Autora: Sandra M.P.
NO COPYRIGHT.
Pasaron
cuatro años. Zayn rehízo su vida, ahora vivía junto a Harry, Louis
y Liam en su propio apartamento, no había nada mejor que vivir junto
a tus mejores amigos, y era así como él vivía ahora. Oh, y junto a
su perra, Hush. Los chicos le dijeron que la apodó así antes de
perder la memoria, porque era muy silenciosa. La verdad era que él
no recordaba de dónde había salido, pero Harry le contó que Zayn
se lo había encontrado por la calle un día, aunque Louis tenía
otra versión, que era que una persona especial se lo había
regalado. Habló con ambos, y ambos mantenían su versión, y le fue
imposible descubrir cuál de ellos mentía.
Trabajaba en un restaurante, con Louis. Ambos habían conseguido trabajo allí. Zayn fue el primero en conseguir el trabajo, y después, como Louis también quería colaborar, Zayn le informó a cerca de un puesto de trabajo libre en el bar en el que él trabajaba. Consiguió el trabajo el primer día que fue, y ahora trabajaba con Zayn, cosa que hacía que Harry se pusiera un tanto celoso sabiendo que Louis una vez estuvo colado por él, y pasara el tiempo que pasara sentía celos cuando Zayn estaba cerca de él, aunque Zayn no estuviera mínimamente interesado en Louis.
Trabajaba en un restaurante, con Louis. Ambos habían conseguido trabajo allí. Zayn fue el primero en conseguir el trabajo, y después, como Louis también quería colaborar, Zayn le informó a cerca de un puesto de trabajo libre en el bar en el que él trabajaba. Consiguió el trabajo el primer día que fue, y ahora trabajaba con Zayn, cosa que hacía que Harry se pusiera un tanto celoso sabiendo que Louis una vez estuvo colado por él, y pasara el tiempo que pasara sentía celos cuando Zayn estaba cerca de él, aunque Zayn no estuviera mínimamente interesado en Louis.
Ella,
por otra parte, seguía viviendo sola en su apartamento. Tania y ella
habían terminado siendo amigas, y cuando Tania buscaba un lugar
donde vivir, le pidió a Noa si podía ocupar la habitación que ella
tenía libre en su apartamento. Ella se negó a pesar de las veces
que su amiga insistió. Finalmente, Tania había terminado teniendo a
su hijo, al que llamó Gabe. Ella a veces era niñera del pequeño
niño, ya que le gustaba estar con él. Era un niño muy tranquilo,
pero animado a la vez, sin duda alegraba sus días. Ella había
optado por ser fotógrafa, ya que descubrió que lo suyo era enfocar
desde ángulos precisos y apreciar una buena fotografía, encontrar
algo maravilloso en algo simple y capturarlo en una fotografía,
aunque no vivía de aquello. Ella había optado por ser profesora
para niños de infantil, ya que resultó tener buena mano con los
niños. ¿Quién lo diría?
Ahora estaba completamente fuera del negocio ilegal y todo su pasado había quedado en eso, pasado. Ella ahora tenía una vida normal y corriente trabajando como profesora para niños pequeños, un trabajo maravilloso si no tenía en cuenta algunos cambios de pañales.
Ellos dos no volvieron a toparse, tal vez el destino no tenía planeado que ellos dos terminaran finalmente juntos.
Jueves veintiuno de noviembre del 2019, un día más en la vida de ambos. Zayn se encontraba terminando de limpiar la cocina a las seis de la tarde, dentro de poco sería hora de irse a casa. A pesar de que el trabajo no era algo pesado, ambos estaban deseando irse ya a casa.
—Lou, ¿crees que podrías venir a ayudarme? —preguntó Zayn desde la cocina, no debería haber cogido tantas ollas de golpe, al ser tan vago prefería cogerlas todas de golpe en lugar de ir de dos en dos, tal vez cuatro, pero él había agarrado diez y corría el riesgo de que todas cayeran al suelo. —¡Lou! —empezaban a cansársele los brazos, y aquello no era bueno.
Ahora estaba completamente fuera del negocio ilegal y todo su pasado había quedado en eso, pasado. Ella ahora tenía una vida normal y corriente trabajando como profesora para niños pequeños, un trabajo maravilloso si no tenía en cuenta algunos cambios de pañales.
Ellos dos no volvieron a toparse, tal vez el destino no tenía planeado que ellos dos terminaran finalmente juntos.
Jueves veintiuno de noviembre del 2019, un día más en la vida de ambos. Zayn se encontraba terminando de limpiar la cocina a las seis de la tarde, dentro de poco sería hora de irse a casa. A pesar de que el trabajo no era algo pesado, ambos estaban deseando irse ya a casa.
—Lou, ¿crees que podrías venir a ayudarme? —preguntó Zayn desde la cocina, no debería haber cogido tantas ollas de golpe, al ser tan vago prefería cogerlas todas de golpe en lugar de ir de dos en dos, tal vez cuatro, pero él había agarrado diez y corría el riesgo de que todas cayeran al suelo. —¡Lou! —empezaban a cansársele los brazos, y aquello no era bueno.
Louis puso los ojos en blanco
y dejó de colocar los platos para ir hacia él y agarrar algunas
ollas. —¿Tan difícil te resulta ir despacio? Un día vas a
cargarte algo y te lo van a descontar del sueldo. —lo regañó,
dejando las ollas que le había quitado de encima sobre la
encimera.
—Ya lo sé. —murmuró Zayn yendo hacia el mueble y depositándolas en su lugar.
—Entonces deja de hacerlo. —dijo Louis terminando de colocar el último plato. —Yo ya he terminado, te espero en el coche, ¿vale? —le dijo.
—Louis. —le reprochó. Él quería que lo esperara.
—Zayn, tengo que poner la calefacción si no quieres que nos muramos de frío. —le dijo Louis saliendo de la cocina. Zayn bufó y regresó para coger más ollas. Todos se habían ido ya, y las únicas personas que quedaban en el restaurante eran ellos dos. Bueno, ahora sólo él. Cogió todas las que sus brazos le permitían, esta vez sin correr riesgos, ya que Louis no estaba cerca de él para ayudarlo en caso de emergencia, y las colocó en su lugar. Volvió de nuevo junto al fregadero, agarró las dos cacerolas que quedaban por coger y fue a colocarlas también en su lugar. Anduvo hasta el perchero, cogió su chaqueta, se la puso y cogió las llaves que se encontraban junto a la puerta. Se abrochó la chaqueta y salió del restaurante, cerrando la puerta con llave y bajando la verja de metal.
Se giró de golpe y se chocó con alguien. —Perdona, no te había visto. —se disculpó él avergonzado, al ver que le había derramado un poco de su café encima. El sujeto suspiró como si intentara tranquilizarse y Zayn se sonrojó, mirando unos ojos verde intenso mirándolo con un poco de enfado.
—Da igual. —murmuró ella, un tanto enfadada. No era un día bueno para ella, mucho menos ahora.
—De-deja que te dé un clínex. —tartamudeó, metiendo torpemente la mano en su bolsillo y sacando un paquete.
—No importa. —negó ella. Zayn se fijó mejor en la chica, aquella chica le resultaba familiar, ahora que se fijaba. Era como si él la hubiera visto en alguna parte.
—Yo... Disculpa, ¿te conozco? —murmuró Zayn mirándola fijamente.
La chica torció la cabeza. —Lo dudo. —dijo, yendo a pasar por su lado e irse, pero él la agarró del brazo.
—Ya sé quién eres. —dijo. —¿Noa Wilson? Iba contigo a clase. —dijo felizmente, él la había reconocido finalmente.
Ella se giró y lo miró, sin expresión alguna en el rostro. Finalmente terminó frunciendo el ceño. —Creo que no te he visto en mi vida, lo siento. —ella se encogió de hombros, y él parpadeó, un tanto dolido. Estuvieron todo un curso juntos. Tal vez él había cambiado demasiado como para que ella lo reconociera cuando no habían hablado jamás. Vio las fotos del anuario, era ella, sin duda. No podía estar equivocándose.
—Zayn —murmuró él. —, Zayn Malik. —dijo, intentando que le sonara. Ella negó con la cabeza y él desvió la mirada por un momento. —Solían... Meterse conmigo. —murmuró un tanto avergonzado.
—Oh. —dijo ella, como si ya lo recordara. —Creo que ya te recuerdo. —él esbozó una pequeña sonrisa ante aquello. —Bueno, debo irme, Zayn. —dijo ella, ahora sí, pasando por su lado y andando velozmente, alejándose, como si huyera de él.
Él parpadeó y empezó a andar hacia el coche donde Louis estaría esperándolo, probablemente, mucho más calentito que él debido a la calefacción.
—Por fin, anda que no te has tardado, don prisas. —dijo Louis cuando él abrió la puerta del copiloto y entró, sentándose y metiendo las piernas para cerrar rápidamente la puerta y calentarse. Se echó un poco de aliento en las manos para calentarlas e hizo fricción con éstas, intentando que se calentaran. —Hace un poco de frío, eh. —le dijo Louis mientras arrancaba el coche.
—Sí. —murmuró Zayn estirando las manos y colocándolas sobre la rendija del aire caliente. —¿Sabes con quién me he topado al salir del restaurante? —preguntó girando la cabeza hacia él.
—No, ¿quién? —preguntó, pero no demostró mucha curiosidad hasta que escuchó el nombre de aquella persona.
—Noa Wilson. —sus ojos se abrieron más de la cuenta y miró a Zayn de reojo, quien lo miraba curioso por su reacción.
—¿Ah, sí? —murmuró, como si pretendiera hacer que no le importaba. —¿Y qué te ha dicho?
Zayn miró sus manos calentándose en la rendija y se encogió de hombros. —Al principio no me reconoció, no se acordaba de mí hasta que le dije que era el chico con el que se metían. —murmuró. Sabía que el tema, a pesar de todo, seguía tocando a Louis por el hecho de que él era una de esas personas que se metían con él.
—Oh. —Louis sonaba decepcionado, Zayn supuso en seguida que era debido a que el tema le dolía, aunque se estuviera equivocando al suponerlo. Louis se sentía decepcionado al escuchar que ella no parecía recordarlo. Él, a pesar de no conocer a Noa y a pesar de lo que Harry le hubiera dicho, tenía la esperanza de que aquellos dos volvieran a estar juntos. —Bueno, no hablasteis mucho. —murmuró, sin mirarlo.
—Bueno, no recuerdo si hablamos o no. —dijo Zayn sin darle importancia. Louis se mordió los labios y apretó las manos levemente en el volante. No, por supuesto que él no lo recordaba. Jamás estaría de acuerdo con lo que Harry había hecho, jamás le gustó la idea de que él apartara a Noa de Zayn cuando ella realmente lo amaba, aquello era capaz de verse a kilómetros, pero Harry no lo veía así. Después de que Noa desapareciera, Louis la buscó, pero no la encontró. Él quería que ella volviera, pero resultó imposible, fue como si realmente hubiera desaparecido. Era curioso cómo ahora aparecía de repente. Louis había deseado muchas veces encontrarla y pedirle que regresara con Zayn, porque Harry había hecho muy mal en decirle que se alejara de él, y había causado más daño del que nunca imaginó, a ambos.
***
—Hush. —la llamó, mientras vertía comida para perro en su plato de plástico de color rojo. Hush vino corriendo hacia él y empezó a comer como si llevara mucho tiempo sin hacerlo. Tenían un pequeño jardín para Hush, donde ella cavaba muchos hoyos en los que enterraba todo lo que encontraba, por esa razón no le permitían entrar en casa. Una vez enterró los calzoncillos de Harry en un hollo, Harry los estuvo meses buscando sin éxito, hasta que un día aparecieron llenos de tierra. A Hush no le caía muy bien Harry. Zayn suspiró y acarició su lomo. Se colocó recto de nuevo y empezó a andar hacia dentro, cerró la puerta una vez hubo entrado y se dirigió a la cocina para tirar la lata a la basura. Ellos desde un principio quisieron un piso arriba, pero como Hush necesitaba espacio compraron el de la planta baja.
—Zayn, ¿te va bien pizza para cenar? Me da pereza preparar algo. —dijo Louis entrando en la cocina.
—Por mí bien. —le dijo él yendo al fregadero para lavarse las manos. —¿Dónde están Liam y Harry?
—Había una nota en la nevera que decía que se iban a comprar. —explicó.
—A lo mejor compran algo para comer. —dijo Zayn secándose las manos.
—Compren lo que compren, yo no voy a cocinar. —dijo Louis sentándose sobre la encimera de un salto.
Zayn sonrió y fue hacia la nevera, abriéndola en busca del zumo que le apetecía. —¿Quieres zumo? —le preguntó a Louis mientras cerraba la nevera con la botella de zumo de piña en la mano.
—Vale. —dijo Louis, y Zayn dejó la botella a su lado, sobre la encimera, y abrió el mueble de arriba cogiendo los vasos. Zayn vertió zumo en ambos vasos y cogió el suyo, llevándoselo a los labios mientras andaba lentamente hacia la nevera. Se terminó el zumo, abrió la nevera con el codo y metió la botella de nuevo en la puerta de la nevera. La cerró y fue hacia el fregadero para dejar el vaso. Louis bajó de la encimera de un salto y dejó también el vaso dentro del fregadero.
—¿Qué hacemos? —preguntó Zayn. Si Harry y Liam estuvieran ahí, probablemente cenarían y hablarían entre ellos de lo que habían hecho hoy, pero realmente no tenían nada interesante que contarse ellos dos.
Louis se encogió de hombros. —Zayn, ¿recuerdas algo del curso de 2015? —le preguntó de repente, y Zayn torció la cabeza.
—Muchas veces he intentado recordarlo. —murmuró, y negó con la cabeza. —Pero ha sido imposible. No me acuerdo de nada. —murmuró él. —Pero me sorprende que aprobara.
Louis asintió con la cabeza, un poco triste por la respuesta. —Bueno. —murmuró. —Nosotros te ayudamos a aprobar. —fue lo único que pudo decir. Al menos aquello era cierto.
Escucharon el sonido de una puerta abrirse y unas llaves, y en seguida supieron que ellos ya estaban de vuelta. —Chicos, ya estamos. —escucharon la voz de Harry.
Louis fue el primero en salir de la cocina, fue hasta su novio y éste se colgó en su cuello dejando las bolsas en el suelo y besando al chico de ojos azules. Aquellos dos derrochaban azúcar con lo dulces que eran. Zayn sonrió al verlos y vio a Liam llegar cargado de bolsas como una mula y dejarlas en el suelo. Liam estaba fuerte, los años lo habían tratado cada vez mejor.
—¿Qué tal el trabajo? —le preguntó Liam a Zayn para dejar que aquellos dos terminaran sus muestras de afecto.
—Bien. —suspiró Zayn. —Pero tengo hambre.
Liam rió levemente y miró a la pareja, la cual estaba riendo. —A ver, parejita, que aquí hay hambre. —los interrumpió Liam, y los ojos de ambos se posaron sobre el chico de ojos marrones.
—Yo no pienso cocinar, así que si alguien se ofrece voluntario... —Louis se encogió de hombros.
Liam suspiró. —Hemos traído pizza congelada. —informó.
—Ya lo sé. —murmuró Zayn yendo hacia el mueble y depositándolas en su lugar.
—Entonces deja de hacerlo. —dijo Louis terminando de colocar el último plato. —Yo ya he terminado, te espero en el coche, ¿vale? —le dijo.
—Louis. —le reprochó. Él quería que lo esperara.
—Zayn, tengo que poner la calefacción si no quieres que nos muramos de frío. —le dijo Louis saliendo de la cocina. Zayn bufó y regresó para coger más ollas. Todos se habían ido ya, y las únicas personas que quedaban en el restaurante eran ellos dos. Bueno, ahora sólo él. Cogió todas las que sus brazos le permitían, esta vez sin correr riesgos, ya que Louis no estaba cerca de él para ayudarlo en caso de emergencia, y las colocó en su lugar. Volvió de nuevo junto al fregadero, agarró las dos cacerolas que quedaban por coger y fue a colocarlas también en su lugar. Anduvo hasta el perchero, cogió su chaqueta, se la puso y cogió las llaves que se encontraban junto a la puerta. Se abrochó la chaqueta y salió del restaurante, cerrando la puerta con llave y bajando la verja de metal.
Se giró de golpe y se chocó con alguien. —Perdona, no te había visto. —se disculpó él avergonzado, al ver que le había derramado un poco de su café encima. El sujeto suspiró como si intentara tranquilizarse y Zayn se sonrojó, mirando unos ojos verde intenso mirándolo con un poco de enfado.
—Da igual. —murmuró ella, un tanto enfadada. No era un día bueno para ella, mucho menos ahora.
—De-deja que te dé un clínex. —tartamudeó, metiendo torpemente la mano en su bolsillo y sacando un paquete.
—No importa. —negó ella. Zayn se fijó mejor en la chica, aquella chica le resultaba familiar, ahora que se fijaba. Era como si él la hubiera visto en alguna parte.
—Yo... Disculpa, ¿te conozco? —murmuró Zayn mirándola fijamente.
La chica torció la cabeza. —Lo dudo. —dijo, yendo a pasar por su lado e irse, pero él la agarró del brazo.
—Ya sé quién eres. —dijo. —¿Noa Wilson? Iba contigo a clase. —dijo felizmente, él la había reconocido finalmente.
Ella se giró y lo miró, sin expresión alguna en el rostro. Finalmente terminó frunciendo el ceño. —Creo que no te he visto en mi vida, lo siento. —ella se encogió de hombros, y él parpadeó, un tanto dolido. Estuvieron todo un curso juntos. Tal vez él había cambiado demasiado como para que ella lo reconociera cuando no habían hablado jamás. Vio las fotos del anuario, era ella, sin duda. No podía estar equivocándose.
—Zayn —murmuró él. —, Zayn Malik. —dijo, intentando que le sonara. Ella negó con la cabeza y él desvió la mirada por un momento. —Solían... Meterse conmigo. —murmuró un tanto avergonzado.
—Oh. —dijo ella, como si ya lo recordara. —Creo que ya te recuerdo. —él esbozó una pequeña sonrisa ante aquello. —Bueno, debo irme, Zayn. —dijo ella, ahora sí, pasando por su lado y andando velozmente, alejándose, como si huyera de él.
Él parpadeó y empezó a andar hacia el coche donde Louis estaría esperándolo, probablemente, mucho más calentito que él debido a la calefacción.
—Por fin, anda que no te has tardado, don prisas. —dijo Louis cuando él abrió la puerta del copiloto y entró, sentándose y metiendo las piernas para cerrar rápidamente la puerta y calentarse. Se echó un poco de aliento en las manos para calentarlas e hizo fricción con éstas, intentando que se calentaran. —Hace un poco de frío, eh. —le dijo Louis mientras arrancaba el coche.
—Sí. —murmuró Zayn estirando las manos y colocándolas sobre la rendija del aire caliente. —¿Sabes con quién me he topado al salir del restaurante? —preguntó girando la cabeza hacia él.
—No, ¿quién? —preguntó, pero no demostró mucha curiosidad hasta que escuchó el nombre de aquella persona.
—Noa Wilson. —sus ojos se abrieron más de la cuenta y miró a Zayn de reojo, quien lo miraba curioso por su reacción.
—¿Ah, sí? —murmuró, como si pretendiera hacer que no le importaba. —¿Y qué te ha dicho?
Zayn miró sus manos calentándose en la rendija y se encogió de hombros. —Al principio no me reconoció, no se acordaba de mí hasta que le dije que era el chico con el que se metían. —murmuró. Sabía que el tema, a pesar de todo, seguía tocando a Louis por el hecho de que él era una de esas personas que se metían con él.
—Oh. —Louis sonaba decepcionado, Zayn supuso en seguida que era debido a que el tema le dolía, aunque se estuviera equivocando al suponerlo. Louis se sentía decepcionado al escuchar que ella no parecía recordarlo. Él, a pesar de no conocer a Noa y a pesar de lo que Harry le hubiera dicho, tenía la esperanza de que aquellos dos volvieran a estar juntos. —Bueno, no hablasteis mucho. —murmuró, sin mirarlo.
—Bueno, no recuerdo si hablamos o no. —dijo Zayn sin darle importancia. Louis se mordió los labios y apretó las manos levemente en el volante. No, por supuesto que él no lo recordaba. Jamás estaría de acuerdo con lo que Harry había hecho, jamás le gustó la idea de que él apartara a Noa de Zayn cuando ella realmente lo amaba, aquello era capaz de verse a kilómetros, pero Harry no lo veía así. Después de que Noa desapareciera, Louis la buscó, pero no la encontró. Él quería que ella volviera, pero resultó imposible, fue como si realmente hubiera desaparecido. Era curioso cómo ahora aparecía de repente. Louis había deseado muchas veces encontrarla y pedirle que regresara con Zayn, porque Harry había hecho muy mal en decirle que se alejara de él, y había causado más daño del que nunca imaginó, a ambos.
***
—Hush. —la llamó, mientras vertía comida para perro en su plato de plástico de color rojo. Hush vino corriendo hacia él y empezó a comer como si llevara mucho tiempo sin hacerlo. Tenían un pequeño jardín para Hush, donde ella cavaba muchos hoyos en los que enterraba todo lo que encontraba, por esa razón no le permitían entrar en casa. Una vez enterró los calzoncillos de Harry en un hollo, Harry los estuvo meses buscando sin éxito, hasta que un día aparecieron llenos de tierra. A Hush no le caía muy bien Harry. Zayn suspiró y acarició su lomo. Se colocó recto de nuevo y empezó a andar hacia dentro, cerró la puerta una vez hubo entrado y se dirigió a la cocina para tirar la lata a la basura. Ellos desde un principio quisieron un piso arriba, pero como Hush necesitaba espacio compraron el de la planta baja.
—Zayn, ¿te va bien pizza para cenar? Me da pereza preparar algo. —dijo Louis entrando en la cocina.
—Por mí bien. —le dijo él yendo al fregadero para lavarse las manos. —¿Dónde están Liam y Harry?
—Había una nota en la nevera que decía que se iban a comprar. —explicó.
—A lo mejor compran algo para comer. —dijo Zayn secándose las manos.
—Compren lo que compren, yo no voy a cocinar. —dijo Louis sentándose sobre la encimera de un salto.
Zayn sonrió y fue hacia la nevera, abriéndola en busca del zumo que le apetecía. —¿Quieres zumo? —le preguntó a Louis mientras cerraba la nevera con la botella de zumo de piña en la mano.
—Vale. —dijo Louis, y Zayn dejó la botella a su lado, sobre la encimera, y abrió el mueble de arriba cogiendo los vasos. Zayn vertió zumo en ambos vasos y cogió el suyo, llevándoselo a los labios mientras andaba lentamente hacia la nevera. Se terminó el zumo, abrió la nevera con el codo y metió la botella de nuevo en la puerta de la nevera. La cerró y fue hacia el fregadero para dejar el vaso. Louis bajó de la encimera de un salto y dejó también el vaso dentro del fregadero.
—¿Qué hacemos? —preguntó Zayn. Si Harry y Liam estuvieran ahí, probablemente cenarían y hablarían entre ellos de lo que habían hecho hoy, pero realmente no tenían nada interesante que contarse ellos dos.
Louis se encogió de hombros. —Zayn, ¿recuerdas algo del curso de 2015? —le preguntó de repente, y Zayn torció la cabeza.
—Muchas veces he intentado recordarlo. —murmuró, y negó con la cabeza. —Pero ha sido imposible. No me acuerdo de nada. —murmuró él. —Pero me sorprende que aprobara.
Louis asintió con la cabeza, un poco triste por la respuesta. —Bueno. —murmuró. —Nosotros te ayudamos a aprobar. —fue lo único que pudo decir. Al menos aquello era cierto.
Escucharon el sonido de una puerta abrirse y unas llaves, y en seguida supieron que ellos ya estaban de vuelta. —Chicos, ya estamos. —escucharon la voz de Harry.
Louis fue el primero en salir de la cocina, fue hasta su novio y éste se colgó en su cuello dejando las bolsas en el suelo y besando al chico de ojos azules. Aquellos dos derrochaban azúcar con lo dulces que eran. Zayn sonrió al verlos y vio a Liam llegar cargado de bolsas como una mula y dejarlas en el suelo. Liam estaba fuerte, los años lo habían tratado cada vez mejor.
—¿Qué tal el trabajo? —le preguntó Liam a Zayn para dejar que aquellos dos terminaran sus muestras de afecto.
—Bien. —suspiró Zayn. —Pero tengo hambre.
Liam rió levemente y miró a la pareja, la cual estaba riendo. —A ver, parejita, que aquí hay hambre. —los interrumpió Liam, y los ojos de ambos se posaron sobre el chico de ojos marrones.
—Yo no pienso cocinar, así que si alguien se ofrece voluntario... —Louis se encogió de hombros.
Liam suspiró. —Hemos traído pizza congelada. —informó.
[¡Bang! Surprise. ¿A que no os veníais venir la primera parte del bonus? Love me.]


¡Nooooo, no lo veía venir! Menos mal que gmail me envió que habías dicho algo por wattpad, porque había entrado a mi 'inspección rutinaria' hace un rato xD
ResponderEliminarOdio que no la recuerde, en serio, lloro. Fucking amnesia... :'( Pero Louis es muy cute, queriendo que triunfe el amor y que Zoa desprenda tanto amor como Harry y él <3
¡Espero la siguiente parte como loca!
No puede ser Noa no lo recuerda??? Eso me puso muy triste espero el siguiente capítulo con muchas ansias ZOA tiene que triunfar
ResponderEliminar