sábado, 29 de agosto de 2015

La chica nueva | Zayn Malik - Capitulo 21

Autora: Sandra M.P.

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Puestos a que había sido el primero en salir de clase y de la institución, y el primero en entrar en el autobús, ¿dónde se suponía que tenía que sentarse? Se decidió a sentarse donde se sentó ayer, delante de ella. Y si quería que se sentara con ella, ya le diría algo, supongo. La vio entrar, y para su sorpresa, fue la segunda, cuando habitualmente solía tardar más. Se sentó detrás de él y sintió que alguien le tocaba el pelo. Miró hacia arriba y se topó con su mirada verde.

—¿No te sientas conmigo? —le preguntó, con una media sonrisa. Él se sonrojó y asintió con la cabeza. Ella se sentó, mirando cómo se levantaba y se movía a su lado, sentándose junto a ella. —Bueno, ¿qué hacemos? ¿Voy a tu casa a las cinco, como cuando tienes clases de repaso? —preguntó.
Si quieres puedes bajar conmigo y quedarte a comer, así te ahorras el dinero del bus. —ofreció, y después lo pensó mejor. Tal vez no estuviera de acuerdo en que todo el mundo viera que ella se bajaba con él. Sería vergonzoso, supongo.

Por mí bien. —respondió ella, y él sonrió aliviado.

Genial. —respondió él con una pequeña sonrisa. Bueno, ya que él no sabía cocinar, estaría bien invitarla a algún restaurante. Porque sus padres no estaban en casa para hacerle la comida. —¿Dónde quieres ir a comer? Mis padres no están en casa, y bueno, soy un asco cocinando. —dijo.

Si tienes ingredientes en casa puedo preparar yo la comida. —ofreció ella. —No quiero que te gastes dinero. —dijo, haciendo que se sonrojara y esbozara una pequeña sonrisa.

No importa, de verdad. —insistió él. No quería que su invitada, por segunda vez, hiciera las cosas. Ya se encargó de cuidarlo una vez cuando estaba indispuesto, ahora que no tenía ningún tipo de discapacidad, no quería que ella trabajara, otra vez.

Zayn, cocinar no es problema. —insistió ella de nuevo, con un tono suave. Él se lo pensó.

Me sabe mal que siempre termines haciéndolo todo porque soy un inútil. —murmuró, y ella rió levemente.

Zayn, no eres un inútil, simplemente te lo han dejado todo hecho, siempre. —dijo ella. —Y eres un poco vago. —añadió, y Zayn frunció los labios, molesto. Ella reprimió una sonrisa y se relamió los labios. Aquellos labios seguían siendo tentadores para ella, y más recordando su dulce sabor, y su textura suave. Zayn se sonrojó al ver el gesto y agitó sus largas pestañas, dejando de fruncir los labios.
¿Qué? —murmuró, tímidamente.

Ella sonrió. —Cuando salgamos me voy a comer esos labios. —susurró, haciendo que el rojo de sus mejillas se intensificara y sintiera un calor sofocante recorrerle el cuerpo entero. ¿Al salir? ¿Por qué no ahora? Él quería que lo besara ahora. Se humedeció los labios, pero no con el fin de provocarla, sino con el fin de humedecerlos, simplemente. Escuchó su risa y la vio alzar una ceja. —¿Intentas provocarme? —preguntó juguetonamente, y él negó rápidamente, sonrojado.


No. —murmuró, avergonzado.

Ella se acercó, demasiado, y él no se apartó, quería que sucediera, aquí y ahora. —¿Qué? —preguntó ella, divertida. Él se mordió los labios, a apenas uno o dos centímetros de los suyos. Miró sus ojos verdes, brillando, con una chispa malvada y divertida. Sabía perfectamente qué.


¿Vas a...? —murmuró, deseando que lo hiciera ya, y ella sonrió.

¿A...? —susurró divertida, su aliento golpeando en sus labios. Él se sonrojó. Mierda, quería que lo hiciera ya. Ella se percataba de que tenían algunas miradas encima, las sentía, y dudaba que él lo supiera, ya que estaba de espaldas. —Pídelo si quieres que lo haga. —susurró ella, y él parpadeó, sentía vergüenza. ¿Tenía que rogar por un beso? Alguien podría escucharlo.

Bésame, por favor. —susurró él, en un susurro que salió provocativo sin él quererlo, lo único que quería era que nadie lo escuchara. Ella sonrió de lado y juntó sus labios con los de él. Los ojos de ambos estaban cerrados, era un beso suave, y ella delineó los labios del chico, sin entrar. Su boca estaba abierta, sabía que quería que ella entrara, sin embargo, lo dejaría con las ganas. Abrió los ojos en mitad del beso, viendo sus ojos cerrados, adornados por sus largas pestañas. Y divisó todas las miradas, de todos los del autobús, sobre ellos, sorprendidos. Ella quiso reír. Oh, sí... Que pensaran lo que quisieran, porque aquel ángel, ahora era suyo, y de nadie más. No dejaría que nadie hiriera a su pequeño, puro, e inocente ángel. Sujetó sus mejillas una vez se hubieron separado del beso, y volvió a juntar sus labios con los de él, suavemente, un simple roce, y ella volvió a separarse, mirando sus ojos miel, brillantes. Ella simplemente sonrió y apartó las manos, dejando al descubierto sus mejillas sonrojadas.

Había acaparado absolutamente la atención de todos con aquel beso, y a ella le daba completamente igual, aunque cuando él se diera cuenta, quizás no opinara lo mismo. Él se sentó mirando hacia delante y lo vio mirar de reojo y sonrojarse, para después girarse hacia ella de nuevo, muerto de vergüenza, y sin embargo regodeándose por dentro. —¿Qué? —dijo ella, aunque supiera lo que iba a decir.


Nos han visto. —murmuró, con las mejillas completamente rojas y a la vez incómodo, la culpabilidad lo estaba comiendo por dentro. Tal vez ahora también se reirían de ella por haber caído tan bajo, pudiendo tener a cualquier hombre a sus pies... Y sin embargo no comprendía qué hacía con él.

¿Te molesta? —le preguntó mirándolo, y él parpadeó.

¿Te da igual? —preguntó, y ella palpó la sorpresa y la incredulidad en su voz. Sonrió de lado. ¿Le daba igual? Más que eso, podía decirse que quería decirle a todo el mundo que él era suyo, y que nadie más podía tocarlo. Bien, tampoco es que tuvieran intención, supongo. Pero ella se refería también a que nadie podía herirlo. Ella no sentía nada, simplemente era un juguete para ella, simplemente eso. Tal vez un amigo, con el tiempo. Puede que... No. Ella no quería ensuciarlo más de lo que ya había hecho, no quería ensuciarlo por completo, por supuesto que no.

Completamente. —respondió ella tranquilamente, haciendo que Zayn esbozara una pequeña sonrisa, quizás agradeciendo, sí, agradeciéndole al cielo que aquello estuviera sucediendo.

***

¿Quién se negaría a comerse aquellos espaguetis boloñesa con aquella pinta y aquel olor tan delicioso? A Zayn se le hacía la boca agua viéndola remover los espaguetis para mezclarlos con la salsa, en aquella olla humeante.


¿Tienes hambre? —le preguntó, divertida al ver su cara.

Sí. —admitió con un leve sonrojo. En verdad, el comer le hacía sentir un poco culpable, pero... ¿Quién podría negarse a su comida? —¿Dónde aprendiste a cocinar? —le preguntó, sentándose sobre la encimera mientras ella servía los espaguetis.

Ella sonrió, mostrándose despreocupada. —Con el tiempo aprendí, tenía que apañármelas de algún modo viviendo sola. —respondió ella, y pareció no importarle, sin embargo a Zayn le llegó. Ella se crió sola, sin padres. Bueno... Sin madre, no sabía a qué edad su padre acabó en la cárcel.


Tu padre... —empezó a preguntar con cuidado, y tragó saliva al ver cómo la seriedad invadía su rostro. —¿Qué edad tenías cuando lo metieron en la cárcel? —le preguntó suavemente.

Tenía... —se quedó con el cucharón en la mano, y el ceño levemente fruncido, pensando. Realmente no se acordaba. Debía tener unos... ¿Nueve? ¿Diez años? —Diez años, creo. —respondió, y dejó el cucharón en la olla. Agarró ambos platos y los puso sobre la mesa, la cual Zayn había puesto anteriormente.

Zayn asintió con la cabeza y se bajó de la encimera, de un salto. Ella decía no echarlos de menos, a lo mejor no tenía una relación muy buena con ellos, pero... ¿Tanto como para no echarlos de menos? De todos modos, no se metería en eso, porque no debía meter las narices en temas que podrían acabar rompiendo el buen ambiente entre ellos, otra vez. —Tiene muy buena pinta. —dijo sentándose y agarrando el tenedor.

Ella sonrió. —Más te vale terminártelo todo, y repetir. —dijo, y él rió y negó.


Terminármelo sí, pero no creo que repita. —dijo, empezando a comer.

Estaban realmente deliciosos, ella era una gran cocinera, tan buena que incluso podría dedicarse a esto. Sacaba buenas notas, cocinaba bien, sabía bailar... Y a parte, era amable, divertida y simpática... Él sabía eso aunque ella no lo demostrara mucho. A medida que comía la comida del plato iba desapareciendo, demasiado rápido, parecía que lo engullía, y tenía más hambre. Sí, quería repetir, pero... Su peso... No debía.

Apartó su plato levemente, indicando que ya había terminado. La esperaría, ya que a ella todavía le quedaba. Ella sonrió de lado viendo su plato vacío con satisfacción. —¿Quieres más? —le preguntó, y él negó con la cabeza, repicando los dedos sobre la mesa y mirando la olla. Ella soltó una carcajada, se levantó y fue a por la olla.


No. —negó rápidamente, apartando el plato, al ver que iba a echar más.

Sé que quieres más, y me niego a que te quedes con hambre. —dijo ella alzando una ceja y sujetando el cucharón. —Vamos. —advirtió, y él dejó el plato sobre la mesa, de nuevo. Ella vertió más cantidad de espaguetis en su plato y volvió a dejar la olla en su sitio, vacía.

¿Y tú no querrás más? —le preguntó al ver cómo dejaba la olla en el fregadero, vacía.

No. —negó ella volviendo a sentarse en su sitio. —No suelo comer más de un plato, y me estoy quedando llena. —dijo, cogiendo su tenedor.

Y esta vez, Zayn intentó comer más despacio para no parecer un monstruo engullendo a su presa, sin embargo tampoco era que lo hubiera logrado. Ella reprimió una sonrisa. Le gustaba verle comer, en verdad prefería eso a saber que no comía, y todo por culpa de Louis. Él no estaba gordo, simplemente no era musculoso como los demás, y era algo que no la molestaba en absoluto.


Bien. —dijo ella levantándose y agarrando su plato al terminar, pero Zayn se levantó y agarró el suyo rápidamente.
Deja, yo lo limpio. —dijo él pidiéndole el plato, y ella se lo dio.

Voy quitando la mesa. —dijo ella cogiendo las servilletas de papel y arrugándolas. Las tiró a la basura y después fue hacia Zayn con los vasos, para dejarlos también en el fregadero. Zayn tenía las mangas del jersey de lana arremangadas mientras fregaba los platos. Ella se quedó a su lado mirándolo limpiar, y al terminar, la miró, siendo consciente de que lo había estado mirando todo este rato.

¿Vamos? —dijo él secándose las manos y bajándose las mangas.

Ella asintió con la cabeza. —¿Algún lugar donde podamos bailar? —preguntó ella.


El salón. —respondió él. —Podemos mover el sofá. —ella asintió con la cabeza y Zayn salió de la cocina, seguido de ella. Empujó el sofá de modo que tuvieran espacio y la miró. La coreografía tenían que inventarla entre los dos, claro que como él no sabía bailar, no era una buena idea, por lo cual agradecía que ella la hubiera creado entera.

Bien, no es una coreografía complicada. —dijo ella. —Sólo sigue mis pasos, ¿vale? —dijo, cogiendo su móvil. —Si quieres siéntate y mira primero. —dijo ella, y él asintió con la cabeza, yendo hacia el sofá y sentándose.

La música empezó y ella empezó a bailar.

La coreografía, tal y como ella había dicho, no era muy complicada, pero todo lo que supusiera bailar, para él, ya era complicado. Aunque no fuera algo muy difícil, estaba seguro de que le costaría. Porque tal vez no pareciera muy complicado, pero había aprendido que las apariencias engañaban.


So if I run it's not enough (Puedes correr, no es suficiente.)

You're still in my head forever stuck (Te has quedado en mi cabeza para siempre, atascada.)

So you can do what you wanna do (Así que puedes hacer lo que quieras.)

I love your lies I'll eat 'em up (Me encantan tus mentiras, voy a tragármelas.)

But don't deny the animal (Pero no te negaré que hay un animal)

That comes alive when I'm inside you... (Que cobra vida cuando estoy contigo.)


La miraba bailar en una especie de trance, como si estuviera hechizado. Aunque los pasos fueran simples, ella realmente sabía bailar, el movimiento de su cuerpo era hipnotizante, los movimientos eran seguros y su mirada firme y dominante, como la de un animal salvaje.


Yeah you can start over you can run free (Sí, podemos empezar de cero, puedes correr libremente.)

You can find other fish in the sea (Puedes encontrar a otro pez en el mar.)

You can pretend it's meant to be (Puedes pretender que esto tenía que suceder.)

But you can't stay away from me (Pero no puedes estar lejos de mí.)

I can still hear you making that sound (Puedo escucharte hacer ese sonido.)

Taking me down rolling on the ground (Hundiéndome hasta lo más profundo de la tierra.)

You can pretend that it was me (Puedes pretender que no soy yo.)

But no. (Pero no.)


Volvió a perderse mirándola bailar, el estribillo sonó con más fuerza y ella bailaba decidida. Él jamás lograría bailar con tanta pasión como ella hacía, y tampoco con tanta seguridad.

La canción terminó y ella lo miró, haciéndolo salir de su trance en un parpadeo. —Bien, vamos, ahora te toca bailar conmigo. —le dijo, y él se levantó un tanto cortado. —Sigue mis movimientos. —dijo ella. Bien, estaba mentalmente listo para hacer el ridículo.


[Okaay, después de haber estado media hora intentando encender el ordenador y reiniciarlo, ¡LO LOGRÉ! (Pero de todos modos, algún día acabará volando por la ventana) Santa mierda, necesito un portátil nuevo -.-' Bueno, el caso es... ¡Que vi +7 en el anterior capi, y LLEGAMOS A +10 EN ALGUNOS CAPIS! OSEA OMG! Y pues, ni mi ordenador maldito me arrebató la felicidad. ¡Aquí está el capitulo, y como son las 1:44 (madrugada) me voy a dormir, bc... Todos duermen y aquí la diva sigue despierta. No os olvidéis el +1, y ¡mañana más caps!

PD: Después de este capi, subo otro seguido y me voy a dormir, uzea... Tenéis dos capis para leer :D Adiós baes :D Thanks xx.]

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