lunes, 14 de diciembre de 2015

PlayBoy | Zayn Malik, Larry Stylinson, Niam Hayne - Capitulo 24 (Who is the monster?)

Autora: Sandra M.P.

NO COPYRIGHT. | SMUT | Violencia | Abusos | Violaciones

Maldito Louis. Hijo de la gran puta. Mi nariz había dejado de sangrar, y ya no dolía tanto, pero aun así me la había roto y había tenido que colocármela yo mismo. Bah, ¿para qué violar a Zayn si tenía a Liam? Sonreí. El muy idiota creía que lo amaba.

Salí de ahí y subí a mi coche, dispuesto a ir a casa de Liam y echar un buen polvo. Subí las escaleras al piso donde estaba el apartamento de Liam y llamé al timbre. Esperé, y esperé. Finalmente un Liam despeinado, sudoroso, agitado y en boxers me abrió la puerta. Parpadeé, sorprendido. ¡Qué coño estaba pasando aquí? No me miraba con muy buena cara, y no entendía nada. Me abofeteó, dejándome aún más confundido.

¿Qué pasa? ¿Qué...? No entiendo nada. —dije, perdido, confundido, sin saber qué decir.

¿Que qué pasa? No lo sé, dímelo tú. —dijo. —No coges mis llamadas, no respondes a mis mensajes, no vienes a verme... Y te follas a otro. —dijo. Parpadeé y me puse tenso. ¿Cómo que me follaba a otro? ¿Sabía lo de Zayn? ¿Alguien le había dicho algo? ¿Quién? ¿Por qué?

No sé de qué me hablas. —dije. Tal vez solo intentaba confundirme. Tal vez lo deducía porque no venía por aquí, ni daba señales de vida.
Él rió burlón, dio media vuelta y entró, sin cerrar la puerta. Ahora sí que no entendía nada. No sabía si entrar o quedarme ahí. Opté por lo segundo. Liam apareció de nuevo y me puso una foto delante de las narices. Oh, mierda.
Era yo, follando a Zayn. Una foto. Una puta foto. ¿Quién? ¿Quién había sido? ¡Había un soplón! Nadie conocía ese lugar, aparte de que si hubiera entrado lo hubieran pillado.

Y hay un video también. ¿Quieres verlo? Oh, y también tengo más fotos. —lo dijo con un tono irónico, divertido. Mierda. ¿Pero cómo? ¡Joder!

Eh... Liam, yo... —empecé a hablar, sin saber realmente qué decir. No podía decir nada. Él ya lo sabía todo, además de que las fotos lo decían todo. No podía mentir.

¿Qué? ¿Tú qué? —dijo, con cierto desprecio. Parpadeé, aturdido. Yo nada. Liam sólo me importaba para follar, nada más allá. Ahora tendría que buscarme a otro. Niall... Ese rubio me traía loco. Pero me odiaba.

Nada. No tengo nada que decir. —dije. Y me cerró la puerta en las narices. Fruncí el ceño. Ni que fuera el único, estaba claro que Liam venía de echar un polvo, o lo estaba echando y los había interrumpido. Así que me había cambiado rápido.


Harry:

Jamás me había sentido así. Era vulnerable. Vulnerable a él. Él era mi debilidad. Él era el único que derribaba mi muro, el único al que dejaba entrar en mi fortaleza. Louis... ¿Cómo? ¿Era amor, esto? ¿La vulnerabilidad era amor, acaso? ¿El hecho de ser débil ante una persona tan vulnerable? Jamás había llorado. Jamás me había sentido vulnerable. Jamás, había sido vulnerable. —Te quiero. —se lo dije, finalmente. Tenía tanto miedo. Esto era nuevo para mí. ¿Y si me rechazaba, a mí, a un monstruo? Porque eso es lo que era. Pero Zayn, entre ellos dos había algo... Lo sabía. Y aunque no fuera así, Zayn me las pagaría por haber robado un beso de sus labios.

Yo también te quiero, Harry. —susurró. Eso me llenó. De euforia, felicidad, ganas de todo, era como si flotara, como si mis pies no tocaran el suelo, libre, feliz. Lo besé, y él me siguió el beso. ¿Cuánto tiempo llevaba yo deseando esto? No lo sabía, pero lo quería. Empecé a acariciar su abdomen, por encima de la tela, ansioso por tocarle.

Harry. —dijo en un susurro.

¿Qué pasa? ¿No quieres? —dije, algo desanimado. Yo sí quería, y mucho.

No, no. —negó rápidamente, agitado. —Pero yo... Yo nunca he... Hecho esto. —dijo tímidamente.

Sonreí. Me resultaba... Adorable que fuera así, tan tímido. Haría de su primera vez algo especial, de ello estaba seguro. —Tranquilo. —dije acariciando más suavemente su abdomen, en lugar de hacerlo ansioso. Estaba acostumbrado a hacerlo brusco, pero con él sería distinto. Con él... Haría el amor, sí. Eso también sería nuevo para mí. —Seré suave. —le susurré. Igual le dolería menos ser el activo, aunque eso también sería nuevo para mí. Yo siempre era el activo, pero no quería serlo esta vez, porque tenía miedo de que con mis impulsos, le hiciera daño. Tal vez me dolería, pero prefería eso a que le hiciera daño a él. Y además, así le demostraría lo importante que era para mí. Lo mucho que él significaba para mí, dejándole estar en un lugar donde nadie había estado antes, porque a mí me resultaba algo humillante, pero con él, me daba igual.

Gracias. —susurró en voz baja, tímido. Lo besé delicadamente y acaricié su cintura. Él acarició tímidamente mi abdomen, y yo pasé a besar su cuello, dejando besos húmedos. Gimió, y yo sonreí en su cuello. Metí las manos bajo sus pantalones, acariciando su trasero, y lo apreté levemente. Él acarició mi abdomen, bajo mi camiseta, sus manos estaban frías.

Te quiero, Louis. —lo besé de nuevo, y él apretó mi trasero. Yo empecé a masturbarlo, y él gimió. Mordí su cuello y lamí su oreja. Me encantaba escucharlo gemir. Su miembro endureció entre mis manos, y el mío iba creciendo cada vez que salía un gemido de su boca. Enroscó su mano en mi miembro y empezó a masturbarme. Gemí.

Nunca te había escuchado gemir, sólo gruñir. —dijo agitadamente, sin dejar de masturbarme.

Mira el efecto que causas en mí. —dije bajando sus pantalones. Tenía previsto que su primera vez fuera la mejor de todas, y me daba igual humillarme, porque lograría hacerle tocar el cielo, como él se merecía. Se sonrojó y le quité la camiseta, dejándolo desnudo. Era precioso, Louis... Mi Louis. Besé su abdomen y él gimió cuando succioné.

Me deshice yo mismo de mi ropa y lo guié hacia la cama, ya que estábamos en mi habitación. Lo tumbé delicadamente y me coloqué sobre él, besándolo. No estaba acostumbrado a hacer eso, tratar a la gente así, llenarla de besos, no. Pero él...

Te quiero, Harry. —susurró, con los ojos cerrados ante mis besos, el placer que le provocaba yo. Empecé a bajar mis besos, repartiéndolos por todo su abdomen, al igual que unas cuantas mordidas. Llegué a su miembro y dudé. Nunca había hecho algo así. A mí me lo habían hecho, ¿pero yo?, ¿a otros hombres? No, porque me resultaba humillante y asqueroso. —Ha-Harry... No tienes por qué hacerlo. —dijo. Lo miré, sin apartarme de su miembro. No, pero quería hacerlo. Abrí mi boca y lo lamí. Él gimió y arqueó un poco la espalda. Eso me incitó a hacerlo. Me lo metí en la boca con cuidado, pues era mi primera vez haciendo esto y no quería morderlo sin querer. Gimió y apretó las sábanas en sus puños. Yo lo miraba, él tenía los ojos cerrados y la boca entreabierta. Podría correrme con tan solo ver su cara. —Oh... Harry. —gimió, arqueando su espalda. Succioné, cogiendo más confianza, y empecé a acariciar sus testículos con una mano. Lamí su miembro de arriba a abajo y succioné sus testículos. Retiré su prepucio y me concentré en dar rápidos lametones allí. Él gimió alto, haciendo que una corriente eléctrica recorriera mi cuerpo. Me encantaba darle placer, me encantaba esto. Verle así, saber el placer que le daba, saber que era yo el que le hacía gemir, retorcerse. Empecé a masturbarme a mí mismo, viéndole. —Harry. —gimió, suplicando. Quería dárselo, entregarme a él por completo. Lo besé.

Louis —susurré, y él abrió los ojos, mirándome con lujuria. —, quiero ser pasivo. —susurré. Él parpadeó.

¿Qué? —susurró. Parecía que no lo creía. Sonreí y acaricié su mejilla.

Quiero tenerte dentro de mí. —susurré, y sentí cierto rubor en mis mejillas al decir eso. Me tumbé a su lado y él se colocó sobre mí, sin saber muy bien qué hacer. Vi el movimiento de su nuez tragar saliva.

No... No sé qué tengo que hacer. —dijo, y yo sonreí. Abrí las piernas, dejándole espacio.

No temas hacerme daño. —le dije. Él me miraba con preocupación. Sabía que era eso lo que le preocupaba. —Vamos, Louis. —dije.

Él se acercó más, posicionándose entre mis piernas y colocando la punta de su miembro en mi entrada, lista. —Si te hago daño dime que pare... Por favor. —dijo con temor.

Sonreí y él empezó a entrar lentamente en mí. Oh... Joder... Dolía mucho. Me sentí mal, pensando en Zayn, en el daño que le habría hecho violándolo tan violentamente... Y los latigazos. Pero eso desapareció en cuanto la imagen de él besando a Louis apareció en mi mente. Me lo pagaría... Sí. Dejó de doler. El dolor desapareció para dar lugar al placer... Al mayor de ellos.

Gemí. —Oh... Louis. —ahora fui yo quien arqueó la espalda, y también el que apretó las sábanas en puños.

Siguió envistiéndome. Era tan placentero... Sentía que llegaba, que no podía, que explotaría... Y lo hice. Me corrí gimiendo su nombre, alto, junto a él, quien se corrió unos segundos después, dentro de mí. —Lo siento. —susurró. —Tendría que haber salido antes. —dijo agitado.

No. —dije como pude. Quería que se corriera dentro de mí. Y lo había hecho, como yo deseaba. —Quería que lo hicieras. —susurré. Cayó rendido a mi lado y yo lo abracé, haciendo que pusiera su cabeza sobre mi pecho.

Nos quedamos recobrando el aliento, y él suspiró. —Harry... Deja libre a Zayn... Por favor. —me suplicó. Parpadeé. ¿Qué? No... No quería hacer eso. Quería que sufriera, por haber probado sus labios, tenía que sufrir... Pero si le hacía sufrir... Louis me odiaría. No. Yo no quería eso. Encontraría la forma de hacerle sufrir, sin yo verme afectado. Y tenía algo en mente. Louis no tendría por qué enterarse de que yo sería el responsable y me vengaría, sin ensuciarme las manos.

De acuerdo, Louis... Por ti. —susurré, y él me abrazó fuerte.

Harry deja de narrar.


Harry sonrió. Aunque estuviera completamente enamorado de Louis, esa parte posesiva, maligna e inhumana seguía formando parte de él. Y se vengaría, sí. Lo haría. Y lo peor de todo, es que saldría airoso de su venganza por ir jugando fuera del campo de batalla, pero aun así, lo pagaría también.


[Lamento no haber subido ayer, pero llegué tarde a mi casa :c ]

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