domingo, 8 de noviembre de 2015

La chica nueva | Zayn Malik - Capitulo 51

Autora: Sandra M.P.

NO COPYRIGHT.

Que me voy. —respondió Zayn firmemente, abriendo sus ojos y encontrándose con el rostro furioso de su madre.

—¿Cómo que te vas? ¿Después de todo lo que hemos hecho tu padre y yo por ti, Zayn? ¿Después de todo lo que te hemos dado? —dijo su madre, parecía herida, pero a la vez estaba enfadada.
¿No puedes aceptar que he crecido, mamá? —dijo Zayn con la voz levemente quebrada. —La primera vez que traigo a una amiga a casa y mira. —dijo, haciendo un pequeño gesto con la mano. —¿Qué derecho hay a que la trates así?

—Simplemente digo lo que veo, Zayn, ella no parece buena influencia para ti, yo quiero que seas feliz, y quiero que vayas por el buen camino. —respondió su madre, bajando su tono de voz.

—Pero ella me hace feliz, mamá. —respondió Zayn con la vista nublada, empezando a ver el rostro de su madre borroso. —Entiéndelo. —pidió.

—Zayn, podrías ser feliz con alguien más...

—No. —lo interrumpió él. —Con nadie más. Ella ha estado ahí cuando vosotros no estabais, ella me ha aceptado tal y como soy, y me ha defendido siempre. —dijo con la voz quebrada. —Porque por si no lo sabías, los chicos del instituto me tratan mal, mamá, todos me tratan mal.

Trisha se mordió los labios, los ojos de ella también empezaron a aguarse viendo a su hijo de aquel modo. Ella simplemente quería que él despertara y viera que aquella chica no era lo mejor, pero lo era. Tal vez se había equivocado, las apariencias engañan. —¿Te tratan mal? —preguntó su madre débilmente. Ella no sabía eso, supongo que porque nunca estuvo allí.

—Sí. —dijo Zayn con la voz quebrada. —Muy mal, pero no te das cuenta. —le gritó. —Porque tú nunca estás ahí, ni papá ni tú lo estáis. —dijo con la voz quebrada, mientras las lágrimas surcaban su rostro. Sollozó y corrió, subiendo las escaleras. Noa miró a su madre, la mujer también tenía lágrimas sobre sus mejillas. Supongo que a pesar de haberle alzado la mano, ella lo quería, porque era su hijo, ella simplemente estaba enfadada y quería protegerlo.

—Lo tratan mal. —dijo la mujer con la voz quebrada. —Y tiene razón, yo no lo sabía. Siempre estoy trabajando. —anduvo hasta el sofá y se sentó, cubriéndose la cara con las manos.
Es el trabajo, señora Malik, y usted no puede hacer nada. —dijo ella. A pesar del trato recibido, ella no se rebajaría a su nivel y mucho menos intentaría devolverle los golpes, ya que se arriesgaba a que luego no pudiera acercarse a su ángel, y ella no quería eso. De todos modos entendía que la mujer intentara alejarlo de ella y pensara que no era buena influencia, porque ella pensó lo mismo una vez.

—Podría prestarle más atención, hablar más con él. —dijo tristemente. —Debe odiarme. —susurró.

—No la odia, señora Malik. —dijo ella. —Simplemente se siente desplazado, y herido. —dijo, y la mujer la miró.

—¿Y tú? —dijo. —¿Desde cuándo... Conoces a mi hijo?

—Desde septiembre. —respondió ella. —Vine nueva al instituto. —explicó cortamente.

—¿Qué le hacen a Zayn? —preguntó débilmente, y ella se movió y se recostó sobre el respaldo de la butaca.

—Lo insultan, lo agreden... —una mueca de dolor surcó su rostro. —Pero ya no.

—¿Antes estaba así de delgado? —murmuró, y ella negó con la cabeza.

—Pero me encargaré de que recupere su peso, y también de que nadie vuelva a hacerle daño. —dijo ella segura, y la mujer esbozó una débil sonrisa, y se secó las lágrimas con la mano.

—Lamento el mal trato. —dijo Trisha débilmente.

—No importa, sólo intentaba protegerlo. —dijo ella.

—No me trates de "usted". —dijo ella. —Puedes llamarme Trisha. —Noa esbozó una sonrisa y asintió con la cabeza. —¿Podrías... Ir a hablar con Zayn? Sé que no querrá escucharme. —pidió, y Noa asintió y se puso recta.

Se dirigió a las escaleras y las subió, llegó a la habitación de Zayn y se dispuso a abrir la puerta, pero estaba cerrada. —Zayn. —dio tres pequeños golpes con los nudillos a la puerta. —Soy yo. —escuchó el sonido del pestillo y ella abrió la puerta despacio, y vio a Zayn tumbado en la cama, mirando en dirección contraria. Ella cerró la puerta y anduvo hacia la cama, sentándose a su lado y acariciando su brazo. —Hey. —susurró.

—No tiene derecho a tratarte así. —dijo con la voz quebrada.

—No importa, Zayn, eso ya está arreglado. —dijo ella en voz baja, y Zayn se giró, colocándose sobre su espalda y girando la cabeza hacia ella.

—¿Sí? —susurró, y ella asintió con la cabeza.

—No te preocupes, está todo bien. —respondió ella acercándose a él y plantando un beso sobre su frente. —Nada me impedirá estar cerca de ti, no te preocupes por eso. —susurró ella, y Zayn esbozó una pequeña sonrisa. Ella acercó su rostro al suyo y unió sus labios dulcemente, saboreando sus labios carnosos y suaves.

Escucharon unos leves toques en la puerta y ella se sentó recta y miró hacia la puerta, ésta se abrió y su madre los miró, sin entrar. —Zayn, ¿podemos hablar?

Zayn miró a Noa y ésta le sonrió para darle confianza, se levantó lentamente de la cama y fue con su madre, cerraron la puerta y ella se tumbó sobre la cama de Zayn. Ella lo llevó a su habitación y se sentó en su cama. —¿Qué quieres decirme? —dijo Zayn, pretendiendo sonar frío.

—Lamento haberla tratado así, Zayn, pero sólo quería protegerte. —dijo ella.

—¿Protegerme de qué, mamá? ¿De ser feliz? —dijo él.

—Zayn, ella parece una mala estudiante y una mala influencia. —dijo ella, y Zayn bufó.

—Mamá, si saca dieces. —exclamó. —Juzgas a la gente sin conocerla, como has hecho con ella, y te has equivocado.

—Sí, me he equivocado. Soy humana, Zayn, los humanos cometemos errores. —dijo ella, y Zayn cruzó los brazos sobre su pecho. —Y ya me he disculpado con ella, la acepto, Zayn. —Zayn dio un asentimiento de cabeza y se dispuso a salir. —No he terminado de hablar. —dijo, y Zayn suspiró y se giró. —Zayn, he visto el beso.

La cara de Zayn se puso pálida al escuchar aquello. —¿Qué? —murmuró.

—Que lo he visto, Zayn. —suspiró su madre. —Simplemente no quiero que te haga daño, ¿está bien? Si ella... Te obliga a hacer algo, dile que no. —dijo, y Zayn frunció el ceño, sin comprender a qué se refería.

—¿Qué?

—Que si ella quiere tener relaciones, no cedas. —respondió, y Zayn enrojeció.

—Mamá, creo que ya tengo edad para hacer esas cosas, ¿vale? —murmuró.

—¿Lo has hecho ya? —dijo su madre alarmada.
No. —negó él completamente rojo. —Pero que tengo dieciocho años, mamá, no voy a permanecer virgen toda la vida.

—Pero...

—No. —la interrumpió él. —Mamá, esto es ridículo. —se quejó él. —Puedo tener relaciones si quiero.

Trisha alzó ambas cejas. —Ve con cuidado, Zayn, porque no quiero que la embaraces.

—Mamá. —se quejó, rojo, y se mordió los labios. —No... No sería tan descuidado.

—Sólo lo digo, Zayn. —dijo su madre un tanto seria. —De todos modos opino que tu primera vez tendría que ser con alguien especial.

—Y lo será. —dijo Zayn seguro.

***

—¿Esto es necesario? —murmuró Zayn mirando la otra cama, que se encontraba en la otra punta de su habitación.

—Cuanto más alejados mejor. —dijo su madre, Noa parecía asombrada al ver lo en serio que su madre se tomaba aquello. ¿Qué había de malo en dormir junto a él? Habían dormido muchas veces juntos. —Creo que es suficiente que te haya dejado hacer esto, Zayn. —dijo su madre, y Zayn asintió con la cabeza.

—Lo sé, mamá. —murmuró. —Tengo sueño, quiero dormir. —dijo.

—¿No cenas? —le preguntó, y Zayn negó con la cabeza.

—No tengo hambre. —murmuró.

—Sí que cena. —intervino Noa, mirando a Zayn y éste miró a su madre.

—Sí. —murmuró. —Sí que ceno.

—Bien, iré a preparar la cena entonces. —dijo. —Noa, ¿te va bien pescado a la plancha y unas verduras? —le preguntó a Noa, y él la miró con una mueca.

—Por supuesto. —sonrió Noa amablemente, su madre le sonrió de vuelta y salió de la habitación. Zayn suspiró y se sentó en su cama, y ella cerró la puerta y se acercó a él, sentándose a su lado. —¿Qué pasa? —le preguntó, juntando las manos y colocándolas sobre su regazo.

—Que no me gusta esto. —murmuró él. —Me gusta tu comida y dormir abrazado a ti, no esto. —murmuró tumbándose en la cama. Ella esbozó una sonrisa y se tumbó junto a él, de lado, mirándolo. Acarició su torso y plantó un beso en su brazo.

—Todo volverá a ser como antes cuando se vaya. —dijo para animarlo, y él bufó. Sí, ¿pero cuándo se iría? ¿Y si no se iba sólo para asegurarse de que él no durmiera con ella? ¿O se lo llevaba con ella? Por Dios, no, eso sería horrible. —Vamos. —murmuró ella, viendo la mueca que se había formado en su cara. —Todo estará bien. —le dijo.

—Hm. —murmuró en asentimiento. Ella puso los ojos en blanco y tiró levemente de él para que colocara la cabeza sobre su pecho. Lo abrazó y acarició su espalda mientras plantaba un beso sobre su cabeza.

—Chicos, la cena ya está. —exclamó la madre de Zayn desde abajo, mientras terminaba de poner la mesa.

—Va. —dijo ella, y Zayn se sentó para después levantarse. Ella también se levantó y lo siguió por el pasillo, y antes de llegar al último escalón lo frenó y él se dio la vuelta para mirarla, estampó los labios encima de los suyos y acarició su mejilla. Al separarse, Zayn se sonrojó y le sonrió. —Alegra esa cara, ¿vale? —murmuró ella, más alta que de costumbre debido a su posición, un escalón más arriba.

—Sí. —murmuró, se puso de puntillas para plantar otro beso, pero no llegaba como solía hacerlo. Ella rió un poco y se agachó para volver a juntar sus labios, lentamente moviéndolos sobre los de él, saboreándolos con delicadeza.

—Zayn. —lo volvió a llamar, se separaron y continuaron con su camino, yendo hacia el salón, la cara de Zayn había mejorado un poco debido a la escena en la escalera que había mejorado su humor.

—Espero que os guste la cena. —sonrió Trisha, y Noa sonrió mientras Zayn asentía con la cabeza.

Empezaron a comer, ella en seguida aceptó la comida gustosamente, mientras que Zayn al llevársela a la boca hizo una mueca de disgusto. Noa lo miró y se aguantó una risa mientras masticaba. Así que el pescado no era una de sus comidas favoritas. —Está deliciosa, Trisha. —dijo Noa en aprobación, mientras pinchaba unas cuantas verduras con su tenedor.

—Gracias. —sonrió Trisha halagada. —Me alegra que pienses eso. —dijo, y le dedicó una mirada a Zayn, quien simplemente rodó los ojos. —Zayn, tienes que acostumbrarte a comer variado. —le dijo su madre mirándolo con seriedad, y él bufó.

—Ya lo sé, ¿podemos dejar el tema? —murmuró con cansancio.
Al terminar de comer, Noa ayudó recogiendo los platos, pero Trisha dijo que no era necesario. Noa insistió, pero ella siempre fue algo testaruda y no le gustaba que sus invitados trabajaran. Zayn acompañó a su madre a la cocina con algunos platos y su madre lo miró.

—La chica está bien, Zayn, cada vez me cae mejor. —dijo en aprobación, y él la miró mientras dejaba los platos sobre la encimera.

—¿De verdad? —dijo, esbozando una sonrisa, y su madre sonrió también.

—Sí, Zayn, de verdad. —dijo, metiendo uno de los platos dentro del fregadero. —Tenías razón, no debemos juzgar a la gente por lo que vemos. —dijo, provocando que el estado de ánimo de Zayn mejorara todavía más. La aprobación de su madre era todo lo que él necesitaba. —Es una chica educada pese a todo lo que le he dicho, ha mantenido la compostura. —dijo. —Te ha defendido cuando yo... —suspiró. —Lo siento por eso, Zayn. —dijo mirándolo. —Me ha entrado miedo al escuchar eso. —admitió.

—No importa, mamá, fui un poco egoísta. —murmuró Zayn, y su madre lo abrazó.

—No, está bien, la culpa fue mía. —dijo ella. Zayn decidió dejarlo pasar. —Y ha logrado que comas, te mantiene feliz... —sonrió, separándose de él. —Así que tiene mi aprobación.

—¿De verdad? —dijo, con cierto entusiasmo, y su madre sonrió y asintió. —¿Eso significa que...?

—Hey, hey, hey. No he dicho eso. —lo interrumpió ella, viendo por dónde iban sus intenciones. Zayn sacó su labio inferior, esperando que aquello ablandara el corazón de su madre, y estaba empezando a hacerlo, porque veía la duda en su mirada. —No sé, Zayn. —murmuró su madre.

—Por favor, mamá, no hay nada de malo en eso. —pidió él. —No haremos nada, sé que es con ella con quien quiero estar. —le suplicó.

Su madre suspiró, abatida. Algún día ocurriría aquello, había esperado mucho y finalmente había acabado sucediendo. Su pequeño había crecido aunque ella no hubiera estado ahí para verlo, no tenía por qué negarle eso, porque se lo merecía. —Está bien. —dijo finalmente. Zayn sonrió y la abrazó con fuerza.

—Gracias, gracias. —le dijo, sonriente, eufórico.

***

—¿Tu madre te deja hacer esto? —preguntó ella, y él asintió con la cabeza, tumbándose a su lado y acercándose para abrazarla.
Sí. —dijo, feliz.

Ella sonrió y él se movió hacia arriba, para juntar sus labios con los de ella. Se movió sobre ella sujetando su poco peso para no aplastarla. —No es necesario que hagas fuerza. —sonrió ella de lado, y él se sentó con cuidado sobre ella. —No pesas nada. —murmuró, acariciando sus piernas delgadas, seguía pareciendo tan frágil. Él se inclinó y volvió a besarla, ella colocó los brazos detrás de su cuello y acarició el cabello de su nuca, mientras invadía su boca. Zayn apartó sus labios de los de ella y plantó un beso en su cuello, como ella solía hacer con él. Siguió haciéndolo y ella cerró los ojos. Sabía que él no intentaba provocarla, aunque era difícil no excitarse con los labios de él en su cuello. Llevó las manos a su cintura acariciando sus brazos y lo detuvo.

—Zayn. —murmuró, y él se movió para mirarla.

—¿No lo estoy haciendo bien? —murmuró avergonzado, y ella esbozó una sonrisa.

—Claro que sí. —susurró ella. —Lo haces muy bien, pero no quiero pasar a más. —sonrió ella de lado, y él se sonrojó.

—Oh, vale. —respondió, esbozando una pequeña sonrisa. Lo entendía, porque él también sentía su sangre hervir cuando sus labios estaban sobre su cuello, lo excitaba, claro que él no quería detenerla, porque se sentía tan bien.

—Va, vamos a descansar. —dijo ella.
[Y aquí os dejo con este capi que no subí ayer porque estuve todo el día fuera recorriéndome media isla. Uf, me he quedado sin pies.]

3 comentarios:

Flying Angel HeartFlying Angel HeartFlying Angel HeartFlying Angel Heart Flying Angel HeartFlying Angel HeartFlying Angel Heart