Autora: Sandra M.P.
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Sentada en la barra del bar disfrutando de su mojito estaba ella, con un vestido que dejaba poco a la imaginación de los hombres y sus largas piernas tonificadas cruzadas, bebiendo mientras observaba a un chico a lo lejos. No le había quitado ojo en toda la noche, y es que, con esos ojos, con esa media sonrisa, con ese pelo, con ese cuerpo... ¿Quién querría apartar la vista? Pero él no se había fijado en ella, y eso era un golpe bajo a su orgullo, ya que todos caían rendidos a sus pies.
Ella desvió su mirada y se dispuso a buscar otro chico con el que pasar la noche, ya que aquel moreno parecía no tener intenciones de acercarse a ella.
El moreno la miró, sabía que ella lo había estado observando, pero él no había querido devolverle la mirada, para hacerse más el chico misterioso, y porque quería que fuera ella la que viniera a él. Pero al ver que la chica desvió su mirada y la posó en su amigo Harry, se molestó y frunció el ceño. «Harry siempre tiene que quitarme a las chicas.» —pensó.
Harry la miró enseguida y le sonrió, con esa sonrisa coqueta que le pone a todas. Harry estaba con otra chica, pero no dudó en apartarla al ver algo mejor, y ese algo, no era nada más y nada menos que Jessy, el objetivo de Zayn.
—Hola, nena. —dijo el chico de ojos verdes con una sonrisa coqueta.
—Hola. —dijo Jessy siguiéndole el juego.
—Soy Harry, Harry Styles. —se presentó el muchacho.
—Jessy, pero puedes llamarme Jess. —dijo la chica coqueta.
—Bonito nombre. —coqueteó el chico.
Jess sonrió. —Lo mismo digo. Tu nombre tiene estilo. —dijo ella, y el chico le sonrió.
Zayn los observaba desde su sitio, estaban demasiado cerca, y estaba seguro de que Harry conseguiría su objetivo: llevársela a la cama. Zayn suspiró. «¿Quién se resiste a los encantos de Harry Styles?» —se dijo interiormente.
Había estado observando a la chica de pelo castaño liso y ojos marrones desde que vino, y no paraba de repetirse que la culpa era suya por no haberle devuelto la mirada. «Un gesto, un guiño quizá, pero no. Tenías que pasar de ella.» —le reñía su subconsciente.
Bufó y siguió mirando a Harry y a la chica que había robado sus pensamientos. Él ni siquiera entendía por qué no dejaba de pensar en ella. «Puedo tener a la chica que quiera.» —se dijo, pero por alguna razón, él sólo tenía ojos para Jessy esa noche.
—¿Bailas? —le preguntó Harry a la chica, con esa sonrisa a la que nadie podía resistirse.
—Claro. —dijo ella con una sonrisa coqueta, mientras aceptaba la mano que Harry le ofrecía.
Sin darse cuenta, Zayn estrujó la lata de cerveza que tenía en la mano y ésta quedó arrugada. No soportaba la idea de que Harry siempre se lo quitara todo, y no iba a permitirle que le quitara a esta chica, porque había resultado ser algo más que una cara y un cuerpo de escándalo. Se levantó, y decidido se acercó a ellos.
—¿Sabes? Podríamos ir a una habitación. —dijo Harry con una sonrisa pícara mientras su mano se posaba más abajo de la cadera de la chica. Ella sonrió e iba a responder, pero algo de lo más inesperado se interpuso entre ellos.
—Hey, Harry. —dijo Zayn rodeando al chico de rulos por los hombros.
Harry lo miró con mala cara y Jessy estaba mirando al chico de ojos miel que se había convertido en su centro de atención desde que había entrado por la puerta.
—¿Qué? —dijo Harry de mala manera, esperando una explicación de su amigo.
—Louis te estaba buscando. —se inventó, y Harry miró a la chica, que lo estaba observando con una mirada molesta, debida a la intrusión de su amigo.
—¿Y no puedes decirle que espere? —dijo Harry molesto.
—Dice que es urgente. —insistió el chico de pelo castaño oscuro.
Harry bufó y miró a Jessy, sabía lo que venía a continuación y se cruzó de brazos a la vez que rodaba los ojos.
—¿Podrías esperar un momento? —dijo intentando no sonar molesto. La chica sonrió falsamente y dio media vuelta para irse en busca de otro chico. —¡No, espera! —gritó por encima de la música, pero la chica lo ignoró. Harry gruñó. —¡Más le vale a Louis que sea importante! —dijo dispuesto a ir en busca de Louis, sin preguntarle a Zayn ni siquiera dónde se encontraba Louis.
«Más me vale darme prisa.» —se dijo Zayn interiormente. Se dispuso a ir tras la chica, de la cual aún no sabía su nombre, y se la encontró con nada más y nada menos que con Niall.
—¡Oh, pero será posible! —dijo en voz alta, pero nadie lo escucho debido a la música y a que todos estaban más pendientes de lo suyo.
Bufó y se acercó dispuesto a hablar con ella, y ahora mismo le daba igual parecer desesperado.
—Hola. —dijo el chico, y Jessy se dio la vuelta para ver al intruso de sus dos ligues.
—Hola, Zayn. —saludó el rubio sonriente, a diferencia de su otro amigo, quien lo había tratado de mala manera al haber interrumpido su ligue.
—Hola. —saludó la chica seriamente, empezando a cansarse de que el chico interfiriera.
Zayn sabía que había empezado mal, pero no se le había ocurrido otro modo de llamar la atención de la chica.
—Mira, te presento a Jessy. —la presentó Niall, y Zayn sonrió, por fin había descubierto el nombre de la chica.
—Un placer, Jessy, soy Zayn. —dijo el chico de ojos miel en un intento de coqueteo, pero la chica ya había perdido el interés en él.
—Lo mismo digo, Zayn. —dijo ella, pero sin mostrar coqueteo, lo que a Zayn le extrañó y decepcionó a la vez.
«Ya has perdido el encanto Malik.» —se burló su subconsciente.
—Niall. —consiguieron oír por encima de la música. Louis estaba llamando al rubio de ojos azules.
—Ahora vuelvo. —gritó Niall por encima de la música. Y se dispuso a ir con su amigo de ojos azules.
Zayn inconscientemente sonrió. —¿Bailas? —dijo Zayn coqueto.
La chica suspiró. —Lo siento, pero estoy esperando a Harry.
¡Crack!
Ese era el ruido del corazón de Zayn partiéndose en dos.
Su sonrisa se esfumó y tragó saliva.
«Di algo, genio.» —su subconsciente seguía yendo en su contra.
—¿A... Harry? —dijo, sin saber qué más decir.
Jessy se sentía poderosa, y la verdad es que no le importaría bailar con Zayn, era atractivo, sí, y además estaba comiendo de la palma de su mano.
—Sí. Según tengo entendido está hablando o buscando a Louis. —dijo Jessy mientras pasaba la mano por su pelo, en un gesto desinteresado.
—Ya. —dijo en voz baja, aún sin salir del pozo en el que había caído.
—¡Zayn, mentiroso! —gritó Harry con una mirada molesta, mientras fulminaba a Zayn con la mirada.
—Lo siento, Harry. —dijo haciendo que su amigo frunciera el entrecejo. Zayn dio media vuelta y desapareció entre la multitud.
—¿Qué le pasa? —dijo el chico de los rulos mirando a Jessy.
La chica se encogió de hombros y luego suspiró. —¿Sabes? Me estoy cansando de esto.
¿Vamos ya a una habitación o qué? —dijo ya con algo de exasperación.
¿Vamos ya a una habitación o qué? —dijo ya con algo de exasperación.
—Eh... —su mirada se posó en Zayn, sentado en la barra del bar mirando fijamente al suelo y sujetando una lata de cerveza, otra. Y se sintió culpable. Sabía que su amigo estaba mal, y necesitaba su apoyo. —No puedo... Tengo que ir a hablar con Zayn. —dijo, sorprendiéndose a sí mismo. Y antes de que la chica dijera nada más, Harry ya se había adentrado entre la multitud.
Se cruzó de brazos y se quedó ahí, sin saber qué hacer. No estaba acostumbrada al rechazo.
—Zayn. —Harry se sentó al lado del moreno de ojos miel y éste alzó la vista un microsegundo, pero luego volvió a mirar la barra y a tomar otro trago.
—¿Qué? —dijo de mala manera. —¿No estabas ocupado? —dijo sin poder ocultar su tono irónico. Harry frunció el ceño.
—¿Estás enfadado? —preguntó el chico de ojos verdes.
—Ella me miraba a mí. No a ti. Tú siempre te lo llevas todo. ¡Siempre! —exclamó el moreno con ojos miel ardiendo con furia. Harry pegó un pequeño salto del sobresalto. —Tú eres el preferido de todas, yo siempre soy el segundo plato. —dijo, cada vez más bajo. Y finalmente bebió otro trago de alchol.
Lo que esos dos chicos no sabían, era que Jessy lo estaba escuchando todo, pero ellos estaban demasiado concentrados en lo suyo. Y ella no pudo evitar sentir algo de culpabilidad al haberlo rechazado de ese modo.
Aprovechando que ninguno de los dos chicos la habían visto, decidió dar media vuelta y alejarse, y esperar a que Zayn volviera a ella, porque sabía que si ella iba a él, éste la rechazaría por venganza, y no estaba dispuesta a otro rechazo esta noche.
Se sentó en un sillón y cruzó las piernas.
—No... Sabía que te sentías así. —dijo Harry culpable.
—Pues ya lo sabes. —dijo, y dio otro sorbo, ya tenía la voz algo ronca.
Harry suspiró y agarró la cerveza de Zayn, se bebió todo el contenido que quedaba y volvió a dejarla en su lugar.
—Deja de beber. —le dijo, y Zayn arrugó las cejas.
—Es mi vida, no la tuya. —le dijo desafiante.
—Mira, Zayn, si estás así por esa chica, pues toda tuya. —dijo Harry encogiéndose de hombros. Zayn bufó y apartó la mirada.
—Ya, como si fuera tan fácil. —dijo por lo bajo.
—¿Qué? —dijo Harry.
—Antes he intentado... Bailar con ella, pero se ha negado. —explicó Zayn y Harry mordió sus labios.
—Oh... Pues... Inténtalo de nuevo. —dijo el de los rulos.
Zayn suspiró. —No quiero otro rechazo, ni parecer un desesperado... Bueno... No más.
—¿Tú la quieres conseguir? —dijo el chico de ojos verdes mirando fijamente a Zayn.
—Sí. —dijo encogiendo algo los hombros como si fuera algo obvio.
—Pues si no lo intentas no vas a conseguirla. —dijo Harry, y Zayn se lo pensó. —Vamos, tigre. —se burló, y el moreno rió.
—Gracias, Harry. —dijo sinceramente. Harry extendió sus brazos y ambos se abrazaron amistosamente.
—Hey, no se aceptan maricas. —dijo un hombre que había en la barra. Y ambos lo miraron mal.
—Antes de acusar a los demás mírate a ti. —dijo Harry de mala manera, y el hombre pasó de ellos y siguió bebiendo.
Zayn rodó los ojos. —No vale la pena, Harry. —dijo, y Harry señaló entre la multitud, a la chica de pelo castaño, Zayn la observó y luego miró a Harry, quien le hacía gestos para que fuera hacia ella.
«Vamos...» —se dijo interiormente.
—¡Va! —le gritó Harry sobresaltándolo, y le pegó un empujón.
Zayn, finalmente decidido, fue hacia ella.
Jessy lo vio, acercándose a ella, y esta vez no iba a darle calabazas, eso seguro. Le sonrió y ella se derritió, una media sonrisa enseñado esos dientes tan blancos y perfectos. «Que se te cae la baba.» —se burló su subconsciente. Y ella cerró la boca, algo insegura.
Zayn se acercaba a ella, cada vez más seguro al ver la cara de la chica, sonriendo coquetamente, y por alguna razón se sentía también inseguro al pensar que tal vez a quien sonreía era a alguien que había tras de él, pero prefirió no darse la vuelta.
—¿Ahora, bailas? —dijo Zayn coqueto, con los ojos en llamas, y la chica sonrió coquetamente, aceptando la mano que el chico de ojos ardientes le ofrecía.
—Claro. —dijo ella coqueta.
Empezaron a bailar, o más bien a provocarse mutuamente. Jessy estaba cada vez más mojada al sentir la gran erección de Zayn, restregándose cada vez más cerca. ¿Pero quién caería?
—Creo que ya ha habido suficiente provocación. —susurró Zayn en su oído, agarrándola firmemente de la cintura. —Yo quiero pasar a la acción. —dijo, y mordió el lóbulo de la oreja de Jessy, causándole un escalofrío a lo largo de toda la columna vertebral.
Ella sonrió y lo besó carnalmente. Era una pelea de lenguas sin cesar y nadie pensaba rendirse, claro que aún así tuvieron que separarse por falta de aire.
—Vamos al baño. —dijo Zayn mientras la arrastraba a uno de los baños que había, y que por suerte estaba vacío. Zayn cerró la puerta con seguro y acorraló a la chica contra ésta, besándola sin piedad.
Eran todo lenguas y caricias, y no duraron mucho con la ropa puesta. Al poco tiempo Jessy ya estaba sentada en el lavabo con las piernas abiertas, y Zayn entre ellas.
—¿Lo quieres? —repetía Zayn una y otra vez, restregándose contra su entrada.
—Sí. —decía ella con necesidad, rodeándolo con sus piernas para buscar profundidad, pero era imposible.
Zayn finalmente, sin poder esperar más la penetró, haciendo que Jessy gritara de placer.
Y sincronizadamente, empezaron a moverse, al compás de sus respiraciones, hasta llegar al éxtasis.
Y Zayn, con la respiración agitada dijo: —¿Qué? ¿No preferías a Harry? —se burló, y ella lo miró, alzando una ceja.
—¿Qué crees que voy a hacer ahora? —se burló ella, levantándose del lavabo como si nada y empezando a vestirse. Zayn no lo entendía.
—¿Qué? —dijo confundido viendo como la chica se vestía.
—Cariño, sólo eres uno más en mi lista.
FIN.
[Re-subí el one shot de "Uno más en mi lista", y pues, se lo dedico a Alexis, que siempre comenta y está leyéndome *-* Pots of love bae xx.]
[Re-subí el one shot de "Uno más en mi lista", y pues, se lo dedico a Alexis, que siempre comenta y está leyéndome *-* Pots of love bae xx.]


Es la primera vez que me dedican algo *-* Jajajajaja
ResponderEliminarJajaja oye, es que la dedicatoria te la merecías xx.
EliminarGracias *-*
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