Autora: Sandra M.P.
NO COPYRIGHT. | SMUT | Violencia | Abusos | Violaciones
Conseguí llegar a la estación de tren, donde mi padre y yo pedíamos limosna.
—¿Y eso qué? ¿Eso qué tiene que ver conmigo? —dije.
Louis bufó. —Precisamente de eso se trata, Zayn. —dijo. —Me he informado sobre su empresa. No tienen problemas con ninguna otra empresa. ¿Crees que esto puede haber pasado así como así? Y los derechos de autor de ese producto ni siquiera recuerdo que fueran de la otra empresa. Los han saboteado.
Permanecí impasible. Seguía sin comprender qué tenía que ver eso conmigo. —¿Y eso tiene que ver conmigo?
—Zayn, ¡van a por ella! —me gritó. La sangre subió a mi cabeza al escuchar eso. "Van a por ella", suponía que le harían daño, pero ¿y el daño que me había hecho ella a mí? Además, eso no suponía que fueran a por ella. —Y a por ti también. Zayn, alguien quiere separaros. Tiene que haber sido Justin, Zayn. Él o alguien importante, tan importante que haya podido ser capaz de mover hilos importantes. Sé lo que pretenden, y no es contra ella, sino contra ti. —dijo.
Parpadeé, aturdido ante tanta información. ¿Y cómo sabía él todo eso? ¿Cómo lo deducía? —¿Y cómo lo sabes? —susurré, en shock.
—Porque los de las bandas atacan así, siempre. Van a por tu punto débil, el ser más querido. Y eso han hecho contigo, han ido a por Leah, y tengo la corazonada de que le han dicho algo a ella, para que se aleje de ti. No sé el que, pero ella te amaba, Zayn, te amaba mucho y es imposible que te haya dejado así como así. —dijo.
¿Por qué sus palabras tenían que sonar tan convincentes? —Ella... Me dijo que me buscara a otra que soportara mi pasado. —dije en voz baja, dolido, porque dolía recordar aquellas palabras, y dolía todavía más el hecho de pronunciarlas.
—¿Le hablaste sobre éste? —preguntó seriamente.
Agité la cabeza. No quería hablar de esto, no quería. Empezaba a controlar el dolor, y no quería que Louis viniera y pusiera mi mundo patas arriba. —Louis, tengo a más clientes que atender. —dije seriamente. Lo estaba echando.
—¿Más clientes? ¿Qué pasa?, ¿ha terminado gustándote lo de que te violen, Zayn? —se burló, y apreté los puños. —, ¿o te imaginas que es ella cada vez que una mujer te toca? —y antes de lo pensado, yo ya había alzado el puño y lo había golpeado.
—¡No vuelvas a mencionarla! —le grité. Y me sorprendía el hecho de que no entrara alguien para ver qué era lo que sucedía, o al menos llamara a la puerta.
—No sabes lo que haces, Zayn, pero eres un idiota. Un idiota porque vas a perder al amor se tu vida, y todo por no luchar por él. —dijo acariciándose la mejilla. —Adelante —dijo. —, puedes quedarte aquí y pudrirte con tu dolor, lamentarte, pero eso no hará que vuelva. —dijo, alejándose. Y desapareció por la puerta.
Mi respiración se agitó y caí al suelo, con la vista nublada. Empecé a arañarme los brazos, desesperado. Quiero dolor, un dolor tan fuerte que haga que el dolor de mi corazón desaparezca...
¿Alguna vez has sentido como si no tuvieras nada para seguir adelante?
Leah:
Ahora me encontraba en una cama. Una cama cómoda y lujosa, en la casa de ese tal Harry Styles, quien nos había ofrecido un hogar.
—Como si estuvierais en casa. —dijo Harry, mirándome con una sonrisa oculta. No lograba entender su comportamiento. Era extraño, muy extraño. Era como si se burlara de mí, como si le diera gracia. No lo sé. No me traía buena espina, parecía alguien... Malvado. Pero mejor dormir aquí que en la calle, ¿no?
—Gracias, muchísimas gracias. —dijo mi padre, notablemente agradecido. Yo permanecí callada, mirando a Harry, y él me miraba a mí, sin borrar la sonrisa de su rostro.
—Bueno, buenas noches. —dijo mirándome, ensanchando su sonrisa.
Y salió de la habitación cerrando la puerta.
—Es un chico muy amable. —dijo mi padre.
—Sí... —dije, aunque realmente no pensaba eso. Generoso tal vez, pero, ¿amable? Igual sus palabras, pero no sus expresiones. Ese chico ocultaba algo, aunque no supiera el qué.
Leah deja de narrar.
Palabras amables, sin embargo, era mera falsedad, o no, pues Harry sabía perfectamente que Leah no terminaba de fiarse de él, pero tampoco pretendía ir contra ella. No tenía nada contra ella, sino contra Zayn.
Pero él, no sabía el mal que le causaba a ambos.
Conseguí llegar a la estación de tren, donde mi padre y yo pedíamos limosna.
—Papá. —lo llamé.
—Hija. —sus ojos se llenaron de preocupación al verme. Se levantó y corrió hasta mí, envolviéndome en un fuerte abrazo. —¿Dónde estabas?
—No lo sé. —murmuré. Él me agarró del mentón y me miró.
—Cariño... Siento tanto que tengamos que vivir así... Soy un mal padre. —dijo abatido.
—No, papá. —susurré. —No lo eres. Siempre me lo has dado todo. Yo... Tendría que haber conseguido un trabajo hace tiempo. —dije.
—Trabajabas conmigo. —dijo él.
Suspiré y medio sonreí. —Pasaba más tiempo hablando que trabajando. Nunca iba, apenas. —dije.
Él rió levemente. —En eso tienes razón.
El sonido de una moneda caer en el cuenco de metal de mi padre hizo que miráramos al sujeto que la había lanzado.
—Enternecedor. —dijo el chico de pelo rizado y ojos verdes. Yo sonreí, agradecida tanto por sus palabras como por su dinero. —El famoso empresario George Stock, ¿cierto?
—Ex... Famoso empresario. —corrigió mi padre.
El chico torció la cabeza. —¿Y qué ha pasado, si puedo saber?
—Un mal negocio. —respondió mi padre, sin decir la verdad de lo sucedido.
—Bancarrota por haber inflingido derechos de autor, leí en el periódico. —dijo él.
Parpadeé. —¿Y si lo sabes por qué preguntas? —dije yo, irrumpiendo en la conversación
que mantenían ellos dos.
El chico me entrecerró levemente los ojos, pero no dijo nada. —Y tú supongo que serás Leah Stock. —asentí con la cabeza, sin decir nada. —¿Y qué os trae por aquí? Podríais buscar trabajo, ir con la familia, amigos... —dijo.
—Es difícil cuando todos te tienen en la mira. —respondió mi padre.
El chico asintió con la cabeza y después me miró, y sonrió. —Por cierto, soy Harry, Harry Styles... Es un placer. —murmuró, con cierta diversión, aunque al parecer fui la única que fue capaz de percibir la burla.
Liam:
—¿Niall?
—Hm...
—Niall.
—Hm hm...
—¡Niall! —lo empujé y cayó al suelo.
—¡Qué! —gritó, subiéndose de nuevo a la cama.
—¿Has sabido algo de Leah? —le pregunté.
—No. —negó fregándose los ojos.
Suspiré, y de repente sentí miedo. —¿Y si... Le ha pasado algo? —dije con temor.
—Liam, está con su padre... Habrán ido con la familia. —dijo Niall.
Habíamos leído lo de la quiebra de su empresa, o bueno, la de su padre. Desde eso no supimos nada de ella. Intentamos llamarla a ella, a su padre... Pero nada.
—¿Y si no? Ella nunca ha mencionado a su... —me callé, recordando una conversación que tuve con ella, hace tiempo...
—¿Y con quién pasarás las Navidades? Tíos, tías...
Ella suspiró y negó con la cabeza. —No... —dijo algo triste. —Pasaré... La Navidad con mi padre y sus socios...
—¿Y eso?
—Ya no sé nada de mi familia. —dijo ella con tristeza. —Hace tiempo que perdimos el contacto con todos...
—Niall... Ella no está con su familia. —dije yo con preocupación.
—¿Y entonces con quién?
—¡No lo sé! —exclamé frustrado. —Pero, Niall, ella me dijo que había perdido el contacto con su familia, es imposible que esté con ellos.
—A lo mejor están en un hotel. —dijo Niall.
—¿Y por qué no me responde a las llamadas?
—Hija. —sus ojos se llenaron de preocupación al verme. Se levantó y corrió hasta mí, envolviéndome en un fuerte abrazo. —¿Dónde estabas?
—No lo sé. —murmuré. Él me agarró del mentón y me miró.
—Cariño... Siento tanto que tengamos que vivir así... Soy un mal padre. —dijo abatido.
—No, papá. —susurré. —No lo eres. Siempre me lo has dado todo. Yo... Tendría que haber conseguido un trabajo hace tiempo. —dije.
—Trabajabas conmigo. —dijo él.
Suspiré y medio sonreí. —Pasaba más tiempo hablando que trabajando. Nunca iba, apenas. —dije.
Él rió levemente. —En eso tienes razón.
El sonido de una moneda caer en el cuenco de metal de mi padre hizo que miráramos al sujeto que la había lanzado.
—Enternecedor. —dijo el chico de pelo rizado y ojos verdes. Yo sonreí, agradecida tanto por sus palabras como por su dinero. —El famoso empresario George Stock, ¿cierto?
—Ex... Famoso empresario. —corrigió mi padre.
El chico torció la cabeza. —¿Y qué ha pasado, si puedo saber?
—Un mal negocio. —respondió mi padre, sin decir la verdad de lo sucedido.
—Bancarrota por haber inflingido derechos de autor, leí en el periódico. —dijo él.
Parpadeé. —¿Y si lo sabes por qué preguntas? —dije yo, irrumpiendo en la conversación
que mantenían ellos dos.
El chico me entrecerró levemente los ojos, pero no dijo nada. —Y tú supongo que serás Leah Stock. —asentí con la cabeza, sin decir nada. —¿Y qué os trae por aquí? Podríais buscar trabajo, ir con la familia, amigos... —dijo.
—Es difícil cuando todos te tienen en la mira. —respondió mi padre.
El chico asintió con la cabeza y después me miró, y sonrió. —Por cierto, soy Harry, Harry Styles... Es un placer. —murmuró, con cierta diversión, aunque al parecer fui la única que fue capaz de percibir la burla.
Liam:
—¿Niall?
—Hm...
—Niall.
—Hm hm...
—¡Niall! —lo empujé y cayó al suelo.
—¡Qué! —gritó, subiéndose de nuevo a la cama.
—¿Has sabido algo de Leah? —le pregunté.
—No. —negó fregándose los ojos.
Suspiré, y de repente sentí miedo. —¿Y si... Le ha pasado algo? —dije con temor.
—Liam, está con su padre... Habrán ido con la familia. —dijo Niall.
Habíamos leído lo de la quiebra de su empresa, o bueno, la de su padre. Desde eso no supimos nada de ella. Intentamos llamarla a ella, a su padre... Pero nada.
—¿Y si no? Ella nunca ha mencionado a su... —me callé, recordando una conversación que tuve con ella, hace tiempo...
—¿Y con quién pasarás las Navidades? Tíos, tías...
Ella suspiró y negó con la cabeza. —No... —dijo algo triste. —Pasaré... La Navidad con mi padre y sus socios...
—¿Y eso?
—Ya no sé nada de mi familia. —dijo ella con tristeza. —Hace tiempo que perdimos el contacto con todos...
—Niall... Ella no está con su familia. —dije yo con preocupación.
—¿Y entonces con quién?
—¡No lo sé! —exclamé frustrado. —Pero, Niall, ella me dijo que había perdido el contacto con su familia, es imposible que esté con ellos.
—A lo mejor están en un hotel. —dijo Niall.
—¿Y por qué no me responde a las llamadas?
—Se
le habrá acabado la batería.
—¿Y no se le ha ocurrido cargar el móvil durante... ¡Tres meses!? —dije, al borde de la histeria. ¡Era más que obvio que pasaba algo!
Niall parpadeó. —Tienes razón. —dijo finalmente. —Yo también estoy preocupado, Liam. Pero es que... Me pone mal que no se haya puesto en contacto con nosotros, ¿sabes? ¡Tres meses! —bufó. —Somos sus amigos. Si necesita un hogar... Aquí nos tiene. —dijo. Lo rodeé con mis brazos y lo acerqué a mí, dejando su cabeza en mi pecho. Planté un beso en su pelo y suspiré.
—Lo sé... Pero tal vez le haya pasado algo, Niall, y tenemos que ayudarla...
Zayn:
Di una calada a mi cigarro y solté el humo por la boca, mirando por el balcón.
—Doce. —me llamaron y me di la vuelta. —Nuevo cliente.
Di otra calada y volví a expulsar el humo. —Que pase. —dije.
Las cosas habían cambiado, mucho. Ahora mi trabajo era... Distinto. No era que me agradara que me penetraran, no me agradaba mi trabajo, me agradaba la sensación que venía después, la de sentirse como una mierda, la de sentir asco hacia uno mismo. Eso me hacía estar bajo tierra, ahogarme en mis propios sollozos, dañarme... Me gustaba dañarme, era lo único que hacía, para hacer que el dolor de mi corazón disminuyera.
La puerta se cerró, lo que significaba que mi cliente acababa de entrar. Me di la vuelta y me quedé sorprendido al verlo, a él, aquí.
—¿Louis? —dije. Una especie de nostalgia me invadió, haciendo que el cigarro se escurriera entre mis dedos, y tuve que apagarlo.
—Te escondes bien... —murmuró.
Negué con la cabeza. —¿Qué haces aquí? —dije, sin lograr salir del shock.
—No, ¿qué haces tú aquí y por qué no estás con Leah? —dijo él, como si me estuviera regañando.
—Porque me ha dejado. —respondí secamente.
—¿Y ya está?, ¿no lucharás por ella? —dijo él. —Ella te ama, Zayn.
Negué con la cabeza. —Ella me odia, Louis. —dije, dolido. Seguían repitiéndose sus palabras en mi cabeza, "Búscate a otra que soporte tu pasado".
—Ella no te odia. Zayn, ella te ama.
—¿Y tú qué sabes? —alcé la voz.
—Porque
lo sé. He escuchado sobre la quiebra de la empresa, una empresa tan
grande no quiebra así como así. —me dijo.—¿Y no se le ha ocurrido cargar el móvil durante... ¡Tres meses!? —dije, al borde de la histeria. ¡Era más que obvio que pasaba algo!
Niall parpadeó. —Tienes razón. —dijo finalmente. —Yo también estoy preocupado, Liam. Pero es que... Me pone mal que no se haya puesto en contacto con nosotros, ¿sabes? ¡Tres meses! —bufó. —Somos sus amigos. Si necesita un hogar... Aquí nos tiene. —dijo. Lo rodeé con mis brazos y lo acerqué a mí, dejando su cabeza en mi pecho. Planté un beso en su pelo y suspiré.
—Lo sé... Pero tal vez le haya pasado algo, Niall, y tenemos que ayudarla...
Zayn:
Di una calada a mi cigarro y solté el humo por la boca, mirando por el balcón.
—Doce. —me llamaron y me di la vuelta. —Nuevo cliente.
Di otra calada y volví a expulsar el humo. —Que pase. —dije.
Las cosas habían cambiado, mucho. Ahora mi trabajo era... Distinto. No era que me agradara que me penetraran, no me agradaba mi trabajo, me agradaba la sensación que venía después, la de sentirse como una mierda, la de sentir asco hacia uno mismo. Eso me hacía estar bajo tierra, ahogarme en mis propios sollozos, dañarme... Me gustaba dañarme, era lo único que hacía, para hacer que el dolor de mi corazón disminuyera.
La puerta se cerró, lo que significaba que mi cliente acababa de entrar. Me di la vuelta y me quedé sorprendido al verlo, a él, aquí.
—¿Louis? —dije. Una especie de nostalgia me invadió, haciendo que el cigarro se escurriera entre mis dedos, y tuve que apagarlo.
—Te escondes bien... —murmuró.
Negué con la cabeza. —¿Qué haces aquí? —dije, sin lograr salir del shock.
—No, ¿qué haces tú aquí y por qué no estás con Leah? —dijo él, como si me estuviera regañando.
—Porque me ha dejado. —respondí secamente.
—¿Y ya está?, ¿no lucharás por ella? —dijo él. —Ella te ama, Zayn.
Negué con la cabeza. —Ella me odia, Louis. —dije, dolido. Seguían repitiéndose sus palabras en mi cabeza, "Búscate a otra que soporte tu pasado".
—Ella no te odia. Zayn, ella te ama.
—¿Y tú qué sabes? —alcé la voz.
—¿Y eso qué? ¿Eso qué tiene que ver conmigo? —dije.
Louis bufó. —Precisamente de eso se trata, Zayn. —dijo. —Me he informado sobre su empresa. No tienen problemas con ninguna otra empresa. ¿Crees que esto puede haber pasado así como así? Y los derechos de autor de ese producto ni siquiera recuerdo que fueran de la otra empresa. Los han saboteado.
Permanecí impasible. Seguía sin comprender qué tenía que ver eso conmigo. —¿Y eso tiene que ver conmigo?
—Zayn, ¡van a por ella! —me gritó. La sangre subió a mi cabeza al escuchar eso. "Van a por ella", suponía que le harían daño, pero ¿y el daño que me había hecho ella a mí? Además, eso no suponía que fueran a por ella. —Y a por ti también. Zayn, alguien quiere separaros. Tiene que haber sido Justin, Zayn. Él o alguien importante, tan importante que haya podido ser capaz de mover hilos importantes. Sé lo que pretenden, y no es contra ella, sino contra ti. —dijo.
Parpadeé, aturdido ante tanta información. ¿Y cómo sabía él todo eso? ¿Cómo lo deducía? —¿Y cómo lo sabes? —susurré, en shock.
—Porque los de las bandas atacan así, siempre. Van a por tu punto débil, el ser más querido. Y eso han hecho contigo, han ido a por Leah, y tengo la corazonada de que le han dicho algo a ella, para que se aleje de ti. No sé el que, pero ella te amaba, Zayn, te amaba mucho y es imposible que te haya dejado así como así. —dijo.
¿Por qué sus palabras tenían que sonar tan convincentes? —Ella... Me dijo que me buscara a otra que soportara mi pasado. —dije en voz baja, dolido, porque dolía recordar aquellas palabras, y dolía todavía más el hecho de pronunciarlas.
—¿Le hablaste sobre éste? —preguntó seriamente.
Agité la cabeza. No quería hablar de esto, no quería. Empezaba a controlar el dolor, y no quería que Louis viniera y pusiera mi mundo patas arriba. —Louis, tengo a más clientes que atender. —dije seriamente. Lo estaba echando.
—¿Más clientes? ¿Qué pasa?, ¿ha terminado gustándote lo de que te violen, Zayn? —se burló, y apreté los puños. —, ¿o te imaginas que es ella cada vez que una mujer te toca? —y antes de lo pensado, yo ya había alzado el puño y lo había golpeado.
—¡No vuelvas a mencionarla! —le grité. Y me sorprendía el hecho de que no entrara alguien para ver qué era lo que sucedía, o al menos llamara a la puerta.
—No sabes lo que haces, Zayn, pero eres un idiota. Un idiota porque vas a perder al amor se tu vida, y todo por no luchar por él. —dijo acariciándose la mejilla. —Adelante —dijo. —, puedes quedarte aquí y pudrirte con tu dolor, lamentarte, pero eso no hará que vuelva. —dijo, alejándose. Y desapareció por la puerta.
Mi respiración se agitó y caí al suelo, con la vista nublada. Empecé a arañarme los brazos, desesperado. Quiero dolor, un dolor tan fuerte que haga que el dolor de mi corazón desaparezca...
¿Alguna vez has sentido como si no tuvieras nada para seguir adelante?
Leah:
Ahora me encontraba en una cama. Una cama cómoda y lujosa, en la casa de ese tal Harry Styles, quien nos había ofrecido un hogar.
—Como si estuvierais en casa. —dijo Harry, mirándome con una sonrisa oculta. No lograba entender su comportamiento. Era extraño, muy extraño. Era como si se burlara de mí, como si le diera gracia. No lo sé. No me traía buena espina, parecía alguien... Malvado. Pero mejor dormir aquí que en la calle, ¿no?
—Gracias, muchísimas gracias. —dijo mi padre, notablemente agradecido. Yo permanecí callada, mirando a Harry, y él me miraba a mí, sin borrar la sonrisa de su rostro.
—Bueno, buenas noches. —dijo mirándome, ensanchando su sonrisa.
Y salió de la habitación cerrando la puerta.
—Es un chico muy amable. —dijo mi padre.
—Sí... —dije, aunque realmente no pensaba eso. Generoso tal vez, pero, ¿amable? Igual sus palabras, pero no sus expresiones. Ese chico ocultaba algo, aunque no supiera el qué.
Leah deja de narrar.
Palabras amables, sin embargo, era mera falsedad, o no, pues Harry sabía perfectamente que Leah no terminaba de fiarse de él, pero tampoco pretendía ir contra ella. No tenía nada contra ella, sino contra Zayn.
Pero él, no sabía el mal que le causaba a ambos.


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