martes, 21 de julio de 2015

La chica nueva | Zayn Malik - Capitulo 4

Autora: Sandra M.P.

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Desayunó solo, como cada mañana. Como era de costumbre, sus padres ya se habían ido a trabajar. Por suerte, Zayn sabía prepararse solo un Cola Cao y unos cereales, no era tan inculto e inútil. Claro que a la hora de usar cualquier electrodoméstico que no fuera la nevera, sí que lo era.
Podría no ir a clase, pero sabía que si eso sucedía, le enviarían un mensaje a sus padres y éstos preguntarían el por qué de su ausencia, y no le agradaba mentirles. Claro que les mentía diciéndoles cada vez que los veía que "le iba muy bien con sus compañeros y se relacionaba sin problema", cuando no era así, ni mucho menos. Metió el bowl de los cereales y el vaso en el lavaplatos y subió a su habitación, agarró su maleta y la abrió, sacando el cartapacio y guardando las hojas que Harry y Liam le habían traído ayer. Eran los deberes que tenía para hoy, ellos habían insistido —como cada día— en hacérselos, imitando su letra a la perfección. Sin duda serían unos buenos falsificadores.

Volvió a guardar el cartapacio en su mochila y agarró la chaqueta de la silla, se la puso, se colgó la mochila al hombro y cogió sus llaves y el móvil. Anduvo bajando las escaleras sin prisa, ya que todavía tenía tiempo, y salió de su casa.

Caminó hacia la parada, la cual no quedaba muy lejos, mientras pensaba en lo que posiblemente ocurriría hoy. Al subir al bus, todas las miradas se posarían en él, tal vez lo miraran con burla, y otros con una sonrisa de "vas a morir" en la cara. Al bajar del bus, tal vez Louis lo pillaría antes de entrar en clase y lo aporrearía hasta que le salieran los riñones por la boca, o, tal vez decidiría hacerle sufrir durante todo el día y esperar a que terminaran las clases, pero mandaría a alguien a que le bloqueara el paso para no dejarle salir. Ambas opciones le mantenían con los cojones en la garganta, impidiéndole respirar apenas, aunque tal vez fuera también por el frío que hacía. De lo que estaba seguro era de que él, sí o sí, hoy acabaría recibiendo, antes o después, y entonces él tendría que volver a apañárselas para esconder su moratones y sus heridas para que sus padres no sospecharan de un posible abuso y acabaran denunciando a Louis. No es que él no quisiera denunciarlo, porque lo merecía, pero temía que después todo el instituto fuera contra él y lo llamara "chivato". Definitivamente, no quería más renombre.

Llegó a la parada y se sentó, metiendo las manos en los bolsillos de su chaqueta y metiendo la cara hasta la nariz dentro de ésta, para protegerse más del frío. Tenía las orejas heladas. Era extraño que no nevara con el frío que hacía.

Vio el autobús llegar de lejos y se levantó, sacando las manos de sus bolsillos y frotándolas para calentarlas en vano. La puerta se abrió y él entró, andando a paso lento por el pasillo. Y entonces, la primera predicción que hizo cuando estaba andando hacia la parada, ocurrió. Todas las miradas se posaron en él, tal y como él esperaba, y más de una con aquella sonrisa, y otras con burla. Todos los asientos estaban llenos, y empezaba a preocuparle que no pudiera sentarse. Le faltaba poco para llegar al final del autobús, y todavía no había encontrado un sitio donde sentarse. Y entonces, vio el lugar donde ella se sentaba, miraba por la ventana, y esta vez, no tenía la mochila en el asiento de al lado como todas las otras veces, estaba en el suelo, quizás. Era una oportunidad, claro que le daba corte sentarse ahí. Pero tal vez fuera el único asiento libre. Caminó con dificultad hacia el lugar, ya que el autobús ya estaba circulando, y la miró, esperando a que se girara para poder preguntarle si podía sentarse ahí.

—Siéntate. —dijo, sin girarse y antes de que él dijera o hiciera nada. Y simplemente lo hizo, sin abrir la boca. Cuando ella hablaba era cortante, sin excepción, era cortante con todo el mundo aunque no la escuchara hablar y no se relacionara con nadie.

Ahora que la tenía al lado no estaba muy seguro de querer arriesgarse a mirarla sin disimulo, claro que podría aprovechar la oportunidad de mirarla desde cerca ahora que podía. De reojo lo hizo, ella miraba por la ventana pero podía ver su perfecto perfil, sus largas pestañas y sus labios carnosos. Ella no se parecía a las demás chicas en nada, a decir verdad. Su mirada la diferenciaba de todas las otras, la simple expresión en sus ojos, a parte de su ropa, la cual era siempre de un estilo para nada "de chica", ya que siempre vestía de colores oscuros, sería inimaginable verla de rosa.

—¿Quieres una foto y te la firmo? —dijo, haciéndole enrojecer de inmediato. Se giró hacia él y se quedó mudo. Lo había pillado, y no sabía qué responder a eso. "No", pero en verdad no le importaría tener una foto suya firmada. ¿En qué estaba pensando? Negó con la cabeza y miró su regazo. Sería mejor mirarla desde lejos cuando ella no se diera cuenta.

***

No veía ni a Harry ni Liam por ninguna parte, y aquello le mantenía tenso. ¿Dónde estaban? Y entonces frenó de golpe, acordándome de que tenían que irse de excursión al Parlamento. Se mordió los labios y fue hasta su taquilla. No, Louis había decidido no aporrearle al bajar del autobús. Abrió su taquilla y miró el horario. Educación Física a primera hora. Bien, bonita manera de empezar el día, pensó sarcásticamente. Odiaba esa clase, bueno, y todas las clases, excepto Plástica, que para su desgracia la tenía a última hora. Haría algo de provecho con sus brazos antes de que Louis se los partiera, sí. Por suerte sólo tenían Educación Física dos veces a la semana.

Agarró su bolsa y metió todos los libros que necesitaba para el día, junto a los colores de madera para Plástica. Cerró de nuevo la taquilla y se encaminó hacia el gimnasio, para no llegar tarde como ayer. Por alguna razón, estaba tenso mientras andaba, tenía un mal presentimiento, y si de algo estaba seguro era de que aquello definitivamente no era bueno, porque cada vez que tenía un mal presentimiento, algo malo le iba a suceder, por lo cual caminaba con los sentidos alerta, sobretodo el oído, alerta a que nadie lo siguiera y, tal vez lo agarrara por detrás.

Llegó al gimnasio, y nadie le dijo nada. No pasó nada. ¿Su presentimiento había fallado? Aquello le sorprendió. No, lo dudaba mucho. Tal vez se hiciera de esperar. Igual era el presentimiento de que Louis lo dejaría inválido al terminar las clases, que era lo más probable. La campana sonó, y justo, él ya estaba dentro. Se cambió rápidamente con su ropa deportiva y metió la suya dentro de la maleta, y después dentro de la taquilla. Aprendió que no era recomendable dejar su ropa en un lugar sin cerrar de mala manera, cuando Louis decidió arrojar su ropa al wáter, y entonces él tuvo que llevar su chándal sudado hasta que llegó a casa y se cambió. Por lo menos fue bondadoso y le dejó el chándal.

Se encontró a Louis justo al cruzar la puerta, y vio el fantasma de una sonrisa en su boca, lo cual no le trajo buena espina y le produjo un escalofrío. Algo malo iba a suceder.

Bajó las escaleras hacia la pista y se sentó en las gradas. Ella todavía no estaba ahí. Se sentó y esperó a que los demás fueran viniendo. Era la primera vez que él llegaba el primero.

—Vaya, Zayn, tú llegando pronto. —dijo Sam un tanto sorprendido. Zayn no dijo nada, simplemente se quedó callado y asintió con la cabeza.

La gente fue bajando, y todos se sentaron lejos de él. Ella no bajaba, y aquello le preocupó, ya que usualmente era una de las primeras en bajar. El profesor empezó a hablar y ella todavía no había bajado, estaba explicando algo sobre una coreografía, y entonces ella bajó por las escaleras, y el alivió fluyó, fue entonces cuando Zayn se dio cuenta de que estaba tenso. Anduvo hasta las gradas y se sentó, para su sorpresa, a su lado, y no fue el único sorprendido. Estaba tan cerca que con un simple estiramiento de dedos sus manos podrían rozarse, y aquello hizo que Zayn luchara por no sonreír y dar saltos de alegría.

—Bien, los grupos pueden ser de dos, de tres, de cuatro... Como queráis. —dijo Sam. —Lo que quiero es que sea una coreografía original y movida, nada de bailes de salón y música lenta. ¿Está claro?

—Sí. —dijeron todos a coro. Torció la boca. ¿Coreografía? Si no iba mal, eso significaba bailar, y él no sabía bailar.

Ella alzó la mano y él giró la cabeza para mirarla. —¿Sí, Noa? —dijo el profesor dulcemente.

—¿Puede ser individual? —preguntó, y él negó con la cabeza, y por su expresión supo que le sabía mal. Supongo que no podía saltarse las reglas aunque le tuviera un extraño cariño a Noa, por una extraña razón. ¿Tal vez porque ella era guapa? Tampoco sería algo muy raro.

—Lo siento, pero es una nota de grupo, tengo que ver si sabéis trabajar en equipo. —se disculpó, y ella asintió con la cabeza bajando la mano por completo, ya que tenía el codo sobre su rodilla.

Miró de nuevo hacia Sam y éste se cruzó de brazos. —Bien, os daré tiempo para que forméis los grupos y empecéis a organizaros. —dijo, dando dos palmadas y dirigiéndose hacia las gradas. Todos se levantaron, excepto Zayn, quien como siempre, se quedó mirando cómo los demás formaban sus grupos mientras él se quedaba solo.

—Bien, ¿pues qué hacemos? —preguntó la chica sentada a su lado, y Zayn se sorprendió, y una extraña emoción recorrió su cuerpo entero. Ella quería ir con él. Bueno, tal vez es que no podía ir con nadie más. La miró, pero ella no lo miraba a él, sino que estaba mirando a la multitud.

—Hum... No sé. —dijo en voz baja. Él no sabía bailar, y por segunda vez, haría el ridículo delante de ella.

—¡Noa! —la llamó una voz chillona. Miró hacia delante y vio la rubia melena de Taylor y sus labios pintados de rojo. —¿Te vienes con nosotras?

Aquello lo alarmó y miró directamente hacia la chica de su lado, quien miraba a Taylor de una manera indiferente. —Voy con Zayn. —respondió sin más, y Taylor pareció sorprendida y un tanto ofendida. No dijo nada y se juntó con su grupo. Ella... ¿Ella sabía su nombre? La miró y esbozó una pequeña sonrisa. Ahora tenía una amiga... Quizás. No estaba muy seguro de lo que eran exactamente, ya que no podía decirse que ella fuera muy amable con él.

—Yo... No sé bailar. —murmuró él un tanto cortado. Ella lo miró, sus ojos verdes atravesaron su mirada e hicieron que se sintiera pequeño e indefenso ante ésta.

—Puedo enseñarte. —dijo ella sin dudarlo y sin apartar su mirada de la suya.

—V-vale. —tartamudeó, y se mordió los labios al final. Tartamudeó, estaba nervioso.

Se levantó, y él la siguió. Eran los únicos que seguían en la grada, así que fueron hasta una esquina del gimnasio y ella se sentó en el suelo. Él se sentó frente a ella y la miró. —Vale, ¿propones alguna canción? —le preguntó ella, y él se quedó en blanco.

Dudaba mucho que la música que él escuchara sirviera, porque no eran canciones muy movidas. Le gustaba el rap, pero tampoco podía bailar eso, ¿no? Ya que se basaba más en la letra y la voz que en la melodía. Y también escuchaba otro tipo de música, pero más lenta, y tampoco servía.

—Hum... No. —murmuró.

—Vale. —dijo ella. —Entonces... Creo que deberíamos buscar canciones movidas, porque yo no suelo escuchar la radio. —dijo ella. Asintió con la cabeza, totalmente de acuerdo. No le importaba suspender, pero como ahora hacía el trabajo con ella se esforzaría. Aunque, ¿por qué ella se interesaba en hacer el trabajo? Es decir, no parecía una chica "cerebrito". —Tal vez buscando por YouTube canciones del verano o populares de este año encontremos algo. —dijo, y él asintió con la cabeza, todavía sin articular palabra.

—¿Sabes bailar? —preguntó, ya que no había dicho nada todavía. Ella torció la cabeza.

—Bueno, fui a baile durante un año, no se me daba mal, pero lo dejé. —dijo ella encogiéndose de hombros.

—¿Por qué? —preguntó Zayn interesado. Realmente le interesaba saber más a cerca de ella, ya que nadie la conocía.

—Por ciertos motivos personales. —respondió, tan indiferente como siempre, y no pensaba hablar. Zayn asintió con la cabeza un tanto decepcionado. Al menos, ahora sabía un dato sobre ella a parte de su nombre: ella fue bailarina, durante un año.


[Espero que os haya gustado, pequeños amores míos :3 (Y pues... Probablemente haya gente que lo haya leído ya en Wattpad wut... ¿Gracias por leerlo otra vez? Haha, ya llegaremos al capi por el que íbamos, loves. +1, comentad y dadle a alguna emoción, no os olvidéis. Ah, y... ¿Quién quiere maratón?]

3 comentarios:

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