Autora: Sandra M.P.
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—Niall,
¿estás bien? —me preguntó Zayn sin poder ocultar su
preocupación. Asentí con la cabeza, sin decir nada. Habíamos
salido ya del instituto, y yo todavía seguía... ¿En shock? No sé,
estaba en un estado muy raro, a decir verdad. —Niall, casi no has
hablado desde que hemos salido del instituto.
Tragué saliva y lo miré. —Estoy bien. —mentí.
—Ya has dicho eso diez veces, y esta vez no me lo trago. —dijo él. —¿Qué pasa, Niall?
¿Qué le decía? No podía decirle: "Amanda me ha dicho que colgaría un video nuestro haciéndolo en el baño del insti, oh, y tu padre está de acuerdo". NO. ¿Pero y si no era cierto? ¿Y si lo era?
Tenía ganas de desaparecer de la faz de la Tierra y que todos mis problemas desaparecieran de golpe.
—Estoy bien... Es sólo que... Estoy cansado. —respondí, y él asintió con la cabeza, aunque no parecía que estuviera muy convencido, a decir verdad.
—Si algo va mal, dímelo, por favor. —dijo agarrándome la mano. Asentí con la cabeza y tuve ganas de salir corriendo. Me encantaría poder hacerlo, Zayn... Pero no puedo.
—Tranquilo, va todo bien. —mentí de nuevo.
Él plantó un beso en mis labios y sonrió. Le sonreí de vuelta, aunque todas las preocupaciones seguían dentro de mi cabeza, haciendo que cada vez se me calentara más.
—¿Te parece si vamos a cenar hoy? —me preguntó. Parpadeé. Nuestra primera cita. Me sonrojé y él sonrió tiernamente.
—¿Es... Una cita? —murmuré, y él asintió con la cabeza, acariciando mi mejilla.
—Sí. —sonrió él, y me sentía mejor, aunque esa conversación siguiera todavía en mi cabeza.
“Tienes que hablar con el padre de Zayn, eso me ha dicho, que quería hablar contigo.”
Las palabras de Amanda hicieron que me estremeciera, y por suerte, Zayn no lo notó.
Tenía que hablar con el padre de Zayn, y estaba completamente seguro de que eso no era bueno en absoluto, no necesitaba ser muy listo para saberlo. ¿Pero qué ocurriría si lo hacía? ¿Y si me pedía que me alejara de él? ¿Y si me obligaba a hacerlo? El padre de Zayn siempre me había caído bien, desde hace años, y de pronto... Todo se terminó y se fue a la mierda.
Tragué saliva y lo miré. —Estoy bien. —mentí.
—Ya has dicho eso diez veces, y esta vez no me lo trago. —dijo él. —¿Qué pasa, Niall?
¿Qué le decía? No podía decirle: "Amanda me ha dicho que colgaría un video nuestro haciéndolo en el baño del insti, oh, y tu padre está de acuerdo". NO. ¿Pero y si no era cierto? ¿Y si lo era?
Tenía ganas de desaparecer de la faz de la Tierra y que todos mis problemas desaparecieran de golpe.
—Estoy bien... Es sólo que... Estoy cansado. —respondí, y él asintió con la cabeza, aunque no parecía que estuviera muy convencido, a decir verdad.
—Si algo va mal, dímelo, por favor. —dijo agarrándome la mano. Asentí con la cabeza y tuve ganas de salir corriendo. Me encantaría poder hacerlo, Zayn... Pero no puedo.
—Tranquilo, va todo bien. —mentí de nuevo.
Él plantó un beso en mis labios y sonrió. Le sonreí de vuelta, aunque todas las preocupaciones seguían dentro de mi cabeza, haciendo que cada vez se me calentara más.
—¿Te parece si vamos a cenar hoy? —me preguntó. Parpadeé. Nuestra primera cita. Me sonrojé y él sonrió tiernamente.
—¿Es... Una cita? —murmuré, y él asintió con la cabeza, acariciando mi mejilla.
—Sí. —sonrió él, y me sentía mejor, aunque esa conversación siguiera todavía en mi cabeza.
“Tienes que hablar con el padre de Zayn, eso me ha dicho, que quería hablar contigo.”
Las palabras de Amanda hicieron que me estremeciera, y por suerte, Zayn no lo notó.
Tenía que hablar con el padre de Zayn, y estaba completamente seguro de que eso no era bueno en absoluto, no necesitaba ser muy listo para saberlo. ¿Pero qué ocurriría si lo hacía? ¿Y si me pedía que me alejara de él? ¿Y si me obligaba a hacerlo? El padre de Zayn siempre me había caído bien, desde hace años, y de pronto... Todo se terminó y se fue a la mierda.
***
Estábamos en un restaurante llamado "Kiko's", y como el nombre indicaba, no era uno caro, lo cual agradecí. Le había dicho muchas veces que odiaba ir a ese tipo de restaurantes porque los platos eran grandes, y las porciones de comida diminutas, aunque a eso lo llamaban comida "sofisticada" o "moderna" No sé que tenía de ninguna de esas dos cosas, era como si yo cogiera un trozo de salami y lo plantara en medio de un plato. Ala, ya está, comida sofisticada. No tenía ningún sentido.
—Gracias por traerme aquí. —le sonreí.
—Sé que odias la comida sofisticada. —me sonrió él. —¿Qué quieres comer?
—¿Hay pizza?
Sonrió. —Claro, ¿de qué la quieres?
—Jamón. —dije, esa era mi pizza favorita.
—Voy a pedirla. —dijo levantándose, y yo sonreí.
Mi teléfono vibró y yo lo cogí. Mi sonrisa se esfumó al ver lo que acababan de enviarme.«¿Quieres que todo el mundo vea esto?» Seguido del video de Zayn y yo en el baño.»Guardé mi móvil en el bolsillo y Zayn volvió a sentarse. —Bueno, ahora la traen. —dijo, pero yo no lo miré. —¿Niall?
Alcé la vista y no pude evitar que se me nublara levemente la vista. —Estoy... Bien. —dije con la voz quebrada. Creo que nunca había sonado tan poco convincente como acababa de hacerlo.
Cuando todo iba bien, cuando estaba a punto de olvidarlo... Va ella y lo estropea todo. —No, no lo estás. —dijo él levantándose de nuevo. —Ven. —dijo cogiéndome del brazo y obligándome a levantarme.
Me llevó hasta el baño y cerró con llave. Rompí en llanto y él me abrazó con fuerza.
—¿Qué va mal, Niall?
Sollocé. —No... No lo sé. —dije con la voz quebrada. Mentí, otra vez. No podía decírselo... No.
—Niall, por favor... Ya no sé qué hacer para que estés bien. —dijo agarrando mi cara entre sus manos.
Sollocé y cerré los ojos, incapaz de seguir mirándolo así. Sentí sus labios calientes sobre los míos y los fusionó, haciendo que una electricidad que conocía perfectamente recorriera mi cuerpo, la necesidad.
—Sólo... Bésame, por favor. —sollocé, y sentí sus manos posicionándose en mis caderas.
Su boca abandonó la mía y empecé a sentirla en mi cuello, haciéndome estremecer. Sentí sus manos bajo mi camiseta, acariciando mi torso, y se deshizo de ésta, dejándola en el suelo.
Me agarró de las piernas y las enrollé en su cintura, besándolo. Me llevó hasta el lavabo y me sentó sobre él, succionando mi cuello y acariciándome, bajando por mi abdomen hasta llegar al inicio de mis pantalones.
Desabrochó el botón y bajó la cremallera de mis vaqueros, para después introducir su mano en el interior de mis boxers, acariciándome.
Gemí y lo besé, acaparando sus labios, necesitándolo.
Mi miembro ya estaba duro entre sus manos, reaccionando ante su tacto. Y liberó mi miembro. Se echó levemente hacia atrás y se inclinó, mirándome.
—Zayn. —gemí, de tan solo pensar lo que iba a hacer ahora.
Vi como introducía mi miembro en su boca, y gemí. Sus ojos no dejaban los míos cuando se movía, hacia delante y hacia atrás, metiendo mi miembro en su boca caliente.
—Oh... Zayn. —gemí al sentir su mano acariciando mis testículos.
Con su lengua empezó a hacer círculos sobre mi glande e incliné mi cabeza hacia atrás, apretando mis manos en el mármol del lavabo, intentando no gemir muy alto, ya que estábamos en un restaurante.
Succionó mis genitales y no pude evitar gemir, sintiendo cómo mi orgasmo se acercaba.
—Zayn. —me fue inevitable soltar un gemido.
—Córrete... En mi boca, cariño. —susurró.
Sus palabras fueron mi perdición, y me corrí, sin poder evitarlo, llenando su boca con mi semilla y sintiendo que todo el calor se extendía por mi cuerpo, pensando en las palabras anteriormente susurradas por sus labios, con una sensualidad brutal.
—Me encanta cuando haces eso. —susurró, besándome y haciéndome saborear mi propio semen.
Gemí en su boca y rodeé su cuello con mis brazos. —Te quiero... —susurré sobre sus labios.
—Te amo. —susurró él, llenándome. Con todo aquello había hecho que olvidara el mensaje de Amanda, que me diera igual, porque Zayn me amaba, y eso era lo único que importaba en aquel momento.
Estábamos en un restaurante llamado "Kiko's", y como el nombre indicaba, no era uno caro, lo cual agradecí. Le había dicho muchas veces que odiaba ir a ese tipo de restaurantes porque los platos eran grandes, y las porciones de comida diminutas, aunque a eso lo llamaban comida "sofisticada" o "moderna" No sé que tenía de ninguna de esas dos cosas, era como si yo cogiera un trozo de salami y lo plantara en medio de un plato. Ala, ya está, comida sofisticada. No tenía ningún sentido.
—Gracias por traerme aquí. —le sonreí.
—Sé que odias la comida sofisticada. —me sonrió él. —¿Qué quieres comer?
—¿Hay pizza?
Sonrió. —Claro, ¿de qué la quieres?
—Jamón. —dije, esa era mi pizza favorita.
—Voy a pedirla. —dijo levantándose, y yo sonreí.
Mi teléfono vibró y yo lo cogí. Mi sonrisa se esfumó al ver lo que acababan de enviarme.«¿Quieres que todo el mundo vea esto?» Seguido del video de Zayn y yo en el baño.»Guardé mi móvil en el bolsillo y Zayn volvió a sentarse. —Bueno, ahora la traen. —dijo, pero yo no lo miré. —¿Niall?
Alcé la vista y no pude evitar que se me nublara levemente la vista. —Estoy... Bien. —dije con la voz quebrada. Creo que nunca había sonado tan poco convincente como acababa de hacerlo.
Cuando todo iba bien, cuando estaba a punto de olvidarlo... Va ella y lo estropea todo. —No, no lo estás. —dijo él levantándose de nuevo. —Ven. —dijo cogiéndome del brazo y obligándome a levantarme.
Me llevó hasta el baño y cerró con llave. Rompí en llanto y él me abrazó con fuerza.
—¿Qué va mal, Niall?
Sollocé. —No... No lo sé. —dije con la voz quebrada. Mentí, otra vez. No podía decírselo... No.
—Niall, por favor... Ya no sé qué hacer para que estés bien. —dijo agarrando mi cara entre sus manos.
Sollocé y cerré los ojos, incapaz de seguir mirándolo así. Sentí sus labios calientes sobre los míos y los fusionó, haciendo que una electricidad que conocía perfectamente recorriera mi cuerpo, la necesidad.
—Sólo... Bésame, por favor. —sollocé, y sentí sus manos posicionándose en mis caderas.
Su boca abandonó la mía y empecé a sentirla en mi cuello, haciéndome estremecer. Sentí sus manos bajo mi camiseta, acariciando mi torso, y se deshizo de ésta, dejándola en el suelo.
Me agarró de las piernas y las enrollé en su cintura, besándolo. Me llevó hasta el lavabo y me sentó sobre él, succionando mi cuello y acariciándome, bajando por mi abdomen hasta llegar al inicio de mis pantalones.
Desabrochó el botón y bajó la cremallera de mis vaqueros, para después introducir su mano en el interior de mis boxers, acariciándome.
Gemí y lo besé, acaparando sus labios, necesitándolo.
Mi miembro ya estaba duro entre sus manos, reaccionando ante su tacto. Y liberó mi miembro. Se echó levemente hacia atrás y se inclinó, mirándome.
—Zayn. —gemí, de tan solo pensar lo que iba a hacer ahora.
Vi como introducía mi miembro en su boca, y gemí. Sus ojos no dejaban los míos cuando se movía, hacia delante y hacia atrás, metiendo mi miembro en su boca caliente.
—Oh... Zayn. —gemí al sentir su mano acariciando mis testículos.
Con su lengua empezó a hacer círculos sobre mi glande e incliné mi cabeza hacia atrás, apretando mis manos en el mármol del lavabo, intentando no gemir muy alto, ya que estábamos en un restaurante.
Succionó mis genitales y no pude evitar gemir, sintiendo cómo mi orgasmo se acercaba.
—Zayn. —me fue inevitable soltar un gemido.
—Córrete... En mi boca, cariño. —susurró.
Sus palabras fueron mi perdición, y me corrí, sin poder evitarlo, llenando su boca con mi semilla y sintiendo que todo el calor se extendía por mi cuerpo, pensando en las palabras anteriormente susurradas por sus labios, con una sensualidad brutal.
—Me encanta cuando haces eso. —susurró, besándome y haciéndome saborear mi propio semen.
Gemí en su boca y rodeé su cuello con mis brazos. —Te quiero... —susurré sobre sus labios.
—Te amo. —susurró él, llenándome. Con todo aquello había hecho que olvidara el mensaje de Amanda, que me diera igual, porque Zayn me amaba, y eso era lo único que importaba en aquel momento.
[Heey baes, aquí está el prólogo que podría considerarse un primer capitulo, de la segunda temporada de "Juego de celos" :D]


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