lunes, 12 de octubre de 2015

BDSM | Zayn Malik - Capitulo 24

Autora: Sandra M.P.

NO COPYRIGHT. | BDSM

Zayn se sonrojó y apartó su mirada de la mía.
—Es que... Él tiene razón.

Zayn, no me importa lo que diga Liam. —le dije yo. —Él no te llega ni a la suela de los zapatos, ¿entiendes? —dije agarrando sus mejillas y haciendo que me mirara.

No hace falta que mientas. —suspiró.

Negué con la cabeza. —Sabes, ¿Zayn? Eres el mejor sumiso que he tenido, y no miento. Me da igual que no aguantes castigos extremos. No me gusta castigarte... Como lo he hecho antes. —dije sincera.

Me gusta que sepan excitarme, y tú lo haces como nadie. Eres único, Zayn. —dije, y él se sonrojó.

¿De verdad? —preguntó tímidamente.

Asentí con la cabeza. —De verdad. —besé la comisura de sus labios y acaricié su mejilla. —Y no quiero que vuelvas a hacer algo así, ¿entiendes? —afirmó lentamente con la cabeza y se hizo a un lado. —Zayn, tengo hambre. —dije, y él sacó su labio inferior.
Suspiré y me tumbé a su lado. Colocó la cabeza sobre mi pecho y acaricié su mejilla.

No quiero que hables más con Liam, por favor. —susurró.

Acaricié su pelo. —No volveré a hablar con él. —dije segura. —Ya le he dicho a Amélia que si vuelve a llamar, cuelgue.

Y tampoco con ninguno de tus ex sumisos. —murmuró.

Reí. —¿Estás celoso?

No. —negó.

¿Seguro? —seguí acariciando su pelo.

Es normal que esté celoso sabiendo la gran cantidad de personas con las que has estado. —dijo, haciendo que riera y lo abrazara más a mí.

No tienes por qué estarlo, eres el único al que quiero. —dije, y su mano se colocó sobre la mía.

Estuvimos un rato en silencio, abrazados, hasta que mi barriga me hizo salir de mi trance, rugiendo.

Zayn, tengo hambre. —murmuré.

Lo he escuchado, sí. —rió, y yo reí también. Se levantó y me miró.

Vamos. —dije levantándome también.
Bajamos las escaleras y nos encontramos a Luke sentado en el sofá, mirando la televisión. Sonreí. Wow, no está con el móvil. —Anda, pero si has encendido la tele. —dije sorprendida.

Me miró y sonrió. —Sí, quería ver un poco las noticias.

Miré la televisión y me fijé en que estaban dando Doraemon. Alcé una ceja.

¿Noticias?

Se sonrojó levemente. —Ehm... Estaba viéndolas, pero me he aburrido y he cambiado el canal.

Reí levemente y fui a sentarme dispuesta a continuar con mi desayuno, y me fijé en que el de Zayn ya estaba sobre la mesa.


Bueno, déjalo entonces, que me gusta Doraemon. —reí. Eran los dibujos que miraba cuando era pequeña y me encantaban. Un niño cabezón que siempre acababa llorando en todos los capítulos por usar mal los inventos de Doraemon.

¿Te gusta Doraemon? —me preguntó Zayn.

Yo sonreí y asentí con la cabeza. —Lo miraba cuando era pequeña.
Sonrió. —Yo también.

Me alegra de no ser el único al que le gusta Doraemon. —dijo Luke, y yo sonreí.
Bebí un sorbo de mi zumo y miré la televisión, donde Doraemon le decía a Nobita que no le quería dejar su invento. Pero Nobita insistía en que se lo dejara diciendo que no haría nada malo, y Doraemon lo hizo.

Luego viene cuando reta a Gigante y Suneo y se dan cuenta de que tiene un invento de Nobita, y entonces se lo quitan. —dijo Luke.

Y Nobita va llorando a Doraemon. —dijo Zayn. Sonreí escuchándolos hablar de Doraemon.

Sí, y al final acabarán mal, ya verás. —dijo Luke.

Reí sin poder evitarlo y me miraron. —Tendríais que escucharos hablar, chicos. —sonreí.

Rieron. —Somos doraemonistas. —dijo Luke fingiendo orgullo. —¿O no, Zayn? —reí sin poder evitarlo y miré a Zayn, quien asentía con la cabeza.

Estáis mal. —reí.

Señorita Willa. —Amélia vino con un papel en sus manos y me lo entregó.

¿Qué es? —pregunté frunciendo el ceño.

Parece una carta, señorita. La mujer que me lo ha entregado me ha dicho que por favor, la lea a solas en su habitación. —me dijo Amélia.

Hum... Vale. —respondí observando la carta. Me picaba la curiosidad por saber qué decía, ya que no había nada escrito.

¿De quién es? —me preguntó Zayn.

No lo sé. —murmuré. —Pero me voy arriba a leerla. —dije levantándome. Ya me había acabado el desayuno, en un tiempo récord, debía decir.
Subí arriba y abrí el sobre.

***
¿Y qué voy a hacer con la universidad? Tengo que volver, hace tres días que no voy. —dijo preocupado.

Tranquilo. —dije yo. —Zayn, no necesitas volver.

¿Qué? —dijo, alarmado. —Claro que lo necesito.

Zayn, tengo dinero suficiente. Ahora que vives conmigo no necesitarás ir a trabajar, ni a la universidad. —dije yo.

Pero... Necesito la universidad para trabajar. —dijo él preocupado.

Zayn, allí se metían contigo. —dije apretando levemente la mandíbula al recordarlo. —Y además, te he dicho que no necesitas trabajar.

Pero... ¿Y si esto no dura para siempre? —dijo, con su rostro lleno de preocupación.

Fruncí el ceño. —¿Qué?

Tragó saliva. —Si te cansas de mí... No tendré nada, Willa. —dijo con un hilo de voz.

Parpadeé y me incliné hacia delante para coger sus manos por encima de la mesa.

¿Cómo puedes decir eso? Zayn, te amo. —apreté levemente sus manos.

Bajó su mirada. —Pero... ¿Y si dejas de hacerlo? —dijo dolido.

No dejaré de hacerlo. —dije, sin dudarlo. Nunca me había sentido como me sentía con él, y estaba segura de que él era la persona con la que quería estar.

Acabas de conocerme. —murmuró alzando la mirada. —Igual... Conoces a otro y te enamoras. —dijo, y le dolió decirlo por la mueca que hizo.

Hey, no. —negué yo. —No, Zayn. Te amo, y no dejaré de hacerlo.

Yo también te amo, Willa, pero tengo miedo de que todo esto termine. —dijo con la voz quebrada, y sus ojos empezaron a humedecerse.

Shhh... —lo callé, tirando de sus manos y atrayéndolo hacia mí. —Ven. —susurré, y se sentó en la silla de mi lado. Lo abracé y él suspiró en mi hombro. —No va a terminar, Zayn, a menos que tú quieras que lo haga. —dije.

Nunca querré que esto termine. —susurró.

Entonces nunca terminará... —susurré.

Willa... ¿te casarías conmigo? —abrí mucho los ojos y lo miré. Sus ojos estaban fijos en los míos. ¿Casarme? ¿Tan pronto? —Siento no... Tener un anillo... Pero sólo te tengo a ti. —susurró. —No tengo dinero, ¿sabes? Y me da igual, siempre y cuando tú estés a mi lado. No quiero pensar en el futuro si sé que tú no estarás en él. —dijo, y yo parpadeé, aturdida ante sus palabras, y su proposición.

¿Quería hacerlo? Era pronto, pero estaba segura de que él era la persona correcta.

Sí. —susurré.

¿Te casarás conmigo? —susurró, y yo asentí con la cabeza.

La felicidad y el alivio invadieron su rostro y me besó, invadiendo mi boca. Acaricié su mejilla y mordí su labio inferior, tirando levemente de él. —Te amo, Zayn. —susurré. —Y siempre lo haré.

«Él nunca te amará como yo lo hago. ~L.P.»

[Bueno baees, aquí os dejo con otro capitulo :D Espero que os haya gustado xx.]

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Flying Angel HeartFlying Angel HeartFlying Angel HeartFlying Angel Heart Flying Angel HeartFlying Angel HeartFlying Angel Heart