
Autora: Sandra M.P.
NO COPYRIGHT. | SMUT | Versátiles
PD: Si os ha gustado, ¿+1 aquí? http://sandrafanficsandradirectionerwattpad.blogspot.com.es/p/juego-de-celos-ziall-horalik.html]
Al
terminar la cena, nos despedimos de todos con una sonrisa y salimos
del restaurante, entrando en el coche de su padre.
—Bueno, chicos. —dijo Yaser una vez hubo entrado en el coche. —Me alegra mucho que hayáis decidido venir a la cena. —dijo con una sonrisa.
—Nos alegramos mucho de que nos des una oportunidad. —sonreí yo.
—Bueno, y sobre lo de la casa, ¿os iría bien un piso? Así podréis ir andando al instituto. —propuso. Por mí perfecto, y si era en el centro todavía mejor.
—¿En el centro? —preguntó Zayn.
—Claro, lo que queráis. —sonrió su padre.
—Estaría bien en el centro. —sonrió Zayn.
—En el centro entonces. —sonrió.
—Gracias. —sonrió Zayn.
—No agradezcas nada, Zayn. —sonrió su padre amablemente. —La verdad es que me comporté como un idiota. Jamás debí haberte puesto la mano encima. —susurró con culpabilidad, y Zayn esbozó una pequeña sonrisa. —Lo siento mucho, hijo. Y te agradezco... Que me pararas, Niall. —dijo dirigiéndose a mí. Yo también esbocé una pequeña sonrisa. —Mañana mismo ya tendréis vuestro piso. —nos sonrió.
—Vale, papá. —sonrió Zayn.
—Oh, hoy puede quedarse Niall a dormir si quiere. —dijo, y me miró. —¿Quieres, Niall?
Asentí con la cabeza. —Me encantaría. —sonreí, agradecido.
—Podéis dormir los dos en la habitación de invitados, que tiene una cama doble.
Me sonrojé al escuchar aquello. Cama doble para dormir juntos. Jamás me esperé escuchar eso de su padre.
—De verdad, muchas gracias, Yaser. —dije sincero. Le agradecía todo esto, que nos aceptara, que nos ayudara.
***
Zayn me abrazó por detrás y colocó su barbilla en mi hombro, rozando sus labios en mi cuello. Él iba tan solo en boxers, mientras que yo ya me había cambiado.
—Bueno, chicos. —dijo Yaser una vez hubo entrado en el coche. —Me alegra mucho que hayáis decidido venir a la cena. —dijo con una sonrisa.
—Nos alegramos mucho de que nos des una oportunidad. —sonreí yo.
—Bueno, y sobre lo de la casa, ¿os iría bien un piso? Así podréis ir andando al instituto. —propuso. Por mí perfecto, y si era en el centro todavía mejor.
—¿En el centro? —preguntó Zayn.
—Claro, lo que queráis. —sonrió su padre.
—Estaría bien en el centro. —sonrió Zayn.
—En el centro entonces. —sonrió.
—Gracias. —sonrió Zayn.
—No agradezcas nada, Zayn. —sonrió su padre amablemente. —La verdad es que me comporté como un idiota. Jamás debí haberte puesto la mano encima. —susurró con culpabilidad, y Zayn esbozó una pequeña sonrisa. —Lo siento mucho, hijo. Y te agradezco... Que me pararas, Niall. —dijo dirigiéndose a mí. Yo también esbocé una pequeña sonrisa. —Mañana mismo ya tendréis vuestro piso. —nos sonrió.
—Vale, papá. —sonrió Zayn.
—Oh, hoy puede quedarse Niall a dormir si quiere. —dijo, y me miró. —¿Quieres, Niall?
Asentí con la cabeza. —Me encantaría. —sonreí, agradecido.
—Podéis dormir los dos en la habitación de invitados, que tiene una cama doble.
Me sonrojé al escuchar aquello. Cama doble para dormir juntos. Jamás me esperé escuchar eso de su padre.
—De verdad, muchas gracias, Yaser. —dije sincero. Le agradecía todo esto, que nos aceptara, que nos ayudara.
***
Zayn me abrazó por detrás y colocó su barbilla en mi hombro, rozando sus labios en mi cuello. Él iba tan solo en boxers, mientras que yo ya me había cambiado.
—No
me puedo creer que esto esté pasando. —susurró él, y yo sonreí.
Menos yo, que llevaba una eternidad detrás de él.
—Yo tampoco. —sonreí, pensando en todo, en cómo era antes, en todo lo que habíamos pasado juntos, en los engaños, las mentiras, las amenazas... Y ahora estaba todo resuelto.
—Jamás pensé que tú y yo... —dejó la frase a medias y yo giré levemente la cabeza, para mirarlo.
—Estaríamos juntos. —murmuré, y él asintió. Acaricié sus brazos que me rodeaban y suspiré. —Yo tampoco. —susurré. Pensaba que sólo podría tenerlo en mis sueños, y sin embargo ahora estaba aquí, conmigo, abrazándome por detrás y rozando sus labios en mi cuello.
—Pero eso ya da igual. —dijo, andando y haciéndome andar también, hacia la cama. —Porque ahora ya estamos juntos. —dijo, y me dio la vuelta. Me indicó que me sentara con un gesto y yo lo hice. Se sentó sobre mi regazo con las piernas abiertas y me rodeó el cuello con sus brazos. —Y nadie podrá evitar que tú y yo nos separemos.
Juntó sus labios con los míos y yo acaricié su pelo. Llamaron a la puerta y él se giró, viendo a su padre asomar la cabeza.
—Chicos, sólo subía para preguntaros si seguíais con hambre. Como era una comida sofisticada era una pequeña cantidad y a lo mejor os habéis quedado con hambre. —dijo, y yo asentí con la cabeza, colocando mis manos en la cintura de Zayn.
—Un poco. —dijo Zayn, quien seguía sentado sobre mis rodillas.
—¿Os preparo una hamburguesa? —propuso, y Zayn me miró. No diría que no. Y se ve que sólo necesitó ver mi cara.
—Sí, gracias, papá. —dijo Zayn. Yaser nos sonrió y salió, cerrando la puerta.
Su vista volvió a posarse en mí y me sonrió. Conocía perfectamente esa sonrisa pícara, con aquel brillo malvado en sus ojos. Sonreí y hundió su cara en mi cuello, plantando besos húmedos en éste. Gemí cuando succionó, y estaba seguro de que aquello dejaría una marca rojiza allí.
Fue empujándome hasta que quedé tumbado y me subió la camiseta, inclinándose para mordisquear y besar mi piel blanca. Sin duda, sus labios sobre mi piel eran una delicia. Pero lo mejor... Aunque me gustara ser, también, el activo, era sentirlo dentro de mí, moverse, llegar tan hondo... Y luego ensuciarme por dentro, de él. Aquella, sin duda era la mejor sensación.
—¿Qué quieres? —susurró mientras acariciaba mi miembro sobre la tela de mis pantalones, bueno, sus pantalones, ya que me los había dejado prestados. Aquí no dormiríamos en boxers como en mi casa, no. Mordí mi labio.
—Yo tampoco. —sonreí, pensando en todo, en cómo era antes, en todo lo que habíamos pasado juntos, en los engaños, las mentiras, las amenazas... Y ahora estaba todo resuelto.
—Jamás pensé que tú y yo... —dejó la frase a medias y yo giré levemente la cabeza, para mirarlo.
—Estaríamos juntos. —murmuré, y él asintió. Acaricié sus brazos que me rodeaban y suspiré. —Yo tampoco. —susurré. Pensaba que sólo podría tenerlo en mis sueños, y sin embargo ahora estaba aquí, conmigo, abrazándome por detrás y rozando sus labios en mi cuello.
—Pero eso ya da igual. —dijo, andando y haciéndome andar también, hacia la cama. —Porque ahora ya estamos juntos. —dijo, y me dio la vuelta. Me indicó que me sentara con un gesto y yo lo hice. Se sentó sobre mi regazo con las piernas abiertas y me rodeó el cuello con sus brazos. —Y nadie podrá evitar que tú y yo nos separemos.
Juntó sus labios con los míos y yo acaricié su pelo. Llamaron a la puerta y él se giró, viendo a su padre asomar la cabeza.
—Chicos, sólo subía para preguntaros si seguíais con hambre. Como era una comida sofisticada era una pequeña cantidad y a lo mejor os habéis quedado con hambre. —dijo, y yo asentí con la cabeza, colocando mis manos en la cintura de Zayn.
—Un poco. —dijo Zayn, quien seguía sentado sobre mis rodillas.
—¿Os preparo una hamburguesa? —propuso, y Zayn me miró. No diría que no. Y se ve que sólo necesitó ver mi cara.
—Sí, gracias, papá. —dijo Zayn. Yaser nos sonrió y salió, cerrando la puerta.
Su vista volvió a posarse en mí y me sonrió. Conocía perfectamente esa sonrisa pícara, con aquel brillo malvado en sus ojos. Sonreí y hundió su cara en mi cuello, plantando besos húmedos en éste. Gemí cuando succionó, y estaba seguro de que aquello dejaría una marca rojiza allí.
Fue empujándome hasta que quedé tumbado y me subió la camiseta, inclinándose para mordisquear y besar mi piel blanca. Sin duda, sus labios sobre mi piel eran una delicia. Pero lo mejor... Aunque me gustara ser, también, el activo, era sentirlo dentro de mí, moverse, llegar tan hondo... Y luego ensuciarme por dentro, de él. Aquella, sin duda era la mejor sensación.
—¿Qué quieres? —susurró mientras acariciaba mi miembro sobre la tela de mis pantalones, bueno, sus pantalones, ya que me los había dejado prestados. Aquí no dormiríamos en boxers como en mi casa, no. Mordí mi labio.
—Pasivo.
—susurré, y él liberó mi miembro, arrojando los pantalones y los
boxers al suelo.
Siguió besando mi abdomen, hasta bajar y quedarse un poco más arriba de mi miembro, sobre mi escaso vello púbico. —¿Algo más? —susurró sensualmente. Jadeé, estremeciéndome al sentir su aliento caliente en mi miembro.
—Ajá... —susurré, esperando sentir su boca experta y caliente acariciarme como sólo él sabía.
Y sentí su lengua en círculos sobre mi glande, haciéndome apretar las sábanas entre mis puños y arquear mi espalda. Era increíble el poder que ejercía él sobre mí, sobre mi cuerpo. Gemí y poco después sentí todo su calor alrededor de mi miembro, y su mano masturbándome, acariciándome.
—Zayn. —gemí. Si seguía haciendo eso me correría así, y no quería.
—¿Quieres llegar? —susurró.
—No. —negué, soportando el placer y evitando el clímax. Y entonces cesó. Se movió colocándose de rodillas y se acarició a sí mismo, con los labios entreabiertos. ¿Cuándo se había deshecho de sus boxers? Me senté y me puse de rodillas frente a él, apartando su mano e inclinándome, metiendo todo lo que cabía en mi boca.
Gimió alto, y por un momento temí que su padre lo hubiera escuchado. —Niall. —gimió, agitado. Creo que siempre era él quien me la chupaba a mí, y no me quejaba, pero esta vez quería devolverle el favor. —Oh, Dios. —susurró, incitándome a seguir haciéndolo. Succionó y su mano se aferró a mi pelo. —Oh... Para... Niall... —gimió. Si no lo hacía se correría, y quería que lo hiciera dentro de mí.
Me tumbé y abrí las piernas, él se colocó de rodillas entre éstas y sentí la punta dura de su miembro frente a mi entrada, empujando. Gemí y entró, del todo. Empezó con movimientos lentos, y después los aceleró. Con cada una de sus envestidas sentía sus testículos chocar contra mi trasero, y su miembro llegarme tan hondo.
Gemí, me tensé. Sabía que me quedaba poco para llegar. —Dentro de mí. —susurré. Quería que se quedara dentro de mí, se corriera allí, y no saliera antes de correrse para después terminar con su mano.
—¿Correrme? —susurró, agitado.
—Sí. —lo grité, porque llegué sin poder contenerme más, y poco después sentí toda su humedad en mi interior, empapándome por dentro, haciendo que me derritiera. Habría tenido otro orgasmo de haber tardado un poco más.
Caí rendido, estirando las piernas y soltando las sábanas, las cuales quedaron arrugadas, tanto por la presión como el sudor de mis manos.
Zayn se tumbó a mi lado y entrelazó sus dedos con los míos. Lo miré, y él me sonrió, mientras su abdomen seguía subiendo y bajando con rapidez. Bajó su mirada hacia mi abdomen y sonrió, mordiéndose el labio inferior. Miré lo que él estaba mirando y entonces vi mi corrida, y me sonrojé al recordar lo que hizo una vez, lamer mi abdomen, sin dejar de mirarme con sus ojos oscuros. Dios... Sentí una punzada en mi miembro y él sonrió pícaramente.
—¿En qué piensas? —susurró, sin dejar de sonreír.
—En nada. —murmuré, sintiendo mis mejillas calientes. Soltó una leve risa y lo miré.
—Creo que ya lo sé. —dijo, colocando su dedo índice sobre mi vello púbico, haciendo que me estremeciera. Fue subiéndolo y ensuciándolo de semen, y después lo llevó a sus labios y succionó, mirándome oscuramente con una sonrisa pícara. Sentí otra punzada, y me derretí, viendo cómo sus ojos me hacían caer, y entonces vi algo que no había visto nunca, en algo en lo que no me había fijado jamás:
Esos ojos me miraban a mí, y no a otro. Siempre a mí, ya fuera con ojos oscuros, ojos dulces, ojos amorosos, ojos celosos. Siempre a mí... Y yo nunca me había dado cuenta.
Se mordió los labios, y admitió algo que no me esperaba.
—Llevo sintiendo esto desde hace mucho, intenté evitarlo, y fue una estupidez de mi parte. Lo único que hice fue retrasar el destino. —dijo, sin dejar de mirarme. —Y ahora me doy cuenta de que esta es la única manera de la que quiero estar, y tú... La única persona a la que amo, Niall. Y pase lo que pase... No me sueltes la mano.
FIN.
Siguió besando mi abdomen, hasta bajar y quedarse un poco más arriba de mi miembro, sobre mi escaso vello púbico. —¿Algo más? —susurró sensualmente. Jadeé, estremeciéndome al sentir su aliento caliente en mi miembro.
—Ajá... —susurré, esperando sentir su boca experta y caliente acariciarme como sólo él sabía.
Y sentí su lengua en círculos sobre mi glande, haciéndome apretar las sábanas entre mis puños y arquear mi espalda. Era increíble el poder que ejercía él sobre mí, sobre mi cuerpo. Gemí y poco después sentí todo su calor alrededor de mi miembro, y su mano masturbándome, acariciándome.
—Zayn. —gemí. Si seguía haciendo eso me correría así, y no quería.
—¿Quieres llegar? —susurró.
—No. —negué, soportando el placer y evitando el clímax. Y entonces cesó. Se movió colocándose de rodillas y se acarició a sí mismo, con los labios entreabiertos. ¿Cuándo se había deshecho de sus boxers? Me senté y me puse de rodillas frente a él, apartando su mano e inclinándome, metiendo todo lo que cabía en mi boca.
Gimió alto, y por un momento temí que su padre lo hubiera escuchado. —Niall. —gimió, agitado. Creo que siempre era él quien me la chupaba a mí, y no me quejaba, pero esta vez quería devolverle el favor. —Oh, Dios. —susurró, incitándome a seguir haciéndolo. Succionó y su mano se aferró a mi pelo. —Oh... Para... Niall... —gimió. Si no lo hacía se correría, y quería que lo hiciera dentro de mí.
Me tumbé y abrí las piernas, él se colocó de rodillas entre éstas y sentí la punta dura de su miembro frente a mi entrada, empujando. Gemí y entró, del todo. Empezó con movimientos lentos, y después los aceleró. Con cada una de sus envestidas sentía sus testículos chocar contra mi trasero, y su miembro llegarme tan hondo.
Gemí, me tensé. Sabía que me quedaba poco para llegar. —Dentro de mí. —susurré. Quería que se quedara dentro de mí, se corriera allí, y no saliera antes de correrse para después terminar con su mano.
—¿Correrme? —susurró, agitado.
—Sí. —lo grité, porque llegué sin poder contenerme más, y poco después sentí toda su humedad en mi interior, empapándome por dentro, haciendo que me derritiera. Habría tenido otro orgasmo de haber tardado un poco más.
Caí rendido, estirando las piernas y soltando las sábanas, las cuales quedaron arrugadas, tanto por la presión como el sudor de mis manos.
Zayn se tumbó a mi lado y entrelazó sus dedos con los míos. Lo miré, y él me sonrió, mientras su abdomen seguía subiendo y bajando con rapidez. Bajó su mirada hacia mi abdomen y sonrió, mordiéndose el labio inferior. Miré lo que él estaba mirando y entonces vi mi corrida, y me sonrojé al recordar lo que hizo una vez, lamer mi abdomen, sin dejar de mirarme con sus ojos oscuros. Dios... Sentí una punzada en mi miembro y él sonrió pícaramente.
—¿En qué piensas? —susurró, sin dejar de sonreír.
—En nada. —murmuré, sintiendo mis mejillas calientes. Soltó una leve risa y lo miré.
—Creo que ya lo sé. —dijo, colocando su dedo índice sobre mi vello púbico, haciendo que me estremeciera. Fue subiéndolo y ensuciándolo de semen, y después lo llevó a sus labios y succionó, mirándome oscuramente con una sonrisa pícara. Sentí otra punzada, y me derretí, viendo cómo sus ojos me hacían caer, y entonces vi algo que no había visto nunca, en algo en lo que no me había fijado jamás:
Esos ojos me miraban a mí, y no a otro. Siempre a mí, ya fuera con ojos oscuros, ojos dulces, ojos amorosos, ojos celosos. Siempre a mí... Y yo nunca me había dado cuenta.
Se mordió los labios, y admitió algo que no me esperaba.
—Llevo sintiendo esto desde hace mucho, intenté evitarlo, y fue una estupidez de mi parte. Lo único que hice fue retrasar el destino. —dijo, sin dejar de mirarme. —Y ahora me doy cuenta de que esta es la única manera de la que quiero estar, y tú... La única persona a la que amo, Niall. Y pase lo que pase... No me sueltes la mano.
FIN.
[Y este es el final, mis pequeñ@s baes, espero que os haya gustado "Juego de celos", que queda oficialmente terminada :D

Por que tuvo que terminar :'(
ResponderEliminarMe encanto <3 <3 <3 <3
me gustan mucho tus novelas y como escribes, enserio :) ^-^