté, ¿esperanzado? No lo sé. Me salió del alma.

Asintió con la cabeza. —Además, Alex es la mejor chica que conocerás jamás. Tal vez sea algo... Chico, pero es muy divertida.

Sonreí. Tal vez me lo plantearía mejor entonces. Aunque... ¿Le gustaría yo a ella? —¿Y crees que tengo posibilidades? —le pregunté.

Él rió. —Muchas. Alex es mi mejor amiga. Ella me lo cuenta todo, y piensa que eres un chico muy atractivo. —sonreí. Bien, entonces... Quizás... Podría... ¿No?

La puerta del despacho del director se abrió, y por ella apareció Alex rodando los ojos. Sonreí al verla y ella alzó la mirada, me vio y me saludó con la mano. Su expresión enfurruñada desapareció al verme.

Hola. —me saludó.

Hola. —saludé yo. —¿Qué ha pasado con
Amanda? —pregunté con curiosidad.

Ella entrecerró los ojos, recordándolo. —Me ha llamado maldita lesbiana y ha dicho que no era más que una desesperada. Y pues, la he regado con puré. —se encogió de hombros.

Abrí mucho la boca. ¿Que la zorra le había dicho todo eso? Pero no era lesbiana, ¿no?

Se lo merecía. —fue lo primero que dije. Pero quería saberlo, ¿era lesbiana? ¿No tenía posibilidades? No. No, Liam había dicho que yo le parecía atractivo. —Pero... No eres lesbiana, ¿no?

Ella rió. —Qué va. —Ufff. Menos mal. Y menos mal que no se lo había tomado a mal. —Es que ya no sabe cómo hacerlo para sacarme de quicio. —dijo. Le sonreí.

Bueno, hay que ir a clase, eh. —me alertó Liam. Y caí en la cuenta de que éramos los únicos en el pasillo.

Oh, es verdad. Nos vemos. —dije atropelladamente. Y Liam y yo corrimos hacia clase. Todos estaban sentados y el profesor, explicando.

Lamentamos el retraso. —se excusó Liam.

Está bien. Sentaos y que sea la última vez. —dijo el Sr. Alonso seriamente. Asentimos con la cabeza y me dispuse a ir a mi sitio. Y, para mi sorpresa y desgracia, Zayn estaba sentado en el de Liam, que quedaba justo al lado.

Me cago en la puta. —susurré para mí mismo. Y Liam lo escuchó.

Tranquilo, Niall. —me susurró de vuelta. —Luego cambiamos.

Tomé una respiración para tranquilizarme y me senté a su lado, ignorándolo. Bueno, eso dependía de lo que toméis por ignorar. Porque por ignorar me refería a no hacerle caso. Porque creedme, sabía perfectamente que estaba ahí.

Niall. —me susurró, al ver que no le hacía ni caso.

Empecé a tomar apuntes de lo que decía el profesor, y a fingir que le prestaba atención cuando lo único que escuchaba era: Bla, bla, bla al cubo, bla, bla, bla por esto...

Joder, Niall. No vas a poder ignorarme siempre. —susurró enfurruñado. ¿Ah, no? Tengo la llave de mi habitación, y puedo cerrar la persiana si me da la gana. Normalmente la mantenía abierta porque me gustaba despertarme con los rayos del sol. Pero si tenía que cerrarla, la cerraría.

Bien, alumnos, empezad a hacer los ejercicios de la pizarra. Cada uno en su cuaderno individualmente. —wow. Individualmente. INDIVIDUALMENTE. Wow, pero qué fuerte. Ya empezaba a dudar sobre la existencia de esa palabra. Pensaba que se había pasado la moda de usarla.
Y empecé a hacerlos. Por suerte, aquellos ejercicios los había hecho en mis clases de verano, y todavía me acordaba. Mi madre me compró el cuadernito equivocado, y tuve que apañármelas, así que ahora iba más avanzado que todos.

Hey, Niall. —la voz coqueta de Amanda hacia mí hizo que frunciera el ceño y me diera la vuelta.

¿Qué? —dije, para nada amigable.
Parpadeó, coquetamente. Patética...

Lamento mucho haberme metido contigo y eso... —vale. ¿A qué cojones venía esto? Le alcé una ceja, con una clara expresión de "ve al grano y no me lamas el culo". —¿Querrías venirte con nosotros a una fiesta?

¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA! ¡PERO QUÉ BUENO! —No. —dije secamente, y me di la vuelta. ¿Pero y esta perra con olor a comida de perro qué coño se cree?

Vamos, Nialler. —insistió.

Me di la vuelta. —No me llames Nialler. —le advertí. —Y he dicho que no. Nunca iría a una fiesta con una perra falsa como tú. Por cierto, ¿qué perfume usas? ¿Eau de puré?

Y bueno, supongo que no hace falta decir que se lo solté todo, ¿no? Sin pensar en las consecuencias. Pero al menos no eran tan graves.

Horan, salga ahora mismo de mi clase. —fue lo único. Y valió la pena. Así ya de paso me libraba de Zayn.

Así que me levanté, recogí mis cosas y salí de clase.

[Bueno baes, aquí el cap :) Espero que os haya gustado, y no os olvidéis el +1 :D]

1 comentario:

Flying Angel HeartFlying Angel HeartFlying Angel HeartFlying Angel Heart Flying Angel HeartFlying Angel HeartFlying Angel Heart