domingo, 19 de julio de 2015

Fuck the police | Ziam Palik [One Shot]

Autora: Sandra M.P.

NO COPYRIGHT. | SMUT | Bottoms: Zayn - Tops: Liam

Liam estaba listo, se encontraba cargando su arma frente a la mansión que ahora mismo estaba vacía, pero no deshabitada. Allí dentro vivía la familia de Franco Martínez, un prestigioso empresario. Ahora mismo se encontraban todos de vacaciones, y simplemente habían dejado a la abuela vigilando, como si fuera a suponer un grave problema para el ladrón más famoso de la ciudad.

Liam sonrió de lado y pasó por debajo de la verja, ya que llevaba unos días cavando en la parte trasera. Obviamente, un plan así llevaba tiempo de preparación, Liam sólo necesitó una semana y dos días para éste. Al estar al otro lado se sacudió la ropa y las manos y empezó a andar hacia la mansión. Dejó la mochila en el suelo un momento para agarrar una barra de metal y forzó una de las ventanas, sin hacer ruido. Guardó de nuevo la barra de metal dentro de su mochila y sacó sus guantes de látex negros. Los deslizó por sus dedos y se cubrió las manos. Bien. Se puso también el pasamontañas y entró en la casa con rapidez y agilidad, de un pequeño salto. «A ver dónde podría estar la vieja.» —pensó. La señora Gertrudis era a la que le habían confiado el trabajo de cuidar la mansión, una vieja indefensa de setenta y seis años no supondría un problema.

Sólo tenía que buscar la caja fuerte que se encontraba junto a la chimenea. Os preguntaréis cómo lo sabía, resulta que en aquellas dos semanas él había observado desde lejos, desde detrás de la verja una ventana daba al salón y desde allí podía verse la chimenea. ¿Qué clase de descuidado no pondría las cortinas antes de abrir una caja fuerte? Anduvo a paso silencioso hasta la chimenea y observó a su alrededor. Las luces estaban apagadas, ningún ruido.

Vertió el polvo revelador y esperó hasta que las huellas se mostraron. Los números más marcados estaban ahí claramente de un color más claro, mientras que los demás estaban intactos. Pulsó el primer botón, ya que era el menos iluminado, y siguió pulsando hasta el último número. La caja fuerte se abrió y sonrió. Abrió su mochila y guardó el dinero dentro. Era una cantidad de dinero considerable, diez millones. Volvió a colgarse la mochila a la espalda y cerró la caja fuerte.

En ese momento la luz de la cocina se encendió y Liam corrió hacia el sofá, escondiéndose. «Mierda, la vieja.» La luz se apagó unos minutos después de tensión y Liam se asomó levemente, comprobando que no estuviera allí. Con el corazón latiendo aceleradamente saltó de nuevo por la ventana y corrió hacia fuera, de lejos podían escucharse las sirenas, se estaban acercando.

—Mierda, mierda, mierda. —susurró, corriendo hacia su moto y arrancando. Se escuchó el rugido del motor y salió de allí a gran velocidad. Miró por el pequeño retrovisor un momento y aceleró más, la moto no daba más de sí, y entonces vio un coche patrulla frente a él. —¡Joder! —gritó. Pero nadie podía escucharlo, ni siquiera él con el ruido de la moto. Buscó escapatoria con la mirada, pero no la había, debía pasar sobre el coche de policía o lo atraparían.

Un agente salió del coche, él observó sus rasgos, moreno, ojos oscuros, la mueca en la cara delataba que estaba enfadado. Era más delgado y más bajo que él, aunque estuviera viéndolo algo de lejos. Bien podría atropellarlo, lo cual sería algo triste ahora que podía ver la belleza del moreno de cerca, o bajar de la moto y enfrentarse a él. Al fin y al cabo ambos iban armados.

—¡Alto, policía! —el moreno empuñaba un arma hacia él. Ahora tenía un plan. Disminuyó la velocidad y frenó un poco más alejado del moreno, junto a una casa con una entrada de verjas. El policía corrió hacia él y lo empujó, dispuesto a esposarlo, pero Liam de un rápido movimiento intercambió posiciones y empotró al moreno contra la verja, haciendo que su cabeza se golpeara con fuerza. Y Liam lo esposó con las manos entre los barrotes. El moreno gruñó y tiró. Giró su cabeza y miró a Liam con una mirada de advertencia. —¡Suéltame ahora mismo o será peor para ti! —advirtió.

—Hm… Deja que lo piense… —miró hacia arriba y después volvió su vista al moreno. —No. —finalizó.

—Estás tratando con la policía, amigo. —advirtió, dedicándole una mirada retadora mientras Liam se subía a su moto y se acercaba al moreno con ella.

Liam sonrió de lado. —Que le follen a la policía. —le dio una fuerte palmada en el trasero al moreno haciendo que éste saltara y después rugió, tirando de las esposas de nuevo, viendo al delincuente avanzar con su moto sin problema. Zayn estaba rojo, tanto de vergüenza como de rabia.

—¡Zayn! —exclamó Niall viniendo hacia él con cara de preocupación. Zayn bufó. —¿Estás bien? —abrió sus esposas y Zayn se sobó las muñecas.

—¡No! ¡Se ha escapado, Niall! —gritó, enfadado. Golpeó la verja de metal con el pie y después se arrepintió. «Joder, sí que duele.»

—Tranquilo. —dijo Niall suavemente, poniendo la mano en su hombro.

—Bien hecho, Malik. —Nathan aplaudió sarcásticamente mientras lo miraba con burla.

—Cállate. —le ladró.

—¿Sabes? La palmadita en el culo también te la merecías. —se burló.

Zayn rugió furioso y se dispuso a golpearlo, pero Louis apareció y lo frenó. —Quieto, tigre, es imbécil por naturaleza, todos sabemos eso. —dijo Louis mirando a Nathan como si fuera un chiste con patas.

Zayn respiró para tranquilizarse. —Se ha escapado. —dijo, mirando a Louis.

—Lo sé. —Louis lo soltó. —Pero lo atraparemos, Zayn, no te preocupes, no ha sido tu culpa.

—Claro que lo ha sido, si él fuera menos estúpido habría esposado al delincuente, no viceversa. —le dijo.

—Como si tú hubieras podido retenerlo. —le escupió Zayn.

—Ya basta. —interrumpió Niall. —Nathan, vete. —le dijo con seriedad.

Nathan puso los ojos en blanco y se dio la vuelta, empezando a andar hacia su coche. —Cómo lo odio. —dijo Louis a su lado.

—No eres el único. —dijo Zayn entre dientes.

—¿Y se puede saber qué ha pasado? Estaba más lejos y no he podido verlo. —dijo Niall.

—Cuando iba a esposarlo me ha empotrado contra la verja… No me lo esperaba, me ha tomado desprevenido y… Me ha esposado. —dijo resignado y avergonzado.

—¿Y qué ha dicho ese de una palmadita en el trasero? —dijo Louis refiriéndose a lo que había dicho Nathan con tono burlón.

—No lo sé. —mintió. Louis no se dio cuenta, pero Niall sí.

—Claro que lo sabes. —dijo Niall.

Zayn bufó. —Vale, lo sé, pero no quiero hablar de ello. —admitió.

—Zayn, somos tus amigos y sabes que voy a ser como un jodido grano en el culo hasta que lo sueltes, y vas a terminar soltándolo de lo mucho que voy a tocarte las pelotas con esto. —dijo Louis tranquilamente.

Y tenía razón. Siempre acababa contándole lo que no quería contarle por su pesadez. Zayn se quedó callado durante unos segundos y finalmente habló. —Pues que me ha… Me ha dado una palmada en el culo, ¿vale? —dijo por lo bajo.

—Oh. —dijo Louis sorprendido.

—Vaya, realmente no me lo esperaba, es muy salido, ¿no? No tiene respeto por nada. —dijo Niall frunciendo el ceño.

—Tranquilo, Zayn, lo atraparemos y voy a dejar que le des una palmada en el culo a él también. —le golpeó levemente en el hombro y Zayn lo miró, advirtiéndole. —Vale, entonces no se la des. —alzó ambas manos en su defensa, sin poder ocultar su risa.

—Eres imbécil, Louis. —lo acusó, y Louis rió levemente.

Liam ya había llegado a su casa, bajó directamente al sótano y caminó hasta la rejilla de ventilación. Tiró de ésta, quitándola, y abrió la caja fuerte con los guantes de látex. Guardó el dinero en el interior y después cerró y colocó de nuevo la rejilla.

Se quitó los guantes de látex y el pasamontañas y los guardó en un cajón. Subió las escaleras para volver a su habitación y se tumbó en la cama. Al cabo de unos minutos, recibió una llamada.

—¿Tienes el dinero? —le preguntaron.

—Como siempre. —murmuró.

—Bien, bien... —dijo.

—Quiero escuchar a mi hermana. —dijo Liam.

—Vamos, Li, está durmiendo ahora, ayer terminó cansada. —Liam cerró los ojos con fuerza y apretó la mandíbula.

—No vuelvas a tocarla. —advirtió.

Escuchó una risa. —Liam, Liam… Soy yo quien tiene a la preciosa Nicola. —se burló.

—Me estoy cansando de esto, Silva. —dijo Liam seriamente. —He robado para ti, soy noticia, el tipo del pasamontañas es el ladrón más conocido y cada vez es más difícil, ¿entiendes? —le dijo.

—Sólo te queda una más, Liam. Una más y podrás volver a ver a tu hermanita, ¿está bien? —Liam no dijo nada. —La gran mansión de los Brooks, la familia de los rubios ricos. Quiero que encuentres su caja fuerte, observa y ataca, Payne. —dijo, para después colgar.

Liam cerró los ojos y dejó caer el teléfono sobre su pecho, y de mientras, un moreno estaba terminando de ducharse. Se secó las piernas y salió de la ducha. Sus ojos se abrieron más al ver su reflejo en el espejo y llevó una mano a su trasero. —Maldito hijo de puta. —dijo entre dientes. Tenía la palma de su mano en una nalga, y aquello no le resultaba nada gracioso.
Terminó de secarse de mala gana y se puso sus boxers, yendo hacia la cama y tumbándose sobre esta. Por lo menos, al día siguiente la marca de su culo habría desaparecido.

***

Pasadas dos semanas todo el equipo de policía estaba exasperado, Zayn apenas había dormido, quería vengarse de aquel delincuente, quería verlo entre rejas por ponerlo en ridículo de aquella manera. Sin embargo no obtuvieron noticias de él hasta pasadas dos semanas, cuando el teléfono sonó. Un vecino había visto entrar a un sujeto con un pasamontañas en una casa.

Zayn fue el primero en correr directo a la mansión, haciendo que Niall negara con la cabeza y Louis alzara las cejas. Zayn no debía dejarse llevar por su ira, o las cosas acabarían mal, y no precisamente para el ladrón. En un ataque de ira Zayn no podía ver las cosas con claridad y era un blanco fácil, ya que iba a atacar pero no a defenderse.

Arrancó su coche y a una alta velocidad, llegó en diez minutos. Con un poco de suerte el delincuente seguiría ahí. Zayn agudizó su vista y gritó un "¡Sí!" internamente al ver su moto ahí aparcada. Pero, no tenía matrícula, así que no podrían reconocer al dueño a menos que lo desenmascararan, y Zayn esperaba poder hacer eso hoy y ahora.

Entró tirando la puerta abajo y se encontró de cara con el delincuente y su rostro tapado. Los ojos marrones del delincuente mostraban un claro asombro, y Zayn sonrió apuntándolo con su arma. —Bien, deja la mochila en el suelo y dame tus muñecas, esta vez no vas a escapar. —dijo con tranquilidad. Liam miró a sus lados buscando una salida. Pero, ¿qué posibilidades tenía de correr sin que le disprararan? Estaba acabado. Con una mirada de resignación estiró sus brazos y Zayn lo esposó con rapidez, por si acaso. —Veamos, vamos a quitarte esto. —Zayn se regodeaba del poder ahora. Suponía que debajo de aquella máscara habría un hombre de unos cincuenta, cuarenta, quizás. De cuerpo era musculoso y era un hombre alto. Pero se equivocó. Su boca cayó al suelo y parpadeó.

—¿Sorprendido? —le escupió, mirándolo con asco. «Estúpido moreno, que seas guapo no quita que te odie ahora mismo.»

—Me esperaba a un cuarentón o a un cincuentón. —confesó. —Y ahora voy a llevarte al coche patrulla. —informó, tirando de Liam cerca de él.

Abrió la puerta y lo empujó dentro, debido a la rejilla Zayn estaba a salvo de cualquier posible ataque. Zayn entró en su lado y cerró la puerta, informó a los demás de que tenía al delincuente bajo control y que lo llevaba al cuartel y miró por el espejo, viendo que el chico lo miraba fijamente y no con muy buena cara.

—Zayn. —escuchó por la radio, y desvió su atención a la radio. Mejor prestar atención a eso y no a la mirada intimidante del ladrón.

—Sí. —respondió.

—¿Te seguimos? —preguntó su amigo rubio.

—No, id al cuartel, lo tengo todo bajo control. —respondió. Y no dijeron nada más. Zayn los vio pasar frente a él y volvió a mirar al ladrón por el espejo. No debía dejarse intimidar. El de ojos marrones rió levemente y Zayn frunció el ceño. —¿Y tú de qué te ríes?

—De nada. —respondió inocentemente, sin dejar de mirarlo por el espejito.

—¿Cuál es tu nombre? —le preguntó.

Liam alzó ambas cejas. —Como que te lo voy a decir. —le escupió.

Zayn se encogió de hombros. —De todos modos lo sabré cuando lleguemos. —dijo, con la mirada al frente.

—Tupu. —dijo, y Zayn frunció el ceño.

—¿Qué? —dijo desorientado.

—Mi nombre es Tupu. —dijo, y Zayn soltó una carcajada, observando la mirada seria del hombre, quien frunció el ceño. Zayn paró de reír. «Tal vez sea de otro lugar y realmente se llame así.»

—¿Tupu qué más? —lo vio sonreír.

Tupu Tamadre. —sonrió victorioso, y Zayn puso los ojos en blanco.

—Qué gracioso, ¿no? —dijo con un leve encogimiento de hombros. Liam se rió con un "já" y después miró por la ventana. —Inmaduro. —susurró Zayn por lo bajo.

—Igual que tú susurrando por lo bajo. —dijo con tranquilidad.
Zayn no dijo nada más y finalmente llegó al cuartel. Abrió su puerta y después la de Liam, quien bajó y se acercó demasiado a él. Zayn tragó saliva al sentir algo apretando en su estómago y miró los ojos del ladrón, mirándolo con seriedad. —Suelta el arma. —dijo con la voz temblorosa.

Negó con la cabeza. —Quítame las esposas. —susurró. —Y volvamos al coche, o te atravesaré los intestinos. —advirtió. Zayn tembló y se dispuso a hacerlo. Cogió las llaves y abrió las esposas, mientras se golpeaba mentalmente por haber sido tan imbécil. «Debería haberlo cacheado antes. ¡Mierda!» —Ahora al coche, si haces algún movimiento extraño te dispararé, ¿está bien? —Zayn asintió con la cabeza y se dispuso a avanzar, pero unas manos en la cintura lo frenaron un momento y se estremeció con la respiración del delincuente en su oído. —No quiero hacerte daño. —susurró, y después lo soltó.

Zayn caminó dentro del coche y Liam se sentó a su lado. Zayn arrancó y empezó a alejarse del cuartel. Maldita sea, el aparcamiento estaba desierto, de haber habido alguien habría sido distinto. ¿Que todo estaba en contra suya? —¿Qué vas a hacer conmigo? —preguntó, sin rastro de emoción, aunque realmente, tenía miedo.

—Cuando consiga escapar te soltaré. —respondió. —Aparca ahí. —Liam señaló un aparcamiento y Zayn se metió dentro, aparcando el coche.

—¿Qué…? —la gran mano de Liam estaba alrededor de su cuello, cortándole la respiración. Zayn llevó ambas manos a su cuello e intentó liberarse de su agarre, pero era fuerte. —Po-por favor… —suplicó como pudo. Liam apretó los labios. Odiaba tener que hacer esto, pero maldita sea, estaba tan cerca. No podía perderlo ahora. Los ojos del moreno empezaron a cerrarse, ya no hacía fuerza. Entonces lo soltó y empezó a toser. Liam salió rápidamente del coche y abrió la puerta del conductor, lo sacó a la fuerza y lo esposó con sus esposas, mientras el moreno seguía tosiendo. Liam se sentía jodidamente culpable.

Guió a Zayn a la parte de atrás del coche y lo miró, Zayn ya había dejado de toser. —Necesito algo para vendarte los ojos, no quiero que veas a dónde vamos. —dijo con seriedad.

—Tu pasamontañas está en la guantera. —murmuró en voz baja.

—No te muevas. —advirtió. Zayn recordó entonces que tenía su arma. Llevó sus manos esposadas a su cintura y empalideció al no sentirla. Entonces recordó al hombre cogiéndolo por la cintura anteriormente. —¿Buscabas tu arma? —preguntó, cogiendo el pasamontañas y doblándolo repetidas veces.

Zayn no dijo nada y cuando vio que iba a taparle la vista fijó los ojos en los del ladrón. —Dijiste que no querías hacerme daño. —dijo. Aquellas palabras parecieron afectarle realmente, porque paró lo que hacía.

—Lo siento. —dijo. —No quería hacerte daño, pero sino tal vez habrías hecho algo en contra mía. —Zayn se sorprendió con la disculpa, pero no dijo nada. Liam le vendó los ojos y se puso en el lugar del conductor, arrancando el coche y yendo directamente a su casa. «Genial, ahora tengo un rehén.»

—¿Por qué haces esto? —preguntó el moreno detrás de él. —¿Te divierte robar?

Liam apretó las manos en el volante. —Estás realmente equivocado. —dijo Liam con seriedad. —El dinero ni siquiera es para mí.

—¿Y para quién? ¿Para una ONG? —dijo con sarcasmo.

Liam se calló. ¿Por qué debería decírselo a un estúpido poli? Pero, ¿por qué no? Quería callarle la boca. —Para el tipo que tiene secuestrada a mi hermana. —aquello le golpeó a Zayn como un balde de agua fría. —Quiere que robe para él, el dinero que llevo en la mochila es lo último que necesito para salvarla. —explicó.

—¿Y después qué? —dijo Zayn al cabo de un rato. —¿Piensas tener una vida normal? No vas a poder después de esto.

—Sólo me has visto tú. —dijo.

—No guardaré tu secreto, si es lo que piensas que voy a hacer. —escupió.

Liam lo miró. Él nunca había matado a nadie, y antes sólo asfixiándolo se había sentido mal. Maldita sea, quería suplicarle perdón por eso. —Entonces supongo que tendré que matarte. —dijo seriamente. Por suerte el moreno no podía verlo, porque su mirada lo delataría.

Zayn no dijo nada, pero sentía las lágrimas picando bajo el pasamontañas. Moriría, pero simplemente no podía quedar en ridículo otra vez, dar la cara diciendo que había vuelto a escapar, y no podía mentirle a sus amigos diciéndoles que no había visto su rostro.

***

Liam se encargó de esposarlo en el sótano, quitó un momento una de sus esposas para rodear una tubería y volvió a esposarlo. Le quitó la venda de los ojos y Zayn parpadeó varias veces para acostumbrarse a la luz.

—Si vas a matarme hazlo rápido. —murmuró. —Y por favor, que no duela demasiado. —miraba el suelo y Liam se sentía morir al verlo así. Él no era un asesino, y no quería hacerle más daño del que le había hecho ya.

—No te voy a matar, ni te voy a hacer daño. —dijo.

Zayn alzó la mirada. —Te he dicho que en cuanto me escape hablaré. —dijo.

—Te tendré secuestrado. —dijo.

—Me encontrarán. —dijo Zayn seguro.

—Bueno —se encogió de hombros. —, no será rastreando tu teléfono. —dijo. —Lo tiré en el aparcamiento. También me encargué de inutilizar el GPS de tu coche y próximamente me desharé de él. —Zayn sintió que todas sus fuerzas desaparecían. El teléfono de Liam sonó y éste respondió rápidamente. —Ya tengo el dinero. —escuchó Zayn que decía. —Sí, está conmigo. ¿Cómo sabes eso? —miró a Zayn y al ver las pupilas de Liam dilatarse se estremeció. —No soy un asesino. —dijo, haciendo que Zayn temblara. «Mierda, de verdad están pensando en matarme.» —Tengo tu asqueroso dinero. —escupió. —¿Qué tiene él que ver en esto? —su respiración se hacía pesada, él iba a morir. ¿Por qué tan pronto? Debería haber escuchado a su madre, ser policía era demasiado peligroso. —Lo haré. —accedió finalmente. —Pero quiero que traigas a mi hermana... Sí, me desharé del cuerpo. —vio a Liam colgar y para entonces las lágrimas de terror estaban asomándose por sus ojos. El chico de ojos marrones se acercó y Zayn intentó retroceder más hacia la pared. Liam se arrodilló a su lado y lo observó de cerca.

—Vas a matarme. —susurró Zayn con terror, buscando en la mirada de ojos marrones que le dijera de nuevo que no le haría daño.

—Lo siento. —dijo, agarrando el arma del bolsillo trasero de sus pantalones y colocándola en la sien de Zayn, quien estaba luchando por no soltar los sollozos retenidos. Pero maldita sea, hoy había peleado con su madre, no le había dicho lo mucho que la amaba. Soltó un pequeño sollozo y la mano de Liam tembló mientras le quitaba el seguro al arma. «Debo hacerlo… Debo hacerlo…» Zayn apretó los ojos con fuerza y escuchó un disparo. Descubrió que su corazón latía acelerado, comprobó que seguía respirando, él estaba vivo. Miró hacia arriba y vio al ladrón arrojar el arma al suelo con rabia. «Un ser inocente… Maldita sea, no puedo hacerlo.»

—¿Por qué no lo has hecho? —preguntó con la voz quebrada. Los ojos marrones de Liam lo miraron.

—Porque eres inocente. Tú no tienes nada que ver, yo no soy un asesino. Maldita sea, ¡yo no quiero hacerte daño! —gritó, golpeando la pared con el puño. Las lágrimas de rabia empezaban a asomarse por sus ojos, y algunas cayeron, pero las apartó rápidamente. —Y yo ya no puedo seguir con esto, esto ha ido demasiado lejos. —susurró, yendo hacia el arma y agachándose para agarrarla, cargándola de nuevo.

—¿Qué vas a hacer? —preguntó, y lo vio llevarse el arma a la cabeza. —¡No! —gritó, haciendo que Liam lo mirara. —No lo hagas, yo puedo ayudarte, soy policía. —dijo.
La mirada de Liam seguía sobre él. —Tú vas a llevarme a la cárcel. —dijo.

—No. —negó Zayn. —Te ayudaré, yo puedo ayudarte, la policía puede ayudarte. —Zayn supo que se había equivocado de palabras cuando vio su mirada cambiar a una oscura y llena de ira.

—La policía no va a hacer nada. —susurró, dejando el arma sobre una estantería. —La policía es inútil. —se acercó a él, quedándose de pie frente a él mientras lo miraba. —Unos inútiles que no sabéis hacer nada. ¿Dónde estabais cuando mi hermana desapareció, eh? —rió sin gracia. —Cuando pasaron meses, y yo sigo esperando a que vuelva. —sonrió triste y se arrodilló frente a él. —¿Dónde estaba la jodida policía cuando la secuestraron y la violaron? —susurró, acariciando la pierna de Zayn, haciendo que éste se estremeciera y mirara al chico de ojos marrones.

—Para. —murmuró, cuando Liam deslizó la mano bajo su camiseta. Tiró de ésta y la rompió. —¡Basta! —se removió, pero era inútil al estar atado.

Liam lo miró, el moreno tenía los labios entreabiertos y parecía asustado. —Tú nunca has hecho esto. —susurró. —Con un hombre, al menos. —murmuró.

Zayn intentó calmar su respiración. Eso era debido a que él no era gay, claro que no lo había hecho antes con un hombre, y tampoco le agradaba que le violaran. —No soy gay. —dijo. Liam alzó una ceja.

—Eres un mal mentiroso, Zayn. —dijo con diversión, acercando peligrosamente su mano a su entrepierna. Zayn abrió más los ojos.

—Acabas de llamarme por mi nombre. —dijo, y Liam sonrió.

—Llevabas la identificación encima. —dijo. —Me llamo Liam. El apellido no te lo voy a decir. —dijo. Y entonces su mano continuó con su camino y acarició la semi-erección del moreno.

—Para. —pidió.

—¿Por qué? —preguntó Liam mirándolo.

—No quiero. —dijo.

—De no quererlo no estarías empalmado. —dijo, acariciándolo. Zayn reprimió un jadeo. —No te haré daño. —murmuró.

—¿Como antes? —atacó, mirándolo a los ojos.

Liam suspiró. —Seré suave. No soy un bruto que piensa sólo en él, puedo hacer que lo disfrutes. —dijo, colando la mano bajo el pantalón de Zayn y acariciándolo, haciendo que un pequeño gemido escapara de sus labios sin poder evitarlo.

—Tengo miedo. —admitió con un leve temblor en la voz. Tenía miedo, pero maldita sea, tenía una gran erección ahora y quería que Liam se la bajara.

Liam liberó sus muñecas y se levantó, ofreciéndole su mano. —En mi habitación nos irá mejor. —dijo.

Zayn miró su mano y la aceptó, Liam lo levantó de un pequeño tirón y Zayn quedó frente a él, levemente más bajo debido a su altura, mirándolo. —¿Qué te hace pensar que puedes confiar en que no huiré? —preguntó, refiriéndose a sus muñecas liberadas.

Liam sonrió de lado y llevó ambas manos a su trasero, sorprendiendo a Zayn y apretando sus nalgas. —Confio en que no lo harás. —entonces plasmó sus labios sobre los de Zayn y aprovechó sus labios entreabiertos por la sorpresa. Metió la lengua en su boca y la exploró, juntándose varias veces con la lengua del moreno y haciéndole soltar leves gemidos. Liam se separó y lo miró con una pequeña sonrisa. —Vamos. —tiró de su mano y Zayn quiso reír ante su impaciencia, aunque no lo hizo debido a que su mente estaba invadida de preocupaciones. Iba a acostarse con un delincuente, maldita sea, ese delincuente lo tenía secuestrado. Él no era gay, ¿por qué estaba tan caliente? Mierda, ¿iban a joderlo por detrás? No estaba seguro de querer eso. —No pienses. —ni se dio cuenta y ya estaba acorralado en la cama con Liam sobre él.

—Es un poco difícil no pensar cuando sé lo que va a pasar y no lo había hecho antes. —dijo.

—Te gustará. —afirmó, empezando a besar su cuello.

Gimió. —No me agrada la idea de que me jodan por detrás. —dijo como pudo, ya que los besos en el cuello lo desconcentraban y le costaba pronunciar las palabras.

—No la idea, pero te gustará que lo haga, pedirás que lo haga. —afirmó, bajando y besando su abdomen, mordisqueando y lamiendo sus pezones. Zayn gimió y se arqueó levemente.

—No sé. —dijo inseguro.

—Si quieres que pare me lo dices y yo lo haré. —dijo Liam mirándolo, y después bajó sus pantalones y sus boxers haciendo que Zayn temblara levemente.

Liam se levantó para desnudarse también y después volvió a su posición. Zayn se tensó. Nunca antes había tenido a un hombre desnudo sobre él. —Liam, yo… —antes de que pudiera terminar la frase, Liam metió todo su miembro en su boca y succionó con fuerza, haciendo que Zayn soltara un fuerte gemido y lloriqueara de placer. —Oh, mierda. —gimió, arqueándose y apretando el cabello de Liam. Succionaba con fuerza y lo ahuecaba con sus mejillas, Liam se sentía satisfecho de causar que Zayn se retorciera, gimiera y lloriqueara. —Liam, por favor. —suplicó. Liam soltó su miembro haciendo un sonido húmedo y lo miró con los ojos oscuros.

—¿Por favor qué? —preguntó, succionando sus testículos y haciendo que Zayn lloriqueara otra vez. Estaba jodidamente duro y no sabía por qué pero no podía dejar de pensar en Liam dentro de él, en cómo debería sentirse eso.

—Fóllame. —susurró.

Liam sonrió y se humedeció los labios. —Date la vuelta. —dijo mientras se estiraba para abrir el cajón. Agarró una pequeña botella de lubricante y un condón y Zayn ya se había dado la vuelta. Parecía saber a lo que se refería, ya que se encontraba a cuatro patas dándole una preciosa vista de su trasero blanco y redondo. Humedeció de nuevo sus labios y colocó ambas manos en sus nalgas, abriéndolas y acercando su rostro para penetrarlo con su lengua.

Zayn gimió y se mordió los labios, por un momento le temblaron los brazos y casi se cae, pero consiguió mantener el equilibrio mientras gemía y se retorcía bajo la lengua de Liam. —Liam. —lloriqueó. Lo quería, ya.

—No desesperes. —murmuró Liam lamiendo su entrada de nuevo. —Me gusta disfrutarte. —sintió de nuevo la tortuosa lengua de Liam y gimió, pidiendo más, desesperándose.

—Liam, te quiero dentro de mí. —lloriqueó, apretando las sábanas con fuerza. Su lengua dejó de atormentarlo y escuchó la botella de lubricante abrirse, él se estremeció ante la impaciencia y sintió uno de sus dedos acariciar su entrada, esparciendo el lubricante. Mecía su trasero cada vez que su dedo se paraba y empujaba levemente en su entrada, buscando la penetración, se exasperaba y murmuraba cosas inteligibles.

—Liam. —suplicó. Y por fin, el primer dedo entró. Zayn abrió sus labios e hizo una mueca de incomodidad. Sintió que salía y entraba, y se movía en círculos, estirándolo. Poco después entró el segundo y empezó a jugar con ellos dentro de él, abriéndolos en su interior y haciéndolo gemir y jadear. —Házlo ya. —pidió.

Los dedos abandonaron su interior y algo mucho más grande, caliente y húmedo pulsó en su entrada haciendo que se estremeciera. Tragó saliva y apretó las sábanas con más fuerza. —Date la vuelta. —pidió con suavidad. Zayn se giró y abrió las piernas. Liam estaba entre éstas, levantándolas por encima de sus hombros. Zayn cerró los ojos cuando sintió que entraba, y apretó los dientes ante el dolor punzante. —Mírame. —le pidió. Zayn abrió los ojos y los posó sobre los de Liam. Sus ojos estaban oscuros y sus labios entreabiertos. —Estás tan apretado. —susurró, empujándose con lentitud y arrancando un gemido de dolor de los labios de Zayn. —Y tan caliente.

Zayn gimió. —Muévete. —pidió, meciendo sus caderas y arrancando un gemido de los labios de Liam, de lo que Zayn se sintió orgulloso.

Liam empezó a moverse con lentitud y profundidad, y poco a poco fue moviéndose más rápido, tocando aquel punto tan dulce, haciendo que gritara. Las embestidas eran cada vez más profundas y rápidas, fundidos en uno eran un lío de gemidos, gritos y jadeos, cubiertos en sudor. El clímax se acercaba, construyéndose cada vez más rápido, hasta que ambos culminaron. Zayn cuando tocó aquel punto de nuevo, y ni siquiera necesitó que lo tocaran, y Liam al ver la cara de Zayn al llegar a su orgasmo y sentir sus paredes apretándolo. Liam cayó rendido sobre él, su miembro seguía en su interior, y finalmente salió, dejando un vacío en Zayn, quien gimió de decepción ante la pérdida. Liam hizo un nudo y arrojó el condón al suelo. Se tumbó junto a Zayn y lo atrajo a su pecho, besándolo.
Eran respiraciones agitadas, Zayn tenía su cabeza sobre el pecho sudado de Liam, aunque él no estaba mucho mejor, su cabello estaba completamente húmedo por éste. Y sus respiraciones fueron calmándose. Las preocupaciones volvieron a invadir a Zayn, pero esta vez eran distintas. Se suponía que Liam debía matarlo, y en lugar de eso ellos acababan de follar, él acababa de ser follado. ¿Y si Liam quería obtener eso de él antes de asesinarlo?

—¿En qué piensas? —preguntó Liam acariciando su pelo suavemente. Zayn cerró los ojos disfrutando de la caricia, sus preocupaciones durmiéndose poco a poco, pero permanecían ahí.

—Tú tenías que matarme. —susurró.

Liam apretó el abrazo en su cintura. —No. —negó. —Yo no voy a matarte. Me da igual si me delatas a la policía. —Zayn se hundió levemente. Cierto, si salía con vida debería delatarlo. El móvil de Liam sonó y miró a Zayn durante un escaso segundo, y después Zayn se movió para dejarlo ir. Liam se agachó para coger el móvil de sus pantalones y respondió. —Sí. —dijo. —No lo voy a matar, él no tiene nada que ver en esto… Me da igual… Tu puto dinero a cambio de mi hermana… ¿Ahora?… No, él no… He dicho que no… No te importa. —cada vez lo veía más enfurecido, y realmente tenía curiosidad por saber qué sucedía. —En mi casa, me he encargado de que se deshagan del coche patrulla, no soy sospechoso… Si me delata no será problema tuyo… Bien. —y colgó. Se sentó a su lado dejando el móvil sobre la mesita y Zayn se movió, un poco tímido apoyó la cabeza sobre su hombro y Liam estiró los brazos hacia atrás y agarró los de Zayn, para abrazarse con ellos.

—Liam. —Zayn cerró los ojos, estaba demasiado cómodo así. —No te voy a delatar.

Liam se sorprendió, y al cabo de unos segundos habló. —¿Por qué? —preguntó.

—No podría volver a verte. —desgraciadamente, si hablaba eso sucedería, y Zayn se hundía de sólo pensarlo.

Liam acarició sus brazos. —Él vendrá ahora. —informó.

—Tendrás a tu hermana. —murmuró. —Podrás dejar de robar. —suspiró, relajado con sus caricias. —Podrás tener una vida normal.

—Hm. —dijo Liam, disfrutando de acariciar los finos y suaves brazos de Zayn. —Y yo quiero que tú estés en esa vida. —sonrió, y Zayn se sonrojó y abrió los ojos, Liam estaba mirándolo con la cabeza girada hacia él. —¿Será eso posible o sigues manteniendo tu postura heterosexual? —dijo, levemente divertido.

Zayn rió también. —Que le jodan a eso. —y de nuevo, unió sus labios con los de Liam.

Que le jodan a todo. Que le jodan a la policía, él no lo delataría.

FIN.

[Si os ha gustado el OS no os olvidéis de comentar, compartir y dar +1 :3]

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Flying Angel HeartFlying Angel HeartFlying Angel HeartFlying Angel Heart Flying Angel HeartFlying Angel HeartFlying Angel Heart