Autora: Sandra M.P.
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—No... Sé que te gusta Zayn. —dijo con tristeza. Sí. Sí, pero no es eso. ¡No es eso!
—No es... No es por eso... Estoy... Saliendo con alguien. —dije.
Él se quedó callado y por un momento pareció que iba a llorar. —¿Y Zayn? —susurró.
—Él... Es agua pasada. —mentí.
Rió, sin ganas. —¿Y yo, Niall? —dijo. —Yo te amo.
Parpadeé. Mierda. Aún. —Pero tú no estabas.
—Porque tuve que irme. —dijo, exasperado.
—Tú no me querías, y yo... Yo no podía seguir con esa mentira. Y aún así sigo amándote. —dijo.
Ah, que tenía que trabajar esta noche también. Era verdad, me lo había dicho esta tarde. No respondí y me dispuse a seguir durmiendo.
—¡Niall! ¡Sé que estás ahí! —gritó. Ts, pues vale. Pero a lo mejor estoy dormido. —¡Niall, joder, sé que estás despierto! —rodé los ojos, pero no me moví. —¡Niall! —¡Pam! ¿Pero qué demonios! Me levanté de golpe de la cama y abrí la ventana y la persiana de golpe.
—¡No hasta que me escuches! —gritó él de vuelta. Estiré el brazo y cerré la persiana y la ventana de nuevo.
Me tumbé en la cama y me dispuse a dormir, otra vez. Y pam, y pam... Inspiré y expiré unas cuantas veces, para intentar relajarme.
Pam.
Inspira... expira.
Pam.
Inspira...
Pam.
—¡COÑO YA! —grité. Me levanté de nuevo, y repetí el proceso de abrir la ventana y la persiana. —¡O PARAS YA O LLAMO A LA POLICÍA! —grité. Ya está, ya me había enfadado de verdad.
—¡Pero qué te cuesta escucharme?
—¿Qué te cuesta a ti dejarme en paz!
—¡Mucho!
—¡Vete a la mierda!
—¡Niall, me gustas!
Reí irónico. —¿Yo y cuántos más?
—Tú y solo tú. Por favor, ábreme.
—No. —negué.
—Por favor.
—¡Estoy harto de escuchar tonterías y que luego me engañes! —grité. Empezaba a tener calor, pero calor... De ira. Tenía ganas de devolverle las piedras y tirárselas en la cabeza. Una por el insomnio, dos por ser imbécil, tres por tirarme piedras, cuatro por sus mentiras y cinco porque me salía de los cojones. Todas en la cabeza.
Abrí la puerta de entrada con la mirada alta, y tropecé con algo cayéndome al suelo. Joder... Menuda manera de empezar la semana.
—Niall. —murmuró la voz de Zayn adormilada. Ah, sólo era Zayn. Pero espera, ¿qué hacía aquí?
—Zayn. —dije seriamente.
—Hm... Perdóname... —dijo, murmurando en sueños. —Te amo tanto, Niall...
Parpadeé y alcé ambas cejas. ¿Soñaba... Conmigo? Me descubrí sonriendo antes de lo pensado. —Zayn. —dije removiéndolo un poco para que se despertara. No se despertó. —Zayn. —insistí otra vez.
—Por favor... —suplicó, haciendo un puchero. Reí al verlo hacer eso. Awww... ¿Por qué tenía que ser tan adorable? Acaricié sus labios con mi dedo índice y abrió los ojos. —Niall. —se despertó de golpe, incorporándose. —Niall, por favor, perdóname. —dijo rápidamente.
Negué con la cabeza y suspiré. —Te perdono, Zayn. Pero no podemos volver a estar juntos. —dije.
Negué con la cabeza y me senté en el banco que había ahí. Mi madre no había llegado, lo que significaba que tendría o, que esperarla, o coger un bus. O directamente no ir a clase. Ya veríamos lo que haría.
—Niall... Dame una oportunidad. —susurró, buscando mis ojos. —Por favor.
—Te he dado demasiadas oportunidades, Zayn. —susurré yo de vuelta.
—No es eso, Zayn. Pero entiende que no puedo seguir con esto. No puedo tener una relación a escondidas. No quiero, Zayn. —dije.
—Tienes razón. —susurró. —Pero aun así yo... No soportaría verte con él, Niall.
Reí un poco. —¿Y yo? ¿Crees que a mí me gustó verte besando a esa chica? ¿Cómo crees que me sentó, Zayn?
Pero no... No podía. Tenía que hacer que se retractara. —¿Y si... Quiero penetrarte?
—Hazlo. —susurró.
—Lo haré.
—¿Y si... Quiero pegarte?
Frunció levemente el ceño. —¿Azotarme? —me sonrojé. Joder, sonaba mejor en mi cabeza. Asentí con la cabeza. —Hazlo si quieres. Te lo he dicho, Niall. Lo que me pidas... Aunque no sabía que ese fuera tu estilo.
—Lo sé. —dije. —Liam, perdón. Soy idiota. —me cubrí la cara con las manos.
FIN.
—¿Puedo...?
—dijo, cortado. Asentí con la cabeza, incapaz de decir nada.
Luke
Hemmings... Tanto tiempo... Y qué guapo estaba... —Bueno... Y...
¿Cómo te va? —me preguntó, para romper el hielo.
—Eh...
Pues, bien. —respondí. Sí, si por bien entiendes que sigo
enamorado del mismo chico y este chico y yo nos acostamos, él me
dice que no quiere perderme y luego me insulta. Luego me dice que me
quiere y después aparece en fotos besándose con una chica... Sí...
Perfectamente. —¿Y tú?
—Pues...
Bien... Supongo. —dijo con una pequeña sonrisa, pero ésta no
llegó a sus ojos. Y a pesar del tiempo que llevaba sin verlo, lo
conocía, y sabía que mentía. —La verdad es que... —se calló y
alzó la mirada. Sus ojos azules conectaron con los míos y una
corriente eléctrica me recorrió de arriba a abajo. Suspiró y negó
con la cabeza. —No he logrado olvidarte.
Me
quedé totalmente en shock al escuchar eso... Ay, madre... No ha
logrado olvidarme... Eso significa que me sigue queriendo y... Oh...
Luke... Mierda, Liam. Porque Luke es tan... Pero Liam es tan... ¡OH,
JODER!
—Luke,
yo...
—No... Sé que te gusta Zayn. —dijo con tristeza. Sí. Sí, pero no es eso. ¡No es eso!
—No es... No es por eso... Estoy... Saliendo con alguien. —dije.
Él se quedó callado y por un momento pareció que iba a llorar. —¿Y Zayn? —susurró.
—Él... Es agua pasada. —mentí.
Rió, sin ganas. —¿Y yo, Niall? —dijo. —Yo te amo.
Parpadeé. Mierda. Aún. —Pero tú no estabas.
—Porque tuve que irme. —dijo, exasperado.
—Tú no me querías, y yo... Yo no podía seguir con esa mentira. Y aún así sigo amándote. —dijo.
Me
quedé con la boca abierta, iba a decir... No. No iba a decir nada,
simplemente quería aparentarlo. ¡QUÉ SE SUPONE QUE TENGO QUE DECIR
A ESO? Y cerré la boca.
—Niall,
por favor... Dame una oportunidad. —p-pero... Pero... Se la acababa
de dar a Liam, no podía.
—Luke,
yo... Tengo novio. —dije sin aire. Coño. Pero... Pero será
posible. ¿Por qué tenía que pasarme esto a mí?
Luke
abrió la boca, para hablar, o eso quería aparentar, como yo antes.
La cerró y negó con la cabeza. —Bueno... Supongo que puedes
querer a cualquiera mientras no sea a mí, ¿no? —dijo dolido. —Y
no sé lo que he hecho para tener... Tan mala suerte. —se levantó
y yo me quedé en shock. Mierda, Luke. ¡No!
—Luke
no es por eso, si hubieras estado te habría dado una oportunidad.
—dije atropelladamente. Él medio-sonrió y empezó a andar para
irse de ahí. —¡Luke! —grité por instinto. Pero él no se dio
la vuelta. Suspiré, crucé los brazos sobre la mesa y hundí mi cara
en éstos.
***
—¡Niall,
Niall, abre por favor! —la voz de Zayn hizo que abriera los ojos de
golpe. ¿Pero qué...? La persiana. Aaaah no, no, no. Esta vez no
abriría. Que se cayera. Espera, ¿y mi madre?
Ah, que tenía que trabajar esta noche también. Era verdad, me lo había dicho esta tarde. No respondí y me dispuse a seguir durmiendo.
—¡Niall! ¡Sé que estás ahí! —gritó. Ts, pues vale. Pero a lo mejor estoy dormido. —¡Niall, joder, sé que estás despierto! —rodé los ojos, pero no me moví. —¡Niall! —¡Pam! ¿Pero qué demonios! Me levanté de golpe de la cama y abrí la ventana y la persiana de golpe.
—¡PERO
QUÉ COÑO HACES TIRANDO PIEDRAS, PEDAZO DE SUBNORMAL? ¡DÉJAME
DORMIR! —le grité.
—¡No hasta que me escuches! —gritó él de vuelta. Estiré el brazo y cerré la persiana y la ventana de nuevo.
Me tumbé en la cama y me dispuse a dormir, otra vez. Y pam, y pam... Inspiré y expiré unas cuantas veces, para intentar relajarme.
Inspira...
expira.
Pam.
Inspira... expira.
Pam.
Inspira...
Pam.
—¡COÑO YA! —grité. Me levanté de nuevo, y repetí el proceso de abrir la ventana y la persiana. —¡O PARAS YA O LLAMO A LA POLICÍA! —grité. Ya está, ya me había enfadado de verdad.
—¡Pero qué te cuesta escucharme?
—¿Qué te cuesta a ti dejarme en paz!
—¡Mucho!
—¡Vete a la mierda!
—¡Niall, me gustas!
Reí irónico. —¿Yo y cuántos más?
—Tú y solo tú. Por favor, ábreme.
—No. —negué.
—Por favor.
—¡Estoy harto de escuchar tonterías y que luego me engañes! —grité. Empezaba a tener calor, pero calor... De ira. Tenía ganas de devolverle las piedras y tirárselas en la cabeza. Una por el insomnio, dos por ser imbécil, tres por tirarme piedras, cuatro por sus mentiras y cinco porque me salía de los cojones. Todas en la cabeza.
—¡Te
juro que fue por mi padre, Niall. Ya te he contado la verdad!
—¡Bien,
pues ahí va mi verdad: Estoy saliendo con Liam, Zayn. Me gusta, y no
quiero quete entrometas más. Lo nuestro, ha terminado! —le grité,
y cerré la persiana con fuerza, y la ventana. Anduve hasta el
escritorio, abrí un cajón y agarré mis auriculares y el móvil.
Me
tumbé en la cama y puse la música a tope. Así no lo escucharía
más.
Y
cerré los ojos.
***
Me
desperté, con el molesto ruido que emitía el despertador. Mierda,
era lunes. Fue lo primero que se me cruzó por la mente. Oh, joder...
¿No podía quedarme en la cama? A la mierda el examen de
Matemáticas.
Resoplé
y me levanté de la cama. Me vestí, y bajé dispuesto a desayunar.
Desayuné,
me cepillé los dientes y me colgué la mochila al hombro. Bien, otro
maldito lunes. Vamos, Niall... Cinco días para fin de semana.
Abrí la puerta de entrada con la mirada alta, y tropecé con algo cayéndome al suelo. Joder... Menuda manera de empezar la semana.
¡HOSTIA,
UNA MANO!
—¡AH!
—grité espantado al ver una mano. ¡Un cadáver?
—Niall. —murmuró la voz de Zayn adormilada. Ah, sólo era Zayn. Pero espera, ¿qué hacía aquí?
—Zayn. —dije seriamente.
—Hm... Perdóname... —dijo, murmurando en sueños. —Te amo tanto, Niall...
Parpadeé y alcé ambas cejas. ¿Soñaba... Conmigo? Me descubrí sonriendo antes de lo pensado. —Zayn. —dije removiéndolo un poco para que se despertara. No se despertó. —Zayn. —insistí otra vez.
—Por favor... —suplicó, haciendo un puchero. Reí al verlo hacer eso. Awww... ¿Por qué tenía que ser tan adorable? Acaricié sus labios con mi dedo índice y abrió los ojos. —Niall. —se despertó de golpe, incorporándose. —Niall, por favor, perdóname. —dijo rápidamente.
Negué con la cabeza y suspiré. —Te perdono, Zayn. Pero no podemos volver a estar juntos. —dije.
—Pero...
Niall. —susurró.
Negué con la cabeza y me senté en el banco que había ahí. Mi madre no había llegado, lo que significaba que tendría o, que esperarla, o coger un bus. O directamente no ir a clase. Ya veríamos lo que haría.
Zayn
se sentó a mi lado y agarró mi mano, provocando que lo mirara.
Entrelazó nuestros dedos y tragué saliva.
—Niall... Dame una oportunidad. —susurró, buscando mis ojos. —Por favor.
—Te he dado demasiadas oportunidades, Zayn. —susurré yo de vuelta.
—Niall,
es mi padre. —me dijo.
Suspiré.
—Precisamente por eso, Zayn. Porque es tu padre. Y si no quieres
decepcionarlo... No estés conmigo. —dije.
—No
puedo hacer eso. —susurró.
—Yo
tampoco puedo estar contigo. —dije, esperando a que por fin me
comprendiera.
—¿No
me amas? —dijo dolido.
—No es eso, Zayn. Pero entiende que no puedo seguir con esto. No puedo tener una relación a escondidas. No quiero, Zayn. —dije.
—Tienes razón. —susurró. —Pero aun así yo... No soportaría verte con él, Niall.
Reí un poco. —¿Y yo? ¿Crees que a mí me gustó verte besando a esa chica? ¿Cómo crees que me sentó, Zayn?
Él
bajó la mirada. —Lo sé... Lo siento. Pero es que mi padre me lo
dijo. —me explicó.
—¿Te...
Acostaste con ella? —pregunté, con temor a que me dijera que sí.
—¿Qué?
No, claro que no. —dijo él. Y sabía que no mentía. —No habría
sido capaz de acostarme con ella ni aunque me lo hubieran dicho,
Niall. —me dijo. Y no pude evitar sonreír. Ojalá con lo del beso
hubiera sido igual. Acarició mi mejilla. —Te amo, Niall. —susurró,
haciendo que mi corazón latiera descontroladamente, como sólo él
sabía provocar. Pero no... Tenía que evitarlo... No podía.
—Zayn...
—Shhh...
—me calló, trazando una línea con su pulgar, sobre mis labios.
—Déjame hacerte el amor...
¿Q-qué?
¿El amor? ¿Y... Y... ahora? No, no, no. Liam... Mierda, esto...
Esto no estaba bien... Pero... Pero yo... Yo quería. Joder, ¿y
ahora qué hacía?
—No
puedo. —dije a duras penas. Me moría de ganas por sentirlo de
nuevo. Pero quería ser yo el activo, el que dara órdenes.
—¿Y
si... Hago lo que me pidas? —susurró.
Tragué
saliva. Oh... Sonaba demasiado tentador. Lo que le pida... Cualquier
cosa. Pero no... No lo decía en serio... Supongo.
—¿Lo
que te pida? —susurré.
Él
asintió lentamente con la cabeza. —Lo que me pidas. —repitió.
Pero no... No podía. Tenía que hacer que se retractara. —¿Y si... Quiero penetrarte?
—Hazlo. —susurró.
—¿Y
si quiero que me la chupes?
—Lo haré.
—¿Y si... Quiero pegarte?
Frunció levemente el ceño. —¿Azotarme? —me sonrojé. Joder, sonaba mejor en mi cabeza. Asentí con la cabeza. —Hazlo si quieres. Te lo he dicho, Niall. Lo que me pidas... Aunque no sabía que ese fuera tu estilo.
Hum...
Ya, yo tampoco. Pero me encendía pensarlo. Como Christian Grey...
Pues... Tal vez sí que me gustaría probarlo algún día...
—Lo
es. —afirmé.
—En
ese caso... Ya sé qué regalarte por tu cumpleaños. —dijo
malévolamente. Me estremecí. Oh... Sí. A ti desnudo y con un
lacito en la cabeza. Hm...
—¿Qué?
—dije, excitado, esperando a que me dijera: "Yo." Eso
sería el mejor regalo que me podrían dar.
—Yo...
Con unos cuantos accesorios... No te digo más. —me sonrió
pícaramente y sentí esa ola placentera recorrerme el cuerpo entero.
Deseando besarlo, ansiando tocarlo.
Tenía
todo listo, y siempre, siempre venía él después y lo echaba todo a
perder. Con su sonrisa, con su cuerpo, con sus labios... Maldita
sea... Tan irresistible...
***
—¿Liam?
—¿A qué venía esa repentina quedada? —Liiiaaaam. —lo llamé
de nuevo. Las luces estaban apagadas y no se veía una mierda. Había
dejado la puerta abierta, y no respondía. Me había dicho que
viniera y...
Pegué
un bote al sentir unas manos rodearme la cintura. —Hola. —susurró
en mi oído.
—Hola.
—dije. Acababa de meterme el susto de mi puta vida.
—¿Te
he asustado?
—La
verdad es que sí. —admití.
Empezó
a acariciar mi abdomen y me puse nervioso. Mierda, mierda, Niall.
—Liam...
—Hm...
—succionó mi cuello y tragué saliva. Se separó de mí y se
colocó delante mía. —¿Qué pasa?
—Nada.
—dije. Mierda. Lo ha notado.
—Te
pasa algo.
Parpadeé.
—No. —sí.
—Es
Zayn, ¿verdad? —dijo.
—Liam...
—No.
—me interrumpió. Suspiró. —Niall, me dijiste que me dabas una
oportunidad.
—Lo sé. —dije. —Liam, perdón. Soy idiota. —me cubrí la cara con las manos.
—No
me quieres.
—¿Qué?
—me destapé la cara. —No, sí. Claro que te quiero. —dije
rápidamente. —Pero...
—No
como a él. —completó. Asentí con la cabeza, con pésame.
Lamentablemente no. Ojalá, ojalá me enamorara de Liam. No tendría
tantos problemas.
—No
puedo evitarlo, Liam. Y... Sé que te mereces esto, te mereces que te
ame, porque eres el chico más maravilloso del mundo... Pero mi
corazón late por Zayn.
Asintió
con la cabeza lentamente y suspiró. —Ya. Supongo que no puedo
competir contra eso.
Negué
con la cabeza y suspiré. —Lo siento, Liam... Lo siento mucho.
—dije.
Y
supongo que fue ahí cuando todo volvió a empezar de cero. Todo
fue... Igual. Zayn y yo juntos en el instituto, como "amigos".
Ahí fingíamos que todo seguía igual. Ni Amanda ni ninguno de sus
imbéciles nos molestaron más, la verdad. ¿La razón? Ni idea. Pero
mejor para nosotros.
Yo
seguía hablando con Louis y Harry, incluso con León y Maya. Oh, y
con Jose. Claro que con Liam y Alex... Menos. A Zayn no le agradaba
que hablara con ellos, estaba celoso aunque no quisiera admitirlo.
Aunque
bueno, ese no fue el fin de nuestra lucha por estar juntos. Terminé
con Liam, no supe más de Luke, y ahora volvía a estar todo como
antes, pero mi lucha ahora no era contra Amanda y los cabezas huecas,
sino contra el padre de Zayn.FIN.
[Heey baes, pone fin, pero atención: es el fin sólo de la primera temporada, no os asustéis, eh. Espero que os haya gustado y votéis bc es gratis y es el final de la temporadaaa xx.]


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