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viernes, 21 de agosto de 2015

My sex doll | Zayn Malik, Ziam Palik [One Shot]


Autora: Sandra M.P.

NO COPYRIGHT. | SMUT | Trío chica + chico + chico | Bottoms: Zayn - Tops: Liam.

Liam Payne y Sarah Parker. ¿Hay ser en esta tierra que no los conozca?

Eran la pareja más extraña que existía, pues, ¿quién más deja que otro disfrute de su pareja? Siempre eran tres. Siempre. ¿Por qué? Les gustaba lo extremo. Les gustaba ser capaces de darle el máximo placer a un completo desconocido. Dos chicos y una chica. Sexo bisexual.

Sarah y Liam eran novios. Todos lo sabían, y ellos dos se amaban, mucho. Pero les gustaba esto, y juntos, eran una bomba.

Liam, Sarah. —Ross los llamó y ellos se giraron. —Otro. —dijo. Se refería a otro "cliente", por así decirlo.

Sarah sonrió. —¿Vamos? —Le dijo a Liam. Éste sonrió y afirmó con la cabeza.

Zayn estaba nervioso, jugando con sus dedos, sentado en un sillón de cuero. ¿Por qué hacía esto? Ah, sí. Por Niall. Aún recordaba lo que le había dicho aquel rubio.

Dicen que son impresionantes. —dijo.

Tampoco puede ser para tanto. —dijo el moreno restándole importancia.

¿Que no? ¿Por qué no vas y me lo dices, listo? —lo retó.

¿Y por qué no vas tú? —lo retó el chico de ojos miel.

Porque me da miedo no poder soportar tanto... Placer. —dijo sonrojándose. Carcajeó, burlándose. —¡Pero tú tampoco podrías soportarlo! —Le gritó, y cesó de reír.

¿Que no? —dijo Zayn.

Y por eso él estaba allí. Incómodo, sintiéndose idiota y maldiciendo a su ego. ¿Por qué no se habría negado?

El sonido de unos tacones de aguja despertó sus sentidos. «¡Mierda, corre, aún tienes tiempo para irte!» Se levantó dispuesto a irse y alguien carraspeó a sus espaldas.

¿Dónde ibas? —una voz grave y profunda hizo que se girara. Supuso que ese era Liam.

Eh... Y-yo... Pues... A ninguna parte. —dijo nervioso.

Ven con nosotros. —dijo la chica. Supuso que sería Sarah.

Tragó saliva y anduvo hacia ellos, indeciso y con las piernas algo temblorosas. ¿De qué tenía miedo exactamente? Era... Simplemente sexo. Cierto, él nunca había hecho un trío... Pero... No... No tenía nada de malo.
Entraron en una sala fría. Parecía una sala de tortura, y eso hizo que Zayn se estremeciera. ¡Quería irse de ahí!

La chica le colocó un antifaz en los ojos y Zayn pegó un salto. Sarah rió. —¿Estás bien? —Le preguntó. No. No lo estaba. Zayn estaba tenso. Tenía miedo. A esto, a lo desconocido. Y encima querían ponerle una venda en los ojos.

Sí. —mintió.

Ven por aquí. —la chica lo guió, Zayn iba a ciegas, con la venda en los ojos. La chica subió la camiseta de Zayn, deshaciéndose de ella. El corazón de Zayn latía descontroladamente, ante la excitación y el miedo. ¿Serían muy duros con él? Se deshizo de toda su ropa.

Estiró de sus brazos y encadenó su muñeca. Repitió el proceso con la otra y sus piernas.
Zayn no veía nada, pero estaba en el medio de la sala, atado y completamente expuesto a ellos.

Sintió una suave mano acariciar su zona abdominal, y fue subiendo lentamente. El roce le hacía estremecer. ¿Con sólo una caricia ya estaba así?
La chica acariciaba la piel del moreno delicadamente, mientras el moreno disfrutaba de su contacto. Su miembro se puso duro con tan solo eso, caricias.
La chica bajó más su mano, y con la yema de sus dedos, hizo lo mismo que en su abdomen. Con mucha delicadeza empezó a acariciarlo, haciendo que Zayn se retorciera en sus limitaciones. Gimió.

La chica sonrió y miró a Liam, quien también le sonrió. Se acercó y la chica se apartó un poco. Liam empezó a masturbarlo lentamente, y Zayn gimió de nuevo. Sabía que era Liam quien estaba masturbándolo, porque sus manos eran más ásperas. La chica besó el cuello de Zayn y éste se estremeció.

Sarah dejaba besos húmedos en su cuello mientras Liam lo masturbaba lentamente, torturándolo. Zayn gemía, se retorcía y suplicaba internamente por un contacto más brusco, un fin, una liberación.

Liam acarició la espalda de Zayn y apretó su trasero. Zayn gimió y arqueó su espalda, estirando su cuello, dejando acceso libre a Sarah, quien empezó a morderlo levemente. Liam pasó un dedo por entre las nalgas de Zayn y lo colocó sobre su entrada. Era virgen, lo cual suponía que necesitaba delicadeza.

Apartó el dedo y se acercó a Leah para susurrarle unas palabras que sólo ella pudo escuchar. —Es virgen. —le susurró.
Sarah asintió con la cabeza y bajó su mano, situando un dedo en la entrada de Zayn.
Liam anduvo hasta otro lado de la habitación, concretamente hacia un armario. Lo abrió y agarró el lubricante.

La chica empezó a introducir su dedo lentamente. Zayn hizo muecas de dolor. Le dolía, pero no podía hacer nada. Sarah besaba su cuello para intentar que no se fijara tanto en el dolor. Liam llegó con el lubricante y se lo entregó a Sarah.
Sarah lo agarró y puso un poco en su dedo. Lo colocó sobre la entrada de Zayn y la piel de éste se erizó, el lubricante estaba frío. Introdujo lentamente su dedo y empezó a moverlo. A Zayn ya no le dolía. Disfrutaba del placer, con los labios entreabiertos y soltando pequeños gemidos.

Sarah y Liam se miraron. Sabían perfectamente, con solo mirarse, lo que querían decir. Ella introdujo más su dedo y acarició el punto dulce de Zayn, haciendo que gimiera alto y arqueara su espalda. Se estaba volviendo loco. Loco de placer.
Sacó el dedo y Zayn soltó un gemido de decepción. Liam se colocó tras él y empezó a masturbarse. Sarah se colocó delante de Zayn y se arrodilló en el suelo. Succionó los testículos de Zayn y éste gimió. Enroscó la mano en su miembro y retiró su prepucio. Lamió ahí y Zayn gimió de nuevo. Le resultaba muy excitante. El no poder ver nada, el tener a dos personas tocándolo, el estar expuesto, no poder moverse, ser... Ser su muñeco.
Empezó a lamerlo de arriba a abajo. El miembro de Liam ya estaba erecto. Lo colocó sobre la entrada de Zayn y empezó a penetrarlo. Era muy estrecho, y a Zayn le dolía, pero apenas se fijaba en ello, pues el placer que le producía la chica lo distraía. Lo metió entero en su boca y succionó. Zayn se derretía, quería explotar. Ya. Ahora. Liam lo penetró del todo, llegando al punto dulce de Zayn. Empezó a sacarlo y a meterlo lentamente. Zayn se retorcía. No había abierto la boca para nada más que para gemir desde que había entrado ahí.

Por favor. —suplicó. No podía más. No lo soportaba, no resestiría, no quería hacerlo. Quería una liberación.

Liam negó en su oído. —Aún no. —le prohibió. ¿Por qué tenía que hacerle caso? La chica sacó el miembro de su boca y colocó un dedo sobre el prepucio. Sabía que el moreno se correría sino. Y lo intentó, pero el dedo de la chica se lo impedía.

No. —negó Zayn, cerrando fuertemente los ojos y retorciéndose. No podía correrse. La liberación le había sido negada, y el placer era demasiado. —Por favor. —suplicó de nuevo.
La chica succionó sus testículos, sin dejar de impedir la liberación de Zayn. Y Liam seguía entrando y saliendo, lentamente. La tortura no cesaba, y Zayn empezó a temblar. El orgasmo sería demasiado explosivo, lo destrozaría. —¡Por favor! —gritó. No podía, no lo soportaba.

Pero Liam y Sarah no tenían intención de parar aún. Sarah lamió su miembro de arriba a abajo, y succionó sus testículos de nuevo.
Liam empezó a masajear sus testículos, seguía entrando y saliendo lentamente, mientras Sarah lamía el miembro de Zayn de arriba a abajo. Zayn se encogió, sin fuerzas, débil, y Sarah apartó su dedo.

Zayn gritó, alto. Su espalda se arqueó, y tiró de las cadenas, la liberación había llegado de la manera más explosiva, dura, demoledora y placentera que pudiera existir. Zayn jamás había experimentado nada igual, pero le había encantado, le había fascinado, por más duro que hubiera sido, le había encantado.

Sarah se acercó a Liam y le susurró. —¿Qué te parece?

Liam sonrió mirando al chico. —Me gusta. —dijo en aprobación.

Sarah se acercó al moreno y le quitó el antifaz. Zayn parpadeó y la miró, con los ojos entrecerrados, debido al cansancio. —Puedes volver aquí cuando quieras, cariño, serás bienvenido. —le dijo Sarah con una sonrisa coqueta.

Por supuesto que lo haría. A partir de ahora, sería su muñeco sexual.

FIN.

[Bueeeno baes, hacía tiempo que no subía un OS, así que re-subí este ;) Y tengo uno escrito guardadito Ziam muy bonito que no sé cuándo subiré ñeñ xx. (+1, que es gratis)]

domingo, 26 de julio de 2015

Aprendiendo de mi hermano mayor | Ziam Palik [One Shot]

Autora: Sandra M.P.

NO COPYRIGHT. | SMUT | Underage | Incesto | Bottoms: Zayn - Tops: Liam

Se encontraba entrando a su habitación, acababa de llegar de clases y Liam no estaba en casa. Era su hermano mayor, y vivían solos allí, ya que sus padres murieron cuando Zayn tenía cinco años, y ahora tenía quince, y Liam veinte.

Cerró la puerta y agarró su ordenador, poniéndolo sobre la cama. Cada día, al llegar del instituto, que era cuando Liam todavía no había llegado, aprovechaba para poner uno de los vídeos pornográficos y masturbarse frente a la pantalla del ordenador, ya que no podía decirse que él fuera una persona silenciosa al masturbarse.

Clicqueó la página de CockyBoys y buscó, los vídeos de siempre. En temática gay. Su hermano no sabía nada de esto, y mejor que no lo supiera. Además, le daba muchísima vergüenza que supiera que era gay, y cuando no estaba hacía... Esto.

Puso un vídeo en el que salían dos chicos, y uno se la chupaba al otro. Mordió su labio y el vídeo empezó. Eran dos chicos morenos, ambos guapísimos y con buen cuerpo, besándose en una cama.

Empezó a tocarse por encima de la tela, con los ojos fijos en la pantalla, sintiendo como el tamaño de su miembro iba aumentando cada vez más. Y acabó liberándolo de sus pantalones, masturbándose duramente al ver como uno penetraba al otro. Gimió y con su otra mano se acarició, como si fuera él el que estaba ahí.

Liam llegó antes de tiempo, abriendo la puerta con las llaves. Entró y frunció el ceño al escuchar un gemido. Dejó las llaves sobre la mesa y volvió a escucharse otro gemido, y eran gemidos provenientes de un hombre. Anduvo lentamente hasta las escaleras y lo escuchó de nuevo. «¿Zayn?» Subió las escaleras y abrió la puerta de su cuarto intentando no hacer ruido. Lo vio, sentado sobre su cama. Le daba la espalda, pero veía cómo agitaba su brazo con rapidez, y se escuchaban más gemidos que parecían proceder de algún aparato.

Alzó ambas cejas y se acercó sin hacer ruido, colocándose detrás de él para ver lo que hacía. Lo veía de espaldas, pero veía perfectamente la pantalla del ordenador, en el que salían dos hombres teniendo sexo y acariciándose el uno al otro mientras uno de los morenos penetraba al otro a cuatro patas.

Así que esto es lo que haces cuando yo no estoy. —dijo Liam.

Zayn se espantó, y actoreflejo cerró la pantalla de su portátil de golpe y se tapó con la almohada. —Y-yo n-no... —se había quedado sin palabras. Acababa de pillarlo infraganti, y no tenía excusa. Su corazón palpitaba desenfrenadamente y su temperatura corporal estaba tan elevada en estos momentos que parecía que iba a derretirse.

¿Y bien? ¿Cuál es tu excusa? —Liam se sentó a su lado y fue arrastrándose hasta quitar el ordenador y sentarse frente a él, con las piernas cruzadas.

Y-yo... —tartamudeaba, deseando salir corriendo y no haber puesto jamás aquel vídeo.

Liam sonrió. Realmente le divertía aquella situación. —¿Tú qué? He visto lo que hacías, Zayn. —sonrió él, haciendo que Zayn tragara saliva y una gota de sudor resbalara por su frente. —¿Te da vergüenza que te haya pillado? —siguió sonriendo, y colocó la mano sobre la almohada que cubría la parte íntima y erecta de su hermano. Zayn apretó más la almohada y Liam sonrió de nuevo. —Déjame ver. —murmuró. Zayn, totalmente rojo, apartó las manos de la almohada y las dejó a sus lados, sintiendo una tremenda vergüenza.
Liam agarró la almohada y la apartó, dejando ver la gran erección que tenía su hermano menor. Sonrió de nuevo y lo miró a los ojos. Zayn automáticamente apartó la mirada hacia un lado, estando ya demasiado avergonzado.

Liam colocó la mano en su pierna y fue dirigiéndola a su miembro sin pensárselo dos veces, pero Zayn reaccionó y agarró su mano, deteniéndola antes de que llegara a su destino. —¿Q-qué haces? —le preguntó.

¿Quieres dejar que tu hermano mayor te ayude? —Liam le encaró una ceja, y Zayn enrojeció aún más, sintiendo que aquella era la situación más vergonzosa que había vivido nunca. Soltó su mano y volvió a colocar ambas manos a sus costados.
Y la mano de Liam llegó a su destino, agarrando el miembro de Zayn con firmeza, y empezó a mover su mano de arriba a abajo, con movimientos firmes, y produciéndole a Zayn un gran placer.
Apretó las sábanas en puños, y permaneció mirando hacia otro lugar de la habitación para no ver a Liam masturbándolo. Pero cuando sintió que retiraba la piel de su glande y movía la palma de su mano sobre éste, circularmente, fue su perdición.

Gimió, y sus ojos se posaron en los de su hermano mayor, quien lo miraba con una sonrisa burlona. —Liam. —murmuró, aunque le fue imposible no gemir.

¿Qué pasa? ¿Te gusta lo que tu hermano mayor te enseña, Zayn? —susurró, sin dejar de acariciar el glande de Zayn con la palma de su mano, haciendo que Zayn se derritiera.

Oh... —gimió Zayn, arqueando su espalda y moviendo sus brazos más hacia atrás, para sujetarse mejor. —Liam... —gimió.

¿Te gusta? —susurró.

Sí. —gimió Zayn. —Por favor. —pedía su liberación, la cual estaba cerca... Tan cerca... Pero Liam cesó, y bajó bruscamente de la nube.

Aún no... —murmuró, con cierta malicia.

Por favor. —gimió de nuevo, necesitaba su liberación, ya, ahora.

¿Quieres venirte ya? —susurró, y esta vez, era su dedo índice lo que lo torturaba, sobre su glande.

Sí. —gimió, y mordió su labio. Liam rió, y al ver que estaba cerca paró de nuevo. Zayn se dejó caer en la cama, Liam estaba torturándolo, cuando necesitaba llegar ya. —Por favor. —suplicó, y llevó sus manos directas a su miembro, para culminar, pero Liam las agarró y las colocó a cada uno de sus costados. Ahora ya no podría volver a tocarlo con su mano, pero sí con otra cosa.
Zayn gimió alto al sentir la lengua de Liam en su glande, acariciándolo, y después todo su calor a su al rededor. ¡Oh, Liam, por favor, no pares! —suplicó, alzando su pelvis hacia delante.
No tenía pensado hacerlo. Liberó sus manos y Liam agarró sus piernas, sin sacar el miembro de su hermano menor de su boca. Empezó a meterlo y a sacarlo de su boca, haciendo que Zayn se moviera con él, inclinándose hacia delante y hacia atrás. Ambos sabían que aquello estaba mal, ¿pero qué mas daba en ese mismo momento?
Finalmente Zayn se tensó y Liam se apartó de su boca antes de que eyaculara. Era la primera vez que a Zayn le hacían una mamada, y estaba totalmente seguro de que no recibiría una mejor.
Su respiración seguía agitada, mientras que Liam lo miraba con una pequeña sonrisa burlona, al verlo con las mejillas sonrosadas, los labios entreabiertos, su cara cubierta por una fina capa de sudor y su corrida blanca sobre su camiseta negra. Mordió su labio inferior. Era la primera vez que se había fijado en lo que su hermano era. Una preciosidad, una belleza, simplemente cualquier chica o gay se daría cuenta de ello.

¿Te ha gustado, hermanito? —murmuró, burlonamente, y Zayn apartó su mirada, sintiendo sus mejillas arder. —¿Tienes vergüenza después de lo que acabo de hacer, Zayn? —dijo burlonamente, acariciando su miembro, y Zayn mordió su labio y lo miró. —Puedo hacer que veas las estrellas, Zayn. —susurró, bajando su mano, hasta llegar a su pequeña y apretada entrada, haciendo que Zayn jadeara y se estremeciera. —¿Eres virgen? —susurró, acariciando su entrada con su dedo índice, pero no estaba dispuesto a penetrarlo así, ya que le dolería. Usaría el lubricante que guardaba en su habitación. Zayn asintió con la cabeza, inclinándola levemente hacia atrás, disfrutando de que acariciaran su entrada arrugada. —Gírate. —murmuró, y Zayn lo hizo sin dudar. —A cuatro patas, voy a hacer una cosa. —y Zayn volvió a hacerlo, totalmente ido, totalmente en la nube, sin pensar en nada más que el placer.

Liam abrió las piernas de Zayn y separó sus nalgas, se inclinó y posicionó su lengua en la entrada de Zayn, haciendo que gimiera. El bulto de Liam era considerable, ya que había aumentado considerablemente con cada uno de los gemidos de Zayn, su cara, su cuerpo, su sudor... Con todo. Introdujo su lengua, y Zayn gimió, alzando la cabeza y mordiendo su labio. Aquello le encantaba, sin duda, y le daba igual que fuera su hermano quien hacía eso. Liam Payne sería su primera vez, y estaba completamente de acuerdo con ello.
Liam. —gimió, necesitándolo. —Por favor.

¿Me quieres? —preguntó, y poco después sintió algo duro y grande en sobre su entrada.

Sí. —gimió, queriendo tener aquello dentro de él, aunque era consciente de que le dolería.

Sintió como Liam movía la punta de su miembro sobre su entrada, restregándose, sin entrar, torturándolo, burlándose.

Por favor. —suplicó. Su ansia era demasiada, su necesidad.

Te va a doler. —murmuró Liam.

Por favor, Liam, te necesito. —dijo con necesidad.

Espera aquí. —dijo, y poco después dejó de sentir peso sobre la cama. Liam no estaba allí.

Corrió a su habitación sujetándose los pantalones, abrió el cajón de su cómoda a toda velocidad, metió la mano hasta el fondo y sacó el bote de lubricante.
Volvió a la habitación y se colocó de nuevo detrás de él, vertiendo un poco de lubricante en su dedo y esparciéndolo por su entrada, haciendo que Zayn se estremeciera. Se esparció un poco más en el dedo y lo penetró lentamente, haciendo que Zayn gimiera.

¿Te duele? —susurró.

No. —gimió él. Dolía, pero muy poco. Empujó más y empezó a moverlo, dentro y fuera, y después metió otro dedo, repitiendo el proceso. Separó los dedos en su interior y Zayn gimió, sintiendo que la calor iba directamente a su miembro, y la necesidad aumentaba. Liam introdujo otro dedo y lo movió también, dentro y fuera. —Liam. —gimió con necesidad.

¿Listo?

S-sí... Por favor. —susurró, y sus dedos abandonaron el interior de Zayn.
Colocó la punta de su miembro sobre su entrada ya dilatada y empezó a entrar lentamente, haciendo que ambos gimieran.

La entrada de Zayn era tan deliciosamente apretada para Liam que lo calentaba todavía más, queriendo envestirlo, pero no, porque no quería hacerle daño.
Lo introdujo completamente y Zayn gimió.
Empezó a moverse lento, para que se acostumbrara, y cuando lo hizo empezaron las envestidas más bruscas, chocando contra el punto de Zayn, haciéndolo gemir y agarrarse a las sábanas de la cama, haciendo que inclinara el trasero hacia atrás buscando profundidad y que Liam quisiera más, más brusco.
Ambos estaban cerca, y finalmente, llegaron, ambos a la vez. Liam se corrió en su interior, haciendo que Zayn gimiera al sentir su entrada completamente húmeda. Y ambos cayeron rendidos en la cama.

¿Te gusta lo que estás aprendiendo de tu hermano mayor, Zayn?

FIN.

domingo, 19 de julio de 2015

Fuck the police | Ziam Palik [One Shot]

Autora: Sandra M.P.

NO COPYRIGHT. | SMUT | Bottoms: Zayn - Tops: Liam

Liam estaba listo, se encontraba cargando su arma frente a la mansión que ahora mismo estaba vacía, pero no deshabitada. Allí dentro vivía la familia de Franco Martínez, un prestigioso empresario. Ahora mismo se encontraban todos de vacaciones, y simplemente habían dejado a la abuela vigilando, como si fuera a suponer un grave problema para el ladrón más famoso de la ciudad.

Liam sonrió de lado y pasó por debajo de la verja, ya que llevaba unos días cavando en la parte trasera. Obviamente, un plan así llevaba tiempo de preparación, Liam sólo necesitó una semana y dos días para éste. Al estar al otro lado se sacudió la ropa y las manos y empezó a andar hacia la mansión. Dejó la mochila en el suelo un momento para agarrar una barra de metal y forzó una de las ventanas, sin hacer ruido. Guardó de nuevo la barra de metal dentro de su mochila y sacó sus guantes de látex negros. Los deslizó por sus dedos y se cubrió las manos. Bien. Se puso también el pasamontañas y entró en la casa con rapidez y agilidad, de un pequeño salto. «A ver dónde podría estar la vieja.» —pensó. La señora Gertrudis era a la que le habían confiado el trabajo de cuidar la mansión, una vieja indefensa de setenta y seis años no supondría un problema.

Sólo tenía que buscar la caja fuerte que se encontraba junto a la chimenea. Os preguntaréis cómo lo sabía, resulta que en aquellas dos semanas él había observado desde lejos, desde detrás de la verja una ventana daba al salón y desde allí podía verse la chimenea. ¿Qué clase de descuidado no pondría las cortinas antes de abrir una caja fuerte? Anduvo a paso silencioso hasta la chimenea y observó a su alrededor. Las luces estaban apagadas, ningún ruido.

Vertió el polvo revelador y esperó hasta que las huellas se mostraron. Los números más marcados estaban ahí claramente de un color más claro, mientras que los demás estaban intactos. Pulsó el primer botón, ya que era el menos iluminado, y siguió pulsando hasta el último número. La caja fuerte se abrió y sonrió. Abrió su mochila y guardó el dinero dentro. Era una cantidad de dinero considerable, diez millones. Volvió a colgarse la mochila a la espalda y cerró la caja fuerte.

En ese momento la luz de la cocina se encendió y Liam corrió hacia el sofá, escondiéndose. «Mierda, la vieja.» La luz se apagó unos minutos después de tensión y Liam se asomó levemente, comprobando que no estuviera allí. Con el corazón latiendo aceleradamente saltó de nuevo por la ventana y corrió hacia fuera, de lejos podían escucharse las sirenas, se estaban acercando.

—Mierda, mierda, mierda. —susurró, corriendo hacia su moto y arrancando. Se escuchó el rugido del motor y salió de allí a gran velocidad. Miró por el pequeño retrovisor un momento y aceleró más, la moto no daba más de sí, y entonces vio un coche patrulla frente a él. —¡Joder! —gritó. Pero nadie podía escucharlo, ni siquiera él con el ruido de la moto. Buscó escapatoria con la mirada, pero no la había, debía pasar sobre el coche de policía o lo atraparían.

Un agente salió del coche, él observó sus rasgos, moreno, ojos oscuros, la mueca en la cara delataba que estaba enfadado. Era más delgado y más bajo que él, aunque estuviera viéndolo algo de lejos. Bien podría atropellarlo, lo cual sería algo triste ahora que podía ver la belleza del moreno de cerca, o bajar de la moto y enfrentarse a él. Al fin y al cabo ambos iban armados.

—¡Alto, policía! —el moreno empuñaba un arma hacia él. Ahora tenía un plan. Disminuyó la velocidad y frenó un poco más alejado del moreno, junto a una casa con una entrada de verjas. El policía corrió hacia él y lo empujó, dispuesto a esposarlo, pero Liam de un rápido movimiento intercambió posiciones y empotró al moreno contra la verja, haciendo que su cabeza se golpeara con fuerza. Y Liam lo esposó con las manos entre los barrotes. El moreno gruñó y tiró. Giró su cabeza y miró a Liam con una mirada de advertencia. —¡Suéltame ahora mismo o será peor para ti! —advirtió.

—Hm… Deja que lo piense… —miró hacia arriba y después volvió su vista al moreno. —No. —finalizó.

—Estás tratando con la policía, amigo. —advirtió, dedicándole una mirada retadora mientras Liam se subía a su moto y se acercaba al moreno con ella.

Liam sonrió de lado. —Que le follen a la policía. —le dio una fuerte palmada en el trasero al moreno haciendo que éste saltara y después rugió, tirando de las esposas de nuevo, viendo al delincuente avanzar con su moto sin problema. Zayn estaba rojo, tanto de vergüenza como de rabia.

—¡Zayn! —exclamó Niall viniendo hacia él con cara de preocupación. Zayn bufó. —¿Estás bien? —abrió sus esposas y Zayn se sobó las muñecas.

—¡No! ¡Se ha escapado, Niall! —gritó, enfadado. Golpeó la verja de metal con el pie y después se arrepintió. «Joder, sí que duele.»

—Tranquilo. —dijo Niall suavemente, poniendo la mano en su hombro.

—Bien hecho, Malik. —Nathan aplaudió sarcásticamente mientras lo miraba con burla.

—Cállate. —le ladró.

—¿Sabes? La palmadita en el culo también te la merecías. —se burló.

Zayn rugió furioso y se dispuso a golpearlo, pero Louis apareció y lo frenó. —Quieto, tigre, es imbécil por naturaleza, todos sabemos eso. —dijo Louis mirando a Nathan como si fuera un chiste con patas.

Zayn respiró para tranquilizarse. —Se ha escapado. —dijo, mirando a Louis.

—Lo sé. —Louis lo soltó. —Pero lo atraparemos, Zayn, no te preocupes, no ha sido tu culpa.

—Claro que lo ha sido, si él fuera menos estúpido habría esposado al delincuente, no viceversa. —le dijo.

—Como si tú hubieras podido retenerlo. —le escupió Zayn.

—Ya basta. —interrumpió Niall. —Nathan, vete. —le dijo con seriedad.

Nathan puso los ojos en blanco y se dio la vuelta, empezando a andar hacia su coche. —Cómo lo odio. —dijo Louis a su lado.

—No eres el único. —dijo Zayn entre dientes.

—¿Y se puede saber qué ha pasado? Estaba más lejos y no he podido verlo. —dijo Niall.

—Cuando iba a esposarlo me ha empotrado contra la verja… No me lo esperaba, me ha tomado desprevenido y… Me ha esposado. —dijo resignado y avergonzado.

—¿Y qué ha dicho ese de una palmadita en el trasero? —dijo Louis refiriéndose a lo que había dicho Nathan con tono burlón.

—No lo sé. —mintió. Louis no se dio cuenta, pero Niall sí.

—Claro que lo sabes. —dijo Niall.

Zayn bufó. —Vale, lo sé, pero no quiero hablar de ello. —admitió.

—Zayn, somos tus amigos y sabes que voy a ser como un jodido grano en el culo hasta que lo sueltes, y vas a terminar soltándolo de lo mucho que voy a tocarte las pelotas con esto. —dijo Louis tranquilamente.

Y tenía razón. Siempre acababa contándole lo que no quería contarle por su pesadez. Zayn se quedó callado durante unos segundos y finalmente habló. —Pues que me ha… Me ha dado una palmada en el culo, ¿vale? —dijo por lo bajo.

—Oh. —dijo Louis sorprendido.

—Vaya, realmente no me lo esperaba, es muy salido, ¿no? No tiene respeto por nada. —dijo Niall frunciendo el ceño.

—Tranquilo, Zayn, lo atraparemos y voy a dejar que le des una palmada en el culo a él también. —le golpeó levemente en el hombro y Zayn lo miró, advirtiéndole. —Vale, entonces no se la des. —alzó ambas manos en su defensa, sin poder ocultar su risa.

—Eres imbécil, Louis. —lo acusó, y Louis rió levemente.

Liam ya había llegado a su casa, bajó directamente al sótano y caminó hasta la rejilla de ventilación. Tiró de ésta, quitándola, y abrió la caja fuerte con los guantes de látex. Guardó el dinero en el interior y después cerró y colocó de nuevo la rejilla.

Se quitó los guantes de látex y el pasamontañas y los guardó en un cajón. Subió las escaleras para volver a su habitación y se tumbó en la cama. Al cabo de unos minutos, recibió una llamada.

—¿Tienes el dinero? —le preguntaron.

—Como siempre. —murmuró.

—Bien, bien... —dijo.

—Quiero escuchar a mi hermana. —dijo Liam.

—Vamos, Li, está durmiendo ahora, ayer terminó cansada. —Liam cerró los ojos con fuerza y apretó la mandíbula.

—No vuelvas a tocarla. —advirtió.

Escuchó una risa. —Liam, Liam… Soy yo quien tiene a la preciosa Nicola. —se burló.

—Me estoy cansando de esto, Silva. —dijo Liam seriamente. —He robado para ti, soy noticia, el tipo del pasamontañas es el ladrón más conocido y cada vez es más difícil, ¿entiendes? —le dijo.

—Sólo te queda una más, Liam. Una más y podrás volver a ver a tu hermanita, ¿está bien? —Liam no dijo nada. —La gran mansión de los Brooks, la familia de los rubios ricos. Quiero que encuentres su caja fuerte, observa y ataca, Payne. —dijo, para después colgar.

Liam cerró los ojos y dejó caer el teléfono sobre su pecho, y de mientras, un moreno estaba terminando de ducharse. Se secó las piernas y salió de la ducha. Sus ojos se abrieron más al ver su reflejo en el espejo y llevó una mano a su trasero. —Maldito hijo de puta. —dijo entre dientes. Tenía la palma de su mano en una nalga, y aquello no le resultaba nada gracioso.
Terminó de secarse de mala gana y se puso sus boxers, yendo hacia la cama y tumbándose sobre esta. Por lo menos, al día siguiente la marca de su culo habría desaparecido.

***

Pasadas dos semanas todo el equipo de policía estaba exasperado, Zayn apenas había dormido, quería vengarse de aquel delincuente, quería verlo entre rejas por ponerlo en ridículo de aquella manera. Sin embargo no obtuvieron noticias de él hasta pasadas dos semanas, cuando el teléfono sonó. Un vecino había visto entrar a un sujeto con un pasamontañas en una casa.

Zayn fue el primero en correr directo a la mansión, haciendo que Niall negara con la cabeza y Louis alzara las cejas. Zayn no debía dejarse llevar por su ira, o las cosas acabarían mal, y no precisamente para el ladrón. En un ataque de ira Zayn no podía ver las cosas con claridad y era un blanco fácil, ya que iba a atacar pero no a defenderse.

Arrancó su coche y a una alta velocidad, llegó en diez minutos. Con un poco de suerte el delincuente seguiría ahí. Zayn agudizó su vista y gritó un "¡Sí!" internamente al ver su moto ahí aparcada. Pero, no tenía matrícula, así que no podrían reconocer al dueño a menos que lo desenmascararan, y Zayn esperaba poder hacer eso hoy y ahora.

Entró tirando la puerta abajo y se encontró de cara con el delincuente y su rostro tapado. Los ojos marrones del delincuente mostraban un claro asombro, y Zayn sonrió apuntándolo con su arma. —Bien, deja la mochila en el suelo y dame tus muñecas, esta vez no vas a escapar. —dijo con tranquilidad. Liam miró a sus lados buscando una salida. Pero, ¿qué posibilidades tenía de correr sin que le disprararan? Estaba acabado. Con una mirada de resignación estiró sus brazos y Zayn lo esposó con rapidez, por si acaso. —Veamos, vamos a quitarte esto. —Zayn se regodeaba del poder ahora. Suponía que debajo de aquella máscara habría un hombre de unos cincuenta, cuarenta, quizás. De cuerpo era musculoso y era un hombre alto. Pero se equivocó. Su boca cayó al suelo y parpadeó.

—¿Sorprendido? —le escupió, mirándolo con asco. «Estúpido moreno, que seas guapo no quita que te odie ahora mismo.»

—Me esperaba a un cuarentón o a un cincuentón. —confesó. —Y ahora voy a llevarte al coche patrulla. —informó, tirando de Liam cerca de él.

Abrió la puerta y lo empujó dentro, debido a la rejilla Zayn estaba a salvo de cualquier posible ataque. Zayn entró en su lado y cerró la puerta, informó a los demás de que tenía al delincuente bajo control y que lo llevaba al cuartel y miró por el espejo, viendo que el chico lo miraba fijamente y no con muy buena cara.

—Zayn. —escuchó por la radio, y desvió su atención a la radio. Mejor prestar atención a eso y no a la mirada intimidante del ladrón.

—Sí. —respondió.

—¿Te seguimos? —preguntó su amigo rubio.

—No, id al cuartel, lo tengo todo bajo control. —respondió. Y no dijeron nada más. Zayn los vio pasar frente a él y volvió a mirar al ladrón por el espejo. No debía dejarse intimidar. El de ojos marrones rió levemente y Zayn frunció el ceño. —¿Y tú de qué te ríes?

—De nada. —respondió inocentemente, sin dejar de mirarlo por el espejito.

—¿Cuál es tu nombre? —le preguntó.

Liam alzó ambas cejas. —Como que te lo voy a decir. —le escupió.

Zayn se encogió de hombros. —De todos modos lo sabré cuando lleguemos. —dijo, con la mirada al frente.

—Tupu. —dijo, y Zayn frunció el ceño.

—¿Qué? —dijo desorientado.

—Mi nombre es Tupu. —dijo, y Zayn soltó una carcajada, observando la mirada seria del hombre, quien frunció el ceño. Zayn paró de reír. «Tal vez sea de otro lugar y realmente se llame así.»

—¿Tupu qué más? —lo vio sonreír.

Tupu Tamadre. —sonrió victorioso, y Zayn puso los ojos en blanco.

—Qué gracioso, ¿no? —dijo con un leve encogimiento de hombros. Liam se rió con un "já" y después miró por la ventana. —Inmaduro. —susurró Zayn por lo bajo.

—Igual que tú susurrando por lo bajo. —dijo con tranquilidad.
Zayn no dijo nada más y finalmente llegó al cuartel. Abrió su puerta y después la de Liam, quien bajó y se acercó demasiado a él. Zayn tragó saliva al sentir algo apretando en su estómago y miró los ojos del ladrón, mirándolo con seriedad. —Suelta el arma. —dijo con la voz temblorosa.

Negó con la cabeza. —Quítame las esposas. —susurró. —Y volvamos al coche, o te atravesaré los intestinos. —advirtió. Zayn tembló y se dispuso a hacerlo. Cogió las llaves y abrió las esposas, mientras se golpeaba mentalmente por haber sido tan imbécil. «Debería haberlo cacheado antes. ¡Mierda!» —Ahora al coche, si haces algún movimiento extraño te dispararé, ¿está bien? —Zayn asintió con la cabeza y se dispuso a avanzar, pero unas manos en la cintura lo frenaron un momento y se estremeció con la respiración del delincuente en su oído. —No quiero hacerte daño. —susurró, y después lo soltó.

Zayn caminó dentro del coche y Liam se sentó a su lado. Zayn arrancó y empezó a alejarse del cuartel. Maldita sea, el aparcamiento estaba desierto, de haber habido alguien habría sido distinto. ¿Que todo estaba en contra suya? —¿Qué vas a hacer conmigo? —preguntó, sin rastro de emoción, aunque realmente, tenía miedo.

—Cuando consiga escapar te soltaré. —respondió. —Aparca ahí. —Liam señaló un aparcamiento y Zayn se metió dentro, aparcando el coche.

—¿Qué…? —la gran mano de Liam estaba alrededor de su cuello, cortándole la respiración. Zayn llevó ambas manos a su cuello e intentó liberarse de su agarre, pero era fuerte. —Po-por favor… —suplicó como pudo. Liam apretó los labios. Odiaba tener que hacer esto, pero maldita sea, estaba tan cerca. No podía perderlo ahora. Los ojos del moreno empezaron a cerrarse, ya no hacía fuerza. Entonces lo soltó y empezó a toser. Liam salió rápidamente del coche y abrió la puerta del conductor, lo sacó a la fuerza y lo esposó con sus esposas, mientras el moreno seguía tosiendo. Liam se sentía jodidamente culpable.

Guió a Zayn a la parte de atrás del coche y lo miró, Zayn ya había dejado de toser. —Necesito algo para vendarte los ojos, no quiero que veas a dónde vamos. —dijo con seriedad.

—Tu pasamontañas está en la guantera. —murmuró en voz baja.

—No te muevas. —advirtió. Zayn recordó entonces que tenía su arma. Llevó sus manos esposadas a su cintura y empalideció al no sentirla. Entonces recordó al hombre cogiéndolo por la cintura anteriormente. —¿Buscabas tu arma? —preguntó, cogiendo el pasamontañas y doblándolo repetidas veces.

Zayn no dijo nada y cuando vio que iba a taparle la vista fijó los ojos en los del ladrón. —Dijiste que no querías hacerme daño. —dijo. Aquellas palabras parecieron afectarle realmente, porque paró lo que hacía.

—Lo siento. —dijo. —No quería hacerte daño, pero sino tal vez habrías hecho algo en contra mía. —Zayn se sorprendió con la disculpa, pero no dijo nada. Liam le vendó los ojos y se puso en el lugar del conductor, arrancando el coche y yendo directamente a su casa. «Genial, ahora tengo un rehén.»

—¿Por qué haces esto? —preguntó el moreno detrás de él. —¿Te divierte robar?

Liam apretó las manos en el volante. —Estás realmente equivocado. —dijo Liam con seriedad. —El dinero ni siquiera es para mí.

—¿Y para quién? ¿Para una ONG? —dijo con sarcasmo.

Liam se calló. ¿Por qué debería decírselo a un estúpido poli? Pero, ¿por qué no? Quería callarle la boca. —Para el tipo que tiene secuestrada a mi hermana. —aquello le golpeó a Zayn como un balde de agua fría. —Quiere que robe para él, el dinero que llevo en la mochila es lo último que necesito para salvarla. —explicó.

—¿Y después qué? —dijo Zayn al cabo de un rato. —¿Piensas tener una vida normal? No vas a poder después de esto.

—Sólo me has visto tú. —dijo.

—No guardaré tu secreto, si es lo que piensas que voy a hacer. —escupió.

Liam lo miró. Él nunca había matado a nadie, y antes sólo asfixiándolo se había sentido mal. Maldita sea, quería suplicarle perdón por eso. —Entonces supongo que tendré que matarte. —dijo seriamente. Por suerte el moreno no podía verlo, porque su mirada lo delataría.

Zayn no dijo nada, pero sentía las lágrimas picando bajo el pasamontañas. Moriría, pero simplemente no podía quedar en ridículo otra vez, dar la cara diciendo que había vuelto a escapar, y no podía mentirle a sus amigos diciéndoles que no había visto su rostro.

***

Liam se encargó de esposarlo en el sótano, quitó un momento una de sus esposas para rodear una tubería y volvió a esposarlo. Le quitó la venda de los ojos y Zayn parpadeó varias veces para acostumbrarse a la luz.

—Si vas a matarme hazlo rápido. —murmuró. —Y por favor, que no duela demasiado. —miraba el suelo y Liam se sentía morir al verlo así. Él no era un asesino, y no quería hacerle más daño del que le había hecho ya.

—No te voy a matar, ni te voy a hacer daño. —dijo.

Zayn alzó la mirada. —Te he dicho que en cuanto me escape hablaré. —dijo.

—Te tendré secuestrado. —dijo.

—Me encontrarán. —dijo Zayn seguro.

—Bueno —se encogió de hombros. —, no será rastreando tu teléfono. —dijo. —Lo tiré en el aparcamiento. También me encargué de inutilizar el GPS de tu coche y próximamente me desharé de él. —Zayn sintió que todas sus fuerzas desaparecían. El teléfono de Liam sonó y éste respondió rápidamente. —Ya tengo el dinero. —escuchó Zayn que decía. —Sí, está conmigo. ¿Cómo sabes eso? —miró a Zayn y al ver las pupilas de Liam dilatarse se estremeció. —No soy un asesino. —dijo, haciendo que Zayn temblara. «Mierda, de verdad están pensando en matarme.» —Tengo tu asqueroso dinero. —escupió. —¿Qué tiene él que ver en esto? —su respiración se hacía pesada, él iba a morir. ¿Por qué tan pronto? Debería haber escuchado a su madre, ser policía era demasiado peligroso. —Lo haré. —accedió finalmente. —Pero quiero que traigas a mi hermana... Sí, me desharé del cuerpo. —vio a Liam colgar y para entonces las lágrimas de terror estaban asomándose por sus ojos. El chico de ojos marrones se acercó y Zayn intentó retroceder más hacia la pared. Liam se arrodilló a su lado y lo observó de cerca.

—Vas a matarme. —susurró Zayn con terror, buscando en la mirada de ojos marrones que le dijera de nuevo que no le haría daño.

—Lo siento. —dijo, agarrando el arma del bolsillo trasero de sus pantalones y colocándola en la sien de Zayn, quien estaba luchando por no soltar los sollozos retenidos. Pero maldita sea, hoy había peleado con su madre, no le había dicho lo mucho que la amaba. Soltó un pequeño sollozo y la mano de Liam tembló mientras le quitaba el seguro al arma. «Debo hacerlo… Debo hacerlo…» Zayn apretó los ojos con fuerza y escuchó un disparo. Descubrió que su corazón latía acelerado, comprobó que seguía respirando, él estaba vivo. Miró hacia arriba y vio al ladrón arrojar el arma al suelo con rabia. «Un ser inocente… Maldita sea, no puedo hacerlo.»

—¿Por qué no lo has hecho? —preguntó con la voz quebrada. Los ojos marrones de Liam lo miraron.

—Porque eres inocente. Tú no tienes nada que ver, yo no soy un asesino. Maldita sea, ¡yo no quiero hacerte daño! —gritó, golpeando la pared con el puño. Las lágrimas de rabia empezaban a asomarse por sus ojos, y algunas cayeron, pero las apartó rápidamente. —Y yo ya no puedo seguir con esto, esto ha ido demasiado lejos. —susurró, yendo hacia el arma y agachándose para agarrarla, cargándola de nuevo.

—¿Qué vas a hacer? —preguntó, y lo vio llevarse el arma a la cabeza. —¡No! —gritó, haciendo que Liam lo mirara. —No lo hagas, yo puedo ayudarte, soy policía. —dijo.
La mirada de Liam seguía sobre él. —Tú vas a llevarme a la cárcel. —dijo.

—No. —negó Zayn. —Te ayudaré, yo puedo ayudarte, la policía puede ayudarte. —Zayn supo que se había equivocado de palabras cuando vio su mirada cambiar a una oscura y llena de ira.

—La policía no va a hacer nada. —susurró, dejando el arma sobre una estantería. —La policía es inútil. —se acercó a él, quedándose de pie frente a él mientras lo miraba. —Unos inútiles que no sabéis hacer nada. ¿Dónde estabais cuando mi hermana desapareció, eh? —rió sin gracia. —Cuando pasaron meses, y yo sigo esperando a que vuelva. —sonrió triste y se arrodilló frente a él. —¿Dónde estaba la jodida policía cuando la secuestraron y la violaron? —susurró, acariciando la pierna de Zayn, haciendo que éste se estremeciera y mirara al chico de ojos marrones.

—Para. —murmuró, cuando Liam deslizó la mano bajo su camiseta. Tiró de ésta y la rompió. —¡Basta! —se removió, pero era inútil al estar atado.

Liam lo miró, el moreno tenía los labios entreabiertos y parecía asustado. —Tú nunca has hecho esto. —susurró. —Con un hombre, al menos. —murmuró.

Zayn intentó calmar su respiración. Eso era debido a que él no era gay, claro que no lo había hecho antes con un hombre, y tampoco le agradaba que le violaran. —No soy gay. —dijo. Liam alzó una ceja.

—Eres un mal mentiroso, Zayn. —dijo con diversión, acercando peligrosamente su mano a su entrepierna. Zayn abrió más los ojos.

—Acabas de llamarme por mi nombre. —dijo, y Liam sonrió.

—Llevabas la identificación encima. —dijo. —Me llamo Liam. El apellido no te lo voy a decir. —dijo. Y entonces su mano continuó con su camino y acarició la semi-erección del moreno.

—Para. —pidió.

—¿Por qué? —preguntó Liam mirándolo.

—No quiero. —dijo.

—De no quererlo no estarías empalmado. —dijo, acariciándolo. Zayn reprimió un jadeo. —No te haré daño. —murmuró.

—¿Como antes? —atacó, mirándolo a los ojos.

Liam suspiró. —Seré suave. No soy un bruto que piensa sólo en él, puedo hacer que lo disfrutes. —dijo, colando la mano bajo el pantalón de Zayn y acariciándolo, haciendo que un pequeño gemido escapara de sus labios sin poder evitarlo.

—Tengo miedo. —admitió con un leve temblor en la voz. Tenía miedo, pero maldita sea, tenía una gran erección ahora y quería que Liam se la bajara.

Liam liberó sus muñecas y se levantó, ofreciéndole su mano. —En mi habitación nos irá mejor. —dijo.

Zayn miró su mano y la aceptó, Liam lo levantó de un pequeño tirón y Zayn quedó frente a él, levemente más bajo debido a su altura, mirándolo. —¿Qué te hace pensar que puedes confiar en que no huiré? —preguntó, refiriéndose a sus muñecas liberadas.

Liam sonrió de lado y llevó ambas manos a su trasero, sorprendiendo a Zayn y apretando sus nalgas. —Confio en que no lo harás. —entonces plasmó sus labios sobre los de Zayn y aprovechó sus labios entreabiertos por la sorpresa. Metió la lengua en su boca y la exploró, juntándose varias veces con la lengua del moreno y haciéndole soltar leves gemidos. Liam se separó y lo miró con una pequeña sonrisa. —Vamos. —tiró de su mano y Zayn quiso reír ante su impaciencia, aunque no lo hizo debido a que su mente estaba invadida de preocupaciones. Iba a acostarse con un delincuente, maldita sea, ese delincuente lo tenía secuestrado. Él no era gay, ¿por qué estaba tan caliente? Mierda, ¿iban a joderlo por detrás? No estaba seguro de querer eso. —No pienses. —ni se dio cuenta y ya estaba acorralado en la cama con Liam sobre él.

—Es un poco difícil no pensar cuando sé lo que va a pasar y no lo había hecho antes. —dijo.

—Te gustará. —afirmó, empezando a besar su cuello.

Gimió. —No me agrada la idea de que me jodan por detrás. —dijo como pudo, ya que los besos en el cuello lo desconcentraban y le costaba pronunciar las palabras.

—No la idea, pero te gustará que lo haga, pedirás que lo haga. —afirmó, bajando y besando su abdomen, mordisqueando y lamiendo sus pezones. Zayn gimió y se arqueó levemente.

—No sé. —dijo inseguro.

—Si quieres que pare me lo dices y yo lo haré. —dijo Liam mirándolo, y después bajó sus pantalones y sus boxers haciendo que Zayn temblara levemente.

Liam se levantó para desnudarse también y después volvió a su posición. Zayn se tensó. Nunca antes había tenido a un hombre desnudo sobre él. —Liam, yo… —antes de que pudiera terminar la frase, Liam metió todo su miembro en su boca y succionó con fuerza, haciendo que Zayn soltara un fuerte gemido y lloriqueara de placer. —Oh, mierda. —gimió, arqueándose y apretando el cabello de Liam. Succionaba con fuerza y lo ahuecaba con sus mejillas, Liam se sentía satisfecho de causar que Zayn se retorciera, gimiera y lloriqueara. —Liam, por favor. —suplicó. Liam soltó su miembro haciendo un sonido húmedo y lo miró con los ojos oscuros.

—¿Por favor qué? —preguntó, succionando sus testículos y haciendo que Zayn lloriqueara otra vez. Estaba jodidamente duro y no sabía por qué pero no podía dejar de pensar en Liam dentro de él, en cómo debería sentirse eso.

—Fóllame. —susurró.

Liam sonrió y se humedeció los labios. —Date la vuelta. —dijo mientras se estiraba para abrir el cajón. Agarró una pequeña botella de lubricante y un condón y Zayn ya se había dado la vuelta. Parecía saber a lo que se refería, ya que se encontraba a cuatro patas dándole una preciosa vista de su trasero blanco y redondo. Humedeció de nuevo sus labios y colocó ambas manos en sus nalgas, abriéndolas y acercando su rostro para penetrarlo con su lengua.

Zayn gimió y se mordió los labios, por un momento le temblaron los brazos y casi se cae, pero consiguió mantener el equilibrio mientras gemía y se retorcía bajo la lengua de Liam. —Liam. —lloriqueó. Lo quería, ya.

—No desesperes. —murmuró Liam lamiendo su entrada de nuevo. —Me gusta disfrutarte. —sintió de nuevo la tortuosa lengua de Liam y gimió, pidiendo más, desesperándose.

—Liam, te quiero dentro de mí. —lloriqueó, apretando las sábanas con fuerza. Su lengua dejó de atormentarlo y escuchó la botella de lubricante abrirse, él se estremeció ante la impaciencia y sintió uno de sus dedos acariciar su entrada, esparciendo el lubricante. Mecía su trasero cada vez que su dedo se paraba y empujaba levemente en su entrada, buscando la penetración, se exasperaba y murmuraba cosas inteligibles.

—Liam. —suplicó. Y por fin, el primer dedo entró. Zayn abrió sus labios e hizo una mueca de incomodidad. Sintió que salía y entraba, y se movía en círculos, estirándolo. Poco después entró el segundo y empezó a jugar con ellos dentro de él, abriéndolos en su interior y haciéndolo gemir y jadear. —Házlo ya. —pidió.

Los dedos abandonaron su interior y algo mucho más grande, caliente y húmedo pulsó en su entrada haciendo que se estremeciera. Tragó saliva y apretó las sábanas con más fuerza. —Date la vuelta. —pidió con suavidad. Zayn se giró y abrió las piernas. Liam estaba entre éstas, levantándolas por encima de sus hombros. Zayn cerró los ojos cuando sintió que entraba, y apretó los dientes ante el dolor punzante. —Mírame. —le pidió. Zayn abrió los ojos y los posó sobre los de Liam. Sus ojos estaban oscuros y sus labios entreabiertos. —Estás tan apretado. —susurró, empujándose con lentitud y arrancando un gemido de dolor de los labios de Zayn. —Y tan caliente.

Zayn gimió. —Muévete. —pidió, meciendo sus caderas y arrancando un gemido de los labios de Liam, de lo que Zayn se sintió orgulloso.

Liam empezó a moverse con lentitud y profundidad, y poco a poco fue moviéndose más rápido, tocando aquel punto tan dulce, haciendo que gritara. Las embestidas eran cada vez más profundas y rápidas, fundidos en uno eran un lío de gemidos, gritos y jadeos, cubiertos en sudor. El clímax se acercaba, construyéndose cada vez más rápido, hasta que ambos culminaron. Zayn cuando tocó aquel punto de nuevo, y ni siquiera necesitó que lo tocaran, y Liam al ver la cara de Zayn al llegar a su orgasmo y sentir sus paredes apretándolo. Liam cayó rendido sobre él, su miembro seguía en su interior, y finalmente salió, dejando un vacío en Zayn, quien gimió de decepción ante la pérdida. Liam hizo un nudo y arrojó el condón al suelo. Se tumbó junto a Zayn y lo atrajo a su pecho, besándolo.
Eran respiraciones agitadas, Zayn tenía su cabeza sobre el pecho sudado de Liam, aunque él no estaba mucho mejor, su cabello estaba completamente húmedo por éste. Y sus respiraciones fueron calmándose. Las preocupaciones volvieron a invadir a Zayn, pero esta vez eran distintas. Se suponía que Liam debía matarlo, y en lugar de eso ellos acababan de follar, él acababa de ser follado. ¿Y si Liam quería obtener eso de él antes de asesinarlo?

—¿En qué piensas? —preguntó Liam acariciando su pelo suavemente. Zayn cerró los ojos disfrutando de la caricia, sus preocupaciones durmiéndose poco a poco, pero permanecían ahí.

—Tú tenías que matarme. —susurró.

Liam apretó el abrazo en su cintura. —No. —negó. —Yo no voy a matarte. Me da igual si me delatas a la policía. —Zayn se hundió levemente. Cierto, si salía con vida debería delatarlo. El móvil de Liam sonó y miró a Zayn durante un escaso segundo, y después Zayn se movió para dejarlo ir. Liam se agachó para coger el móvil de sus pantalones y respondió. —Sí. —dijo. —No lo voy a matar, él no tiene nada que ver en esto… Me da igual… Tu puto dinero a cambio de mi hermana… ¿Ahora?… No, él no… He dicho que no… No te importa. —cada vez lo veía más enfurecido, y realmente tenía curiosidad por saber qué sucedía. —En mi casa, me he encargado de que se deshagan del coche patrulla, no soy sospechoso… Si me delata no será problema tuyo… Bien. —y colgó. Se sentó a su lado dejando el móvil sobre la mesita y Zayn se movió, un poco tímido apoyó la cabeza sobre su hombro y Liam estiró los brazos hacia atrás y agarró los de Zayn, para abrazarse con ellos.

—Liam. —Zayn cerró los ojos, estaba demasiado cómodo así. —No te voy a delatar.

Liam se sorprendió, y al cabo de unos segundos habló. —¿Por qué? —preguntó.

—No podría volver a verte. —desgraciadamente, si hablaba eso sucedería, y Zayn se hundía de sólo pensarlo.

Liam acarició sus brazos. —Él vendrá ahora. —informó.

—Tendrás a tu hermana. —murmuró. —Podrás dejar de robar. —suspiró, relajado con sus caricias. —Podrás tener una vida normal.

—Hm. —dijo Liam, disfrutando de acariciar los finos y suaves brazos de Zayn. —Y yo quiero que tú estés en esa vida. —sonrió, y Zayn se sonrojó y abrió los ojos, Liam estaba mirándolo con la cabeza girada hacia él. —¿Será eso posible o sigues manteniendo tu postura heterosexual? —dijo, levemente divertido.

Zayn rió también. —Que le jodan a eso. —y de nuevo, unió sus labios con los de Liam.

Que le jodan a todo. Que le jodan a la policía, él no lo delataría.

FIN.

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