sábado, 11 de julio de 2015

La chica nueva | Zayn Malik - Capitulo 1

Autora: Sandra M.P.

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Otra vez, ella estaba sentada sola en el autobús, mirando por la ventana y con los auriculares puestos, tenía la mochila al lado para que nadie se sentara en aquel asiento vacío. Supo todo eso incluso antes de verla, cuando todavía estaba caminando por el estrecho pasillo del autobús y quedaban exactamente cinco filas más para llegar a su asiento habitual, en la parte izquierda.
Y en la cuarta paró y miró a su derecha, donde un chico estaba durmiendo con la cara estampada en el cristal. Si no iba mal, se trataba de Ashton. Ese era el único asiento libre del autobús, aparte de otro en el cual él mismo, sabía que jamás se sentaría.

Carraspeó, pero el chico siguió roncando y derramando babas. Hizo una mueca y el autobús arrancó, casi tirándolo ante el empujón. Se mordió los labios y tocó el hombro del chico, haciendo que se despertara de golpe y a la vez desorientado.

—¿Me puedo sentar? —murmuró en voz baja, al ver la cara molesta del chico. Quitó la mochila de mala manera y Zayn se sentó, con la mochila sobre su regazo. Aquello era incómodo, como cada mañana. Siempre se despertaba con el miedo de subir al autobús y que se quedara sin sitio, como aquella vez en la que Calum vino con dos chicas y su primo, que teóricamente no tenían que venir. Entonces él tuvo que ir de pie todo el camino mientras escuchaba los murmullos y risas de los demás, y esperaba que no volviera a pasar. Aunque mirándolo por el lado bueno, Louis no iba en el bus, ya que de ir sería interminable el camino, tal vez incluso escogiera ir andando, y le daba igual vivir lejos.

Louis Tomlinson podía considerarse su peor enemigo, por el simple hecho de que gracias a él, ahora era el marginado de clase.

Todo iba bien, llegando a primero de la ESO en su nuevo instituto, tenía una sonrisa dibujada en la cara, la cual creyó que nadie podría arrebatarle, pero se equivocó. Louis entró por la puerta, y vino directamente a su mesa.

—¿Eres nuevo? —le preguntó, y Zayn asintió con una pequeña sonrisa. Tomlinson rió levemente. —Se nota, ¿por qué sonríes tanto? ¿Y a dónde vas con esa camiseta? —dijo mirándolo con burla. Zayn bajó la mirada a su camiseta y tragó saliva. Aquella camiseta naranja era una de sus favoritas. —Pareces un maldito crío. —rió.

A partir de aquello, podía decirse que todos seguían la moda. Sí, la moda de Louis Tomlinson, la de meterse con Zayn, el chico que no sabía vestirse como la gente normal. Aunque con el paso de los años llegó a mejorar, de hecho, al llegar a casa lo primero que hizo fue deshacerse de todas sus prendas, claro que su madre lo regañó por ello. Fue un golpe a su autoestima, la cual ahora podía decirse que apenas existía. Aunque ahora vistiera bien, aquel día de septiembre se quedó en su mente y en la de todos, y su fama permaneció ahí, y le fue imposible quitársela de encima. Y ahora, cargaba con ella sin remedio alguno.

Miró disimuladamente hacia la izquierda, girando un poco la cabeza hacia atrás para poder verla. Ahí estaba, veía su perfecto perfil desde su lugar, mirando por la ventana, sin expresión alguna, como de costumbre. Sin embargo, ella no parecía tener sueño, como toda la gente de este autobús, incluyéndose a él mismo, ella parecía mirar la ventana con los ojos abiertos, aunque no se fijara en nada y simplemente mirara por mirar. ¿O miraba algo en concreto?

Volvió a girar su cabeza hacia delante y permaneció con la vista clavada al respaldo del asiento que tenía enfrente, sin intención de apartarla de ahí. Odiaba que siempre subiera el último al autobús, no tenía ni a Harry ni a Liam en éste, ya que los acompañaban sus madres, y justamente ninguno de ellos dos pasaba por su casa, y siempre se quedaba sin sitio, nunca había dos sitios vacíos. No, él siempre tenía que pedir permiso a alguien para que le dejara sentarse, y le dejaban, pero recibía una mirada asqueada o molesta, siempre y sin excepción, y supongo que a nadie le agradaba recibirlas.

Todo el camino fue largo, ya que Zayn se sentía incómodo, como cada mañana, sentado junto a alguien al que —como a todo el mundo— no le caía bien, de hecho, en algunas ocasiones sentía la mirada de aquel chico posándose en él, sin disimulo alguno, claro que él no tenía el valor de devolverle la mirada, simplemente fingía que no se daba cuenta, lo cual le hizo pensar una cosa. ¿Ella sabrá cuando él lo mira? Tal vez fingiera que no se daba cuenta, tal y como él lo estaba haciendo ahora, claro que la mirada de Ashton era totalmente indisimulada.

El autobús paró, ya habían llegado, y él fue el primero, como cada mañana, en colgarse la mochila al hombro y andar a marcha rápida por el estrecho pasillo, para salir fuera. Y entonces el frío viento le azotó la cara, obligándolo a subir la cremallera de su chaqueta lo más arriba que se podía. Era casi de noche y hacía frío, hoy, día once de diciembre. Cómo deseaba unas malditas vacaciones, y quedaba poco para ellas.

Entró en el edificio y anduvo directamente hacia su taquilla, para ir a coger sus libros, y ya de paso mirar su horario, ya que no tenía ni idea de qué le tocaba hoy.

Bien, un jueves de mierda en toda regla, y para colmo, tenían Educación Física hoy, lo cual odiaba. Los harían ir a correr —probablemente— fuera, donde hacía un frío que te helaba hasta los huesos. Aparte de que él odiaba correr, ya fuera en invierno, en otoño, en primavera o en verano, le daba igual, simplemente odiaba hacerlo. Odiaba todas las materias, excepto Plástica, aquella precisamente era la única que soportaba, es más, la amaba, ya que la profesora incluso le tenía un cariño especial. Zayn tenía un don, definitivamente, él valía para dibujar. En cambio, en Matemáticas, en Lengua, en Biología, en Educación Física, etc. Era un completo asco, no servía para nada. De hecho, su madre insistía en llamar a un profesor de repaso, pero él no quería, y siempre ponía la excusa de: “Estudiaré, lo juro, te juro que esta vez sí que aprobaré”, aunque nunca era así.

Metió todos los libros de las asignaturas que tenía hoy —ya que también era vago para levantarse después de cada clase y agarrar el libro de la siguiente asignatura—, y volvió a colgarse la mochila al hombro.

—Hey, Zayn. —la voz inconfundible de Harry le hizo darse la vuelta y lo saludó con un asentimiento de cabeza.

—Hey, Hazz. —sonrió. El chico de pelo rizado se peinaba con ambas manos, ya que pudo notar que venía bastante más despeinado de lo usual.

—Menudo viento. —se quejó, luchando para que el pelo le quedara bien.

—Lo sé. —dijo Zayn, totalmente de acuerdo, claro que él no tenía un pelo como el de Harry, así que no tenía tantos problemas, aparte de que tampoco es que le preocupara demasiado.

—¿Qué tienes a primera? —le preguntó su amigo con su voz grave, aquella que tanto le caracterizaba.

—Lengua. —dijo torciendo la boca.

—Matemáticas. —dijo el otro, y Zayn medio sonrió. Prefería lo suyo, ya que odiaba Matemáticas sobre cualquier otra materia. —Lo mío es peor. —dijo. Sí, aunque Harry era un cerebrito también, junto con Liam, ambos lo eran, y más de una vez se habían ofrecido a darle clases a Zayn aunque éste estuviera en un curso más que ellos, éstos tenían una facilidad increíble a la hora de aprender cualquier materia, y aquello le hacía sentir envidia muchas veces. Cómo deseaba ser ellos. Aparte de que no estaban solos en clase, como él. Ellos se tenían mutuamente, y a la hora de hacer trabajos nunca les faltaba nadie, otro motivo más para tenerles envidia a esos dos.

—Bueno, a ti al menos se te da bien... Todo. —dijo él remarcando el "todo". Harry reprimió una sonrisa, porque sabía que a su amigo realmente le costaba, y le daba un poco de rabia aquello, aunque no dijera nada.

—Te he dicho mil veces si quieres que te dé clases particulares. —dijo Harry, y Zayn negó y cerró la puerta de la taquilla.

—No, Harry, gracias, pero puedo por mí mismo. —dijo con orgullo, simplemente tenía orgullo con sus amigos. Con sus amigos era el Zayn que su familia conocía, él mismo. Aunque en el instituto estaba forzado a no ser nadie respetable.

Harry puso los ojos en blanco. Ahí iba otra vez, el Zayn orgulloso. Incluso el mismo Zayn sabía que Zayn no podía aprobar sin ayuda, pero no había nada que hacer. —Como tú digas, ambos sabemos que eso no es posible.

Zayn no dijo nada, ya que no le apetecía pelear de nuevo por eso, cuando ambos sabían que era inútil y una estupidez. Y Liam, como casi siempre, llegó en el momento oportuno, viniendo hacia ellos mirando su libro de Lengua de primero de bachiller. Alzó su mirada y les sonrió.

—Hey, Liam. —lo saludó Zayn, y éste asintió levemente con la cabeza, para después volver su mirada y todo su interés al libro de Lengua, sin siquiera saludar a Harry.

—Yo también estoy aquí, Liam. —dijo Harry agitando su mano frente a su cara, interponiéndose entre el libro y la cara de Liam Payne, quien parecía tener un examen de Lengua hoy, y como cada vez que tenía un examen, venía con el libro en la mano, apenas le dirigía la palabra a sus amigos y estudiaba una y otra vez de la misma página, cuando seguro que había estudiado una semana entera o más, más que Zayn en todo el maldito trimestre.

—No sé por qué sigues estudiando, cuando sabes que vas a sacar un diez. —dijo Zayn con cansancio y deseando ponerle los ojos en blanco.

—Así como hace Liam, tendrías que hacerlo tú. —lo regañó Harry, quien seguro que también tenía el examen hoy, pero a diferencia de Liam, era más despreocupado, aunque responsable, y sus cualificaciones eran también excelentes. Harry era el más listo de los tres, tal vez del instituto, aunque Liam no se quedaba atrás. La única diferencia entre Harry y Liam era que Harry, con unas cuantas hojeadas a las páginas, se sabía el tema de memoria, y Liam tenía que escanearlas enteras unas cien veces, y era decir poco. A saber cuántas veces lo hacía.

Ahora sí que puso los ojos en blanco. Zayn jamás miraría el libro a las nueve de la mañana, cuando ni siquiera lo hacía en su casa, ni un día antes del examen. Él simplemente esperaba a entrar en clase, abrir el libro y mover sus pupilas rápidamente por las páginas, dedicándole a cada una tal vez unos diez segundos, pensando que eso servía de algo. Y ese, era el motivo de sus ceros. Interés, cero. —Estás tú que voy a leerme la misma página mil veces. —refunfuñó.

—No tendrás un examen hoy, ¿verdad? —Harry le entrecerró los ojos. Antes Zayn le decía cuándo tenía exámenes, claro que como le obligaba a estudiar dejó de decírselo. Antes, cuando Zayn se lo decía, Harry aparecía en su casa con un ejemplar de su libro, ya que Zayn siempre se "olvidaba" los libros justo cuando al día siguiente tenían un examen, y claro, sin libro no podía estudiar, y lo obligaba a estudiar. Por ese entonces Zayn aprobaba los exámenes, pero ahora simplemente esperaba al día, recibía el examen, dejaba que la hora pasara y lo entregaba en blanco, o a veces intentaba responderlo, pero rara vez acertaba algo.

—No. —negó Zayn, y no mentía. Hoy no tenía ningún examen, ninguno que a él le hubieran notificado. Y cuando tenía exámenes sí que se enteraba, era lo único de lo que se enteraba, aparte de los deberes que Harry o Liam terminaban haciéndole, ya que para ellos no suponía ningún esfuerzo.

—Si sigues así repetirás curso, Zayn. —dijo Liam como advertencia, poniendo por fin atención a sus amigos. Raro que hubiera despegado la mirada del libro, o incluso hubiera prestado atención a su conversación, cuando tenía un examen siempre se encerraba en su burbuja cuando miraba un libro, y ya podía iniciar la Tercera Guerra Mundial, que Liam no se enteraba.

Zayn negó con la cabeza. —No voy a repetir, aparte de que si lo hiciera me daría igual. —dijo, y Harry le encaró una ceja. ¿Él quería un año más aquí?

—¿Y para qué querrías quedarte un año más aquí? —dijo Harry, y la campana sonó justo antes de que Zayn pudiera responder a su pregunta. La respuesta sería realmente vergonzosa, porque ni Harry ni Liam sabían acerca de su posición social en clase, ellos pensaban que Zayn era un chico normal, no sabían que Zayn era un maldito marginado con el cual se metían, ni que no tenía más amigos a parte de ellos, ni que era demasiado tímido, ni que no se relacionaba con chicas porque se quedaba en blanco... Ellos no sabían que el Zayn sobre el que él les contaba, realmente no existía.

2 comentarios:

  1. Sigue la me quedé esperando la actualización del capítulo 30 y Me entero que te cerraron la cuenta pero por suerte encontre tu otra cuenta y aquí estoy espero y pronto subas capítulos
    :)

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    1. Me alegra que me encontraras y ahora estés aquí :3 Seguiré subiendo igual, pero tal vez haga maratones para llegar de nuevo al 30 <3

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