Autora: Sandra M.P.
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—Zayn, ¿qué coño te pasa? —dije, con el ceño fruncido.
Zayn parpadeó. —Por favor... Llévame con ella... Por favor. —pidió, con la voz muy débil. Se tambaleó y yo lo agarré. De acuerdo, ahora sí que me estaba cagando. ¡Qué coño le había pasado?
—Hey, hey. —dije, preocupado. —Te llevaré con ella. Pero, Zayn, aguántate de pie, por favor. —él asintió débilmente con la cabeza.
—¡Liam! —Niall me encontró y abrió mucho los ojos. —Zayn. —exclamó, sorprendido, y a la vez con cierta molestia. Pero al observarlo mejor, esa molestia desapareció. —¿Estás bien? —ahora estaba preocupado, como yo.
—Hay que llevarlo con Leah. —dije yo. Él me miró.
—¿Con Leah? A un hospital. —dijo él. Yo bufé.
—No creo que sea tan grave, Niall. Y él quiere ir con Leah. —dije yo. Él rodó los ojos.
—Pues vamos. —dijo Niall. —Espero que sepas lo que haces.
Louis:
Ed me miraba con mala cara. Normal, ahora parecía Voldemort en versión pelirrojo.
—Hola. —saludé tímidamente.
—Hola. —saludó él al tiempo que me agarraba de la cintura y juntaba nuestras frentes, manteniéndome muy cerca de él. Parpadeé sorprendido y miré de reojo a los otros miembros del grupo. Todos nos miraban.
—Ha-Harry... Todos nos miran. —murmuré intentando separarme de su agarre, pero él me agarró más fuerte.
—Que se mueran de envidia, porque tú eres sólo mío. —me susurró. Enrojecí al tiempo que me derretía. ¿Cómo la misma persona que había secuestrado, violado y torturado a Zayn era tan dulce ahora? ¿Cómo la misma persona que se había reído en mi cara cuando le había confesado mis sentimientos hacia él era tan romántica? —Te quiero, Louis, y no me cansaré de decirlo. —me susurró, y me besó. Me encantaba eso. Era mi sueño, mi fantasía. Hecha realidad.
Niall:
Tuvimos que llevar a Zayn a rastras hasta el apartamento de Leah. Estaba más mal de lo que pensaba, y ya le había dicho a Liam que lo lleváramos a un hospital. Pero no, él quería ver a Leah.
—Zayn, ¿seguro que no quieres que te llevemos a un hospital? —le había preguntado eso mil veces, y la respuesta siempre era "no", pero por preguntar, ¿qué más daba?
—No. —susurró débilmente. —Sólo quiero ver a Leah...
Y estaba muy seguro de ello, porque no paraba de repetir su nombre en susurros, constantemente. Es como si estuviera en shock, o traumatizado, o algo, no lo sé. Pero estaba claro que Zayn no estaba para nada en condiciones.
—Zayn. —susurró, con debilidad. Ese muro que la envolvía, de seriedad, pareció debilitarse por unos instantes, hasta que volvió a envolverla de nuevo.
—Leah. —susurró Zayn. Y no sé como lo hizo, porque estaba muy débil, pero se lanzó a sus brazos. Leah lo sujetó y nos miró seriamente. Le pasaba algo. ¿El qué? No lo sabía, pero algo no andaba bien.
***
—¿Qué crees que le pasa a Leah? —me preguntó Liam.
Torció la cabeza. —No lo sé, Liam, pero algo no está bien. Le pasa algo.
Asintió con la cabeza. —Estaba demasiado seria, no sé.
Eso no me traía buena espina. Algo malo había pasado. Muy malo, porque para cambiar el estado de ánimo de Leah, de uno depresivo y triste, al que estaba cuando llegamos... Necesitaba algo muy gordo.
Zayn:
—Leah... —susurré, abrazado a ella. Ella también me abrazó. Estaba tensa, no me abrazaba igual, no, era distinto, estaba distante. No sentía su calor. Alcé la vista y la miré. Su mirada era fría. Tragué saliva. —¿Qué pasa? —susurré, con miedo.
—No puedo, Zayn. —me dijo.
Tragué saliva. —¿Q-qué? ¿Q-qué no puedes? —tartamudeé.
—Seguir con esto, Zayn. Esto no tiene futuro. —sus palabras se me clavaron en el corazón, como cuchillas.
—¿Qué? No... No, por favor, Leah... No... No me hagas esto... No digas eso. —tartamudeé, al tiempo que mis ojos se humedecían. Esto no podía estar pasando. Esto... Esto no podía ser. Me levanté del sofá y me acerqué a ella.
Ella negó con la cabeza. —No, Zayn... Se acabó. Búscate a otra que soporte tu pasado.
Di un paso atrás, tocado, asustado. No... No... Mi pesadilla... Estaba sucediendo. ¿Por qué? ¿Por qué ahora que había logrado escapar? ¿Por qué después de esa llamada? Me echaba de menos, había seguido adelante, por ella. Ahora estaba aquí, de nuevo, junto a ella. ¿Qué había pasado? ¿Cómo? ¿Por qué? —Leah. —susurré, con la voz quebrada.
Ella negó con la cabeza. —Vete. —me dijo. Sonaba tan distante, tan fría... Di otro paso atrás, mirándola, sin creerlo. —Lárgate, Zayn. —dijo. Sollocé y salí corriendo, pasando por su lado. Corrí fuera de ahí, de su apartamento, de su edificio, lejos de ella.
¿Por qué? ¿Qué había hecho mal? ¿Es que había hecho algo mal acaso?
Corría calle abajo, perdido, sin tener a dónde ir, perdido, sin rumbo. ¿A dónde ir, si no tenía lugar? ¿Con quién ir, si no tenía a nadie? ¿Por qué seguir adelante, si estaba solo en el mundo?
Me senté en el escalón del portal de una casa y abracé mis rodillas, llorando. La gente pasaba, y nadie se me acercaba. Normal, con esas pintas.
¿Era esto a lo que estaba destinado? ¿A sufrir? ¿A nada? Por cada paso adelante retrocedía dos. Cuando pensaba que todo estaba bien, cuando tenía a alguien a mi lado, cuando pensaba que no estaba solo, cuando ella me prometió que no se iría, que no me dejaría caer... Lo hizo.
Había, y me había roto.
Ella... Me había dejado caer.
[Bueno, sólo queda un micro-capitulo, así que, ¿qué os parece si superamos los +5 y lo subo más tarde en lugar de esperar al jueves?]
Estaba
desesperado, parecía perdido, asustado, confundido, débil. ¿Qué
le pasaba? ¿Dónde había estado? No entendía por qué estaba así.
Era como si acabara de salir de un lugar donde lo habían tenido
preso mucho tiempo. Una semana en todo caso, y no era tanto.
—Zayn, ¿qué coño te pasa? —dije, con el ceño fruncido.
Zayn parpadeó. —Por favor... Llévame con ella... Por favor. —pidió, con la voz muy débil. Se tambaleó y yo lo agarré. De acuerdo, ahora sí que me estaba cagando. ¡Qué coño le había pasado?
—Hey, hey. —dije, preocupado. —Te llevaré con ella. Pero, Zayn, aguántate de pie, por favor. —él asintió débilmente con la cabeza.
—¡Liam! —Niall me encontró y abrió mucho los ojos. —Zayn. —exclamó, sorprendido, y a la vez con cierta molestia. Pero al observarlo mejor, esa molestia desapareció. —¿Estás bien? —ahora estaba preocupado, como yo.
—Hay que llevarlo con Leah. —dije yo. Él me miró.
—¿Con Leah? A un hospital. —dijo él. Yo bufé.
—No creo que sea tan grave, Niall. Y él quiere ir con Leah. —dije yo. Él rodó los ojos.
—Pues vamos. —dijo Niall. —Espero que sepas lo que haces.
Louis:
Ed me miraba con mala cara. Normal, ahora parecía Voldemort en versión pelirrojo.
Harry
entró en la sala donde estábamos Ed, Justin, yo, y más de veinte
personas más. Pasaba de nombrarlas a todas. Estaba serio, pero
cuando su mirada se cruzó con la mía sonrió. Yo sonreí de vuelta
y vino hacia mí.
—Hola. —saludé tímidamente.
—Hola. —saludó él al tiempo que me agarraba de la cintura y juntaba nuestras frentes, manteniéndome muy cerca de él. Parpadeé sorprendido y miré de reojo a los otros miembros del grupo. Todos nos miraban.
—Ha-Harry... Todos nos miran. —murmuré intentando separarme de su agarre, pero él me agarró más fuerte.
—Que se mueran de envidia, porque tú eres sólo mío. —me susurró. Enrojecí al tiempo que me derretía. ¿Cómo la misma persona que había secuestrado, violado y torturado a Zayn era tan dulce ahora? ¿Cómo la misma persona que se había reído en mi cara cuando le había confesado mis sentimientos hacia él era tan romántica? —Te quiero, Louis, y no me cansaré de decirlo. —me susurró, y me besó. Me encantaba eso. Era mi sueño, mi fantasía. Hecha realidad.
Niall:
Tuvimos que llevar a Zayn a rastras hasta el apartamento de Leah. Estaba más mal de lo que pensaba, y ya le había dicho a Liam que lo lleváramos a un hospital. Pero no, él quería ver a Leah.
—Zayn, ¿seguro que no quieres que te llevemos a un hospital? —le había preguntado eso mil veces, y la respuesta siempre era "no", pero por preguntar, ¿qué más daba?
—No. —susurró débilmente. —Sólo quiero ver a Leah...
Y estaba muy seguro de ello, porque no paraba de repetir su nombre en susurros, constantemente. Es como si estuviera en shock, o traumatizado, o algo, no lo sé. Pero estaba claro que Zayn no estaba para nada en condiciones.
Llamé
al timbre y nos abrió una Leah seria, y no parecía igual que en
estos últimos días. No parecía hundida, ni deprimida, sino más
bien impasible, seria, no sabría describirlo, aparte de que no
entendía semejante cambio. Algo sucedía. Su mirada se posó en Zayn
y parpadeó.
—Zayn. —susurró, con debilidad. Ese muro que la envolvía, de seriedad, pareció debilitarse por unos instantes, hasta que volvió a envolverla de nuevo.
—Leah. —susurró Zayn. Y no sé como lo hizo, porque estaba muy débil, pero se lanzó a sus brazos. Leah lo sujetó y nos miró seriamente. Le pasaba algo. ¿El qué? No lo sabía, pero algo no andaba bien.
***
—¿Qué crees que le pasa a Leah? —me preguntó Liam.
Torció la cabeza. —No lo sé, Liam, pero algo no está bien. Le pasa algo.
Asintió con la cabeza. —Estaba demasiado seria, no sé.
Eso no me traía buena espina. Algo malo había pasado. Muy malo, porque para cambiar el estado de ánimo de Leah, de uno depresivo y triste, al que estaba cuando llegamos... Necesitaba algo muy gordo.
Zayn:
—Leah... —susurré, abrazado a ella. Ella también me abrazó. Estaba tensa, no me abrazaba igual, no, era distinto, estaba distante. No sentía su calor. Alcé la vista y la miré. Su mirada era fría. Tragué saliva. —¿Qué pasa? —susurré, con miedo.
Ella
negó con la cabeza, suspirando. Una chispa de algo misterioso cruzó
por sus ojos, y se apartó de mí. Parpadeé, mirándola confundido.
—No puedo, Zayn. —me dijo.
Tragué saliva. —¿Q-qué? ¿Q-qué no puedes? —tartamudeé.
—Seguir con esto, Zayn. Esto no tiene futuro. —sus palabras se me clavaron en el corazón, como cuchillas.
—¿Qué? No... No, por favor, Leah... No... No me hagas esto... No digas eso. —tartamudeé, al tiempo que mis ojos se humedecían. Esto no podía estar pasando. Esto... Esto no podía ser. Me levanté del sofá y me acerqué a ella.
Ella negó con la cabeza. —No, Zayn... Se acabó. Búscate a otra que soporte tu pasado.
Di un paso atrás, tocado, asustado. No... No... Mi pesadilla... Estaba sucediendo. ¿Por qué? ¿Por qué ahora que había logrado escapar? ¿Por qué después de esa llamada? Me echaba de menos, había seguido adelante, por ella. Ahora estaba aquí, de nuevo, junto a ella. ¿Qué había pasado? ¿Cómo? ¿Por qué? —Leah. —susurré, con la voz quebrada.
Ella negó con la cabeza. —Vete. —me dijo. Sonaba tan distante, tan fría... Di otro paso atrás, mirándola, sin creerlo. —Lárgate, Zayn. —dijo. Sollocé y salí corriendo, pasando por su lado. Corrí fuera de ahí, de su apartamento, de su edificio, lejos de ella.
¿Por qué? ¿Qué había hecho mal? ¿Es que había hecho algo mal acaso?
Corría calle abajo, perdido, sin tener a dónde ir, perdido, sin rumbo. ¿A dónde ir, si no tenía lugar? ¿Con quién ir, si no tenía a nadie? ¿Por qué seguir adelante, si estaba solo en el mundo?
Me senté en el escalón del portal de una casa y abracé mis rodillas, llorando. La gente pasaba, y nadie se me acercaba. Normal, con esas pintas.
¿Era esto a lo que estaba destinado? ¿A sufrir? ¿A nada? Por cada paso adelante retrocedía dos. Cuando pensaba que todo estaba bien, cuando tenía a alguien a mi lado, cuando pensaba que no estaba solo, cuando ella me prometió que no se iría, que no me dejaría caer... Lo hizo.
Había, y me había roto.
Ella... Me había dejado caer.
[Bueno, sólo queda un micro-capitulo, así que, ¿qué os parece si superamos los +5 y lo subo más tarde en lugar de esperar al jueves?]


No puede ser, después de tanto tiempo es libre y pasa esto
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