Autora: Sandra M.P.
NO COPYRIGHT. | SMUT | Versátiles
—Y yo te he dicho que dejes de tocarme los cojones. —dije dándole otro mordisco al sándwich. Ahora no comía, no, devoraba, que no era lo mismo.
Me levanté sin dejarle terminar. Ya había acabado de comer/devorar mi sándwich, y lo sentía por Liam, porque el pobre todavía comía, pero yo tenía que irme de ahí y ya, antes de que me diera un ataque de estrés causado por Zayn.
[Bueno, esto estaba "programado" para que se subiera ayer. EEEN FIN, pues nada, lo subo hoy -.-]
—¿Estás
seguro de esto? —pregunté. Mis piernas temblaban como dos flanes y
era un milagro que no tartamudeara.
—Totalmente,
Niall. —me dijo Liam con total tranquilidad. Y abrió la puerta del
insti haciendo que todos nos miraran y estallaran en murmullos.
Bien,
ayer me pasé todo el día evitando a Zayn. No respondía a sus
llamadas, ni a sus mensajes, y cuando vino a casa le dije a mi madre
que le dijera que no estaba. Y le agradecí que no preguntara el por
qué.
—Niall.
—apreté los labios. Mierda. Iba junto a Liam andando, aún no
habíamos empezado con el plan "Juego de celos", que así
habíamos decidido llamarle, y no estaba muy seguro de querer
empezarlo.
Me
di la vuelta y lo miré impasible. —Zayn. —dije secamente, y
volví a darme la vuelta. —Vámonos. —le susurré a Liam de modo
que sólo él pudiera escucharlo. Y empezamos a andar de nuevo.
—Ayer
fui a tu casa y no estabas. —empezó a seguirnos.
—Ajá,
ya. —dije sin hacerle mucho caso.
—También
te llamé y no cojiste el teléfono. —dijo.
—Estaba
ocupado. —respondí indiferente.
—También
te envié mensajes. —dijo sin dejar de seguirnos.
—Ah,
ya. —dije sin dejar de andar. Zayn se puso delante de mí en ese
momento.
—Niall,
lo siento, ¿vale? Tío, no hagas esto. —me dijo con cansancio.
"Tío".
Cómo odiaba que me dijera eso. "Tío" de colega, amigo, de
"sólo somos eso, no seremos nada más". Odiaba que Zayn me
dijera eso.
—No
me llames "tío" —dije entrecerrando los ojos.
Zayn
suspiró. —De verdad lo siento, Niall. —se disculpó.
Mierda...
¿Por qué tenía que verse tan adorable? Con ese pelo, esos ojos,
esos labios, ese cuerpo... Removí la cabeza disimuladamente.
No.
Niall, concentrate.
El
plan, el plan.
Dios,
pero qué guapo es...
¡Ya!
¡No puedo concentrarme con tantas
voces
en mi cabeza!
Y
las voces desaparecieron.
—Liam,
¿nos vamos? —dije mirándolo. Éste asintió y rodeamos a Zayn,
pasando de él.
—Por
un momento pensé que le perdonarías y pasarías del plan. —me
susurró.
—Yo
también. —susurré, más para mí mismo que para él.
La
campana sonó, sorprendentemente rápido para mi gusto, porque
acabábamos de llegar. Yo nunca llegaba tan tarde... Claro está, que
siempre llegaba pronto para estar con Zayn.
—Vamos
a clase. —dijo Liam, y yo lo seguí.
Entramos
y yo me senté en mi sitio, y Liam en el que antes se sentaba Zayn.
Hablando
del rey de Roma. Entró por la puerta y al vernos bufó y fue a
sentarse por la parte de atrás. Liam rió. —Chico, lo tienes loco.
Lo
miré de reojo. ¿Lo tengo loco? Lo único que quería Zayn era que
volviéramos a ser amigos de nuevo. Era obvio que sólo me veía como
a eso. Un amigo y nada más. No le gustaba, era simplemente que me
quería como a un amigo. Nos conocíamos desde que llevábamos
pañales.
—Bien,
alumnos, hoy vamos a hacer un pequeño experimento. —dijo la
profesora entrando por la puerta.
—¿Es
por parejas? —preguntó Amanda desde atrás, lo supe por su voz
chillona.
—Sí.
Pero yo haré las parejas. —dijo. Y al parecer nadie estaba muy
contento con aquello, porque soltaron bufidos al unísono. La
profesora se sentó en la silla y nos miró.
—Amanda
y Ed, Harry y Louis, Carol y Selena, Sonia y Ricardo, Alba y Pablo,
Paola y Gabriela, Claudia y Nacho, Mario y Víctor. —cruzaba los
dedos para que me tocara con Liam. —Liam y... —la profesora
empezó a buscar a alguien con la mirada. ¡Mírame a mí, cojones!
—Laura, y Zayn y Niall.
Mi
cara quedó descompuesta. "Zayn y Niall, Zayn y Niall" Esa
frase se repetía en eco dentro de mi cabeza. —¿Podemos cambiar de
pareja? —pregunté, sin alzar la mano y con urgencia en la voz.
—Lo
lamento, Niall, pero si cambio a tu pareja, los demás también
querrán. —dijo la profesora. Bufé y coloqué la cabeza sobre mi
mano. Genial. Ahora tendría que ir con Zayn. —Bien, sentaos con la
pareja que os he asignado. Miré a Liam con remordimiento y él se
encogió de hombros, diciendo "lo siento". Zayn vino y se
sentó a mi lado. Yo ni le miré, simplemente miraba la pizarra, lo
cual era estúpido porque no había nada escrito.
—Niall.
—me llamó Zayn, pero yo lo ignoré.
—Bien,
alumnos, este proyecto se trata de decir lo bueno y lo malo del
compañero que os he asignado. —la miré con cara de "¿en
serio?" Joder, no podrías haber elegido peor a mi pareja.
—Yo
no estoy muy de acuerdo con ello. —soltó Laura.
—¿Y
eso por qué, Laura? —preguntó la profesora. Laura, como Amanda,
era una puta más y no me caía nada bien.
—No
conozco a Liam. —dijo ella apenada —y fingiendo, obviamente—
mientras miraba a la profesora agitando sus pestañas. Rodé los
ojos.
—Bueno,
pues... ¿Hay alguien que pueda ir con Liam? —preguntó la
profesora mirándonos.
—¡YO!
—grité, levantándome, incluso con demasiado entusiasmo. La clase
rió, pero me daba igual hacer el ridículo, porque no pensaba ir con
Zayn.
—Bien,
pues, Liam, tú irás con Niall; y tú, Laura, irás con Zayn. —dijo
la profesora.
—No
estoy de acuerdo con ello. —intervino Zayn levantándose también.
Oh, venga ya. Lo miré con mala cara, pero éste ni se inmutó.
—Pues
yo voy con Zayn. —se levantó Amanda. Y todos estallaron hablando a
la vez.
La
profesora intentaba calmarlos, pero no podía, porque eran demasiados
y gritaban demasiado.
—¿Por
qué has hecho eso? —le grité para que me oyera, aprovechando todo
aquel caos.
—Porque
ya basta, Niall. Te he dicho que lo siento y no voy a dejar que sigas
evitándome. —dijo él.
—¿Ah,
no? Pues yo quiero evitarte. —estaba muy cabreado con él, porque
por una vez quería ser fuerte y no cambiar de opinión aunque fuera
en una cosa. Siempre que Zayn decía algo y yo no quería, él
acababa convenciéndome. Y esta vez no quería, y lo estaba logrando,
a base de evitarlo pero lo estaba logrando.
—Pues
yo no, Niall. Eres mi amigo y no quiero que dejes de serlo por esta
estupidez. —dijo. "Amigo" ¡Pam! Toma, corazón.
"Estupidez" ¿Pero de qué va?
—¿Estupidez?
—me reí en su cara. —¿Llamas estupidez a reírte de tu "amigo"?
¿Llamas estupidez a traicionar a tu "amigo" sólo para
hacerte el guay?
—Niall.
—me interrumpió.
—No.
—lo interrumpí yo, enfurecido. —Tú eres la única estupidez
aquí, y no sé cómo has sido mi amigo durante todo este tiempo,
¡porque sólo eres un maldito falso!
—Ejem.
—¡Qué!
—grité dándome la vuelta. La profesora me miraba de brazos
cruzados y alzando una ceja. Y tardé demasiado en darme cuenta de
que toda la clase ya se había callado y todos nos miraban.
—Mierda.
—murmuré por lo bajo.
***
—Todo
esto es por tu puta culpa, Malik. —dije mientras andaba hacia el
despacho del director.
—¿Mi
culpa? Eres tú el que le ha gritado con toda la mala hostia del
mundo a la profesora: ¡Qué! —imitó mi voz.
—Tú
me pones de mala hostia. —le grité.
—Ya,
pues antes de ir con Liam no te ponía de tan mala hostia. —dijo
detrás de mí, y me paré dándome la vuelta.
—Eso
es porque nunca he sido amigo tuyo de verdad, Zayn. Siempre he sido
como Amanda y sus muñecos. Para ti sólo soy eso, un puto muñeco
con el que puedes jugar, Zayn, pero ya está. —dije, y me sorprendí
a mí mismo al estar hablando de ese modo, con tanta seriedad y sin
echarme a llorar.
Zayn
me miró con remordimiento y me di la vuelta, andando de nuevo. Y me
senté en una de las sillas de espera de por ahí. Zayn se sentó a
mi lado. —¿Así es como ves nuestra amistad? —murmuró.
—No,
así es nuestra amistad. —dije. La palabra "amistad"
saliendo de sus labios me daba arcadas.
Suspiró.
—Lo siento mucho, Niall. —dijo en voz baja. Aunque dijera eso mil
veces, yo no cambiaría de opinión. Me había convencido hasta a mí
mismo con mis propias palabras, de que mi "amistad" con
Zayn no era de verdad. Zayn no me amaba, Zayn jugaba conmigo, sólo
eso.
—Puedes
repetir eso las veces que quieras, no harás que cambie de opinión.
—dije, seriamente y sin mirarlo.
Suspiró.
—Niall... De verdad... No quiero perder a alguien tan importante
como tú en mi vida.
¡Zas!
¡Venga, campeón, a ver si le respondes a eso! Me mordí la lengua.
Su tono de voz sonaba tan apagado... Y tan arrepentido...
Niall,
si le perdonas volveréis a ser amigos.
¡Perdónale!
¿No ves qué guapo que es? Y qué cuerpazo y... Y ¡ay, por Dios!
—Malditas
voces. —maldije en voz baja.
—¿Qué?
Suspiré
y lo miré. Sí, por fin le eché huevos. Tanto que me sorprendí a
mí mismo. —Pues no lo parece, ¿sabes? —dije, sereno. —Porque
a la primera oportunidad de ser popular que has tenido, me has dejado
tirado y te has reído de mí. —miró hacia otro lado, esquivando
mi mirada. —Puedes girar la cara, Zayn, pero sabes que tengo razón.
—concluí.
La
puerta se abrió y por ella se asomó el director. —Horan, pasa. —y
me levanté y entré, dejando a Zayn fuera. Tendría mucho que
pensar... Espero.
Tenía
al director como a una persona respetable, alguien amigable, de
confianza y también comprensible, aunque eso sí, no convenía
hacerle enfadar.
—Es
raro verte por aquí, Niall. —me dijo bastante extrañado.
—Lo
sé... Me he peleado con un amigo. —dije.
—¿Le
has pegado?
—¡No!
—dije. Yo jamás había pegado a nadie, era más... ¿Pacifista?
No, no creo que fuera esa la palabra, tampoco es que fuera todo paz y
amor, pero que si no era necesario, no agredía a nadie.
—¿Entonces?
—preguntó sin comprender.
—Me
estaba peleando con él a gritos y sin querer le grité a la
profesora. —dije. Él asentía con la cabeza, como diciendo "sí...
Ajá... Comprendo..."
—Entiendo.
Una confusión, no es nada grave, pero espero que no se repita. —me
lo dejó en una advertencia, y la verdad era que se lo agradecí,
porque era un chico de buenas notas, responsable y para nada
problemático.
—Gracias.
—le sonreí.
***
Zayn
y yo no cruzábamos miradas. Bueno, él me miraba, pero yo lo
ignoraba. ¿Le habría castigado el director? Bah, ni que me
importara.
—Niall,
¿vamos? —Liam me sonrió y yo asentí. Nos sentamos en una mesa y
empezamos a comer. —¿Y qué te ha dicho el director?
—Sólo
ha sido una advertencia. —dije dándole un mordisco a mi sándwich
de mortadela. Me sonrió y después rió.
—¿Qué?
—pregunté con la boca llena. Él cogió una servilleta y la acercó
a mi boca.
Por
una extraña razón, todo ocurría a cámara lenta, y yo no lo miraba
a los ojos... Sino a los labios, y verlo tan cerca de mí...
—Niall.
—Liam apartó su mano y yo bajé de las nubes, me di la vuelta y me
encontré con Zayn, mirándome con el ceño fruncido, como si
estuviera enfadado.
—¿Qué?
—dije secamente. ¿No se cansaba nunca? Me estaba tocando los
cojones ya.
—Quiero
que hablemos. Ahora. —dijo. Demasiado serio. ¿Por qué ese tono?
¿Y por qué venía dándome órdenes? ¿Quién se cree que es?, ¿mi
madre?
—No
tengo nada que hablar contigo, Zayn. —dije dándole otro mordisco
al sándwich.
Él
bufó y se sentó junto a mí, empujándome un poco e invadiendo mi
espacio personal, lo cual antes no me importaba —además de que me
encantaba sentirlo cerca— porque era mi amigo, pero ahora ya no.
—Te
he dicho que no me evitarías más. —me dijo.
—Y yo te he dicho que dejes de tocarme los cojones. —dije dándole otro mordisco al sándwich. Ahora no comía, no, devoraba, que no era lo mismo.
—No,
tú nunca has dicho eso. —me dijo.
—¿Ah,
no? Pues te lo digo ahora. Deja de tocarme los cojones.
—Niall...
Me levanté sin dejarle terminar. Ya había acabado de comer/devorar mi sándwich, y lo sentía por Liam, porque el pobre todavía comía, pero yo tenía que irme de ahí y ya, antes de que me diera un ataque de estrés causado por Zayn.
[Bueno, esto estaba "programado" para que se subiera ayer. EEEN FIN, pues nada, lo subo hoy -.-]






