Autora: Sandra M.P.
NO COPYRIGHT.
Él
se colgó la mochila al hombro, acababa de coger todo lo que
necesitaba para sus clases de hoy. Odiaba los miércoles. ¿Quién
soporta tener Matemáticas a primera hora? ¿Quién fue el genio al
que se le ocurrió ese maldito horario? Suspiró y cerró la
taquilla. ¿Dónde habrá ido ella? Le había dicho que debía hacer
una llamada importante, y se había ido. Estaba seguro de que no
había entrado todavía, y que estaba fuera.
—Malik.
—una voz a sus espaladas hizo que se diera la vuelta, y
automáticamente se tensó, mirando a aquel sujeto de ojos azules
mirándole con burla. —¿Así que ahora vas besuqueándote con Noa?
—soltó una risa burlona. Bien, Louis no estaba, y ahora era Luke
quien se encargaba de que su infierno siguiera presente. —Sigo sin
saber cómo ha podido caer tan bajo. —escupió con repugnancia.
—Ella vale más que tú, seguro que le das pena. —se burló, y él
tragó saliva. Desde siempre, todos los insultos le llegaban a lo más
hondo, cosa que odiaba, pero no podía hacer nada, le resultaba
imposible ignorar los insultos, los que siempre habían estado
formando parte de su vida.
—Es mi amiga. —se atrevió a hablar, con un leve temblor en la voz.
Luke rió y se cruzó de brazos. —Ya. Cómo se nota que no sabes quién es. —su expresión cambió. No, realmente no sabía quién era, simplemente sabía que los alumnos la temían, y tal vez no fueran los únicos. La palabra "Satán" vino a su mente, recordando su comparación. —¿Sabes? No eres mi amigo, de hecho, me das asco, pero si fuera tú, me alejaría antes de salir herido. —dijo, y aquello le sorprendió, demasiado.
—¿Y por qué tendría que hacerte caso? Como tú has dicho, no somos amigos. —dijo, ignorando la parte en la que le había dicho que le daba asco. Luke simplemente se encogió de hombros.
—Porque eres un idiota, un ciego y un estúpido, y pareces ser el único que no se entera de nada. —dijo tranquilamente. —Ella está bien, si lo que quieres es un polvo, pero sabiendo que eres un puto virgen —sus mejillas tomaron color. Que era virgen no era ningún secreto para nadie en aquel instituto, claro que lo era para Harry y Liam, de los cuales ya no sabía nada —, estoy seguro de que estás empezando a ilusionarte, que crees que ella será tu salvación, y que tu vida acabará siendo un cuento de hadas. —se acercó a él a paso vacilante, y Zayn no se movió. El hecho de que hubiera venido solo, sin su grupo de amigos, en parte lo tranquilizaba. —Pero te equivocas. —completó, y dicho eso, lo empujó empotrándolo contra las taquillas y empezó a andar por el pasillo a paso tranquilo. Sus palabras no habían hecho más que confundirle. ¿Desde cuándo él, uno de sus tantos enemigos, le daba un consejo? Y además, él sabía que tenía razón. Él se estaba ilusionando, demasiado. Él podría decir estar enamorado, mientras ella tal vez estaba con él sólo por pena.
—Tú, ¿así que ahora vas con Noa? —dirigió la mirada al sujeto que le estaba hablando, lo conocía, se llamaba Ashton y varias veces había tenido que sentarse a su lado, sí, el que siempre estaba con la cara empotrada al cristal, era él. Rió sin gracia, acto que era burla. —Hay que ver, alguien como ella, con alguien como tú. —dijo con desprecio. Él no hizo más que bajar su mirada y esperar a que aquel chico se fuera. Se mordió los labios y sintió aquel picor en los ojos, otra vez.
Se limpió las lágrimas y se dispuso a ir en busca de Noa, ya que no soportaba más estar solo, en cualquier momento, podría venir alguien más y soltarle algo hiriente, otra vez. Salió fuera, en busca de Noa, y varias miradas se posaron en él. Era extraño verle fuera una vez había bajado del autobús, ya que siempre se mantenía dentro del instituto por más seguridad. Fuera siempre podrían cogerle y meterle en un cubo de basura. Una vez ya hicieron eso, y lo recordará siempre. Rodaba cuesta abajo después de haber sido aporreado por un sujeto bastante más mayor que él, y terminó perdido en medio de la calle, al salir del contenedor de basura recibió miradas asqueadas, burlonas y sorprendidas, pero él corrió lejos para alejarse de éstas.
La vio sentada en un banco un poco más alejada y se dispuso a acercarse, pero cuando iba por la mitad, sintió que lo agarraban de los brazos, y en seguida tuvo miedo, después de haber recordado la escena del cubo de basura. Fue a gritar, pero en seguida unas manos se lo impidieron, cubriendo su boca con fuerza. Quería llorar.
—Supongo que tú debes de ser el pringado de Malik. —murmuró uno, estaba seguro de que jamás le había visto por aquí, él no iba a ese instituto, era más mayor que él, y considerablemente. Tragó saliva y tembló. Aquellos hombres parecían ser mayores de edad, y les echaba más de veinte a cada uno, a parte de que parecían bastante fuertes. —¿Quién coño te has creído para hacer que mi primo acabe en el hospital, eh? —le gruñó, colocando la mano en su cuello y apretando, con demasiada fuerza. Tenía miedo, y ella estaba tan sólo... Tan sólo a unos metros, girada. Gritaría, gritaría, pero una mano se lo impedía. —Estúpido. —apretó con más fuerza y el aire empezó a escasear, empezaba a sentirse débil. Lo soltó de golpe y empezó a toser, claro que el sonido no fue lo suficientemente fuerte como para llamar la atención de ella, a causa de la mano de aquel hombre desconocido, sin embargo, ahora sabía que tenían algo que ver con Louis, y que uno de ellos era su primo.
—¿Qué tienes pensado hacer? —preguntó el que le sujetaba con la mano en su boca y le impedía moverse.
El chico de ojos azules sonrió de lado, tendría que pensar qué hacer con él, de qué manera vengar a su preciado primo. Y estaba completamente seguro de que en ninguna de esas maneras estaba la de soltarle sin un rasguño. Zayn ya sentía las lágrimas en sus ojos desde hacía un rato, y eso simplemente parecía divertir más al sujeto que tenía delante. —Louis mencionó que era virgen. —murmuró con diversión. Zayn se tensó y se removió bruscamente al escuchar aquello. No sabía en qué estarían pensando, pero no quería saberlo, simplemente quería correr.
El chico que lo sujetaba rió, y él, esperanzado miró hacia el banco. No. ¡No, no, no, no, no! Ella ya no estaba ahí, ella se había ido. Sollozó y volvió a removerse, desesperado. —¿Se la vas a cortar? —dijo divertido, y el de ojos azules rió.
—Nah, pero tengo algunos amigos maricones que podrían divertirse con el pringado este. —dijo con tranquilidad, como si aquello fuera lo más normal del mundo. Zayn tembló, sin dejar de removerse, intentando soltarse en un intento fallido. Quería correr, gritar. Quería que ella viniera a por él. Dios, él no tenía la culpa de que Louis estuviera en el hospital, la culpa... La culpa la tenía ella. Y sin embargo, no estaba enfadado con ella, es más, lo único que deseaba y la única persona que quería que apareciera en aquel momento, era ella. —Los voy a llamar, igual les apetece montar una orgía. —dijo con diversión, agarrando el teléfono y deslizando el dedo en la pantalla táctil. Si pudiera suplicar, lo haría. Piedad, él no quería que le sucediera nada, él quería irse, y no quería entrar en uno de aquellos grupos sexuales, mucho menos donde él fuera el centro y la persona humillada de éste.
—¿A quién llamas? —preguntó el chico que estaba sujetándolo, el otro hizo un gesto con la mano y se dio la vuelta.
Apretó los puños y anduvo a paso rápido hacia la escena que llevaba contemplando hacía un buen rato. Agarró al sujeto que sujetaba al chico y acabó en el suelo. El de ojos azules se giró, contemplando la escena atemorizado. Se había dado la vuelta dos segundos, y aquello había bastado para que una fiera acabara encima de su compañero. Ella se incorporó, ya que el sujeto que estaba en el suelo no tenía intención de levantarse, y el sujeto de ojos azules dio un paso atrás al ver a la chica de ojos verdes tan agresiva. Jamás había sentido aquel terror recorrerle el cuerpo, mucho menos tratándose de una mujer, pero algo en su interior le decía que su vida corría peligro.
—¿A quién ibas a llamar, cariño? —las palabras fueron murmuradas con burla, si las miradas matasen, su cuerpo yacería inerte en el suelo, se acercaba intimidante mientras el chico de ojos azules retrocedía. Algo le decía que correr tan sólo empeoraría las cosas.
—A-a nadie. —tartamudeó, y tragó saliva.
Zayn se encontraba a un lado, mirando la escena mientras temblaba y se mordía el puño, acallando sus sollozos. Todavía no terminaba de asimilar lo que estaba sucediendo, las palabras de aquel chico desconocido de ojos azules seguían repitiéndose como una grabadora, en su cerebro, constantemente. Seguía aterrorizado, y que las palabras de Luke lo golpearan con fuerza lo mantenían en un constante estado de confusión.
—Ahora te arrodillarás y pedirás perdón, suplicaras perdón. —era una clara amenaza que él no osaría a desobedecer. Asintió repetidas veces, demasiado asustado como para desobedecer la orden. Se arrodilló en el suelo y miró al chico de ojos miel.
—L-lo siento. —tartamudeó.
—¿Eso es una puta súplica? Yo creo que no. —dijo ella. —¡Suplica! —gritó, y las tres personas que contemplaban aquello dieron un salto, incluido el que se encontraba sollozando. El chico de ojos azules empezó a llorar, aterrado.
—Perdón... Perdóname... Perdóname, por favor. —suplicó entre sollozos.
—¿Está bien así, Zayn? —dijo ella, seriamente, pero divertida por dentro. Zayn asintió efusivamente con la cabeza y el chico que estaba en el suelo se levantó, tambaleándose levemente. —Si os volvéis a acercar a él —dijo en tono amenazante —os mataré. —completó, con un tono que terminó por helarle los huesos a todos los presentes.
El chico de ojos azules, todavía de rodillas en el suelo, asintió efusivamente con la cabeza, sin dejar de llorar. —Juro que no me volveré a acercar a él. —sollozó, aterrado.
—Fuera. —ordenó. Ambos chicos huyeron rápidamente, y los ojos verdes de la chica miraron a Zayn, de pie, temblando y con las lágrimas resbalando por sus mejillas. Ella se acercó, y él retrocedió, asustado. Otra vez, su torpeza hizo acto de presencia y acabó en el suelo, sollozando más fuerte y cubriendo su rostro. Ella se quedó estática en el lugar, el haber visto el miedo en sus ojos al haber dado un paso le bastó, cómo retrocedió ante ella. Se acabó, fin.
Ella se resignó, y simplemente se alejó, para volver a clase. Aquello era el fin de su buena obra, de pretender ayudarlo. Él ahora la temía, por lo cual ella no tenía nada que hacer. Desde un principio lo sabía, su cerebro se lo gritaba, ella se negaba, su cerebro lo repetía, y ella volvía a negarlo. Sonrió de lado mientras cruzaba las puertas y la campana sonó, como si hubiera estado esperándola.
***
Tres golpes en la puerta, toda la clase fijó su vista en la puerta y ésta se abrió, revelando al moreno con los ojos levemente enrojecidos. Un simple "pasa" bastó para que entrara cerrando la puerta a sus espaldas y se dirigiera a su lugar, sin dirigirle la mirada a nadie. Ella, por primera vez alzó la vista de su cuaderno, para mirarlo, pero él no la miró a ella. ¿Por qué? Ella sabía que él ya no quería ningún tipo de contacto con ella, la cual cosa, en parte agradecía. Algo en su interior que sabía perfectamente lo que era, le decía que era lo mejor, alejarse y dejar que se las apañara él solo, y era extraño, pero la otra parte de ella no se negó, lo dejó pasar sin rechistar.
Volvió a bajar la mirada a su cuaderno y no volvió a alzarla hasta llegar a la tercera hora de clase, cuando sonó el timbre indicando que tenían que salir al recreo. Ella se levantó sin expresión alguna, cogió su merienda y salió de clase, dispuesta a ir al comedor.
Cruzó el pasillo con la gente haciéndole paso entre éste, y atravesó las puertas del comedor, yendo directamente a su sitio y sentándose ahí. Algo le decía que Zayn no intentaría sentarse a su lado, y que mañana no habría clases de repaso, que después de lo que había sucedido, nada sería lo mismo y ella haría lo posible por ignorarlo, si es que él no lo hacía también.
Zayn se encontraba en el baño, sentado encima del retrete comiéndose la merienda. No tenía el valor suficiente como para encararla todavía. ¿Por qué se había apartado? Pero la respuesta era sencilla: él le temía, sin querer. Haberla visto en aquel estado lo había asustado, aunque sólo intentara protegerlo. Ella lo dejó ahí y se fue, tal vez comprendió que necesitaba estar solo, o simplemente decidió pasar de una persona a la que ayudaba y él se lo agradecía apartándose.
Se le cerró el apetito de golpe y miró el bocadillo con una mueca despectiva. Y ahí estaba otra vez, pero no por el mismo motivo. ¿Qué pasaría ahora que ella estaba enfadada con él?
[Bueeeno baes, veo que llegamos rápido a los +5, y en 2 días he subido bastante ah u.u Si seguimos así terminaré rápido de subir toda la nove sos haahaha. Igual me excedo pero ¿+10 y el siguiente? A ver si llegamos y subo el siguiente, bc en serio estoy subiendo muy rápido xx.]
—Es mi amiga. —se atrevió a hablar, con un leve temblor en la voz.
Luke rió y se cruzó de brazos. —Ya. Cómo se nota que no sabes quién es. —su expresión cambió. No, realmente no sabía quién era, simplemente sabía que los alumnos la temían, y tal vez no fueran los únicos. La palabra "Satán" vino a su mente, recordando su comparación. —¿Sabes? No eres mi amigo, de hecho, me das asco, pero si fuera tú, me alejaría antes de salir herido. —dijo, y aquello le sorprendió, demasiado.
—¿Y por qué tendría que hacerte caso? Como tú has dicho, no somos amigos. —dijo, ignorando la parte en la que le había dicho que le daba asco. Luke simplemente se encogió de hombros.
—Porque eres un idiota, un ciego y un estúpido, y pareces ser el único que no se entera de nada. —dijo tranquilamente. —Ella está bien, si lo que quieres es un polvo, pero sabiendo que eres un puto virgen —sus mejillas tomaron color. Que era virgen no era ningún secreto para nadie en aquel instituto, claro que lo era para Harry y Liam, de los cuales ya no sabía nada —, estoy seguro de que estás empezando a ilusionarte, que crees que ella será tu salvación, y que tu vida acabará siendo un cuento de hadas. —se acercó a él a paso vacilante, y Zayn no se movió. El hecho de que hubiera venido solo, sin su grupo de amigos, en parte lo tranquilizaba. —Pero te equivocas. —completó, y dicho eso, lo empujó empotrándolo contra las taquillas y empezó a andar por el pasillo a paso tranquilo. Sus palabras no habían hecho más que confundirle. ¿Desde cuándo él, uno de sus tantos enemigos, le daba un consejo? Y además, él sabía que tenía razón. Él se estaba ilusionando, demasiado. Él podría decir estar enamorado, mientras ella tal vez estaba con él sólo por pena.
—Tú, ¿así que ahora vas con Noa? —dirigió la mirada al sujeto que le estaba hablando, lo conocía, se llamaba Ashton y varias veces había tenido que sentarse a su lado, sí, el que siempre estaba con la cara empotrada al cristal, era él. Rió sin gracia, acto que era burla. —Hay que ver, alguien como ella, con alguien como tú. —dijo con desprecio. Él no hizo más que bajar su mirada y esperar a que aquel chico se fuera. Se mordió los labios y sintió aquel picor en los ojos, otra vez.
Se limpió las lágrimas y se dispuso a ir en busca de Noa, ya que no soportaba más estar solo, en cualquier momento, podría venir alguien más y soltarle algo hiriente, otra vez. Salió fuera, en busca de Noa, y varias miradas se posaron en él. Era extraño verle fuera una vez había bajado del autobús, ya que siempre se mantenía dentro del instituto por más seguridad. Fuera siempre podrían cogerle y meterle en un cubo de basura. Una vez ya hicieron eso, y lo recordará siempre. Rodaba cuesta abajo después de haber sido aporreado por un sujeto bastante más mayor que él, y terminó perdido en medio de la calle, al salir del contenedor de basura recibió miradas asqueadas, burlonas y sorprendidas, pero él corrió lejos para alejarse de éstas.
La vio sentada en un banco un poco más alejada y se dispuso a acercarse, pero cuando iba por la mitad, sintió que lo agarraban de los brazos, y en seguida tuvo miedo, después de haber recordado la escena del cubo de basura. Fue a gritar, pero en seguida unas manos se lo impidieron, cubriendo su boca con fuerza. Quería llorar.
—Supongo que tú debes de ser el pringado de Malik. —murmuró uno, estaba seguro de que jamás le había visto por aquí, él no iba a ese instituto, era más mayor que él, y considerablemente. Tragó saliva y tembló. Aquellos hombres parecían ser mayores de edad, y les echaba más de veinte a cada uno, a parte de que parecían bastante fuertes. —¿Quién coño te has creído para hacer que mi primo acabe en el hospital, eh? —le gruñó, colocando la mano en su cuello y apretando, con demasiada fuerza. Tenía miedo, y ella estaba tan sólo... Tan sólo a unos metros, girada. Gritaría, gritaría, pero una mano se lo impedía. —Estúpido. —apretó con más fuerza y el aire empezó a escasear, empezaba a sentirse débil. Lo soltó de golpe y empezó a toser, claro que el sonido no fue lo suficientemente fuerte como para llamar la atención de ella, a causa de la mano de aquel hombre desconocido, sin embargo, ahora sabía que tenían algo que ver con Louis, y que uno de ellos era su primo.
—¿Qué tienes pensado hacer? —preguntó el que le sujetaba con la mano en su boca y le impedía moverse.
El chico de ojos azules sonrió de lado, tendría que pensar qué hacer con él, de qué manera vengar a su preciado primo. Y estaba completamente seguro de que en ninguna de esas maneras estaba la de soltarle sin un rasguño. Zayn ya sentía las lágrimas en sus ojos desde hacía un rato, y eso simplemente parecía divertir más al sujeto que tenía delante. —Louis mencionó que era virgen. —murmuró con diversión. Zayn se tensó y se removió bruscamente al escuchar aquello. No sabía en qué estarían pensando, pero no quería saberlo, simplemente quería correr.
El chico que lo sujetaba rió, y él, esperanzado miró hacia el banco. No. ¡No, no, no, no, no! Ella ya no estaba ahí, ella se había ido. Sollozó y volvió a removerse, desesperado. —¿Se la vas a cortar? —dijo divertido, y el de ojos azules rió.
—Nah, pero tengo algunos amigos maricones que podrían divertirse con el pringado este. —dijo con tranquilidad, como si aquello fuera lo más normal del mundo. Zayn tembló, sin dejar de removerse, intentando soltarse en un intento fallido. Quería correr, gritar. Quería que ella viniera a por él. Dios, él no tenía la culpa de que Louis estuviera en el hospital, la culpa... La culpa la tenía ella. Y sin embargo, no estaba enfadado con ella, es más, lo único que deseaba y la única persona que quería que apareciera en aquel momento, era ella. —Los voy a llamar, igual les apetece montar una orgía. —dijo con diversión, agarrando el teléfono y deslizando el dedo en la pantalla táctil. Si pudiera suplicar, lo haría. Piedad, él no quería que le sucediera nada, él quería irse, y no quería entrar en uno de aquellos grupos sexuales, mucho menos donde él fuera el centro y la persona humillada de éste.
—¿A quién llamas? —preguntó el chico que estaba sujetándolo, el otro hizo un gesto con la mano y se dio la vuelta.
Apretó los puños y anduvo a paso rápido hacia la escena que llevaba contemplando hacía un buen rato. Agarró al sujeto que sujetaba al chico y acabó en el suelo. El de ojos azules se giró, contemplando la escena atemorizado. Se había dado la vuelta dos segundos, y aquello había bastado para que una fiera acabara encima de su compañero. Ella se incorporó, ya que el sujeto que estaba en el suelo no tenía intención de levantarse, y el sujeto de ojos azules dio un paso atrás al ver a la chica de ojos verdes tan agresiva. Jamás había sentido aquel terror recorrerle el cuerpo, mucho menos tratándose de una mujer, pero algo en su interior le decía que su vida corría peligro.
—¿A quién ibas a llamar, cariño? —las palabras fueron murmuradas con burla, si las miradas matasen, su cuerpo yacería inerte en el suelo, se acercaba intimidante mientras el chico de ojos azules retrocedía. Algo le decía que correr tan sólo empeoraría las cosas.
—A-a nadie. —tartamudeó, y tragó saliva.
Zayn se encontraba a un lado, mirando la escena mientras temblaba y se mordía el puño, acallando sus sollozos. Todavía no terminaba de asimilar lo que estaba sucediendo, las palabras de aquel chico desconocido de ojos azules seguían repitiéndose como una grabadora, en su cerebro, constantemente. Seguía aterrorizado, y que las palabras de Luke lo golpearan con fuerza lo mantenían en un constante estado de confusión.
—Ahora te arrodillarás y pedirás perdón, suplicaras perdón. —era una clara amenaza que él no osaría a desobedecer. Asintió repetidas veces, demasiado asustado como para desobedecer la orden. Se arrodilló en el suelo y miró al chico de ojos miel.
—L-lo siento. —tartamudeó.
—¿Eso es una puta súplica? Yo creo que no. —dijo ella. —¡Suplica! —gritó, y las tres personas que contemplaban aquello dieron un salto, incluido el que se encontraba sollozando. El chico de ojos azules empezó a llorar, aterrado.
—Perdón... Perdóname... Perdóname, por favor. —suplicó entre sollozos.
—¿Está bien así, Zayn? —dijo ella, seriamente, pero divertida por dentro. Zayn asintió efusivamente con la cabeza y el chico que estaba en el suelo se levantó, tambaleándose levemente. —Si os volvéis a acercar a él —dijo en tono amenazante —os mataré. —completó, con un tono que terminó por helarle los huesos a todos los presentes.
El chico de ojos azules, todavía de rodillas en el suelo, asintió efusivamente con la cabeza, sin dejar de llorar. —Juro que no me volveré a acercar a él. —sollozó, aterrado.
—Fuera. —ordenó. Ambos chicos huyeron rápidamente, y los ojos verdes de la chica miraron a Zayn, de pie, temblando y con las lágrimas resbalando por sus mejillas. Ella se acercó, y él retrocedió, asustado. Otra vez, su torpeza hizo acto de presencia y acabó en el suelo, sollozando más fuerte y cubriendo su rostro. Ella se quedó estática en el lugar, el haber visto el miedo en sus ojos al haber dado un paso le bastó, cómo retrocedió ante ella. Se acabó, fin.
Ella se resignó, y simplemente se alejó, para volver a clase. Aquello era el fin de su buena obra, de pretender ayudarlo. Él ahora la temía, por lo cual ella no tenía nada que hacer. Desde un principio lo sabía, su cerebro se lo gritaba, ella se negaba, su cerebro lo repetía, y ella volvía a negarlo. Sonrió de lado mientras cruzaba las puertas y la campana sonó, como si hubiera estado esperándola.
***
Tres golpes en la puerta, toda la clase fijó su vista en la puerta y ésta se abrió, revelando al moreno con los ojos levemente enrojecidos. Un simple "pasa" bastó para que entrara cerrando la puerta a sus espaldas y se dirigiera a su lugar, sin dirigirle la mirada a nadie. Ella, por primera vez alzó la vista de su cuaderno, para mirarlo, pero él no la miró a ella. ¿Por qué? Ella sabía que él ya no quería ningún tipo de contacto con ella, la cual cosa, en parte agradecía. Algo en su interior que sabía perfectamente lo que era, le decía que era lo mejor, alejarse y dejar que se las apañara él solo, y era extraño, pero la otra parte de ella no se negó, lo dejó pasar sin rechistar.
Volvió a bajar la mirada a su cuaderno y no volvió a alzarla hasta llegar a la tercera hora de clase, cuando sonó el timbre indicando que tenían que salir al recreo. Ella se levantó sin expresión alguna, cogió su merienda y salió de clase, dispuesta a ir al comedor.
Cruzó el pasillo con la gente haciéndole paso entre éste, y atravesó las puertas del comedor, yendo directamente a su sitio y sentándose ahí. Algo le decía que Zayn no intentaría sentarse a su lado, y que mañana no habría clases de repaso, que después de lo que había sucedido, nada sería lo mismo y ella haría lo posible por ignorarlo, si es que él no lo hacía también.
Zayn se encontraba en el baño, sentado encima del retrete comiéndose la merienda. No tenía el valor suficiente como para encararla todavía. ¿Por qué se había apartado? Pero la respuesta era sencilla: él le temía, sin querer. Haberla visto en aquel estado lo había asustado, aunque sólo intentara protegerlo. Ella lo dejó ahí y se fue, tal vez comprendió que necesitaba estar solo, o simplemente decidió pasar de una persona a la que ayudaba y él se lo agradecía apartándose.
Se le cerró el apetito de golpe y miró el bocadillo con una mueca despectiva. Y ahí estaba otra vez, pero no por el mismo motivo. ¿Qué pasaría ahora que ella estaba enfadada con él?
[Bueeeno baes, veo que llegamos rápido a los +5, y en 2 días he subido bastante ah u.u Si seguimos así terminaré rápido de subir toda la nove sos haahaha. Igual me excedo pero ¿+10 y el siguiente? A ver si llegamos y subo el siguiente, bc en serio estoy subiendo muy rápido xx.]


¡Solo dos +1 y otro capi! *baila*
ResponderEliminarwow son 11 +1 es genial no?
ResponderEliminarSii, es increíble *--*
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