jueves, 17 de diciembre de 2015

PlayBoy | Zayn Malik, Larry Stylinson, Niam Hayne - Capitulo 25 (I'm... I'm not a monster!)

Autora: Sandra M.P.

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Vamos, Leah, no puedes seguir así. —dijo Niall. Llevaba días sin comer, en la cama, con el móvil en la mano, esperando una llamada, suya, esperando escuchar su voz. ¿Por qué? ¿Por qué no puedes estar conmigo ahora?

¿Cómo quieres que esté, Niall? —dije, con la voz apagada, como ya era costumbre.

Te ha dado fuerte, Leah. —dijo Liam, y yo asentí con la cabeza, sin decir nada.

Sí... ¿Y si le ha pasado algo? ¿Y si... Y si
...? —rompí en llanto. Si eso pasaba... Yo moriría, seguro. Sería... Sería tan doloroso, insoportable, horrible, tanto que preferiría morir.

Estará bien, Leah. —dijo Niall en un intento de animarme. ¿Lo estará?, ¿por qué no me llama entonces?

Recuerda nuestro trato. —dijo por el auricular.

Leah deja de narrar.

Sí, sí. —dije yo. Tampoco sería para tanto. Ella ya había venido por aquí algunas veces, pero necesitaba su número o algo para localizarla, no lo sé. —Pero necesito su número de teléfono.

Por eso no te preocupes, la tengo. —dijo. Siempre preparado. No me resultaba un favor tan grande hacer eso, era simplemente asustarla, nada más, una advertencia, pero estaba seguro de que él tenía algo más en mente, algo más importante, que yo no sabía y que quizás no tenga que ver conmigo, pero tramaba algo gordo.

Zayn:

Oscuridad. Ya era costumbre. Dormía en la oscuridad y despertaba en ella. Esa habitación oscura y fría. Cada día moría un poco de esperanza en mí. La esperanza de salir de aquí, la esperanza de volver a verla, la esperanza de poder estar con ella, sin problemas, la esperanza de que todo terminara. Esperanza. Dicen que la fe es lo último que se pierde, sin embargo yo estaba empezando a perderla, y cada vez había menos.

La puerta se abrió, y por ella entró Harry, impasible, fuerte, impenetrable, y yo me quedé quieto, esperando una orden, algo, pero no lo que él me dijo. —Puedes irte. —dijo. Parpadeé. Era broma, ¿no?

¿Qué? —murmuré, sorprendido, sin creer lo que mis oídos escuchaban.

Lo que has oído. —me ladró. —¡Largo! —me gritó. Me levanté de golpe e intenté salir corriendo, pero me jaló del brazo, quedando muy cerca de mí. —Como se te ocurra denunciarnos, o decir algo... Te juro que vendré a por ti y te mataré. —dijo amenazadoramente. Asentí efusivamente con la cabeza y me soltó bruscamente. Corrí por aquel lugar y me encontré a Louis por el pasillo, quien me sonrió.

Eres libre, Zayn. —me dijo.

Asentí, con una gran sonrisa, una sonrisa que nada ni nadie podía quitarme de la cara en ese momento. —Podré verla. Podré verla, Louis. —dije, riendo, feliz, sin creer lo que me estaba pasando. Haberlo pasado tan mal, haber estado días sin ver el sol, la luz, haber sido violado, torturado, haber estado encerrado, perdiendo la esperanza día a día, pedacito a pedacito, soportarlo todo, y que finalmente logres ser libre, era la mayor recompensa.

Me abrazó. —Ve a por ella. —me dijo con una sonrisa. Asentí efusivamente, sonriendo, y corrí fuera de aquel lugar. La luz del sol me cegó por unos momentos y corrí por aquel sendero, no había nadie, es más, estábamos en la misma nada, pues no veía ninguna urbanización, pero me daba igual. Yo corría por ella, por verla, por tenerla, por volver a estar en sus brazos. Necesitaba llorar en sus brazos, desahogarme, contárselo todo, todo, sin importarme nada. Que me hiciera sentir bien, que me acariciara, que me besara como solo ella sabía hacerlo, simplemente eso.

Liam:

Lleva días encerrada en casa, Niall tenemos que ayudarla. —le dije. Me daba mucha pena. Estaba destrozada.

¿Cómo pretendes ayudarla, Liam? Para ayudarla necesitamos que Zayn vuelva. ¿Cómo vamos a hacer eso si no sabemos nada? No sabemos ni dónde está, ni por qué no viene a verla, ni por qué no la llama, tampoco no sabemos por qué no va a... A trabajar. —dijo lo último con una mueca. No nos había dicho nada. Nada.

Somos sus amigos... No entiendo por qué no nos ha contado nada. —dije deprimido.

A lo mejor no sabe nada. —dijo él. No. Seguro que sabía qué pasaba, pero no quería contárnoslo. Ocultaba algo, pero no sabíamos el qué ni por qué.

Ya... Y a menos que encontremos a Zayn... —hablaba, estaba seguro de ello, pero yo era incapaz de escuchar nada, porque estaba estático, no podía escuchar, no podía moverme. Era él. Era él. ¡Era él y estaba seguro!

¡Zayn! —grité, y me importaba una mierda que todo el bar se me hubiera quedado mirando. Me levanté de la silla y corrí.

¡Liam! —gritó Niall. Lo ignoré y salí del bar, corriendo. ¡Mierda! Lo había perdido de vista. ¿Dónde estaba?

¡Zayn! —grité, buscándolo como loco. ¿Dónde coño se había metido? Empecé a buscar por todos lados, ¡y lo encontré! —¡Zayn! —grité, y él se dio la vuelta. Se me quedó mirando, sin moverse del sitio, como si no me creyera real.

¿Liam? —dijo una vez me tenía delante, como si le hablara a un extraterrestre.

¡Se puede saber dónde coño has estado? —le grité. Él parpadeó. —¡Leah no ha salido de casa en una puta semana! —le grité, cabreadísimo. —¡Estaba muy preocupada por ti y tú desaparecido, y ni siquiera has tenido cojones ha llamarla! —exploté, sin dejarle decir nada, aparte de que no parecía que tuviera intención de hacerlo.

Leah... Leah... ¿Dónde está? —dijo, perdido, esperanzado. Parpadeé y me fijé mejor en él. Iba despeinado, sucio y con la ropa arrugada y mal colocada, como si hubiera estado días encerrado en algún lugar, aprisionado. —Necesito... Necesito verla. —dijo, y yo parpadeé, sorprendido.

Aquí pasaba algo. No era normal que reaccionara así después de los gritos que le acababa de dar, después de la bronca que acababa de echarle.

Liam deja de narrar.

¿Qué demonios estaba haciendo este aquí? ¿No se suponía que lo tenía Harry? ¿Se había escapado? No, eso era imposible. Estaba hablando con un chico de pelo castaño, quien lo miraba raro. Zayn tenía un aspecto horrible, se notaba que no hacía mucho que había salido de ahí. Cogí mi teléfono y llamé a Harry.

Diga. —dijo cortante.

¿Por qué estoy viendo a Zayn en la calle? —dije, y él se calló.

He dejado que se vaya. —dijo sin más. ¿Qué? ¿Cómo que había dejado que se fuera?

¡Nos ha visto la puta cara, Harry! —dije.

No hablará. —dijo él. ¿Qué era eso?, ¿una tomadura de pelo? Harry nunca dejaría escapar a un prisionero.

Me tomas el pelo. —dije.

No. Lo he dejado libre. —dijo. Parpadeé, absorto.

Me dijiste que te vengarías, por mí. —le dije.

Rió. —Y voy a hacerlo. Créeme, Leah no va a querer estar con él. —dijo.

¿Debería fiarme de ti? —dije, cortante. ¿Que Leah no querría estar con él? Más le valía. Prometió ayudarme. De lo contrario perdería a este miembro de los "Hunters".

Deberías. —afirmó. A saber qué le habría dicho a Leah, o qué habría hecho para ello. Me fiaría de su palabra.

¿Qué has hecho? —le pregunté. Él rió.

No te interesa saberlo, Justin. —me dijo. —Lograrás lo que quieres. —añadió con desprecio. Fruncí el ceño. ¿A qué venía ese tono? —Zayn ya no estará más con Leah, como tú quieres. Pero dime, ¿crees que Leah querrá estar contigo? —parpadeé. ¿A qué coño venía eso?


¿A qué coño viene esto, Styles? —le dije.

A que estas obsesionado con ella. No la amas, Justin, simplemente la quieres para ti, pero no vas a conseguirlo. Ella ama a Zayn, y él la ama a ella. Pero tranquilo, su historia de amor terminará pronto. —dijo. ¿Era bipolar o qué coño le pasaba? Me hablaba mal y terminaba hablándome bien. Negué con la cabeza. No, no conseguiría comprender la bipolaridad de Harry.

¿Qué vas a saber tú del amor, Harry? —le dije yo, con burla.

Él rió. —Tienes razón. ¿Qué sabré yo? No tengo corazón. —dijo, y sonreí victorioso. —Pero tú tampoco. —susurró, haciéndome estremecer ante su frialdad y maldad. La sonrisa se borró de mi rostro y tragué saliva. No podía convertirme en Harry... Yo no quería ser un monstruo... Yo... ¡Yo no era un monstruo! ¡Tú eres el único monstruo, Styles! ¡El único!

Justin deja de narrar.

¿Lo era de verdad, Justin? Harry no era un monstruo, o tal vez sí. Pero había descubierto una pizca de humanidad en él gracias al descubrimiento del amor, gracias a Louis. Harry no era un monstruo aunque pretendiera herir a Zayn, simplemente estaba enfadado, simplemente estaba celoso, simplemente quería venganza por tocar lo que era suyo, simplemente eso, y para cuando despertara sería demasiado tarde.

Justin, por otro lado, estaba cegado, obsesionado. Haría cualquier cosa para tenerla de vuelta, pero no lo lograría. Ella no lo amaba, ella amaba a Zayn, ella le sería fiel, ella no se rendiría por muy difícil que fuera todo. Decían que el amor podía contra todo, aunque eso no era del todo cierto, pues había una cosa que podía con ello, y era la muerte. Aunque no era necesario alarmarse todavía, ¿no? Quedaba mucho por vivir aún, quedaban muchas cosas por descubrir, muchas batallas que librar. ¿Sería el amor capaz de vencerlas todas?

[Bueno... Sólo queda un capítulo para terminar esta temporada. Bueno, "dos".]

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