lunes, 25 de enero de 2016

BAD Girl | Zayn Malik - Capitulo 12 (Dagger in the heart)

Autora: Sandra M.P.

NO COPYRIGHT

AVRIL:

Era increíble. ¿Cómo me expulsaban por eso? ¿A caso no ven quién es la víctima en realidad? Yo sólo intento protegerlo. Una semana de expulsión... Sólo espero que dejen a Zayn en paz.
Estaba tumbada en mi cama, mirando al techo, cuando sentí que algo húmedo resbalaba por mi mejilla. Me sobresalté y me pasé la mano por la cara para quitarme la gota. ¿Había goteras allí? Lo que no me esperaba, era que esa gota proviniera de mi ojo derecho. Suspiré y sentí como un nudo aparecía en mi garganta. Más lágrimas cayeron de mis ojos sin control alguno, de horror, de temor, de impotencia... No soportaría que algo le sucediera a Zayn... No podría...

Empecé a llorar fuertemente y me mordí el labio para intentar acallar mis sollozos. ¿A quién quería engañar? No podía. Cogí mi almohada y hundí mi cara en ella para intentar evitar que los sollozos se escucharan. Y así, lágrima a lágrima, mis sollozos fueron cesando hasta que me quedé dormida.

***

Abrí los ojos lentamente, el despertador no había sonado aún. Intenté levantarme, pero la habitación me daba vueltas. Y era normal después de haber estado llorando hasta quedarme dormida. Me pasó lo mismo cuando mi abuela murió. Y al pensar eso, otra vez, el nudo apareció en mi garganta.

No. No pienses en eso. Piensa que todo va a ir bien, simplemente déjalo pasar. Deja de pensar lo peor.

Suspiré intentando calmarme y bajé a la sala de estar. A ver si con un poco de suerte, con la televisión lograba distraerme.

Me tumbé en el sofá y la encendí. Estaban dando la serie de Arrow, según la guía. Era bastante entretenida, la verdad. Me quedé enganchada y conseguí relajarme y olvidarme de todo. Metiéndome en la serie. Sin pensar en nada más. Pero claro, terminó y todo eso desapareció. Volvía a estar de nuevo en el mundo real, donde seguía expulsada y sin poder ver a Zayn.

¿Qué hacía yo ahora para distraerme?

Se me ocurrió salir un rato, para despejarme un poco. Subí a mi habitación, me vestí con unos vaqueros pitillo, unas victoria verdes y una camiseta del mismo verde que los zapatos.

Salí de casa y empecé a andar por las calles. Iba mirando al suelo, cuando de repente algo me golpeó en la cabeza y perdí el equilibrio.
¡Estúpida pelota! Ya me bastan los problemas, jodida mierda.

—Lo siento. —dijo un chico ofreciéndome su mano para levantarme, pero yo no la agarré y me levanté yo sola.

—La próxima vez apunta bien. —dije dándole la pelota bruscamente y dando media vuelta para irme.

—¡Perdón! —gritó el chico otra vez, y yo lo ignoré, simplemente gruñí.

Vale, definitivamente caminar por el parque no era una buena idea. Tenía intención de volver a casa, pero lo pensé mejor y decidí no hacerlo, ya que probablemente no dejaría de pensar en Zayn. Suspiré y seguí andando, alejándome del parque. Ya era hora de comer, y tenía hambre, así que tendría que volver a casa sí o sí, ya que me había olvidado la cartera y el móvil. Lo único que traía encima eran las llaves de casa. No quería volver aún. Me senté en un banco y miré el paisaje. Una calle llena de gente pasando.

Muy bonito. —pensé sarcásticamente.

—Hey. —llamaron mi atención y yo me giré. Bufé y suspiré para calmar mis ganas de darle un bofetón.

—¿Tú? —dije rodando mis ojos. Él llegó donde yo estaba y se sentó a mi lado.

—Sí, yo. De veras, siento lo de antes. —dijo él arrepentido, y yo suspiré.

—Está bien, ya qué más da. —dije yo.

—¿Has tenido un mal día? —me preguntó, y yo lo miré.

—Más bien me espera una mala semana. —dije yo, y él medio-sonrió.

—¿Y eso? Oh, por cierto, me llamo Liam. —dijo él amable.

—Yo soy Avril, y me han expulsado del instituto por una semana. —expliqué yo.

—¿En serio? ¿Y eso? —dijo interesado.

—Agresión física. —dije entre dientes, y él abrió más los ojos.

—Supongo que tus padres te han castigado. —dijo él, y yo negué.

Ojalá.

—No es exactamente por eso, pero no quiero hablar del tema. —él asintió.

—¿Has comido? —me preguntó, yo negué. —¿Me dejas invitarte a comer como disculpa por el pelotazo? —sonreí.

—Claro, me muero de hambre. —dije, y él rió.

—¿Un Mc Donalds te va bien? —yo asentí.
Hamburguesa... Genial, ahora la hamburguesa me recuerda a Zayn.

—Bueno, pues vamos. —empezamos a andar. Por suerte había un Mc Donalds cerca. Fuimos andando mientras hablábamos de cosas sin importancia.

Al llegar pedimos dos Big Macs con una fanta y una cola y nos sentamos.

—Gracias por invitarme a comer. —dije yo metiéndome una patata en la boca.

—De nada. —dijo él mordiendo su hamburguesa.

Comimos mientras hablábamos de nosotros, cosas sobre el instituto, cosas que nos gustaban... Un poco de todo.

—Bueno, creo que es mejor que vaya a casa. —dije yo.

—Ha sido un placer darte con una pelota en la cabeza. —Dijo él, y yo reí. —Espero que nos volvamos a ver.

—Yo también, me has caído bien. —dije sonriendo. —Oh, ¿me darías tu número?

—Claro. Tú pásame el tuyo. —dijo.

—¿Te importa apuntármelo aquí? Me he dejado el móvil en casa. —dije sacando un tiquet de compra que tenía en el bolsillo. —¿Tienes un boli?

Asintió con la cabeza y de su bolsillo sacó un bolígrafo de alguna agencia de vuelo. Me entregó su teléfono y me guardé como contacto. “Avril M”. Cuando él terminó de escribir me dio el papel, se guardó el bolígrafo y yo le entregué su móvil.

—Bueno, adiós, Liam. —dije, y salí del Mc Donalds agitando mi mano hacia él.

Anduve hasta mi casa y entré. Subí a mi habitación y revisé mi móvil. Tenía quince llamadas perdidas. Siete de Niall, cinco de Harry, y tres de Louis; así que decidí llamar a Niall, que era el último que me había llamado. Sonó una... Dos... Tres... Cuatro veces...

—¿Avril? —respondieron por fin.

—Sí, soy yo. —respondí. —Es que vi que tenía quince llamadas perdidas vuestras. He salido sin el móvil, lo siento. ¿Qué pasa?

—Es Zayn, está en el hospital.

Esas palabras me llegaron hasta el corazón, como si lo hubieran atravesado con una daga. Sabía, sabía que esto pasaría. ¿Por qué? ¿Por qué a él?

domingo, 24 de enero de 2016

Lost | Zayn Malik, Larry Stylinson, Niam Hayne - Capitulo 8 (To)

Autora: Sandra M.P.

NO COPYRIGHT. | SMUT | Violencia | Abusos | Violaciones

Sabía que Harry estaba arrepentido, sabía que lo sentía de corazón, pero tenía que comprender que había hecho mucho daño.

—Y si no me perdonáis... Lo entiendo. —sollozó. —Lo mío no tiene perdón.

—Harry. —dije. Y sus ojos verdes, ahora rojos, se posaron en los míos. —Yo te perdono. —fui la primera en dar el paso.

Los ojos de Harry se iluminaron y su labio tembló levemente, emocionado. —Gracias... De verdad. —dijo. Y sus ojos se posaron en Zayn. —Entiendo que tú no quieras perdonarme. —dijo Harry algo decepcionado.
Harry:

—Me has hecho... Tanto daño. —dijo Zayn con la voz quebrada. Y me dolió escucharlo hablar así, tan débil, tan roto. Por mi culpa. —No tienes ni idea de cuánto daño... Físico... Y psicológico... Me has causado. —sollozó. Y tuve que apartar mi mirada, incapaz de seguir viéndolo así, por mi culpa. —Tantas veces quise esconder la poca comida que me dabais para morirme de hambre... —se tragó un sollozo. —Lo único por lo que vivía era Leah. —alcé la mirada, mirándolo.

—No sé cómo fui capaz de hacerte... Tanto daño. —dije con la voz quebrada.

—Te perdono. —susurró. Parpadeé, aturdido. ¿Había escuchado bien?

—¿Q-qué? —susurré. No acababa de creérmelo.

—Ahora estoy con ella otra vez, y sé lo difícil que debe ser para ti... Estar así ahora mismo. —dijo.

—Lo es... Pero es cómo me siento. —susurré. —Gracias, Zayn. Soy consciente de que no me lo merezco, y te juro que te abrazaría ahora mismo si no resultara tan violento. —fui sincero. La verdad era que no solía dar abrazos. ¿Pero como me sentía ahora? Sabiendo que me habían perdonado me había quitado un peso de encima.

Leah sonrió y plantó un beso suave en la mejilla de Zayn. La verdad era que me producían mucha ternura. Zayn se movió un poco con ayuda de Leah y se sentó, mirándome. —No resultaría violento. —dijo con una pequeña sonrisa.

Sonreí y lo abracé, intentando no hacerle daño. Me rodeó débilmente con sus brazos. Creo que no podría ser más feliz, sabiendo que las dos personas a los que tanto daño había hecho, ahora me habían perdonado.

Todos merecemos una segunda oportunidad... Y él razones para dejar de ser un monstruo.
Louis:
No los escuchábamos, pero sí los veíamos. Y debía decir que verlo abrazando a Zayn era extraño, pero a la vez me llenó de felicidad.

Luke suspiró y sacó las llaves de su coche. —Yo llevaré a Leah y a Zayn a mi casa. —dijo. —Tú te irás con Harry, y me dejarás dormir en tu casa. —dijo. Y estaba de acuerdo.

Asentí con la cabeza y le di las llaves de mi casa.

Nos acercamos a ellos y éstos nos miraron. —Leah, Zayn, os quedaréis en mi casa, ¿vale? —dijo Luke.

—No queremos molestar. —dijo Leah.

Luke sonrió. —No lo hacéis. Yo me quedaré en casa de Louis y él con Harry. —Leah le sonrió y Luke se acercó para ayudarla con Zayn.

***
Luke:
—Si necesita curación está todo en el baño. En el armario, ¿vale?

Ella me sonrió. —Muchas gracias, Luke. —me abrazó. —Por todo. —sonreí y la abracé de vuelta.

—De nada.

Y al separarme de ella fui hacia Zayn. —Y ten cuidado con lo que haces. —dije alzándole una ceja.

—Siento lo de antes. —dijo arrepentido.

Sonreí y acaricié su pelo. Me agaché para plantar un beso en su frente y miré a Leah, quien me sonreía. —Cuidaos. —dije, y me despedí agitando la mano.

—Adiós, Luke. —me sonrió ella.
Leah:
—Voy a por el botiquín. —dije dirigiéndome al baño.

Fui donde Luke me había dicho, abrí el armario y regresé con el botiquín.

Me arrodillé a su lado y lo miré mejor. —¿Quieres ducharte antes?

—Por favor. —susurró. Me dispuse a cogerlo en brazos, pero él me detuvo. —Me has cargado todo el rato, no hace falta.

—Zayn, no pasa nada, estás débil. —dije acariciando su mejilla.

—Quiero intentarlo. —me dijo.

Me quedé callada y suspiré. —Bien, pero si no puedes te llevaré yo. —haciendo muecas de dolor, logró sentarse. Se inclinó para levantarse, y al ver que iba a caerse, lo cogí en brazos. Suspiró rendido. —Cariño, te pondrás bien, pero no hace falta que hagas esfuerzos, ¿vale? —dije frotando su mejilla con mi nariz. —Vamos. —fui hasta el baño con él en brazos y lo senté en la bañera. Le quité mi chaqueta, que era la única prenda que seguía cubriendo su cuerpo, y la dejé encima de la cisterna. Miré sus brazos y tragué saliva. —¿Por qué te has hecho esto? —susurré pasando la yema de mis dedos por sus cortes.

—Por ti. —cerré fuertemente los ojos. Mi culpa. —Porque no podía soportar el dolor de mi corazón y... Haciéndome daño físico era mejor.

—¿Mejor? —susurré. —Podrías estar muerto. —dije mirándolo a los ojos.

Tragó saliva y bajó la mirada. —Lo siento.

—No. —negué. —Yo lo siento.

—Tú sólo intentabas protegerme. —susurró. —El único malo soy yo, Leah.

—No digas eso... —susurré negando con la cabeza. Planté un beso en sus labios y acaricié su pecho suavemente. —Promete que no volverás a hacerlo.

Asintió con la cabeza y acarició mi mejilla, juntando de nuevo nuestros labios.

Agarré el teléfono del agua y le mojé el pelo. Por un momento una expresión de alarma cruzó por su rostro.

—¿Qué? —dije.

Tragó saliva. —Nada... Puedo bañarme solo. —dijo.

Fruncí levemente el ceño y asentí con la cabeza. —Vale. —me levanté y cuando estuve en el marco de la puerta me giré. —Zayn, ¿qué me ocultas?

—Nada. —dijo.

Suspiré y asentí con la cabeza.
Sabía que me ocultaba algo. No sabía el qué, pero tarde o pronto lo sabría.

jueves, 21 de enero de 2016

Lost | Zayn Malik, Larry Stylinson, Niam Hayne - Capitulo 7 (Comes)

Autora: Sandra M.P.

NO COPYRIGHT. | SMUT | Violencia | Abusos | Violaciones

No podía creer lo que veían mis ojos. Leah y Zayn, juntos.

—¿Estáis bien? —pregunté.

—Luke... —susurró Zayn.

—¿Lo conoces? —murmuró Leah, y Zayn asintió débilmente con la cabeza.

—Dios, Zayn, te estábamos buscando. Voy a llamar a Louis. —dije rápidamente. Ahora estaba peor que antes.

—¡Leah! —una voz bastante familiar hizo que me diera la vuelta. ¿Pero qué demonios hacía este aquí? ¡Y ahora!

—¡Harry, lárgate! —le gritó Leah, enfurecida.

—Por favor, no le haré daño. —dijo Harry acercándose. Leah sujetó a Zayn más fuerte entre sus brazos.

—¿No crees que ya has causado suficiente daño? —me metí yo, sabiendo perfectamente que acababa de poner mi vida en peligro. Porque claro, aquí no era nadie si él no sabía mi verdadera identidad.

—¿Y tú quién eres? —me gruñó Harry de vuelta.

—Luke... —susurró Zayn débilmente.

—Soy Luke, Luke Hemmings. —respondí.

Hizo una dura línea con sus labios. —Estás en los “Hunters”. —dijo.

—Sí.

—Entonces será mejor que te mantengas calladito. —me amenazó.

Di un paso adelante, hacia él. —Aléjate de ellos. Eres mala gente, Harry, ellos no merecen esto, y Louis no merece convertirse en lo que tú eres, un monstruo. —dije seriamente. Harry apretó los puños y me agarró del cuello.

—¿Y tú qué sabes? —dijo Harry amenazadoramente. —No sabes nada de mí, ni de mis sentimientos.

—Sé lo que cuentan. —le escupí.

—¡Luke! —esa, sin duda, era la voz de Louis.

Y me soltó de golpe.

Caí de rodillas al suelo, tosiendo y con las manos en el cuello.

—Louis... —dijo Harry.

—¡Pero se puede saber qué coño estabas haciendo? —le gritó a Harry, y se arrodilló a mi lado.
Harry:

¿Qué era esto? ¿Qué hacía Louis preocupándose por ese tal Luke? ¿Me había... Gritado? ¿Por haberle amenazado? ¿Quién era Luke?

Apreté los puños mientras miraba a Louis sujetar la cara de Luke entre sus manos.

—¿Estás bien? —le dijo.

Luke seguía respirando agitadamente, con la cara roja. —Sí. —susurró. Y Louis lo abrazó.
Leah:

—Leah... —me susurró Zayn. Lo miré, indicándole que hablara. —¿Puedes ponerme en el suelo? —susurró.

—Sí. —susurré de vuelta, y lo dejé delicadamente en el suelo. Hizo una mueca de dolor. Me dispuse a incorporarme de nuevo, pero algo me agarró la mano, impidiéndomelo.

—Abrázame. —dijo con la voz quebrada.

Me puse de rodillas y lo hice. No hacía falta que lo dijera dos veces. Hacía rato que deseaba hacerlo, aparte de que ahora mismo, él y yo no teníamos nada que ver en su pelea.

—¿Por qué lo hiciste? —susurró, sollozando.

—Perdóname. —susurré, y mis ojos empezaron a humedecerse.
El amor sigue ahí, nunca se va, sólo pensamos.
—No vuelvas a hacerlo. —susurró con la voz quebrada.

—No. —y mi voz también se quebró sin poder evitarlo.

Me separé levemente de él para mirarlo. Mi chaqueta era lo único que cubría su cuerpo, estaba despeinado y su labio inferior temblaba.
Despacio, fui acercándome a su rostro, queriendo besarlo. Y nuestros labios se juntaron, como tantas veces había soñado.
Acaricié su mejilla y suspiré sobre sus labios.

—Te amo, Zayn... Nunca dejé de hacerlo. —susurré.
Harry:
—¿Cómo que tu hermano? ¿Por qué no me lo habías dicho? Pero... Si él se llama Luke Hemmings, no puede ser tu hermano. En todo caso sería hermanastro. —estaba histérico. Sí, y mucho. No entendía nada.

—Calma, Harry, sabemos lo peligroso que es tener a un familiar en nuestro trabajo, por eso decidimos esto. —explicó Louis.

—Y también es peligroso que el líder de la banda se enamore de alguien, ya que irían a por ese alguien. —dijo Luke seriamente. Obviamente, el comentario iba para mí.

Negué con la cabeza. —Lo es, pero yo cuidaré de él con mi vida, Luke. —dije seriamente. Su mirada mostraba clara desconfianza. No confiaba en mí en lo más mínimo.
Louis:
Habíamos salido corriendo unos detrás de otros y había ocurrido lo peor, que nos habíamos encontrado. Lo bueno era que ahora, Zayn y Leah parecían estar bien. Los veía de lejos, abrazados, lo cual me hizo sonreír. Ellos ahora tenían su final feliz.

—Harry, has causado mucho daño, ¿sabes? Y nunca te he escuchado pedir perdón. —dijo Luke seriamente.

Francamente, les debía una gran disculpa a Leah, y sobre todo, a Zayn. Harry miró hacia atrás, hacia donde estaban Zayn y Leah.

—Quiero disculparme con ellos. —dijo volviendo su vista a nosotros. —Pero quiero que me dejéis a solas.

Luke lo miraba seriamente, y desconfiado, muy desconfiado. Seguramente estaba pensando que mentía, no quería dejarlo a solas con ellos.

—Luke. —llamé su atención y él me miró, y después miró a Harry.

—Está bien, pero si escucho un grito estaré cerca. —dijo seriamente.
Harry:

Me acerqué a ellos y alzaron la mirada. Leah me entrecerró los ojos y sujetó a Zayn firmemente, protegiéndolo.

—Venía a pediros disculpas. —dije en voz baja.

—Disculpas. —susurró ella con burla. —Unas disculpas no remedian todo el daño que has causado. —dijo alzando la voz, con tono firme.

—Lo sé. —dije, y mi mirada se posó en Zayn. Éste automáticamente apartó su mirada y se escondió entre sus brazos. Era un monstruo... Un monstruo al haberle hecho tanto daño. ¿Cómo había podido? Al ver sus ojos llenos de miedo al captar mi mirada me sentí asqueado de mí mismo, un monstruo.

—Sobre todo a ti, Zayn. —dije, intentando que me mirara. Pero no lo hizo. En lugar de eso se acurrucó todavía más en su pecho. Me arrodillé en el suelo. —No tengo palabras para pedirte disculpas. —dije, y mi voz fue disminuyendo. Empezaba a sentirme cada vez peor, y al escucharlo sollozar, mis ojos se humedecieron. Me había vuelto vulnerable al ver el dolor, me había vuelto vulnerable a él.

—Vete, Harry. —susurró Leah acariciando el pelo de Zayn.

—Entiendo que actuéis así. —dije. Y todavía no sabía cómo lo hice para que mi voz no se quebrara viendo mi estado. —Zayn, por favor. —y fue ahí cuando mi voz se quebró. Zayn se movió un poco, para verme. Me miró con los ojos rojos, desde los brazos de Leah. —Lo siento. —sollocé. Nunca me había sentido tan débil en mi vida. Nunca, hasta que me enamoré. —, sé qué nunca podré compensarte por lo que he hecho —sollocé de nuevo. —, pero quiero que sepas que lo siento mucho. —Dios, no soportaba esto. Me cubrí la boca con las manos y cerré los ojos. No quería que se me escuchara más llorar, y tampoco quería que me vieran hacerlo.

—Devuélvele su vida. —susurró Zayn. Yo abrí los ojos y miré a Leah. Me quité las manos de la boca y asentí con la cabeza.

—Sí. —susurré. —Y, Zayn, a ti puedo... Puedo darte dinero... Y sé que eso no compensará todo lo que te he hecho... Pero no sé qué puedo hacer. —dije.

—No le hagas daño a Louis. —susurró. Parpadeé. Asentí con la cabeza efusivamente. —Protégelo pase lo que pase, no dejes que pague por cosas de las que él no tiene la culpa... Como yo. —susurró.
—Sí. —sollocé. —Lo protegeré con mi vida. —dije aguantando un sollozo, que fue el único que pude aguantar. Miré a Leah, y ésta, a diferencia de Zayn, me aguantó la mirada firmemente, seria y molesta. —Leah... Desde antes de conocerte... —cerré los ojos fuertemente —yo simplemente pensaba en encontrarte con fin de seguir mi venganza... —abrí los ojos —Pero cuando te conocí todo cambió. —mordí mis labios. —Desde el momento en que te vi supe que eras... Perfecta para Zayn. La pareja perfecta. —me tragué otro sollozo. —Y nunca había estado antes a gusto con una chica, ¿sabes? —reí levemente. —Jugando al parchís o comiendo Nutella. —una lágrima resbaló por mi mejilla y bajé la mirada. —Desde ese momento supe que quería ayudarte.

lunes, 18 de enero de 2016

BAD Girl | Zayn Malik - Capitulo 11 (An angel falls)

Autora: Sandra M.P.

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ZAYN:
—Enhorabuena, el trabajo está perfecto. —dijo el profesor. —Se nota que os habéis esforzado mucho. —dijo él, y yo sonreí.

—¿Y qué nota tenemos? —pregunté yo.

—Un diez, sobresaliente. —dijo él y yo sonreí.

La campana sonó indicándonos que ya era hora de volver a estudiar, y nosotros, como ya estábamos en clase, simplemente nos sentamos en nuestro sitio.

—El primer sobresaliente de mi vida. —dijo ella. —Y creo que el último. —añadió haciéndome reír.

—Bueno, si te esfuerzas seguro que sacarás más. —dije yo, y ella miró al frente.

—Como decía: el último. —dijo ella asintiendo, y yo reí.

—Bien, señores, y señoritas, siéntense. —dijo el Sr. Lincoln entrando por la puerta. —Srta. Moon, salga un momento. —dijo seriamente. Yo me giré hacia ella y vi que tampoco entendía nada. Se levantó y salió con el Director fuera del aula. La profesora entró y empezó a dar su clase, y Avril no entraba. Yo realmente me estaba aburriendo sin ella a mi lado, yno sabía lo que estaba pasando. El Sr. Lincoln estaba demasiado serio.

Finalmente, después de unos minutos, que para mí fueron eternos, la puerta se abrió y por ella entró Avril. Pero no estaba de buen humor. En sus ojos había tristeza, miedo, ira, e impotencia. O al menos, eso veía yo en ellos. Vino hasta su sitio y empezó a recoger sus cosas de mala gana.

—¿Qué pasa? —dije preocupado. —¿Dónde vas?

—Estoy expulsada. —dijo ella cogiendo su mochila y saliendo de clase sin decir nada más.

¿Expulsada? ¿Por qué? ¿Qué ha hecho? ¿Que ha sucedido para que se aleje de mí?

Las clases siguientes fueron totalmente aburridas y yo no podía dejar de pensar en Avril y en la razón de su expulsión. No había hecho nada malo... ¿O sí?

El timbre sonó y por fin salí. Listo para ir a casa. Pero antes necesitaba hablar con el Director Lincoln para saber por qué había expulsado a Avril.

Llamé a la puerta de su despacho y entré.

—Sr. Malik, ¿algún problema? —dijo el director cortesmente.

—Sí, querría saber por qué expulsó a Avril. —dije yo de pie.

—Siéntese. —ordenó él, y yo obedecí. —Verá, hoy me han llamado los padres de los señores Ethan Millins y Bradley Steven, y dijeron que la Srta. Moon los había agredido. —explicó él, y yo me sorprendí.

¿Agredido? ¿Cuándo? ¿Por qué?

—¿Qué? —fue lo único que logré decir.

—Lo siento mucho, pero la agresión en este instituto es motivo de expulsión. —dijo él.

—P-pero... No... No puede ser, ella no haría eso sin motivo. —dije yo negándome a aceptarlo.

Yo sufro bullying y me vienes con esto.

—Lo siento mucho, Sr. Malik. —dijo él, y yo salí de ahí. No quería oír nada más, tenía que hablar con ella.

Salí del instituto dispuesto a ir a su casa. Anduve hasta mi Mercedes y me dispuse a entrar, pero alguien me empujó fuertemente haciendo que me golpeara con la cabeza en el cristal y perdiera el equilibrio.

—¿Qué hace un gallina como tú por aquí a estas horas? —dijo Joe. Tenía miedo, no sabía qué hacer. Ahora no tenía escapatoria. Sólo esperaba que no me golpeara muy fuerte. —¿No vas a hablar? —dijo, y me pateó, ya que estaba en el suelo. —¿Qué vas a hacer ahora que tu amiguita no está aquí para defenderte? —dijo cogiéndome del cuello. —Eres patético. —dijo, y me lanzó al suelo haciendo que mi cabeza golpeara fuertemente contra el hormigón. Sentía mi cabeza mojada y perdía las fuerzas. No podía mantener los ojos abiertos y tampoco podía escuchar nada. Sólo vi a Joe corriendo para alejarse de mí y después cerré los ojos.

Jamás pensé que yo acabaría así.

domingo, 17 de enero de 2016

Lost | Zayn Malik, Larry Stylinson, Niam Hayne - Capitulo 6 (It)

Autora: Sandra M.P.

NO COPYRIGHT. | SMUT | Violencia | Abusos | Violaciones

¿Qué? —dijo la chica.

—Lo-lo siento, me he equivocado. —tartamudeé. No... No era ella.

Ella se apartó y salió de ahí dando un portazo. Bajé la mirada y anduve hasta un taburete, y me senté.

—¿Zayn? —alcé la vista, y me quedé en shock.

—¿Leah? —un suspiro salió de mis labios, pronunciando su nombre.

Tragué saliva. ¿Qué debía hacer ahora, después de todo lo que había ocurrido? Me levanté y me coloqué frente a ella.

—Yo... No esperaba volver a verte. —susurró ella, haciendo que mi corazón se rompiera en mil pedazos y tuviera que tragar saliva para hacer desaparecer el nudo de mi garganta.

—Yo tampoco. —dije con la voz quebrada.

Y no pude soportarlo. Di media vuelta y empecé a correr de nuevo, pero esta vez, alejándome de ella.

—¡Zayn! —escuché que gritaba, pero yo no quería dar media vuelta.
Duele saber que no eres bienvenido.
Leah:
Corrí tras él, pero tan sólo lograba ver sombras, por todos lados. —¡Zayn! —¿Por qué? —¡Zayn! —¿Había malinterpretado las palabras? —¡Zayn! —¿Por qué te vas, después de todo?

Y a pesar de todo seguí corriendo, intentando alcanzarlo.
Louis:
—Ha escuchado lo que hemos dicho. Todo lo que hemos dicho. —dijo Luke casi gritando.

—Lo siento. —susurré. Aunque Luke fuera el más pequeño, tenía razón.

Luke, frustrado, se pasó las manos por el pelo. —Estaba muy débil.

Bajé la mirada. Luke tenía razón, en todo. Pero Harry ahora quería ayudarlo, ayudarme. ¿Qué tenía eso de malo?

—Harry quiere ayudarle. —murmuré.

Él rió. —¿Y una ayuda compensará todo lo que le ha hecho? Tú sabes perfectamente todo lo que Harry le ha hecho, y aun así él no te juzgaba cuando le contabas lo que sentías por él. —sollocé. Sí, lo sabía. —Te ayudaba pese a todo, y ahora él te necesita a ti, pero estás demasiado ocupado comiéndole el culo a Harry.

—¡Tú no entiendes nada! —sollocé.
Duele cuando el amor te ciega, pero simplemente no quieres abrir los ojos, porque el choque podría ser demasiado.
—Oh, claro que lo entiendo. ¡Estás completamente ciego! —exclamó él. —¡Louis, Harry casi mata a Zayn, y a ti te da igual!

Tragué saliva. No, no me daba igual.
Zayn:
Por suerte, no había vuelto a encontrarme con Ed, todavía. No estaría seguro hasta que llegara a casa, o me metiera en algún bar, o... No, quizás lo último no.

—¡Aquí estás! —escuché una voz a mis espaldas y pegué un bote. Al reconocer su voz empecé a correr de nuevo, pero no llegué muy lejos. Me tiró al suelo y me encogí de dolor. Me pateó en las costillas y me quedé sin aire. —Te gusta correr, ¿eh? —dijo burlón, y volvió a patearme, esta vez en el brazo, haciendo que gritara de dolor. —Ahora vas a pagar por lo que has hecho. —dijo, de tal modo que empecé a temblar.

—Por favor. —susurré.

—¿Ahora pides compasión? —se burló. —Si crees que todas las veces que te he violado he sido duro... Ahora vas a desear que te mate antes que lo que voy a hacerte.

Tragué saliva y mi respiración se agitó, empecé a llorar ruidosamente, sin poder controlarme. Me levantó bruscamente del suelo y me abofeteó fuertemente, haciendo que me tambaleara. —¿Q-qué me vas a hacer? —sollocé.

Sonrió y me tiró fuertemente del pelo, haciéndome daño. —Ya lo verás... Y también lo sentirás. —susurró malévolamente, pasando la palma de su mano por encima de mi miembro, produciéndome un escalofrío.
Niall:
—Te odio. —me susurró, y yo lo besé, callándolo.

—Me amas. —susurré besándolo de nuevo.

—Sí. suspiró, mientras yo movía mi dedo índice circularmente en su interior. —Oh, Niall... —susurró.

—Te amo, Liam... —susurré besando su cuello.
Leah:
Y cuando creí que no lo encontraría, lo hice.

—¡Déjale! —grité, tirando del chico que estaba sobre él. La verdad era que no me esperaba encontrarlo en una situación así. Jamás esperaba encontrarme en una escena como esta. Y no sabía de dónde había sacado el coraje para hacer lo que acababa de hacer.

—¡Pero qué...? —me examinó desde el suelo, y yo miré a Zayn, apenas consciente.

—¡Qué coño le has hecho? —grité enfurecida.

—Vaya... Ya sé por qué Justin estaba contigo. Menudo carácter. —rió.

Le aventé una patada en las partes y empalideció, abrazando sus rodillas en el suelo. —No sé quién eres ni de qué me conoces, pero si vuelves a tocarle, te juro que no volverás a ver la luz del sol. —amenacé, y fui hacia Zayn.

—Leah. —susurró con sus preciosos ojos entrecerrados, sin fuerzas.

—Zayn, oh, Dios mío, ¿qué te ha hecho? —miré sus brazos y mordí mis labios.

—Tengo frío. —susurró.

Me quité rápidamente la chaqueta que me había comprado Harry y se la puse. No hace falta decir que estaba desnudo. —Ven, deja que te ayude. —dije, sujetándolo para levantarlo. Sus ojos se cerraron y dejó de hacer fuerza. —¡No! Zayn, Zayn. —empecé a dar pequeñas palmaditas en su mejilla hasta que volvió a abrir los ojos. —Mi amor, mi amor, sigue conmigo. —susurré acariciando su mejilla.
Zayn:

"Mi amor..." Ha dicho "mi amor".
—Por favor, mantén los ojos abiertos. —susurró. Fui incapaz de responder, pero me dispuse a intentarlo. —Vamos a levantarte. —dijo alzándome con cuidado, pero aún así, me dolió. Cerré los ojos con fuerza hasta que el dolor cesó, pero yo no tocaba el suelo. Volví a abrir los ojos y la miré. Me estaba sujetando en brazos. —Vale, pesas un poco pero puedo llevarte. —me dijo.

—¿Dónde vamos? —pregunté débilmente.

Ella tragó saliva y suspiró. —No lo sé, pero no voy a dejarte aquí. —dijo ella sin dejar de andar.

***

No sabía cuánto tiempo llevaba andando conmigo en brazos, pero debía estar cansada.

—Leah. —susurré. —Para, peso mucho.

—Ni hablar, no pararé hasta llevarte a un lugar seguro. —me dijo ella.

—¡Zayn! —escuché una voz bastante familiar a mis espaldas, y ella se giró. —¡Leah!

La miré a ella, quien estaba confusa. Seguramente no sabría quién era.
—¿Quién eres?

viernes, 15 de enero de 2016

La chica nueva | Zayn Malik - Epílogo

Autora: Sandra M.P.

NO COPYRIGHT.

Supongo que ninguno de los dos planeó aquello, no después de lo que una vez sucedió. Nadie imaginó a principio de curso que ellos dos podrían acabar juntos, nadie pensó que aquello podría realmente suceder.
Él la observaba de lejos todos los días, queriendo acercarse y temiendo ser rechazado, viéndola desde lejos y muriéndose porque algún día se topara con ella, moría por el día en el que ella desviara su mirada hacia él y supiera que él de verdad existía y estaba allí.
Ella sentía su mirada todos los días, siempre la misma. Una mirada inocente sobre ella, de alguien corriente, uno más pisando el mundo y buscando su razón de vivir. Ella no buscaba eso aunque realmente terminara encontrándolo. Ella encontró su razón de vivir donde menos pensó. Zayn Malik se convirtió en su razón de vivir y de querer hacerlo. Descubrió que ella también podía amar, por muy peligroso que fuera, por muy doloroso y difícil que resultara. Ella se acercó sin querer pero sin poder evitarlo, simplemente no quiso evitarlo. Pensó en jugar, y pensó que podría dejar de hacerlo cuando quisiera, pero su corazón decidió que aquello dejaría de ser un juego en cuanto todo empezó, supongo. Se asustó y pensó haber caído en la casilla equivocada, aunque fuera la casilla ganadora, dos movimientos hacia atrás y cayó en el pozo. De ahí se topó con más gente que terminó llevándola a la casilla de la muerte y todo volvió a empezar. Tuvo que pasar por el laberinto, y también por la cárcel, pero nada era más fuerte que su amor por él. Y finalmente ganó, ambos ganaron.

Ahora podía decirse que ambos vivían felices el uno junto al otro, en la casa que desde un principio fue para ambos. Resultó doloroso decirle a Liam que él se iba a vivir con otra persona, y Liam se enfadó, hasta que descubrió de quién se trataba. Él no podía estar más feliz por Zayn ahora que él volvía a estar con la persona correcta. Hush se fue a vivir con ellos también, y en cuanto vio a Noa literalmente se le tiró encima, Hush todavía la recordaba, al parecer. Zayn rió en cuanto su perrita estaba sobre Noa, lamiéndole la cara mientras ella reía y acariciaba su cabeza.

A pesar de todo lo sucedido y el tiempo transcurrido, aquello no fue un obstáculo para ninguno de los dos, porque ambos seguían amándose como el primer día y aquello era todo lo que ellos siempre quisieron, una vida juntos. Supongo que cuando menos esperemos, todo puede cambiar tan rápido que llegas a pensar que es irreal, como sucedió la primera vez, cuando ella se fue. A Zayn le resultaba irreal de no ser por el gran dolor de su corazón. O cuando él perdió su memoria, le arrebataron a su ángel. Fue un dolor para ambos, el juego del amor, pero ninguno de los dos se rindió, nadie dejó de jugar. Nadie quitó su ficha del tablero y ahora ambos tenían su recompensa, su otra mitad.
A pesar de que ella lo hubiera engañado, aunque simplemente lo hubiera hecho por él, una persona no puede echar a perder un todo con un nada. Una vez Zayn creyó que aquello sería lo mejor y que sería lo correcto, él estaba tan cegado que no pudo ver lo que se le echaba encima, no pudo apreciar lo que él tenía y lo perdió, lo creyó perdido en cuanto regresó y de golpe volvió, cuando él pensó que debía rendirse.
Supongo que no todo el que vaga anda perdido, todos andamos en busca de algo aunque no sepamos lo que es, y cuando menos lo esperamos lo acabamos encontrando. Tal vez la suerte no exista, tal vez sí. Tal vez desde un principio Dios supo que ellos debían terminar juntos. Tal vez fue un justo castigo por todo el daño que ella le había causado él, tal vez a él le impuso otro por haber sido egoísta. Tal vez simplemente quiso que él apreciara lo que había perdido. Tal vez sea divertido ver la película desde arriba, guiarlos como marionetas desde el cielo, a sus anchas. Sólo tal vez, pero nada importaba, porque ahora ni nada ni nadie podría separarlos nunca más. Ellos nacieron para estar juntos, y juntos estarían, ahora y siempre.

Uno nunca aprecia algo hasta que lo pierde realmente, pero cuando ese algo se le es devuelto, no permite que nunca más vuelva a perderse.

Él perdió una vez las ganas de vivir. Ella perdió una vez su razón de hacerlo.
A ella le arrebataron la libertad. A él le arrebataron el derecho de estar junto a ella.
A él le arrebataron la memoria. Ella perdió a su ángel.
A él le arrebataron a su ángel. Ella lo encontró.
Y todo les fue devuelto.
NOTA:
Algunos sucesos transcurridos en la historia, como que Noa fuera a la misma cárcel que su padre, no pueden suceder en la realidad, hay cárceles para hombres y para mujeres separados. También que los padres de Zayn no intervinieran cuando estuvo secuestrado y lo encontraron, la policía habría llamado a los padres inmediatamente, pero para que la historia se llevara acabo como quería que sucediera decidí escribirla así.
[Y este es el final, baes. Muchas gracias por leer hasta aquí, por seguirme hasta aquí. Estoy muy orgullosa de esta novela y espero que hayáis disfrutado tanto leyéndola como yo escribiéndola en mi momento de inspiración divina, ya que ahora estoy algo atascada :/ Gracias de nuevo, y nos leemos pronto :) xx.]

jueves, 14 de enero de 2016

Lost | Zayn Malik, Larry Stylinson, Niam Hayne - Capitulo 5 (When)

Autora: Sandra M.P.

NO COPYRIGHT. | SMUT | Violencia | Abusos | Violaciones

¿Qué? —exclamé al borde de la histeria.
—Lo siento, lo siento. —dijo Luke por la otra línea. —Me preguntó para ir al baño, pero no sabía que pasaría esto. —dijo, y al parecer él también estaba al borde de la histeria, aparte de preocupado.

—Está bien, voy para allá. —dije, y colgué.

—¿Qué pasa? —me preguntó Harry.

—Tengo que irme. —dije. Y antes de que dijera algo, ya había salido.
Niall:
—Liam, ¿quieres venir ya a la cama? —dije cansado a causa del sueño.

—Ahora no, Niall. —dijo sin dejar de buscar teléfonos en la guía.

Suspiré, me froté la cara y me levanté para ir junto a él. —Liam, sé que todavía estás pensando en lo de Zayn, pero no vas a poder hacer nada mirando números de teléfono.

—Móvil. —me corrigió.

Bufé. —Lo que sea. —¿Desde cuándo hay guías para móviles? Bueno, da igual, de todos modos yo nunca he cogido una guía de teléfonos. Vamos a dormir.

Liam siguió pasando páginas. —Cuando termine.

Frustrado, le cerré la guía y lo cogí en brazos. —¡Niall! —exclamó. —¡Ahora ya no sé por qué página iba!

Lo besé con dureza, y él me siguió el beso, relajándose sobre mis brazos. —Ven a la cama. —murmuré.
Leah:
Y ahora volvía a estar de nuevo en la calle, pero andando con un rumbo fijo, hacia cualquier bar, donde pudiera pillar algo de alcohol. Y yo sentía pena por las personas alcohólicas, siempre pensé que ahogar las penas en alcohol era algo estúpido, aunque supongo que no sabes nada hasta que te pasa a ti. Puedes hablar mucho, puedes pensar que es una estupidez, pero tal vez luego las perspectivas cambien, y caigas como yo.

—Leah, ¿tú por aquí otra vez?

—Lo de siempre, Frank. —dije sentándome en la barra del bar.
Me atendió, como siempre, con una sonrisita burlona en la cara, la cual yo ignoré, como de costumbre.

Y de un trago, todo el contenido del vaso desapareció.
Cuando todo es una mierda, el alcohol puede ser tu único amigo.
Luke:
—Dios mío. —dijo horrorizado y cubriéndose la boca con las manos.

Miré a Zayn y mordí mis labios. Sí... Dios mío. —Louis, él está muy deprimido, tiene muchos problemas.

Louis desvió su vista hacia mí. —¿Crees que no lo sé? —negó con la cabeza. —Si Harry no hubiera... —se calló de golpe y tragó saliva.

Espera. —¿Harry?

—Tendríamos que cambiarle las vendas. —cambió de tema.

—Louis. —dije seriamente.

—¿Dónde las tienes? —me ignoró y empezó a buscar las vendas.

Reí. —Ha sido él, ¿verdad? —Louis desapareció por la puerta del baño. —¡Te lo dije, Louis, Harry es mala gente! —seguí sin obtener respuesta alguna. —Pero eso da igual, ¿no? Tu amigo está de mierda hasta el cuello por culpa de Harry, ¡pero tú estás ciego! —golpeé la puerta del baño y él se giró.

—¡Y yo qué coño quieres que haga? —sollozó. —¡Joder, Luke, lo amo!

—¡No te conviene, Louis! ¡Soy tu hermano pequeño, y te lo estoy diciendo yo! Siempre he sido lo único que has tenido, el único en el que has confiado. ¿Y ahora? —me callé durante unos segundos. —¿Y Zayn? Cuando Harry te hundía, él estaba ahí ayudándote a levantarte. ¡Y quién coño va a ayudarle a él? —Exclamé. Sollozó y se mordió los labios. —No vas a decir nada, ¿verdad? —reí irónicamente y fui hacia el armario del baño, lo abrí y agarré las vendas.

—Luke. —dijo con la voz quebrada.

Cerré el armario de un portazo y salí del baño dispuesto a cambiarle las vendas a Zayn... Pero él ya no estaba en el sofá.
Zayn:
Corrí calle abajo intentando ir lo más lejos posible. Así que estaba así por Harry. "Si Harry no hubiera..." ¿Qué? Lo único que sabía era que Harry tenía algo que ver. Algo grande.
Me mareé y cesé de correr. Todavía estaba débil a causa de los cortes. Ahora los tenía vendados. Lo que me sorprendía era haber podido correr tanto.

***

Ya estaba algo más recuperado. Era de noche ya, y yo seguía andando sin saber adónde ir.

—Vaya, vaya... Qué grata sorpresa. —escuché una voz familiar a mis espaldas y me di la vuelta. Un chico pelirojo me miraba con una sonrisa pícara en la cara. Ed Sheeran, uno de los causantes de mis cortes. Para mi sorpresa, seguí permaneciendo impasible. Tal vez la costumbre, la resignación, no lo sabía. —Ya no tiemblas. —sonrió y empezó a acercarse a mí. Y no sé qué clase de fuerza se apoderó de mí, pero la ira me invadió, sentí mi sangre hervir. Apreté mis puños y lo golpeé en la cara haciendo que cayera de culo al suelo.

Y ahí fue cuando empecé a temblar. La inseguridad y la preocupación me invadió. —No vuelvas a tocarme. —dije con la voz temblorosa.

—No sabes lo que acabas de hacer. —gruñó.

Salí corriendo, intentando huir de él, ya que probablemente, de quedarme, todas esas veces que me había violado, no podrían compararse con lo que me esperaba si me atrapaba.

—¡Cuando te pille vas a desear no haber nacido! —me gritó.

***

Me estaba quedando sin fuerzas, así que entré en un bar que había por ahí, dispuesto a esconderme ahí.

—Vamos, dame una copa más. —dijo una voz femenina.

—Ya has bebido suficiente. —dijo un hombre.

—Sigo sobria —dijo la chica. —, y tengo dinero. —añadió.

—Me da igual, no te servirán nada más. —dijo el hombre.

—¿Pues sabes qué? Que me voy a otro bar a emborracharme. —dijo, y se escuchó el chirrido del taburete moverse.

La vi de espaldas, y esa figura me era familiar, y el pelo. Leah...
Lentamente me acerqué a ella, le toqué el hombro, y se dio la vuelta.

lunes, 11 de enero de 2016

BAD Girl | Zayn Malik - Capitulo 10 (For each fall, a rise)

Autora: Sandra M.P.

NO COPYRIGHT

AVRIL:
Empezó a oscurecer y Zayn aún seguía conmigo, estábamos mirando la televisión.

—Se está haciendo tarde. —dijo él. —Será mejor que me vaya ya. —dijo, y yo asentí.

—Tu mochila está arriba. —dije yo, y él se estiró. Habíamos estado bastante tiempo acurrucados en el sofá. Subimos arriba y él cogió su mochila. Me encantaría que se quedara conmigo, pero no quería intimidarlo.

—Bueno, ya me voy. —me abrazó para luego darme un beso en los labios. Salió de casa y se metió en su coche, arrancó y se fue mientras yo le decía adiós con la mano. Cerré la puerta y suspiré. Subí a mi habitación, me lavé la cara para quitarme el maquillaje y decidí ducharme. Me desnudé, y me di una ducha rápida. Salí envuelta en una toalla y me puse el pijama. Luego me tumbé en la cama y cerré los ojos mientras pensaba en todo lo que había pasado hoy.

***

El despertador sonó, despertándome, como cada día. Hoy teníamos que presentar el trabajo oral. Y tenía que salir perfecto, ya que, como había dicho el Sr. Collins, de él dependía que yo no repitiera curso.

Me levanté de la cama, me vestí con unos shorts verdes, una camiseta plateada semitransparente y unas deportivas altas plateadas con los cordones negros.

Me alisé el pelo, me maquillé y luego bajé a por mi zumo, me lavé los dientes y cogí mi mochila.

Salí de casa en mi scooter y fui al instituto.

Aparqué la moto en mi plaza y entré en el instituto encontrándome con Niall.

—Hola, Niall. —saludé.

—Hola, morena. —dijo él. Obviamente me llamaba morena por el color de mi pelo, ya que mi cara era más bien pálida.

—¿Los demás aún no han llegado? —pregunté.

—No. —negó él. —Y... ¿Lo del graffiti? —preguntó, y yo suspiré.

—Nada. —dije yo.

—Sabes quién ha sido, ¿verdad? —dijo él, y yo torcí levemente la boca.

—Sí, pero él no quiere que me chive. —dije yo apretando mis labios.

—¿Por qué? —dijo él sin entender.

Dice que no quiere que vaya a peor, pero... —dije, y terminé en un suspiro. —Quiero que lo dejen en paz de una maldita vez. —Niall sonrió.

—Es un buen chico. —dijo Niall, y yo asentí.

La campana de clase sonó y aún no había visto ni a Zayn, ni a Harry ni a Louis.

Esperaba que estuvieran en clase.

Entré, y, efectivamente, Zayn ya estaba ahí. Toda la preocupación abandonó mi cuerpo y me senté en mi lugar.

—Bien, alumnos, como ya sabéis, hoy tenéis que presentar el trabajo de fin de curso —Dijo el Sr. Collins. —, así que, empecemos. Que salgan los primeros. —dijo sentándose en su mesa.

Pasaron todas las parejas exponiendo su trabajo y yo prestaba atención, quería ver si su trabajo era mejor que el nuestro, pero para mí, no había ninguno mejor que el de Zayn y el mío.

—Bien, Avril Moon y Zayn Malik, les toca. —Dijo y Zayn y yo nos levantamos.

—Nuestro trabajo es sobre la fotosíntesis. —dije yo, y miré a Zayn, que tenía que decir su parte. Pero no decía nada, aunque estaba nervioso, le temblaba la mano y el labio. —Disculpe un momento Sr. Collins. —dije girándome hacia el profesor, y él asintió con la cabeza. —Zayn, ¿qué te pasa? —le dije en voz baja.

—No puedo hacerlo. —dijo él también en voz baja. —No puedo delante de toda la clase. —dijo él negando con la cabeza. —Lo siento.

—Tranquilo. —susurré yo, y me acerqué al Sr. Collins. —Sr. Collins. —lo llamé.

—¿Sí, Srta. Moon? —dijo él mirándome.

—¿Podríamos hacer el trabajo en privado? —pedí, y él suspiró.

—Señorita, el Sr. Malik y usted también son parte de la clase y tienen que exponer el trabajo delante de sus compañeros como todos los demás. —dijo él, y yo miré a Zayn.

—Señor, Zayn no puede exponer el trabajo delante de sus compañeros. —le dije al Sr. Collins, y él miró a Zayn.

—Lo siento, pero esas son las normas. Puede exponer el trabajo usted sola, pero tiene que hacerlo delante de la clase. —dijo él, y yo suspiré y fui con Zayn.

—Vamos a sentarnos. —le dije. Él asintió y ambos volvimos a nuestro sitio.

—Lo siento. —susurró él con la cara entre sus brazos cruzados.

—No pasa nada. —dije yo acariciando su brazo y dándole un apretón. Pero en realidad, sí pasaba. Tendría que repetir curso.

—Sí, sí que pasa. —dijo él mirándome mientras se sentaba normal. —Sé que si no expones ese trabajo vas a repetir curso. —dijo él, y yo me sorprendí. —El Sr. Collins me lo dijo. Por eso lo siento, pero de verdad no puedo. —susurró, y volvió a su posición anterior. —Tengo miedo de que se burlen de mí... Otra vez. —dijo, y yo no pude evitar sentirme mal, con ganas de abrazarlo y protegerlo.

—Zayn, me da igual. —dije agarrando su mano y entrelazando nuestros dedos. —Está bien. —él levantó su cabeza para sonreírme tímidamente.

La campana de clase sonó y Zayn y yo nos levantamos para ir a visitar a los demás chicos.

—Srta. Moon. —me llamó el Sr. Collins.

—Ve tú. —le dije a Zayn, y fui con el profesor. —¿Qué? —le dije al Sr. Collins. Por su culpa repetiré curso.

—Me sorprende, pero no me equivocaba con usted. —dijo él, y yo lo miré sin entender. —Tenía la corazonada de que usted haría lo correcto y no dejaría plantado a su compañero o lo obligaría hacer el trabajo —dijo él. —, por eso mismo, los quiero aquí a la hora del almuerzo, pueden exponer el trabajo en privado. —dijo, y yo sonreí. Me di media vuelta, pero antes de salir me giré.

—Sr. Collins. —lo llamé y él alzó la mirada. —Gracias. —salí de clase para ir con los chicos.

—Morena. —me llamó Louis, y yo fui con ellos.

—Hola, chicos. —saludé yo.

—Hey, sólo yo la llamo “morena”. —dijo Niall sacando su labio inferior, y yo reí.

—Claro que sí, rubio. —dije, y le revolví el pelo.

—Oh, y, Zayn. —dije, y él me miró. —El Sr. Collins ha dicho que podemos exponer el trabajo en privado, a la hora del almuerzo. —dije, y él se sorprendió.

—¿De verdad? —dijo sin creerlo, y yo asentí.

—Me quedé con la misma expresión. —dije yo riendo.

—Pero dijo que no podía hacer eso. —dijo él.

—Lo sé, pero gracias a... A que he reaccionado bien, nos ha dado la oportunidad de hacerlo en privado. —expliqué.

—Uhhh, ¿hacer qué? —preguntó Harry alzando y bajando las cejas. Yo sólo le di una colleja y reí.

—Harry Edward Styles Cox, que sepas que eres un pervertido. —dije yo, y miré a Zayn por el rabillo del ojo, y, como era de esperarse, ya estaba sonrojado.

—Pero aún así me quieres. —dijo él sobándose el golpe, y yo reí.

—Oye, pues creo que tampoco vas tan desencaminado. —dijo Louis mirando a Zayn, más sonrojado que antes.

—Oh, ¿de qué va el trabajo exactamente? —dijo Harry perversamente, y yo le golpeé en el hombro.

—Oye, que si le sigues pegando va a acabar en el hospital. —dijo Niall.

La campana de clase volvió a sonar, indicando que ya era hora de volver a clase y así hicimos.

Entramos cada uno a nuestra clase y como siempre. Yo a ratos hablaba con Zayn y seguía sin prestar la mínima atención a la profesora.

***

La campana de clase sonó, indicándonos que ya era hora de ir a comer.

Fuimos al comedor y nos sentamos donde siempre. Y ya estaban ahí Harry, Niall y Louis.

—Hola, chicos. —saludé yo.

—Hola. —dijeron a coro.

—Tú no hablas mucho, ¿no? —le dijo Louis a Zayn.

—No. —dijo Zayn con una media sonrisa.

—¿No teníais que ir a lo del trabajo? —dijo Niall, y yo miré a Zayn, que me miraba con la misma cara.

Ambos nos levantamos de golpe y salimos corriendo hacia clase.

Por primera vez en mi vida, toqué la puerta antes de entrar en clase y abrí. El Sr. Collins ya estaba ahí sentado.

—Sentimos la tardanza. —dijo Zayn, y cerró la puerta.

—Bien, entonces, ahora que están aquí, expongan su trabajo. —dijo él con las manos sobre la mesa, expectante.

domingo, 10 de enero de 2016

Lost | Zayn Malik, Larry Stylinson, Niam Hayne - Capitulo 4 (Hard)

Autora: Sandra M.P.

NO COPYRIGHT. | SMUT | Violencia | Abusos | Violaciones

Louis me lo ha contado todo. —dije.

Él bajó su mirada. Había sufrido mucho, y no entendía el por qué. No era un mal chico, y lo que hizo fue muy valiente, aparte de que, ¿quién podría haber ido contra él? Sin motivo. Yo sospechaba de Harry, la verdad era que lo conocía bastante, yo sabía que Harry tenía algo que ver, pero Louis no quería admitirlo, se negaba, se negaba a aceptar aquello. Normal, si lo amaba, pero era la verdad, tenía que serlo. Porque sino, ¿cuál sería la razón? ¿Quién?

—Zayn, no te mereces nada de lo que te está pasando, y quiero ayudarte. —dije.
Él alzó la mirada, mirándome con ojos vacíos, deprimidos. —Gracias, de verdad... Pero nadie puede ayudarme. —dijo en voz baja.

—Sí que podemos, Zayn, y lo haremos. —dije seguro.

Él negó con la cabeza. Tal vez había perdido la esperanza, y la verdad era que me parecía normal. ¿Quién no lo haría habiendo pasado por lo mismo que él? Pero esperaba que pudiéramos hacerle recuperar la esperanza.
Liam:
—No. —dije.

—Liam. —suspiró.

—No, Niall. Estoy seguro de que le ha pasado algo. Seguro. Él no puede haberse ido así como así. —dije cruzándome de brazos.

—Liam, pareces un niño pequeño. Mira, entiendo que no quieras aceptarlo, pero de verdad, ¿qué pueden haberle hecho con tanta gente delante?

Abrí la boca dispuesto a hablar, incapaz de decir nada y negando con la cabeza. Y cerré la boca, sin lograr articular palabra. —Él... Él no es así.
Louis:
—¿Qué...?

—¿Louis? —dijo Leah sorprendida.

Me quedé estático al verlos a los dos sentados en la cama, sentados y mirando la tele.

—¿Qué haces aquí? —la miraba a ella, y después desvié mi mirada hacia Harry.
—Los encontré en la calle, a ella y a su padre. —explicó Harry. —Y los acogí.

Fruncí levemente el ceño. No me cuadraba. Harry sabía que Leah estaba con Zayn, y él había tenido a Zayn raptado, y Leah era la ex novia de Justin., así que nada tenía sentido. Aparte de que Leah estaba desaparecida, hasta ahora, por lo cual Harry la habría buscado, porque ni yo buscándola, imposible que hubiera sido coincidencia.

—Harry, ¿podemos hablar? —dije seriamente.

Harry tragó saliva, confirmándome que algo malo había en aquello, y nos fuimos a una habitación. Leah me miraba confundida. Seguramente no comprendía nada.

—Harry, habla. —dije seriamente.
Zayn:
Rasqué disimuladamente mis muñecas. No sabía por qué, pero la necesidad me invadió, con un mal presentimiento todo vino a mí. Necesitaba deslizar algo cortante por mi piel.

Miré a Luke, quien estaba sentado en el sofá. Ahora, estaba en su casa. No era lujosa, ni mucho menos, y no vivía con Louis. Aquí supongo que estaba a salvo de cualquier violador, pero no de mí mismo.

—¿Dónde está el baño? —dije, aguantándome las ganas de rascarme fuertemente, quitando las costras de mis cortes.

—La puerta blanca con el pomo dorado. —dijo sin prestar mucha atención, mirando el fútbol atentamente.

Me levanté y me dirigí hacia mi destino. Rebusqué por todos los muebles buscando algo cortante. Tijeras, una cuchilla... Cualquier cosa.

Y en el segundo cajón, al lado del lavabo, ahí estaba esperándome, una cuchilla, la cual me libraría del estrés, y de todas mis preocupaciones.
Demasiada presión, demasiado fuerte, demasiada tristeza.
Leah:
El teléfono sonó. Miré hacia mis lados. Harry estaba hablando con Louis todavía. ¿Qué hacía? ¿Lo cogía... O dejaba que sonara?

Me levanté, e indecisa anduve hacia él.

—¿Sí?

—¿Residencia de Harry Styles? —dijo una voz amarga, y bastante conocida, debía decir.

—Eh... Sí, Harry ahora mismo está ocupado. —respondí.

—Dile que Tomás ha llamado. —dijo, y colgó.

Parpadeé y dejé el teléfono en su lugar. De acuerdo, una llamada un tanto extraña.

La puerta se abrió, y por ella salieron ambos un tanto serios. —Leah. —dijo Louis, y después miró a Harry, quien le suplicó con la mirada. Bien, ahora estaba todavía más confundida que antes. —Leah... Hay algo que tengo que decirte. —dijo Louis.

—Espero que me expliques esto... Porque yo no entiendo nada. —dije.

—Leah —intervino Harry, acaparando mi atención. —, por favor, no me odies. —y eso terminó por confundirme del todo.
Luke:
Hacía demasiado tiempo que Zayn estaba en el baño. ¿Qué estaría haciendo?

Me levanté y fui hacia la puerta del baño. Llamé a la puerta. —¿Zayn? —dije poniendo la oreja, y no obtuve respuesta.

Esperé unos segundos más, y abrí. Había sangre en el suelo, y tragué saliva. Un camino que llevaba hacia la bañera. Anduve lentamente, y lo que vi me dejó estático.

—¡Joder, Zayn! —grité espantado.
Leah:
Negaba constantemente con la cabeza. —Leah, de verdad, lo siento. —dijo Harry.

—Eres... Eres despreciable. —dije en susurro.

—Leah, por favor, escúchame, te he conocido mejor, y te juro que iba a ayudarte. —dijo intentando acercarse a mí. Y yo me alejé.

—No. Tú estabas detrás de todo esto. —dije. —¡Por tu culpa yo dejé a Zayn!

—Leah...

—¡Por tu culpa lo he perdido todo! —grité, cada vez más colérica. —¡Eres un hijo de puta, eso es lo que eres! —grité. Y él cerró los ojos con fuerza, como si le hubiera dolido lo que había dicho.

—Leah... —ahora fue Louis quien me habló. Negué con la cabeza y me alejé, dispuesta a irme.
Louis:La puerta se cerró fuertemente, ella se había marchado. —Harry —dije alzando su mentón. —, ¿estás bien?

Asintió con la cabeza. —Sí. —dijo débilmente, con lágrimas brillando en sus ojos.

"Hijo de puta". Nadie le decía eso a Harry por el simple hecho de que era verdad. Todo el mundo sabía que ese era el insulto prohibido, claro que ella no tenía ni idea. ¿Y lo que más dolía? Que te lo dijera una persona a la que le habías cogido cariño, eso lo sabía por experiencia propia.

—Estoy bien. —dijo. Pero no, no lo estaba.

—Harry... Es normal que esté enfadada. —dije.

Harry asintió con la cabeza. —Ya... Lo sé. —susurró.

—Harry... Ella no lo sabía. —dije.

Él medio sonrió. —¿Y eso qué? Ha dolido de todos modos. —negó con la cabeza. —La verdad duele.
Luke:
—Joder... Joder... Louis, cógelo de una puta vez. —murmuraba preocupado dando vueltas por toda la habitación.
Zayn respiraba, y su corazón seguía palpitando a un ritmo normal. Había perdido mucha sangre y se había desmayado. Había tenido amigos que se cortaban, sí, hasta el punto de matarse, pero ya había perdido a muchos, y no dejaría que esto sucediera una vez más.

jueves, 7 de enero de 2016

Lost | Zayn Malik, Larry Stylinson, Niam Hayne - Capitulo 3 (Too)

Autora: Sandra M.P.

NO COPYRIGHT. | SMUT | Violencia | Abusos | Violaciones

Esto es una estupidez. —dije sin fuerzas. Me habían sacado de la habitación en contra de mi voluntad. Yo no quería. No serviría de nada. Ella no me quería, ella misma me lo había dicho.

—No, no lo es. —negó Liam.

—¿Por qué te sujetas así las mangas? —preguntó Niall.

Aparte de llevar manga larga, estiraba todavía más la prenda hasta engancharla en puños, por temor a que descubrieran mis cortes.

—Es una manía que tengo. —mentí.

Niall se lo creyó, pero Liam me miró algo inseguro, desconfiando. Pero lo dejó pasar. —A ver, podríamos preguntar por ahí a ver si alguien los ha visto.

—Chicos... Yo no sé si quiero encontrarla. —dije con un nudo en la garganta.

—Zayn, no sé lo que te dijo —dijo Liam seriamente. —, pero te juro, te juro por lo que más quieras que ella te ama.

Bajé la mirada y apreté más las mangas en mis puños. ¿Me amaba? ¿De verdad? ¿Entonces por qué me dejó? ¿Por qué me dijo que me fuera? ¿Por qué me soltó? ¿Por qué me dejó caer? No lo entendía.
Demasiado dolor para soportar.
Leah:
Harry no era una mala persona, era amable, simpático y divertido. ¿Por qué había dudado de él?

—Oh, vamos. —rió.

—Vas a caer, Styles. —reí yo lanzando de nuevo el dado.

—¡No!

—¡Sí! —exclamé. Moví mi ficha y lo maté. —Cuento veinte. —reí. Sí, estábamos jugando al parchís. Mi padre había ido a dar una vuelta, y yo había decidido quedarme en casa de Harry, pero había terminado aburriéndome, y Harry me había propuesto jugar al parchís.

Me sacó la lengua y solté una carcajada. —Buff... Otra vez desde nuevo. —lanzó el dado y sacó un uno, se sujetó la cabeza con la palma de la mano y suspiró exageradamente. —Va para rato.
Zayn:
Ahora estábamos simplemente andando. ¿Hacia dónde? Hacia ninguna parte. Sin rumbo. No sabíamos dónde buscar, no sabíamos por dónde empezar.

Había mucha gente en la calle, lo normal en un lunes, supongo. La gente me miraba asqueada. ¿Sería por mi ropa? ¿Por mi cara? ¿Me importaba lo que pensaran? No. Nunca me había importado lo que pensaran los demás de mí, sentían asco, supongo que era normal, ya que hasta yo mismo me daba asco.

Choqué con alguien robusto. —Lo siento. —murmuré, intentando volver a andar, pero ese sujeto robusto me agarró fuertemente, tirando de mí y haciéndome daño en el brazo. —¡Eh! —grité. Fue como un déjà vu. Y al alzar la mirada y ver a aquel sujeto mirándome temblé, y si no fuera porque me estaba sujetando demasiado fuerte, habría caído de rodillas. —Tú no... Por favor. —supliqué, deseando hacerme pequeño y acurrucarme en un rincón, o simplemente desaparecer.
Leah:
—Harry, ¿tenéis chocolate? —pregunté desde la cocina.

—Creo que sí. En el estante de arriba. —dijo él, que estaba tumbado en el sofá.

Abrí el mueble, y efectivamente, ahí estaba.
Nutella, mi favorita. Me apetecía muchísimo un sandwich de Nutella ahora mismo... O comerme el bote entero a cucharadas. Pero el problema era que no llegaba.

Cuando me dispuse a coger una silla, me di la vuelta con la silla, y el bote de
Nutella ya no estaba. ¿Pero qué...?

—¿Buscas esto? —me di la vuelta, y Harry sujetaba el bote de
Nutella en su mano derecha.

—Sí. —dije alargando el brazo para agarrarlo, pero él apartó el bote de mí.

—Hey, que yo también quiero. —me dijo.

Saqué mi labio inferior. —¿No vas a compartir?

Rió, y mostró su otra mano, la cual sujetaba dos cucharas. —¿A cucharadas?

—Uff... Cómo te quiero. —suspiré cogiendo la cuchara.

—Claro, como comparto la
Nutella. —dijo con sarcasmo.

—No, se lo decía al bote. —dije arrebatándole la
Nutella de las manos. Reí al ver su cara de sorpresa y fui hacia el salón.
Niall:
—¿Pero se puede saber adónde ha ido? —dijo Liam enfadado.

—Él no quería ir, Liam. —suspiré.

—Pero... Pero él no ha podido irse así. —se negó él.

—¿Tú crees? —dije yo alzando una ceja.

Liam pareció pensárselo dos veces. —Sí. —dijo finalmente. —Él no es así. Nos habría dicho algo, Niall.

Suspiré. —Si nos hubiera dicho algo, ¿habríamos dejado que se fuera?

Liam abrió la boca, como si fuera a reclamar, pero finalmente la cerró y negó con la cabeza.

—Tienes razón. —murmuró algo dolido.

—Si él no quiere volver con ella, nosotros no podemos hacer nada. —dije yo.

Él bajó la mirada, y después, cuando volvió a alzarla, su mirada había cambiado. —¿Sabes? Pensaba que Leah y Zayn habían nacido para estar juntos, no lo sé, tenía una corazonada. Un presentimiento, ¿sabes? —negó con la cabeza. —Supongo que me equivocaba.
Louis:
¿Por qué no respondía al teléfono? No lo entendía. Hacía nada que había estado en su casa, unas horas apenas. ¿Y si le había pasado algo? ¿Estará bien?

Suspiré y tiré el teléfono sobre la cama a la vez que seguía dando vueltas por mi habitación, despeinándome.

Le había dejado ya cinco mensajes, le había llamado más de diez veces. Pero nada, él no daba señal de vida.

Se acabó.

Me decidí, agarré el móvil, lo metí en el bolsillo de mis pantalones, agarré mis llaves, y me dispuse a ir a su casa.
Zayn:
—¿Qué te he hecho? ¿Por qué me haces esto? ¿Por qué no me dejas en paz? —sollocé, acorralado en la pared.

Me sonrió pícaramente al mismo tiempo que acariciaba mi labio inferior con su dedo pulgar. —¿Qué me has hecho? Nada. ¿Por qué hago esto? Porque quiero. ¿Por qué no te dejo en paz? —rió burlonamente. —Porque no quiero.

—¡Me das asco! —le grité en un impulso. Y no debí hacerlo.
Me quedé pálido, en el suelo, con las manos en la entrepierna y completamente estático. —Doy asco, lo sé, pero tú también.

Sollocé. ¿Cómo iba a negárselo?

—Haz lo que quieras. —sollocé, rendido.

Rió. —Eso mismo iba a hacer.
Harry:
—Eh, hay que ver cómo comes. No entiendo cómo puedes estar tan delgada. —dije asombrado.

Rió. —No estoy delgada, estoy normal. —dijo ella.

Negué divertido. Bueno, la verdad era que por muy raro que fuera, Leah había acabado cayéndome bien. No lo entendía. ¿Cómo ahora era... Así? Mi plan era enamorarla, pero me sentía tan mierda cada vez que lo pensaba. Jugar con ella, eso era. Yo no quería. Era mi plan, sí, pero yo no quería hacerlo.

—Amo la
Nutella. —dijo comiéndose otra cucharada. No lo dudaba, la verdad. ¿Cuánto tiempo hacía que no estaba tan a gusto con una chica? ¿Había estado a caso a gusto con alguna?

Sonreí, y después tragué saliva. No puedes echarte atrás, Harry. Has llegado demasiado lejos como para echarlo todo a perder ahora.

Y fue entonces cuando no pensé, y lo hice.
Zayn:
—Así me gusta, perrito. —dijo, abrochándose el pantalón.

Sollocé de nuevo, tirando de mis mangas hacia abajo. Podría haber sido peor, ¿no? Al menos sólo había sido una mamada, sólo eso.

Me levanté del suelo con las lágrimas sobre mis mejillas y di un paso hacia fuera del callejón, pero de un tirón, volví dentro. —¿Quién te ha dicho que hayamos terminado?

Tragué saliva, y cuando creí que todo estaba perdido, unos brazos lo apartaron de mí. Me quedé estático mirando la escena. ¿Conocía a aquel chico?

El pelirrojo quedó inconsciente en el suelo, y el chico de ojos azules se acercó a mí. Por instinto, retrocedí.

—Tranquilo. —dijo quedándose quieto. —No voy a hacerte daño, Zayn.

—¿C-cómo sabes mi nombre? ¿Quién eres? —pregunté asustado.

—Me llamo Luke, soy el hermano pequeño de Louis. —me explicó.

Fruncí el ceño, sin entender nada. —¿Qué?

—Pertenezco a los “Hunters”, pero soy el hermano de Louis, Louis Tomlinson. El chico que te ayudó. —dijo.

Abrí mucho los ojos. ¿Cómo? ¿Tenía un hermano? ¿Ahí? ¿Por qué no lo había visto? ¿Por qué no me lo había dicho?

—¿Por qué...?

—¿No te lo había dicho? —completó. Asentí con la cabeza. —Mi nombre real es Luke Tomlinson, pero todos me conocen como Luke Hemmings, mi nombre falso. Tener familia en el mismo negocio es peligroso. Seríamos muy fáciles de chantajear ahí dentro, por eso mismo no te lo ha contado, ni a ti ni a nadie. Aunque bueno, he acabado contándotelo yo. Ahí no nos relacionamos porque no queremos llamar la atención, porque tal vez se pondrían a investigarnos, a relacionarnos... Y nosotros no queremos eso. Así que te agradecería que no dijeras nada. —asentí, confuso. Me costaba almacenar tanta información. El hermano secreto de Louis... Wow. —Louis me ha mandado a vigilarte, porque bueno, no me conocías. Y siento mucho lo que ha pasado, te había perdido con tanta gente. —se disculpó arrepentido.

La verdad era que, que me estuviera vigilando para protegerme y hubiera dejado que pasara lo que había pasado, me molestó, pero tampoco podía decirle nada, porque claro, él no tenía la culpa, aparte de que al menos había evitado la peor parte.

—Entonces... ¿Te ha enviado Louis?

Asintió con la cabeza. —No le digas lo que ha pasado, por favor. —suplicó. —No quiero problemas. Y no digas nada acerca de mi nombre real. Soy Luke Hemmings, ¿de acuerdo?

Asentí con la cabeza. —Gracias... De verdad.
Louis:
Cuando llegué a casa de Harry, las luces estaban apagadas, excepto la luz de la habitación de Harry.
Harry me había dado la llave de su casa... O... Bueno, se la había cogido prestada, ya que guardaba dos copias.

La introduje en la cerradura y abrí la puerta. La cerré a mis espaldas y en silencio, empecé a andar en la oscuridad. —¿Hola?

Escuché risas provenientes de arriba, y decidí subir. Crucé el largo pasillo hasta la habitación de Harry. La puerta negra, media abierta, por la cual salía un rayo de luz.

Anduve hasta la puerta y la empujé. No sabía si estaba listo para ver lo que vi.

¿Harry... Le-Leah?

lunes, 4 de enero de 2016

BAD Girl | Zayn Malik - Capitulo 9 (Forbidden virginity)

Autora: Sandra M.P.

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ZAYN:
Cada cosa que me enseñaba era mejor que la anterior, era todo placer, y lo que acababa de sentir ahora no sabría explicarlo con palabras.

—¿Cómo te sientes? —me preguntó ella. Como la última vez.

—Bien. —respondí igual. —Increíble. —susurré, y ella sonrió.

Por primera vez en mi vida, sentía atracción física hacia alguien, hacia ella, pero era... Deseo... Y algo más...

—¿Sabe? Me encanta ser su profesora sexual, Sr. Malik. —dijo ella sonriendo sensualmente y haciendo que me ruborizara. —Y debo decirle que tiene un sabor exquisito. —añadió ella, haciendo que me sonrojara más y sintiera mi eje subir.

—Tengo una gran maestra. —dije yo sorprendiéndome a mí mismo por haber sido tan descarado.

—Lo sé. Y yo un buen alumno. —dijo ella sensualmente. Estaba consiguiendo que me excitara de nuevo.

—¿Se puede llegar más lejos? —susurré con la voz ronca, y ella soltó un jadeo, sorprendida ante mis palabras, e hizo que me sonrojara y a la vez sintiera otra punzada en mi entrepierna.

—Zayn Malik, ¿está usted seduciéndome? —dijo ella burlona, y mi corazón empezó a latir más rápido. —Me sorprenden sus... Tentadoras palabras... Pero no creo ser la persona adecuada para llevarlo más lejos. —dijo ella haciendo que sintiera una punzada de decepción.

—¿Por qué? —dije yo, y ella sonrió.

—Porque el último paso que necesitas es perder tu virginidad. —dijo ella mirando a otro lado.

Mi virginidad.

Abrí la boca en sorpresa. ¿Por qué no era la indicada? Sí lo era.

—Quiero que seas tú la que me quite mi virginidad. —dije yo, y ella me miró sorprendida y con los ojos oscuros.

—Zayn —susurró ella mirándome a los ojos. —, tu primera vez tiene que ser especial. —dijo ella con una sonrisa triste. —Tú te mereces a una buena chica. —dijo ella, y después miró la ventana.

Tú eres una buena chica. ¿Por qué? ¿Por qué no puede verlo?

—Tú eres una buena chica. —dije yo, y ella me miró con su sonrisa triste.

—No, no lo soy. —dijo ella.

—Avril, no puedes decir eso. Tú eres la única persona que me ha ayudado, la única persona que me ha aceptado como soy, que me ha presentado a sus amigos, me ha hecho sentir bien, feliz... Avril, eres la mejor persona que he conocido.

—Zayn, por favor, ¿podemos dejar el tema? —pidió ella, y yo suspiré.

¿Por qué? Mírate, lo que has hecho por mí, cómo me has hecho sentir... Lo que me enseñas a descubrir... Cómo me enseñas a ser fuerte...

—Será mejor que empecemos con el trabajo. —dijo ella, y yo empecé a vestirme. Se sentó en la cama y abrió el libro de naturales. Cuando terminé de vestirme me senté a su lado y la abracé. Quería comprobar que todo estaba bien. Ella también me abrazó y luego me miró. —¿Qué pasa? —dijo ella mirándome, y yo sólo la miré a los ojos y la besé. Ella me correspondió al beso y al separarnos estaba sonriendo. Todo estaba bien.

—Nada. —dije yo, y le sonreí.

—Bueno, ¿sobre qué va el trabajo? —preguntó ella, y yo le expliqué. —¿Entonces tenemos que averiguar información sobre las plantas? —dijo ella con fastidio, y yo reí.

—Sí. —afirmé.

—Está bien. —dijo, y se levantó para ir a coger su portátil.

—Bueno, a buscar información. —dije yo, y ella asintió.

Estuvimos dos horas haciendo el trabajo, pero finalmente lo terminamos y yo quedé orgulloso con el resultado.

—Por fin. —dijo ella feliz, y yo sonreí. —Oh, con todo esto no hemos comido. —dijo ella mirándome. —¿Tienes hambre?

—Un poco. —dije yo.

—Vamos a la cocina y preparo algo. —dijo ella, y se levantó. Bajamos las escaleras y entramos en la cocina.

—Bien, ¿qué te apetece? —me preguntó ella, y yo me encogí de hombros. —¿Hamburguesa? —propuso, y yo asentí.

Ella empezó a preparar las hamburguesas mientras yo la observaba, hasta que bajé de las nubes.

—Oh, ¿te ayudo en algo? —pregunté.
—¿Puedes ir poniendo la mesa? —dijo girando su cabeza para mirarme mientras giraba las hamburguesas.

—Claro. —dije yo. —¿Dónde están las servilletas? —pregunté.

—Segundo cajón de tu izquierda. —dijo ella. Yo fui, abrí el cajón y cogí dos servilletas limpias.

—¿Los vasos? —pregunté mientras ponía las servilletas en la mesa.

—En el estante de arriba. —dijo, y yo lo busqué con mi mirada. Lo localicé y cogí dos vasos.

—¿Necesitamos cubiertos? —pregunté dejando los vasos en la mesa.

—No, no hace falta. —dijo ella colocando las hamburguesas en el pan. Las dejó en la mesa y abrió un mueble cogiendo una bolsa de patatillas. Yo me senté en la silla y ella se sentó enfrente mía mientras abría las patatillas y las dejaba en la mesa.

—Que aproveche. —dije yo, y ella sonrió.

—Igualmente. —dijo, y cogió su hamburguesa.

—Muy rico. —dije al terminar.

—Gracias, me extraña que no se me haya quemado. —dijo ella riendo, y yo también solté una risa. —Espero que mañana saquemos una buena nota en el trabajo. —dijo ella, y yo sonreí.

—Nos ha quedado muy bien. —dije yo.

—Bueno, como habrás podido ver, no soy la típica chica que hace los deberes, así que... No tengo mucha experiencia en esto de los trabajos. —dijo ella encogiéndose de hombros. —Pero sí tengo experiencia en otras cosas. —añadió sonriendo con autosuficiencia, y yo me sonrojé.

Sí, la tienes.

—Me encanta cuando te sonrojas. —dijo ella sonriendo, y yo me cubrí las mejillas. —Oh, vamos. —dijo quitando mis manos. —No te cubras.

—No me gusta sonrojarme. —dije yo sonrojándome más.
—Pues a mi me encanta que lo hagas. —dijo ella sonriendo.
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