jueves, 24 de septiembre de 2015

PlayBoy | Zayn Malik, Larry Stylinson, Niam Hayne - Capitulo 6 (Trough the dark)

Autora: Sandra M.P.

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Zayn... —susurró ella, pude notar su asombro en la voz.

No digas nada. —respondí. Las luces de las farolas empezaron a distorsionarse, y mis ojos a cristalizarse. Por mucho tiempo que pasara, este tema siempre dolería, más que todas las palizas que me dieran, porque esto dolía dentro.

No voy a irme. —dijo ella. Yo medio-sonreí, notando como una lágrima bajaba por mi mejilla.

Sí que vas a hacerlo. —susurré. —Todos dicen lo mismo al principio, luego yo acabo queriéndoles, confiándoles... Todo... Y luego me abandonan. —dije, y sollocé. —Y me hieren, con mi pasado, escupiéndome lo que soy.

Frenó de golpe, en medio de la carretera, y di gracias al cinturón de seguridad y a que la calle estaba vacía. La miré, y ella me estaba mirando con los ojos brillantes, a causa de pequeñas lágrimas. Me agarró la mano, y bajé mi mirada hacia éstas, unidas como un rompecabezas.
Parpadeé y suspiré, sintiendo un pequeño pinchazo en el corazón, y rompí el contacto apartando mi mano.

Zayn... Por favor... —susurró ella. —Sé que no me conoces de nada, y yo a ti tampoco, pero es que... —empezó a hablar, pero no siguió. Cerró los ojos y se cubrió la cara con las manos. —Es que no he dejado de pensar en ti desde que te fuiste. —dijo, dejándome aturdido, dejando una sensación extraña en mi corazón, haciendo que una potente euforia apareciera en mí. —No voy a dejarte... Y no sé qué hacer para lograr tu confianza. —susurró.

Tragué saliva. Había sufrido tantas veces la misma traición, ese intenso dolor, esas ganas de querer desaparecer para siempre, esas ganas de morir... Y era tan difícil no anteponerse ante todos, no defenderse, confiar... Era tan difícil...

Tengo miedo. —susurré, sin darme cuenta. Fue un impulso. Esperaba que se riera, pero no lo hizo, simplemente me miraba, de una forma que nunca antes había visto, no hacia mí.

Bajó su mirada y movió la mano, intentando juntar nuestras manos de nuevo, aunque se quedó parada a unos centímetros, indecisa. Yo alargué más mi mano y la junté con la suya, alcé la mirada y vi que me estaba sonriendo. Yo sonreí de vuelta.

No voy a dejarte caer. —susurró. Esas palabras, con esa notoria verdad en la voz, hicieron que me lo pensara dos veces.
Suspiré y tragué saliva. —Sé que no puedo convencerte con palabras, sé que no servirá de nada, porque seguro que te habrán dicho tantas veces... Todo lo que yo te he dicho... Que no sabes diferenciar cuáles son verdades y cuáles son falsedades. —dijo ella. Sus palabras eran confusas, para mí, porque me hacían pensar, dudar, y replantearme las cosas. —Pasarás tres días conmigo. —dijo, y fruncí el ceño.

¿Qué? —dije, completamente sorprendido. No me importaría, pero no sabía a qué venía eso.

He pagado dos de los grandes por ti. —dijo ella sonriéndome, pero yo tragué saliva y los ojos de ella se llenaron de horror.

Oh, por Dios, Zayn, no voy a hacerte nada. —exclamó ella, horrorizada. —¿Cómo puedes...? —empezó a decir, pero se calló. —Simplemente quería saber que estabas bien, quiero cuidarte.

Me sentí... Completo, lleno, eufórico, tímido, feliz, y muchas más sensaciones que no pude nombrar al escuchar eso.
Sonreí sin poder evitarlo y bajé la mirada, intentando evitar que me viera en ese estado, aunque no lo conseguí.

Me encanta tu sonrisa. —dijo, haciendo que sintiera el calor en mi mejillas. No alcé mi mirada, ya que de hacerlo enrojecería aún más. —Y me encantaría que permaneciera ahí para siempre, porque odio verte llorar. —dijo, tan dulcemente que me llegó al corazón.

Volví a sentir ese calor en las mejillas, y agradecí que fuera de noche. Tal vez sea verdad y nunca me abandone, quizá sea verdad que le importo, a lo mejor ella me ayudará a seguir adelante. O tal vez me abandonará como los demás, quizá no le importe y a lo mejor me hundirá del todo, pero eso era algo que yo no podía saber.

Estaba acostumbrado a decepciones, a ser odiado, desechado, criticado, herido, hundido, a ser un juguete, a ser un puto... Que ya, ¿qué más daba hundirse una vez más?

La miré, estaba concentrada en la carretera para evitar un accidente. —Gracias. —susurré. Apenas audible, pero ella lo escuchó, me sonrió y me miró, y parecía tan sincera.

No tienes nada que agradecerme. —dijo ella.

Sonreí y volví mi vista a la ventana.
¿Cómo sospechar de una persona como ella?

Leah:

Mi teléfono sonó, y tenía que meter la mano en el bolsillo del pantalón para sacarlo.

¿Sí? —respondí a la llamada.

Leah, querida, ¿por qué te has ido tan pronto? —hablan desde la otra línea.

Al escuchar su voz no puedo evitar poner una mueca de asco en la cara. —Quería volver ya a casa. —respondí.

¿Ocurre algo? —preguntó. Ding. Justamente me acordé de la paliza que le dieron a Zayn por "no obedecer".

¿Por qué has dicho que no ha obedecido? —dije seriamente, y esa pregunta salió de mis labios antes de replantearme las consecuencias de preguntar.

La línea queda en silencio, y pensaría que se había cortado si no fuera porque se escuchaba una respiración. —¿Cómo sabes tú eso?
Mierda. —Respóndeme. —ordené.
Se calló. Miré hacia Zayn y lo encontré con los ojos cerrados, como un ángel, dormido pacíficamente, y sonreí, olvidándome momentáneamente de la conversación que estaba manteniendo con mi tía unos segundos antes. —Porque ha opuesto resistencia. —respondió. Y si llegaba a tenerla delante la abofeteaba. Mordí mi labio, enrabiada y colérica, y me extrañó que no se hubiera puesto a sangrar con la presión de mis dientes. —Y ahora dime, ¿cómo lo sabes? —preguntó.

Aparté el móvil de mi oído y colgué. Odiaba a mi tía, y después de esa llamada sabía que era una sucia perra interesada sin sentimientos y sin corazón. Suspiré y dejé el móvil sobre mis piernas mientras seguía conduciendo.

Llegué y aparqué, Zayn aún dormía.
¿Cómo lo subía yo ahora al apartamento?
Me desabroché el cinturón y acerqué mi mano a su cara. Acaricié su mejilla suavemente, con miedo a hacerle daño. Frunció el ceño y se tensó. Aparté mi mano y se relajó. Suspiré y bajé mi mirada.
Algo agarró mi mano y subí mi mirada, extrañada. Mi mano unida a la suya, firmemente, Zayn no tenía intención de querer soltarme.

No me dejes. —susurró adormilado. Parpadeé y volví a mirar nuestras manos.

Sonreí y acerqué nuestras manos unidas a mi boca. Besé sus nudillos. —No lo haré. —susurré.

Zayn:

Estaba todo oscuro.

¿Mamá? —dije en la oscuridad, buscando una luz, ayuda, algo.
Estaba asustado, no sabía qué estaba pasando.

No te acerques. —dijo una voz a mis espaldas.

Me di la vuelta, espantado. —¿Hola? —dije con la voz temblorosa.

¡Aléjate, me das asco! —gritó una voz, tragué saliva.

No eres más que un inútil.

Muérete.

Púdrete.

Maldito enfermo.

Cada palabra se me clavaba en el corazón.
No. —dije.

¿Acaso crees que puedes contra mí? —se burló.

¡No! ¡Déjame! —grité, y me acurruqué en el suelo tapándome los oídos.

Lloré, sólo escuchaba murmullos y mis propios sollozos, cerré fuertemente los ojos.
Algo me agarró, y salté, tirándome hacia atrás.

No. —dije, temblando.

Shh... No voy a hacerte daño. —dijo, pero yo no paraba de temblar, hasta que una luz iluminó su rostro.

¿Leah? —dije, confundido.
Sonrió y se acercó a mí, aún estaba temblando. Alzó su mano y la seguí con los ojos. Acarició mi mejilla, como sólo ella lo hacía, suavemente, tiernamente, con afecto. Dejé de temblar.

No me dejes. —susurré.

Tranquilo, no lo haré. —respondió ella, y fue desintegrándose, cada vez más transparente.

No. —susurré, el miedo invadiéndome, ella no dejaba de sonreír, pero yo tenía miedo. —No me dejes. ¡No!

¡Zayn! —gritó. Abrí los ojos de golpe. Estaba empapado en sudor, el corazón golpeaba mi pecho, muy fuerte, como si quisiera salir.

No... No te vayas... No me dejes... Por favor. —susurraba atropelladamente.

No, estoy aquí, no me iré. —dijo ella rápidamente, podía ver la alarma en sus ojos. Me lancé a sus brazos, intentando evitar que se fuera, intentando que se quedara conmigo, buscado protección. Me rodeó con sus brazos fuertemente, como si no quisiera soltarme, y no quería que lo hiciera. —Estoy aquí... Sólo ha sido un sueño. —decía ella mientras me abrazaba.

Cerré los ojos y no la solté, seguí abrazado a ella.

[Hey baes, aquí está el capitulo :D Espero que os haya gustado, y no os olvidéis el +1, que es gratis y me hace feliz xx.]

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