miércoles, 19 de agosto de 2015

Juego de celos | Ziall Horalik - Capitulo 5 (Los marginados)

Autora: Sandra M.P.

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Niall. —me sonrió, y yo le sonreí de vuelta. Liam... Me alegraba tantísimo de verle.

Liam. —le sonreí. Ya estábamos en clase, Zayn... No tenía ni idea de dónde estaba, la verdad. Había seguido andando, ignorando sus gritos, y después de dos o tres gritos no lo escuché más y le di esquinazo entre la multitud. La campana ya había sonado y la gente iba entrando lentamente en clase. Aunque yo esperaba ver a Zayn entrando por la puerta y venir hacia mí... Esperaba. Entraba junto a Amanda, riendo, y la sangre se me subió a la cabeza. ¿Sigue yendo con esta puta, en serio?

Ni me miró, pasó de largo junto a ella y se sentó en el fondo. Bueno, básicamente sería siempre así, ¿no? Él el popular y yo el friki maricón, el ahora nuevo marginado.

Bueno, ¿puedo sentarme contigo? —me preguntó Liam, quien estaba sentado en la mesa del frente, girado. Sonreí y asentí, algo decepcionado.
Liam cogió sus cosas y se sentó a mi lado, me agarró de la mano y lo miré. —Es un idiota por pasar de ti. —dijo. Le sonreí y bajé la mirada. Tal vez lo fuera yo, por seguir amándole como un idiota.

***

Estaba en la parra, sí, en la parra mientras pensaba en Zayn, porque sí, era tonto y prefería estar pensando en un idiota antes que prestar atención, lo cual si no me espabilaba me pasaría factura muy pronto, porque el verano se acercaba y no, no me apetecía estar estudiando en vacaciones.
Un papelito me dio en la oreja y acabó cayendo en mi mesa. ¿Un papelito? Lo agarré disimuladamente y lo abrí.

«Un besito, maricón.
Tu nuevo admirador secreto.»

Inhalé y exhalé. Reláaaajate Niall, relájate. Observé un poco mejor la letra frunciendo el ceño. Deseé que la imaginación me jugara una mala pasada, pero reconocía esa letra perfectamente. Y lo arrugué entre mis manos al mismo tiempo que me giré y se lo lancé, agradeciendo mi buena puntería. Le dio directamente en la cara. Me miró y yo lo miré con desprecio para después darme la vuelta.
Me viene llorando, suplicando perdón, se sube a mi ventana, lo hacemos... Y ahora... ¿Ahora dónde está ese chico dulce que me pedía que fuera su primera vez? Estaba cansado, cansado de su bipolaridad. Cansado de que fuera un falso. Cansado de que si estaba con los populares se metiera conmigo y cuando estuviera conmigo fuera su amigo del alma. Ayer caí por segunda vez, tragándome sus mentiras, pero se acabó. ¿Él era falso? Pues yo, también.

***

Eran las personas más raras que he visto en mi vida. Y creía, si ni la vista ni el sentido común me fallaban, creía que había dos emos, una pareja de gays, que me parecía adorable, un... ¿Transexual? Y luego estaba Liam y una chica vestida de chico con el pelo muy corto. Y ellos ahora serían mis nuevos amigos, porque supongo que yo ahora sería uno de ellos.

Hola. —Liam los saludó con una sonrisa.

Hola. —dijeron todos a la vez, sonriendo, a excepción de los emos, quienes estaban muy serios. Incluso podía decirse que daban algo de miedo.

¿Quién es tu amigo? —preguntó la chica con aspecto de chico.

El chic... La chica aplaudió feliz y riendo.

¿Es Niall? Lo he visto en Facebook. Ooohh pero qué monos. —alcé las cejas algo sorprendido por su reacción.

Liam rió. —Jose, que me lo asustas. —se ríe Liam.

Discúlpala, ella es así. —dijo un chico que estaba siendo abrazado por otro chico. Ellos dos sí que eran monos. ¡Yo quería un romance igual! Sonreí.

Vamos, siéntate. —dijo la chica vestida de chico. Me senté junto a Liam.

Y bueno, cuéntanos, ¿cuánto hace que sales con Liam? —el transexual, o Jose, como lo había llamado Liam, parecía muy interesado. ¿Tenía que tratarlo de hombre o de mujer? Mierda, no quería cagarla. Bueno, Jose también era nombre de mujer, pero claro, también está José... Pero ese es nombre de hombre y... ¡Aghhh, da igual!

Pues... No mucho. —dije algo cortado.

Oh, no nos hemos presentado. Soy José, pero llámame Jose. —me dijo. Sonreí, duda aclarada.

Yo soy Alex. —la chica con aspecto de chico se presentó.

Yo Harry. —se presentó el chico de rulos que estaba siendo abrazado por el otro chico.

Yo Louis. —se presentó el otro chico amablemente.

Maya. —se presentó la emo con un tono bastante depresivo.

León. —se presentó el otro emo.

Sí, son algo raritos. —me susurró la chica vestido de chico. No pude evitar soltar una risa.

Y bueno, ¿no ibas con ese tal... Hum... ¿Zayn? —preguntó Jose.

Me removí incómodo en mi asiento. —Iba. —dije, en voz baja.

El nuevo muñequito de Amanda. —dijo Alex con un tono de entre burla y desprecio. Empezaba a caerme bien. Al parecer, Amanda tampoco era de su agrado.

¿Muñequito? —pregunté, dubitativo.

Sí. Como ahora no tiene a Liam, se ha buscado a otro, y le ha tocado la mala suerte. —dijo Jose negando con la cabeza, decepcionada.

Bueno, ya, dejemos de hablar del idiota de Zayn, ¿vale? —interrumpió Liam. Gracias. Odiaba seguir hablando de Zayn, el cual ahora me importaba una mierda, porque era idiota.

Es que me da rabia ese chico. —se quejó Jose.

A mí la que me da rabia es Amanda. Os juro que la voy a reventar algún día. —dijo Alex entre dientes.
Medio sonreí, sin poder evitarlo. Sí, me caía bien.

Apuesto a que Niall está deseando acompañarte. —dijo Jose, y yo reí.

Apuesta ganada. —dije.

Liam rió y me rodeó con su brazo. No me incomodaba en lo más mínimo.
Pero mira qué tenemos aquí. —dijo una voz que yo reconocía muy bien. Rodé los ojos y alcé la vista.

Hola, Jona. —saludé, de una manera no muy amistosa.

¿Con tu novio? —se burló.

Sí. —dije, sin darle importancia. —¿Algún problema con ello?

Rió y se pasó la mano por el pelo, como hacía siempre. ¿Quién se creía?, ¿Justin Bieber? Por favor...

No, claro que no. —dijo él con aire de chulo.

Pues en ese caso, adiós. —dije, despachándolo. Rió y pasó por mi lado.
Mi móvil vibró en el bolsillo delantero de mi pantalón. Fui el único que lo noté, pues estaba en silencio. Lo miré por debajo de la mesa. Un nuevo mensaje. Lo abrí. Era de Zayn. Rodé los ojos y lo leí.

«Perdóname, de verdad. Te juro que no quiero hacerlo, pero ellos me obligan, Niall.»
Claro que sí, hombre, claro que sí. Suspiré con cansancio y dejé mi móvil de nuevo en el bolsillo. Ni siquiera le dediqué una mirada a Zayn. Pasé. Simplemente eso. Porque pasaba de él, y ya está.

¿Estás bien? —me preguntó Liam. Yo sonreí, pero al parecer no parecí muy convincente. Él me abrazó más hacia él y plantó un beso en mi mejilla. Sonreí y me acomodé.

Awww... Si es que os veis tan monos. —exclamó Jose.

Sonreí tímidamente. ¿De verdad? ¿Y cómo me vería con...? No. Eso no importaba. Él y yo no estaríamos juntos nunca.

***

Niall, Zayn ha venido a verte. —gritó mi madre desde abajo. Yo no me moví de la cama. Estaba hablando con Liam por WhatsApp, y no tenía intención de dejar de hacerlo aunque entrara Zayn. A decir verdad, ya me daba igual lo que él hiciera.  Zayn entró en mi habitación y lo primero que dijo fue:

Lo siento mucho, Niall. —¿Cuántas veces había escuchado eso ya? Hum... Creo que había perdido la cuenta ya. —De verdad, no quería hacerlo, pero ellos me chantajearon para que lo hiciera.

Ni lo miré, simplemente posé mi vista en él durante unos segundos, y después volví mi vista a la pantalla de mi iPhone.

«¿Y qué haces?»

«Nada, aquí en casa aburrido u.u Y para colmo, el idiota de Zayn acaba de llegar. Y cómo no, pidiéndome perdón.»

«No lo perdones. No se lo merece.»

«Lo sé.»

Niall... Por favor. —estaba enfrente mía, y yo tumbado, sin prestarle atención.

«¿Sabes? Creo que tendrías que darle su merecido.»

Pues me preguntaba cómo. A ver si escarmentaba de una vez.

«¿Cómo?»

«Acuéstate con él, y luego lo despachas. Ya sabes, trátalo como si solo fuera uno más. Déjalo desconcertado.»

Miré a Zayn de nuevo, sin mover la cabeza, sólo los ojos. Bueno, si Liam estaba de acuerdo... Además, creo que se merecía eso y más. Él era falso, pues yo también, y tal vez no sería el primero en dar la patada, pero la daría, y fuerte.

Niall... Por favor. Te juro que no quería. —dijo arrepentido. Pero volvería a hacerlo.

«Pero ahora no. Que sea en su casa, y antes quiero que lo calientes, hazle sufrir, mucho. Supongo que sabrás hacerlo, Niall. Déjalo como debes, y que no te importe nada. Adelante, fiera.»

Tuve que reprimir una sonrisa, porque sino mi plan —el que se le había ocurrido a Liam— no funcionaría.

Suspiré y lo miré. —¿Cuántas veces vas a decirlo, Zayn? —dije con cansancio. Oh, sí, actuar era lo mío.

Niall... No lo entiendes. —se sentó a mi lado e intentó hablar, pero lo callé con un beso en los labios, lo cual lo pilló por sorpresa, porque tardó en reaccionar, pero finalmente lo hizo. —Niall...

Calla. —susurré, y besé su cuello. Sentí todo su cuerpo estremecerse, y sonreí. Lo tumbé sobre mi cama y me coloqué sobre él. Vale, pues ya que él se portaba como un cabrón en el instituto, yo me encargaría de serlo fuera.

Subí su camiseta, lo suficiente como para dejar ver gran parte de sus abdominales, y pasé mi lengua por éste. Zayn suspiró.

Pensé que estabas enfadado... —susurró.

Subí hasta su cabeza y le di una mordida en los labios. —Te he dicho que te calles. —advertí.

Con la yema de mis dedos acaricié su abdomen y bajé, hasta llegar a mi destino. Colé mi mano y soltó un leve gemido. Se la acaricié y empecé a masturbarlo, muy lentamente. Al mismo tiempo que lo veía, con los ojos cerrados, los labios entreabiertos y una expresión de placer.
Oh, sí... Y la expresión que se le quedaría al ser rechazado.
Saqué mi mano de sus pantalones y me aparté. Me miró confundido.

Fuera de mi casa. —susurré, levantándome con una sonrisita de autosuficiencia.

¿Qué? —lo escuché articular, confundido.
Me giré y lo encaré, apoyándome en la pared.

Lo que has oído. Fuera. —dije señalando la puerta con la cabeza, sin apartarme de la pared.

¿Vas... A dejarme así? —dijo mirando hacia el bulto de sus pantalones.

Sí. —dije encogiéndome de hombros. —Adiós. —dije, pero él no se movió de mi cama.

Niall, sé lo que intentas. —dijo viniendo hacia mí. ¿Qué? ¿Ah, sí? Mierda, esperaba que no.

¿Ah, sí? —seguí manteniendo mi tono de indiferencia a pesar de todo.

Sí. —dijo, y se inclinó sobre mí, colocando un brazo a cada lado de mi cabeza. Intentas tentarme... Hacer que me arrepienta. Estoy arrepentido, Niall. —susurró en mi oreja, y mordió mi lóbulo, enviando una descarga eléctrica por todo mi cuerpo. Pues no era eso.

Lo aparté de mí de un empujón y negué divertido. —No, no era eso. Y que sepas, que tus palabras no valen nada.

Entonces, quieres actos. —susurró. Hombre, creo que he escuchado los engranajes de su cabeza funcionar. ¡Aleluya! ¡Aleluya!

Creo que es un poco tarde para tus actos. Salgo con Liam, ¿recuerdas? —dije, manteniendo mi tono de indiferencia. Mi actuación la calificaría de diez, y no era porque la hiciera yo mismo.

Se acercó a mí y me agarró de la cintura, tirando de mí hacia él. Y me besó, invadiendo mi boca con su lengua, la cual había entrado sin permiso, aprovechando que iba a hablar. —¿Tarde para qué? —susurró sobre mis labios.

Tú no eres gay, ¿recuerdas? —le cambié de tema, intentando hacer que retrocediera.

Soy bisexual, por mucho que me cueste admitirlo. Pero si tengo que mamártela para que me folles, lo haré. No dudes de que lo haré. —susurró, haciendo que sintiera un calor recorrerme el cuerpo entero.

¿Había... Había dicho lo que creo que había dicho?

[Eeeeep, aquí el capitulo del miércoles, mis amores. Espero que os haya gustado hmhm smut manda. No os olvidéis el +1, es gratis :D]

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