Autora: Sandra M.P.
NO COPYRIGHT.
Una
semana después de sucesos sin importancia, Zayn tuvo un pequeño
inconveniente en el trabajo a causa de sus prisas, insignificante
pero a la vez gigante que causaría un gran cambio en su vida y en la
vida de más personas.
Zayn se encontraba trabajando en el restaurante limpiando los platos, mientras que Louis atendía las mesas. Era peligroso andar sin cuidado en la cocina en horario laboral, cuando todos los cocineros estaban haciendo su trabajo y paseando con ollas calientes en las manos de aquí para allá. Zayn estaba limpiando tranquilamente hasta que escuchó un grito.
—¡Zayn, cuidado! —una olla le cayó en la cabeza antes de que él siquiera pudiera reaccionar, mareándolo un poco. —Dios, lo siento, tío. ¿Estás bien? —le preguntó Manuel, uno de los cocineros sujetándolo del hombro.
—Sí. —murmuró Zayn tambaleándose. Y de improvisto cayó al suelo. Se hizo el caos en la cocina y todos dejaron lo que hacían para ir a atenderlo, preocupados.
Finalmente optaron por llamar a una ambulancia, Manuel se sentía culpable y estaba muy preocupado, tal vez Zayn pasara unos cuantos días en el hospital por su culpa. Louis se enteró en seguida cuando su amigo sufrió el accidente, y lo acompañó al hospital. Su jefe era comprensivo y dejó que fuera con él, preocupado por la salud de su trabajador.
Louis estaba preocupado, porque sabía que la cabeza de Zayn era un tanto delicada después del accidente sucedido cuatro años atrás, y que no debía recibir más golpes. Aunque lo que nadie sabía todavía, era que Zayn iba a recibir otro golpe todavía más fuerte llamado "realidad".
—¿Él está bien? —le preguntó a una de las enfermeras que pasaba por allí.
—Lo siento, joven, yo acabo de llegar. —le respondió la chica pasando de largo, y él empezó a moverse de un lado a otro, preocupado.
Debería llamar a Harry y a Liam para informarlos, pero no quería preocuparlos, porque esperaba que fuera un golpe sin importancia y que simplemente hubiera afectado a su equilibrio y nada más.
Zayn se encontraba trabajando en el restaurante limpiando los platos, mientras que Louis atendía las mesas. Era peligroso andar sin cuidado en la cocina en horario laboral, cuando todos los cocineros estaban haciendo su trabajo y paseando con ollas calientes en las manos de aquí para allá. Zayn estaba limpiando tranquilamente hasta que escuchó un grito.
—¡Zayn, cuidado! —una olla le cayó en la cabeza antes de que él siquiera pudiera reaccionar, mareándolo un poco. —Dios, lo siento, tío. ¿Estás bien? —le preguntó Manuel, uno de los cocineros sujetándolo del hombro.
—Sí. —murmuró Zayn tambaleándose. Y de improvisto cayó al suelo. Se hizo el caos en la cocina y todos dejaron lo que hacían para ir a atenderlo, preocupados.
Finalmente optaron por llamar a una ambulancia, Manuel se sentía culpable y estaba muy preocupado, tal vez Zayn pasara unos cuantos días en el hospital por su culpa. Louis se enteró en seguida cuando su amigo sufrió el accidente, y lo acompañó al hospital. Su jefe era comprensivo y dejó que fuera con él, preocupado por la salud de su trabajador.
Louis estaba preocupado, porque sabía que la cabeza de Zayn era un tanto delicada después del accidente sucedido cuatro años atrás, y que no debía recibir más golpes. Aunque lo que nadie sabía todavía, era que Zayn iba a recibir otro golpe todavía más fuerte llamado "realidad".
—¿Él está bien? —le preguntó a una de las enfermeras que pasaba por allí.
—Lo siento, joven, yo acabo de llegar. —le respondió la chica pasando de largo, y él empezó a moverse de un lado a otro, preocupado.
Debería llamar a Harry y a Liam para informarlos, pero no quería preocuparlos, porque esperaba que fuera un golpe sin importancia y que simplemente hubiera afectado a su equilibrio y nada más.
—¿Parientes
de Zayn Malik? —preguntó un médico, y él se levantó
rápidamente, esperanzado.
—Soy yo, ¿cómo está? —preguntó atropellándose con las palabras.
—Bien, confundido. —respondió, y Louis asintió con la cabeza.
—¿Es algo grave? —le preguntó, y el doctor negó con la cabeza.
—No, ha sido un golpe insignificante, simplemente un mareo. —explicó.
—¿Puedo pasar a verlo? —preguntó, y el doctor asintió.
—Habitación diecinueve. —le dijo. Louis le murmuró un "gracias" y anduvo directamente por el pasillo hasta la habitación que el doctor le había indicado, dio dos golpecitos en la puerta y la abrió, encontrándose con Zayn mirando por la ventana cerrada.
—¿Zayn? —dijo, en tono neutro. Su amigo giró la cabeza hacia él con un ceño levemente fruncido.
—¿Qué ha pasado? —murmuró.
—Te has dado un golpe en la cabeza. —explicó Louis suavemente.
—En el trabajo, sí. —murmuró Zayn, como si lo recordara.
—¿Te sientes bien? ¿Estás mareado? —le preguntó, y Zayn negó con la cabeza, mientras regresaba su vista a la ventana.
—Noa... ¿Ha venido a verme? —murmuró, y Louis sintió como si su corazón se parara.
—¿Qué? —susurró, creyendo que no había escuchado bien.
—Louis, ¿cuánto tiempo ha pasado? —susurró dolido. —Ella... Ella no se acuerda de mí.
—Zayn, ¿qué estás diciendo? —dijo Louis, un poco atemorizado, aunque no pudo evitar sentir una cierta emoción en su cuerpo. —Zayn, ¿lo recuerdas todo?
Él asintió lentamente con la cabeza. —Me engañó. —murmuró. —Pero ella vino, estaba aquí. Yo no la recordaba, ¿por qué se fue? —preguntó. Las lágrimas amenazaban con salir al recordar su reencuentro con ella la semana pasada. Él se topó con ella aquella tarde, y ella no se acordaba de él.
—Zayn, Zayn, primero que todo tranquilízate. —dijo Louis viendo que él iba a romper a llorar en cualquier momento, y él no quería eso. —Han pasado cuatro años, Zayn.
—Pero ella... ¿Ella por qué se fue? —preguntó, desviando su mirada nublada a Louis.
—No la recordabas. —murmuró Louis. Él sabía que aquella no era la verdadera razón, pero aún así debía decirla.
—Pe-pero ella no... Ella podría haberse quedado. —dijo con la voz quebrada. —¿Ella ahora no me recuerda? —dijo con la voz quebrada.
—Zayn, cortaste con ella. —murmuró Louis, y Zayn cerró los ojos.
—Ya, pero... —sollozó. —Yo quería... Yo no... Yo no...
—Tú la querías, lo sé. —dijo Louis comprensivo.
—La quiero. —intervino Zayn con la voz quebrada. —Tengo que encontrarla, Louis.
—Zayn, han pasado cuatro años. —dijo Louis lentamente. —Dijiste que ella no te recordó.
Zayn sollozó. —No me importa, haré que me quiera otra vez.
Louis suspiró, le dolía ver a su amigo así. —Zayn, ¿y si ella ha rehecho su vida? —murmuró Louis suavemente. El labio de Zayn tembló y se mordió los labios. —Zayn, debes comprender que ha pasado mucho tiempo. No puedes esperarte que ella haya estado esperando un milagro. —dijo en voz baja, y Zayn soltó un pequeño sollozo, dolido.
—Louis, ¿puedes dejarme solo, por favor? —pidió Zayn con la voz quebrada. Louis asintió levemente con la cabeza.
***
—¡Zayn! —la puerta se abrió de golpe y Harry entró por ésta, corriendo hasta él y colocando las manos sobre el brazo del hospitalizado. —Dios, no paras de asustarnos, ¿cómo puedes ser tan descuidado? —lo regañó.
—Estoy bien. —murmuró Zayn débilmente.
—¿Bien? Tienes los ojos rojos, ¿seguro? —Zayn lo miró, amenazando con romperse de nuevo.
Tragó saliva y cogió aire, para después soltarlo lentamente, con el fin de tranquilizarse. —Harry, lo recuerdo todo. —dijo, con la voz levemente ronca a causa de haber estado llorando. Harry empalideció.
—¿A qué te refieres con todo? —preguntó.
—Todo. —articuló, y Harry se mordió los labios.
—¿A ella? —preguntó, y Zayn se mordió los labios y asintió con la cabeza.
—Sí. —susurró. —Dios, Harry... La he perdido. —dijo, girando la cara hacia la ventana y cerrando los ojos.
—Zayn, puedes encontrar a otra chica. —le dijo Harry, y Zayn lo miró y negó con la cabeza.
—Yo no quiero a otra chica, Harry. —le dijo Zayn.
—Zayn, han pasado cuatro años. —le exclamó. A diferencia de Louis, Harry no parecía preocupado, y mucho menos comprensivo. —Ella ya se habrá olvidado de ti.
Aquello le dolió como una puñalada en el corazón. La cruel realidad, cómo dolía, todavía más que un golpe. —Ella no se acuerda de mí. —dijo con la voz quebrada. —Dios, Harry... ¿Qué voy a hacer?
—Zayn, cortaste con ella hace cuatro años, ella te engañó, ¿recuerdas? —dijo, recordándoselo.
Zayn se mordió los labios. —¿Y qué si me engañó, Harry? —dijo Zayn con la voz quebrada. —Ella dijo que lo hizo para protegerme.
—¿Protegerte acostándose con otro? —dijo Harry con ironía, y Zayn cerró los ojos.
—Ella me quería. —dijo con la voz quebrada.
Harry se mordió los labios. Él hizo que ella se alejara para evitar aquello, justamente aquello. Ahora no podía irse todo al garete. —Zayn, ella no te quería. —dijo, y Zayn abrió los ojos y giró la cabeza para mirarlo.
—Ella sí que me quería. —dijo Zayn, ofendido a la vez que frunciendo el ceño por la molestia. —Ella me quería como nadie lo hizo nunca, Harry, y quiero que vuelva.
—Zayn, ella sólo se aprovechaba de ti. Lo sé. —siguió insistiendo Harry.
—¿Y qué vas a saber tú? —le dijo con la voz quebrada, incapaz de gritarle.
—Me lo dijo. —mintió Harry. Él necesitaba que le creyera. Zayn sintió como una puñalada en el corazón. Se lo dijo... ¿Ella... Ella realmente había hecho eso? ¿Aprovecharse? ¿Jugar con él?
—¿Qué? —dijo con la voz quebrada.
—Ella sólo te quería carnalmente, Zayn, ella sólo te usaba para acostarse contigo, y le dije que se fuera, que te dejara en paz. —dijo Harry. Zayn procesó las palabras, todas y cada una. Su mirada cambió, de una dolida a una de confusión, y finalmente a una de ira.
—¿Tú le dijiste que se fuera? —dijo como pudo.
—Pero, Zayn, ella sólo...
—¡Sólo qué? —gritó, el electrocardiograma parecía que iba a explotar.
—Zayn, Zayn, cálmate... —intentó tranquilizarlo Harry.
—¡Que me calme? ¡Eres un mentiroso! ¡Un mentiroso! ¡Me has arruinado la vida! —dijo con lágrimas en los ojos. —¡Vete! ¡No te acerques a mí nunca más! —le gritó.
—¡Cómo sabes que miento? —le gritó Harry. —¡Estás ciego!
—¡No, tú eres un mentiroso! ¡Y sabes por qué? ¡Porque ella y yo nunca hicimos nada! —la mirada de Harry cambió, todo habría salido bien, simplemente supuso, sólo supuso que diciendo eso saldría a pedir de boca, porque todas las parejas a aquella edad hacían aquellas cosas. Se equivocó, y ahora lo había pillado.
—Zayn, vale, lo siento. No me lo dijo. —bajó la voz. —Pero tú estabas mal y...
—Vete. —dijo Zayn con la voz quebrada.
—Pero...
—¡Que te largues! —le gritó, y un gallo le salió, a causa de gritar con la voz quebrada. Soltó un sollozo y giró la cabeza hacia la ventana. —No quiero que vuelvas a hablarme nunca más en tu vida. —dijo con la voz quebrada.
Harry se mordió los labios y bajó la mirada, sus ojos estaban nublados. Zayn realmente estaba mal ahora, y esta vez la culpa era suya. Él no quería perder a su amigo, pero ya lo había hecho y era tarde para lamentos. Tal vez él no debería haberse metido jamás en eso, porque ahora tal vez, él la hubiera perdido para siempre, y sería su culpa. —Lo siento mucho. —susurró, y en lugar de no decir nada o pedirle que se fuera, dijo algo que Harry no esperaba escuchar.
—Cállate, vete. Tú jamás fuiste mi amigo. —dijo con la voz envenenada. Harry dio un asentimiento de cabeza y salió de la habitación. Sabía que las palabras de Zayn no iban en serio, que él estaba enfadado, tanto hasta el punto de decir cosas que realmente no pensaba. Le dolió lo que le dijo, y mucho, pero más le dolía el hecho de que ahora Zayn estuviera hecho mierda por su culpa, y que tal vez le hubiera arruinado la vida.
Él estuvo poco tiempo junto a él, apenas vio su relación con Noa, y no podía opinar, pero simplemente quiso defender a su amigo, simplemente quería ayudarlo a no sufrir, jamás contó con que él recuperara su memoria.
Zayn se encontraba sobre la camilla, el ritmo del electrocardiograma había disminuido, pero sus sollozos aumentado. Ella lo había engañado, pero lo quería. De lo contrario ella no habría ido a la cárcel por él, ella no habría ido a buscarlo, ella no lo habría defendido pese a todo. Lo había engañado, sí, ¿pero y qué pasaba con lo bueno? ¿Qué pasaba con todo lo bueno que ellos dos habían pasado juntos? No era poco, todos los momentos, las noches abrazados, cuando ella cocinaba, cuando ella lo besaba, cuando ella le sonreía o le hacía sonreír, ella lo retrató. Él necesitaba recuperarla, de lo contrario no podría soportarlo. Le dolía tanto saber que ella no lo recordaba, tanto... Tanto que él antes no se había percatado porque él apenas había hablado con ella, eso creía. Ahora que lo recordaba era algo que ardía en su pecho, el cómo ella no lo había recordado al verle la cara, el que no recordaba su nombre.
Otro sollozo escapó de sus labios y el electrocardiograma volvió a acelerarse, al igual que sus sollozos. Cerró los ojos y movió sus brazos, quitándose los cables conectados a su cuerpo, enrabiado. Él necesitaba encontrarla, ahora. Él necesitaba que ella volviera con él, porque si no lo hacía él jamás se lo perdonaría. Cuatro años, cuatro años sin ella, cuatro años que ella tal vez pasó junto a otros hombres, cuatro años en los que se había olvidado de él.
La puerta se abrió, pero él siguió deshaciendo cables hasta que escuchó una voz gritar su nombre. —¡Zayn, qué haces? —ignoró la voz de Louis y fue a levantarse, pero Louis lo empujó a pesar de que Zayn se removiera y le pegara para librarse.
—¡Louis, déjame, tengo que encontrarla! —gritó Zayn, Louis acababa de sujetarle los brazos impidiendo que se moviera.
—¡Basta! —le gritó. —Zayn, así no lograrás encontrarla, estás débil y todavía no te han dado al alta.—le dijo Louis.
—Le necesito, Lou. —dijo Zayn con la voz quebrada.
—Zayn, dijiste que ella no te recordaba. —murmuró Louis. No para hacerle sentir mal, sino para que recapacitara.
—Me da igual. —dijo con la voz quebrada. Sorbió su nariz. —Todo es culpa de Harry.
Louis parpadeó. —¿Qué? —murmuró.
—Louis, por favor, dime que tú no lo sabías. —suplicó, mirándolo. Louis bajó la mirada, admitiendo su parte de culpa. Él sabía a cerca de lo que Harry había hecho.
—Yo no sabía qué hacer. —murmuró él culpable. —Me sentía mal engañándote, Zayn, pero Harry me llenaba la cabeza de... De patrañas y no... Además, no podía traicionarle.
—Lo entiendo. —murmuró Zayn en voz baja, y cerró los ojos. —Sé lo que es sacrificarte por la persona a la que amas, ¿sabes? —dijo con la voz quebrada. —Ella también lo hacía.
—Zayn, lo siento mucho. —dijo Louis de corazón. Él no mentía, realmente estaba arrepentido porque nunca estuvo de acuerdo con aquello, pero no podía llevarle la contraria a Harry y no podía delatarlo.
Y ahora, todo pasaba factura.
—Soy yo, ¿cómo está? —preguntó atropellándose con las palabras.
—Bien, confundido. —respondió, y Louis asintió con la cabeza.
—¿Es algo grave? —le preguntó, y el doctor negó con la cabeza.
—No, ha sido un golpe insignificante, simplemente un mareo. —explicó.
—¿Puedo pasar a verlo? —preguntó, y el doctor asintió.
—Habitación diecinueve. —le dijo. Louis le murmuró un "gracias" y anduvo directamente por el pasillo hasta la habitación que el doctor le había indicado, dio dos golpecitos en la puerta y la abrió, encontrándose con Zayn mirando por la ventana cerrada.
—¿Zayn? —dijo, en tono neutro. Su amigo giró la cabeza hacia él con un ceño levemente fruncido.
—¿Qué ha pasado? —murmuró.
—Te has dado un golpe en la cabeza. —explicó Louis suavemente.
—En el trabajo, sí. —murmuró Zayn, como si lo recordara.
—¿Te sientes bien? ¿Estás mareado? —le preguntó, y Zayn negó con la cabeza, mientras regresaba su vista a la ventana.
—Noa... ¿Ha venido a verme? —murmuró, y Louis sintió como si su corazón se parara.
—¿Qué? —susurró, creyendo que no había escuchado bien.
—Louis, ¿cuánto tiempo ha pasado? —susurró dolido. —Ella... Ella no se acuerda de mí.
—Zayn, ¿qué estás diciendo? —dijo Louis, un poco atemorizado, aunque no pudo evitar sentir una cierta emoción en su cuerpo. —Zayn, ¿lo recuerdas todo?
Él asintió lentamente con la cabeza. —Me engañó. —murmuró. —Pero ella vino, estaba aquí. Yo no la recordaba, ¿por qué se fue? —preguntó. Las lágrimas amenazaban con salir al recordar su reencuentro con ella la semana pasada. Él se topó con ella aquella tarde, y ella no se acordaba de él.
—Zayn, Zayn, primero que todo tranquilízate. —dijo Louis viendo que él iba a romper a llorar en cualquier momento, y él no quería eso. —Han pasado cuatro años, Zayn.
—Pero ella... ¿Ella por qué se fue? —preguntó, desviando su mirada nublada a Louis.
—No la recordabas. —murmuró Louis. Él sabía que aquella no era la verdadera razón, pero aún así debía decirla.
—Pe-pero ella no... Ella podría haberse quedado. —dijo con la voz quebrada. —¿Ella ahora no me recuerda? —dijo con la voz quebrada.
—Zayn, cortaste con ella. —murmuró Louis, y Zayn cerró los ojos.
—Ya, pero... —sollozó. —Yo quería... Yo no... Yo no...
—Tú la querías, lo sé. —dijo Louis comprensivo.
—La quiero. —intervino Zayn con la voz quebrada. —Tengo que encontrarla, Louis.
—Zayn, han pasado cuatro años. —dijo Louis lentamente. —Dijiste que ella no te recordó.
Zayn sollozó. —No me importa, haré que me quiera otra vez.
Louis suspiró, le dolía ver a su amigo así. —Zayn, ¿y si ella ha rehecho su vida? —murmuró Louis suavemente. El labio de Zayn tembló y se mordió los labios. —Zayn, debes comprender que ha pasado mucho tiempo. No puedes esperarte que ella haya estado esperando un milagro. —dijo en voz baja, y Zayn soltó un pequeño sollozo, dolido.
—Louis, ¿puedes dejarme solo, por favor? —pidió Zayn con la voz quebrada. Louis asintió levemente con la cabeza.
***
—¡Zayn! —la puerta se abrió de golpe y Harry entró por ésta, corriendo hasta él y colocando las manos sobre el brazo del hospitalizado. —Dios, no paras de asustarnos, ¿cómo puedes ser tan descuidado? —lo regañó.
—Estoy bien. —murmuró Zayn débilmente.
—¿Bien? Tienes los ojos rojos, ¿seguro? —Zayn lo miró, amenazando con romperse de nuevo.
Tragó saliva y cogió aire, para después soltarlo lentamente, con el fin de tranquilizarse. —Harry, lo recuerdo todo. —dijo, con la voz levemente ronca a causa de haber estado llorando. Harry empalideció.
—¿A qué te refieres con todo? —preguntó.
—Todo. —articuló, y Harry se mordió los labios.
—¿A ella? —preguntó, y Zayn se mordió los labios y asintió con la cabeza.
—Sí. —susurró. —Dios, Harry... La he perdido. —dijo, girando la cara hacia la ventana y cerrando los ojos.
—Zayn, puedes encontrar a otra chica. —le dijo Harry, y Zayn lo miró y negó con la cabeza.
—Yo no quiero a otra chica, Harry. —le dijo Zayn.
—Zayn, han pasado cuatro años. —le exclamó. A diferencia de Louis, Harry no parecía preocupado, y mucho menos comprensivo. —Ella ya se habrá olvidado de ti.
Aquello le dolió como una puñalada en el corazón. La cruel realidad, cómo dolía, todavía más que un golpe. —Ella no se acuerda de mí. —dijo con la voz quebrada. —Dios, Harry... ¿Qué voy a hacer?
—Zayn, cortaste con ella hace cuatro años, ella te engañó, ¿recuerdas? —dijo, recordándoselo.
Zayn se mordió los labios. —¿Y qué si me engañó, Harry? —dijo Zayn con la voz quebrada. —Ella dijo que lo hizo para protegerme.
—¿Protegerte acostándose con otro? —dijo Harry con ironía, y Zayn cerró los ojos.
—Ella me quería. —dijo con la voz quebrada.
Harry se mordió los labios. Él hizo que ella se alejara para evitar aquello, justamente aquello. Ahora no podía irse todo al garete. —Zayn, ella no te quería. —dijo, y Zayn abrió los ojos y giró la cabeza para mirarlo.
—Ella sí que me quería. —dijo Zayn, ofendido a la vez que frunciendo el ceño por la molestia. —Ella me quería como nadie lo hizo nunca, Harry, y quiero que vuelva.
—Zayn, ella sólo se aprovechaba de ti. Lo sé. —siguió insistiendo Harry.
—¿Y qué vas a saber tú? —le dijo con la voz quebrada, incapaz de gritarle.
—Me lo dijo. —mintió Harry. Él necesitaba que le creyera. Zayn sintió como una puñalada en el corazón. Se lo dijo... ¿Ella... Ella realmente había hecho eso? ¿Aprovecharse? ¿Jugar con él?
—¿Qué? —dijo con la voz quebrada.
—Ella sólo te quería carnalmente, Zayn, ella sólo te usaba para acostarse contigo, y le dije que se fuera, que te dejara en paz. —dijo Harry. Zayn procesó las palabras, todas y cada una. Su mirada cambió, de una dolida a una de confusión, y finalmente a una de ira.
—¿Tú le dijiste que se fuera? —dijo como pudo.
—Pero, Zayn, ella sólo...
—¡Sólo qué? —gritó, el electrocardiograma parecía que iba a explotar.
—Zayn, Zayn, cálmate... —intentó tranquilizarlo Harry.
—¡Que me calme? ¡Eres un mentiroso! ¡Un mentiroso! ¡Me has arruinado la vida! —dijo con lágrimas en los ojos. —¡Vete! ¡No te acerques a mí nunca más! —le gritó.
—¡Cómo sabes que miento? —le gritó Harry. —¡Estás ciego!
—¡No, tú eres un mentiroso! ¡Y sabes por qué? ¡Porque ella y yo nunca hicimos nada! —la mirada de Harry cambió, todo habría salido bien, simplemente supuso, sólo supuso que diciendo eso saldría a pedir de boca, porque todas las parejas a aquella edad hacían aquellas cosas. Se equivocó, y ahora lo había pillado.
—Zayn, vale, lo siento. No me lo dijo. —bajó la voz. —Pero tú estabas mal y...
—Vete. —dijo Zayn con la voz quebrada.
—Pero...
—¡Que te largues! —le gritó, y un gallo le salió, a causa de gritar con la voz quebrada. Soltó un sollozo y giró la cabeza hacia la ventana. —No quiero que vuelvas a hablarme nunca más en tu vida. —dijo con la voz quebrada.
Harry se mordió los labios y bajó la mirada, sus ojos estaban nublados. Zayn realmente estaba mal ahora, y esta vez la culpa era suya. Él no quería perder a su amigo, pero ya lo había hecho y era tarde para lamentos. Tal vez él no debería haberse metido jamás en eso, porque ahora tal vez, él la hubiera perdido para siempre, y sería su culpa. —Lo siento mucho. —susurró, y en lugar de no decir nada o pedirle que se fuera, dijo algo que Harry no esperaba escuchar.
—Cállate, vete. Tú jamás fuiste mi amigo. —dijo con la voz envenenada. Harry dio un asentimiento de cabeza y salió de la habitación. Sabía que las palabras de Zayn no iban en serio, que él estaba enfadado, tanto hasta el punto de decir cosas que realmente no pensaba. Le dolió lo que le dijo, y mucho, pero más le dolía el hecho de que ahora Zayn estuviera hecho mierda por su culpa, y que tal vez le hubiera arruinado la vida.
Él estuvo poco tiempo junto a él, apenas vio su relación con Noa, y no podía opinar, pero simplemente quiso defender a su amigo, simplemente quería ayudarlo a no sufrir, jamás contó con que él recuperara su memoria.
Zayn se encontraba sobre la camilla, el ritmo del electrocardiograma había disminuido, pero sus sollozos aumentado. Ella lo había engañado, pero lo quería. De lo contrario ella no habría ido a la cárcel por él, ella no habría ido a buscarlo, ella no lo habría defendido pese a todo. Lo había engañado, sí, ¿pero y qué pasaba con lo bueno? ¿Qué pasaba con todo lo bueno que ellos dos habían pasado juntos? No era poco, todos los momentos, las noches abrazados, cuando ella cocinaba, cuando ella lo besaba, cuando ella le sonreía o le hacía sonreír, ella lo retrató. Él necesitaba recuperarla, de lo contrario no podría soportarlo. Le dolía tanto saber que ella no lo recordaba, tanto... Tanto que él antes no se había percatado porque él apenas había hablado con ella, eso creía. Ahora que lo recordaba era algo que ardía en su pecho, el cómo ella no lo había recordado al verle la cara, el que no recordaba su nombre.
Otro sollozo escapó de sus labios y el electrocardiograma volvió a acelerarse, al igual que sus sollozos. Cerró los ojos y movió sus brazos, quitándose los cables conectados a su cuerpo, enrabiado. Él necesitaba encontrarla, ahora. Él necesitaba que ella volviera con él, porque si no lo hacía él jamás se lo perdonaría. Cuatro años, cuatro años sin ella, cuatro años que ella tal vez pasó junto a otros hombres, cuatro años en los que se había olvidado de él.
La puerta se abrió, pero él siguió deshaciendo cables hasta que escuchó una voz gritar su nombre. —¡Zayn, qué haces? —ignoró la voz de Louis y fue a levantarse, pero Louis lo empujó a pesar de que Zayn se removiera y le pegara para librarse.
—¡Louis, déjame, tengo que encontrarla! —gritó Zayn, Louis acababa de sujetarle los brazos impidiendo que se moviera.
—¡Basta! —le gritó. —Zayn, así no lograrás encontrarla, estás débil y todavía no te han dado al alta.—le dijo Louis.
—Le necesito, Lou. —dijo Zayn con la voz quebrada.
—Zayn, dijiste que ella no te recordaba. —murmuró Louis. No para hacerle sentir mal, sino para que recapacitara.
—Me da igual. —dijo con la voz quebrada. Sorbió su nariz. —Todo es culpa de Harry.
Louis parpadeó. —¿Qué? —murmuró.
—Louis, por favor, dime que tú no lo sabías. —suplicó, mirándolo. Louis bajó la mirada, admitiendo su parte de culpa. Él sabía a cerca de lo que Harry había hecho.
—Yo no sabía qué hacer. —murmuró él culpable. —Me sentía mal engañándote, Zayn, pero Harry me llenaba la cabeza de... De patrañas y no... Además, no podía traicionarle.
—Lo entiendo. —murmuró Zayn en voz baja, y cerró los ojos. —Sé lo que es sacrificarte por la persona a la que amas, ¿sabes? —dijo con la voz quebrada. —Ella también lo hacía.
—Zayn, lo siento mucho. —dijo Louis de corazón. Él no mentía, realmente estaba arrepentido porque nunca estuvo de acuerdo con aquello, pero no podía llevarle la contraria a Harry y no podía delatarlo.
Y ahora, todo pasaba factura.
[2/4.]


No sé si alegrarme porque Zayn recordó o llorar por... todo. Creo que haré las dos cosas (?)
ResponderEliminarlo triste, estoy que lloro, por favor un III bonus, plisss
ResponderEliminarAhhhhhh siiiiii recordoooo que alegría :')
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