martes, 22 de septiembre de 2015

La chica nueva | Zayn Malik - Capitulo 36

Autora: Sandra M.P.

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Lunes y último día antes de empezar las vacaciones de invierno, Zayn no quería ir al instituto, ¿para qué tenía que ir si de todos modos no harían nada? Se levantó perezoso de la cama y se puso las zapatillas con pesadez, anduvo fuera de la habitación y bajó las escaleras, desayunó un Cola Cao con un trozo de aquel pastel tan delicioso que ella había preparado y después subió y se arregló, peinándose y lavándose los dientes. Se vistió con unos pantalones ajustados y un jersey de lana de color negro y se puso unas botas que hacía tiempo que no usaba, de hecho, ni recordaba que las tuviera.
Se puso su chaqueta y se colgó la mochila a la espalda. ¿Su mochila estaría de nuevo impidiéndole sentarse a su lado, o no? Tal vez se sorprendería con otro repentino cambio de humor, y no quería que fuera así. Ayer cuando se fue estaban bien, y cuando hablaron por WhatsApp también, no tenía por qué preocuparse, ¿verdad? Bajó las escaleras y salió de casa, cerrando con llave a sus espaldas. Anduvo hacia la parada a paso normal, pues tenía tiempo, de algún modo se había dado prisa en vestirse, desayunar y arreglarse. Ayer por la noche se duchó, y se sentía fresco, y no solamente por el frío que hacía.

Escuchó pasos detrás de él y se giró, frunció el ceño y volvió a girarse hacia delante. Tal vez simplemente habían sido alucinaciones suyas, o alguien que había pasado corriendo porque tenía prisa, nada más. Siguió andando sin darle importancia y llegó a la parada, se sentó y balanceó sus piernas mientras esperaba a que el bus llegara.

—Disculpa. —giró levemente la cabeza y se encontró con un joven mirándolo inocentemente. —¿Tienes hora?

Zayn asintió con la cabeza y sacó su móvil un momento. —Son las siete y media. —le respondió, y guardó de nuevo el móvil.

—Gracias. —el chico le sonrió y él le esbozó una pequeña sonrisa de vuelta, viendo como el chico se sentaba a su lado. Aquel chico no iba a su instituto, y estaba seguro, por lo cual supuso que esperaba el autobús de línea.

Zayn vio un autobús a lo lejos y se levantó, viendo el cartel de "autobús escolar" en el cristal de éste, se paró y él subió, dedicando una mirada hacia atrás antes de hacerlo. Frunció el ceño al ver que el chico ya no estaba ahí y terminó por subir las escaleras del todo, y avanzó por el estrecho pasillo. La mochila no se encontraba en el asiento, así que se sentó a su lado y ella se giró hacia él.

—Hola. —dijo él tímidamente.
Hola. —respondió ella, apoyando la cabeza en el asiento y soltando un suspiro. —Qué sueño tengo. —murmuró, y él esbozó una pequeña 
Yo también. —respondió él. Acomodó mejor la mochila sobre su regazo y cerró los ojos, estaba realmente cansado, y era que ayer le costó bastante dormir, sin saber el por qué, dio vueltas y vueltas hasta que se quedó dormido a las dos de la madrugada, y se fue a dormir a las once. Ella lo miró y se fijó en que había pequeñas ojeras bajo sus ojos.
¿Has dormido bien? —le preguntó, y él torció la boca.
—Más o menos. —dijo. La verdad era que tenía miedo de que la llamada que recibió volviera a cambiarla, porque estaba seguro de que quien la llamaba, era la misma persona que hacía que ella cambiara su humor y estado de ánimo, y había sufrido mucho por su culpa. Ella de algún modo sintió que la culpa era suya, como si se lo esperara.

—¿Por qué? —le preguntó, y él se encogió de hombros, apartando la mirada. De nuevo, mentía. Ella suspiró, y él supo en seguida que ella se había dado cuenta.

—Simplemente temí que volvieras a apartarte. —murmuró, y ella suavizó su mirada, la cual había endurecido al darse cuenta de que le mentía. Supongo que él se había percatado de que después de que Austin llamara, realmente todo cambiaba, él la ponía de mal humor, claro que ayer intentó que no fuera así, pero supongo que sintió un leve cambio en el aire.

Ella soltó un pequeño suspiro. —Entiendo. —dijo suavemente. —Sólo... No me pone de buen humor recibir esas llamadas. —dijo ella, y él asintió con la cabeza.

—¿Quién te llama? —preguntó, de verdad quería saberlo. Ella se mordió los labios. De todos modos no lo conocía.

—Se llama Austin. —dijo ella, y él asintió con la cabeza lentamente. No sabía de quién se trataba, ni por qué la llamaba, pero al menos le había dado una respuesta.

—Oh. —respondió él. En verdad temía que ese tal Austin fuera un ex novio u otro amigo con el que ella se besaba, o quizás... Quizás hiciera algo más.

—Es... O bueno, era mi mejor amigo. —explicó ella.

—¿Qué pasó? —preguntó. Temía ir demasiado lejos haciendo preguntas, y que quizás ella se enfadara y de un momento a otro, volviera a cambiar.

—Que cambió. —respondió ella simplemente. —Pero no hablemos más de él. —dijo, y él asintió con la cabeza, realmente no quería que ella se pusiera de nuevo, de aquel humor que él tanto odiaba.

***

Bajaron del autobús y él esperó a que ella bajara. ¿Y ahora qué pasaría? ¿Ella vendría con él y sus amigos, o volvería a ir sola?

—Noa. —la llamó, y ella giró su cabeza mientras andaban hacia el interior del instituto, esperaba a que continuara la frase. —¿Vendrás con nosotros en el tiempo de recreo? —le preguntó, y ella negó con la cabeza, haciendo que él se sintiera levemente decepcionado.

—Ve tú con ellos, Zayn. —dijo ella. Sí, pero él quería que ella viniera también con ellos. Cruzaron la puerta y divisaron un pequeño círculo de gente murmurando entre ellos, y una voz familiar responderles.

—No lo vi. —Zayn paró en seco y empalideció. Louis William Tomlinson estaba allí. Sus miradas se cruzaron y la mirada de Louis endureció al verlo, y al mover sus pupilas hacia un lado, tragó saliva y volvió a mirar a sus amigos. Zayn desvió la mirada hacia Noa, su rostro estaba serio mientras miraba hacia el círculo.

—Vamos. —dijo ella volviendo a andar. Zayn la siguió y llegaron a las taquillas, la preocupación y el nerviosismo lo invadían. ¿Y si Louis volvía a pegarle y lo dejaba en el hospital, como estuvo él? —Él no se acercará a ti. —dijo Noa mientras dejaba su mochila en la taquilla. No la necesitaría para lo que harían hoy, que no era clase. Zayn tragó saliva y asintió con la cabeza.

—¿Estás segura? Tal vez quiera vengarse. —murmuró con temor.

—Segura. —dijo cerrando la taquilla. —Sabe que si se acerca a ti, será peor para él.

Ella estaba seria diciendo eso, tal vez tenía razón y Louis no se acercaría a él, confiaría en ella. Asintió con la cabeza y miró hacia su lado, Louis venía con muletas por el pasillo, junto a sus amigos sujetando su mochila, ni siquiera les dedicó una mirada, pasó de largo con la cabeza gacha.

—Hey, Zayn. —escuchó la voz de su amigo Harry y se dio la vuelta, sonriéndole al verlo venir hacia él.

—Hola, Harry. —dijo él con una sonrisa.

—Por fin vacaciones, eh, hay que quedar. —dijo, y Zayn asintió con la cabeza. Su amigo de ojos verdes desvió la mirada a su lado. —Hola, Noa.

—Hola. —saludó ella, con la voz que usaba con todo el mundo, menos con Zayn. Harry esbozó una pequeña sonrisa un tanto falsa, no le había gustado aquel tono con el que ella lo había saludado, claro que ellos no eran amigos, ella sólo era amiga de Zayn, y de nadie más. Quizás no fuera fácil amistarse con ella. —Bueno, me voy a ver qué hay por ahí. —dijo Noa mirando a Zayn, su tono era neutro.

—¿Te vas? —le preguntó Harry. —Puedes venir con nosotros. —dijo, intentando que se quedara. Se sentía mal cuando ella había estado junto a Zayn cuando ellos lo ignoraban.

—No, prefiero ir sola. —respondió ella cortante. Harry asintió con la cabeza un tanto deprimido. Él sólo intentaba ser amable. Zayn la miraba, suplicándole con la mirada que no se fuera, y ella lo miró y sonrió de lado.

—No me voy a quedar. —advirtió, y Zayn soltó un pequeño suspiro y asintió con la cabeza, resignado.

Ella agitó su mano una vez en forma de despedida y dio media vuelta, él habría deseado un beso, pero supuso que ella no lo besaría, así que tuvo que resignarse y miró a Harry, que miraba la chica alejarse.

—¿Le caigo mal? —preguntó Harry, y Zayn negó con la cabeza.

—Ella es así con todos, incluso conmigo, a veces. —explicó Zayn. Ella era una persona cortante con todo el mundo, era una táctica de autodefensa con los desconocidos, ella no confiaba fácilmente en la gente, todos eran una amenaza y sus enemigos, excepto pocas personas.

—Hola, chicos. —Liam vino hacia ellos y saludó a ambos chicos con una sonrisa.

—Hey, Leeyum. —lo saludó Harry.

—Hola, Li. —dijo Zayn.

—¿Y Noa? ¿No ha venido? —Zayn frunció el ceño ante la pregunta. ¿Por qué su amigo preguntaba por ella?

—Sí. —respondió Zayn. —Se ha ido. —dijo.

—Oh, ¿no viene con nosotros? —preguntó, y Harry negó con la cabeza.

—Dice que prefiere ir sola. —explicó Harry, y Liam asintió con la cabeza y miró a Zayn.

—¿Y eso? —preguntó Liam mirando a Zayn.

—No lo sé. —respondió, realmente no comprendía por qué tanto interés en aquello, cuando Liam no la conocía de nada. Algo en su sistema hizo que se sintiera levemente celoso, no quería que Liam se hiciera amigo de Noa, le gustaba que fuera así.

—¿Y va a estar sola? Tampoco quiero apartarla de ti cuando ha sido la única persona que ha estado contigo cuando nosotros nos enfadamos. —explicó Liam. —Me sabe mal, en verdad. —dijo, y Zayn se calmó levemente, haciendo que el recelo desapareciera.

—No suele confiar en la gente, es todo. —explicó, y Liam asintió con la cabeza.

La campana sonó y la gente empezó a moverse por el lugar, para ir al gimnasio, donde verían el partido de fútbol. Zayn no se consideraba amante de aquel deporte, pero tendría que aguantarse. Anduvieron hacia el gimnasio y al llegar, las gradas estaban bastante llenas, ellos se sentaron junto a las escaleras, en primera fila, no irían más lejos. Zayn buscaba a Noa con la mirada, sin éxito, hasta que la vio pasar frente a él, dispuesta a irse lejos.

—Noa. —la llamó, y ella se giró. Zayn se movió hacia un lado dejándole sitio y ella pareció pensárselo, hasta que se acercó y se sentó a su lado, entre él y la pared.

—¿Todo bien? —le preguntó ella, y Zayn asintió con una pequeña sonrisa.

—Vente con nosotros, Noa. —pidió, y ella negó con la cabeza. —Por favor, ¿por qué tienes que estar sola? —pidió en súplica. Él quería que lo acompañara, tal vez no la vería en todo el invierno, y aquello lo ponía triste. No le daría clases de repaso, ¿y si durante aquel tiempo se olvidaba de él?

Ella dirigió la mirada al campo, sin responder, ignoró la pregunta y Zayn soltó un pequeño suspiro. —Estoy mejor sola. —dijo secamente, y Zayn la miró.

—Pero yo quiero que vengas conmigo. —dijo él, y ella siguió sin mirarle.

—Zayn, no es por ti por quien no voy contigo. —explicó, y él frunció el ceño. ¿Qué tenían de malo sus amigos?

—¿Es por mis amigos? ¿Qué tienen de malo? —preguntó. Ella seguía sin mirarlo, y aquello lo irritaba un poco, ¿por qué no quería ir con sus amigos? ¿Tenían algo de malo?

—Nada, pero no confío en desconocidos. —dijo ella secamente.

—Tú y yo lo fuimos, ¿qué te hizo acercarte a mí? —preguntó, estaba un poco enfadado ante la desconfianza. Ellos eran sus amigos, él le estaba ofreciendo estar junto a alguien más. Ella no dijo nada, simplemente se levantó de golpe y empezó a andar, siguiéndola. —Noa. —la llamó. Ella subía las escaleras con velocidad, y él tenía desventaja, ya que había gente bajando las escaleras, y él iba en contracorriente. Ella también, pero a ella le dejaban pasar. —Noa, espera. —se arrepentía de haberle hablado mal cuando no tenía por qué hacerlo.

Logró subir las escaleras y la buscó con su mirada, sin lograr encontrarla. Se mordió los labios y corrió hacia el interior del instituto, buscándola también con la mirada. Ella no estaba por ningún lado. Empezó a andar por el pasillo abriendo las aulas, pero estaban vacías. Soltó un suspiro y bajó la mirada. Se arrepentía, sí, lo hacía. Él sabía que ella era desconfiada, que no se acercaba a las personas, y él era la excepción, debería sentirse especial, y sin embargo él la había tratado mal por ello, casi lo gritó, defendiendo a sus amigos de nada, porque ella no lo decía a mal.

Y cuando se dispuso a volver al gimnasio, una cabellera negra se posó en su vista. —¡Noa! —gritó corriendo hacia ella, pero ésta siguió andando. ¿Dónde iba? Andaba a paso rápido por el pasillo, como si se dispusiera a salir del instituto. —¡Noa, espera, por favor! —gritó, alcanzándola y rozando su brazo. Estaba seguro de que si ella se hubiera largado a correr, no la habría alcanzado. Ella bufó y se dio la vuelta, sus ojos gélidos hicieron que sintiera un escalofrío recorrerle la columna. —Perdón. —murmuró. —No quería gritarte, yo...

—Ya. —lo cortó con frialdad.

—No te enfades, por favor. —pidió, pero sus ojos no se suavizaron.

—¿Quieres saber qué me hizo acercarme a ti? —su tono era frío, algo le decía que debía salir corriendo, que él no quería escuchar la respuesta. Tragó saliva y negó con la cabeza, con miedo. Y entonces, recibió el golpe más fuerte que había recibido nunca. —Que me dabas pena. —le escupió, y sintió su vista nublarse y su cuerpo empezar a temblar. Sollozó, e incapaz de decir nada salió corriendo hacia el baño, cerrando la puerta de golpe y tapándose la boca con el brazo, mordiendo para acallar sus sollozos. Ella se mordió los labios y se cubrió la cara con las manos. —Joder. —susurró.

[Bebé :'( A Noa le sale sin querer, ella ha estado toda su vida tratando a la gente de este modo, don't hate her, si daría su vida por su bebé, todos sabemos eso. Espero que os haya gustado el capi, estoy happy bc la última vez tuvimos +15 así que party hard y a ver a cuántos llegamos :D +1 por Zoa xx.]

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