Autora: Sandra M.P.
NO COPYRIGHT. | SMUT | Violencia | Abusos | Violaciones
—Louis
me lo ha contado todo. —dije.
Él bajó su mirada. Había sufrido mucho, y no entendía el por qué. No era un mal chico, y lo que hizo fue muy valiente, aparte de que, ¿quién podría haber ido contra él? Sin motivo. Yo sospechaba de Harry, la verdad era que lo conocía bastante, yo sabía que Harry tenía algo que ver, pero Louis no quería admitirlo, se negaba, se negaba a aceptar aquello. Normal, si lo amaba, pero era la verdad, tenía que serlo. Porque sino, ¿cuál sería la razón? ¿Quién?
—Zayn, no te mereces nada de lo que te está pasando, y quiero ayudarte. —dije.
Él bajó su mirada. Había sufrido mucho, y no entendía el por qué. No era un mal chico, y lo que hizo fue muy valiente, aparte de que, ¿quién podría haber ido contra él? Sin motivo. Yo sospechaba de Harry, la verdad era que lo conocía bastante, yo sabía que Harry tenía algo que ver, pero Louis no quería admitirlo, se negaba, se negaba a aceptar aquello. Normal, si lo amaba, pero era la verdad, tenía que serlo. Porque sino, ¿cuál sería la razón? ¿Quién?
—Zayn, no te mereces nada de lo que te está pasando, y quiero ayudarte. —dije.
Él
alzó la mirada, mirándome con ojos vacíos, deprimidos. —Gracias,
de verdad... Pero nadie puede ayudarme. —dijo en voz baja.
—Sí que podemos, Zayn, y lo haremos. —dije seguro.
Él negó con la cabeza. Tal vez había perdido la esperanza, y la verdad era que me parecía normal. ¿Quién no lo haría habiendo pasado por lo mismo que él? Pero esperaba que pudiéramos hacerle recuperar la esperanza.
Liam:
—No. —dije.
—Liam. —suspiró.
—No, Niall. Estoy seguro de que le ha pasado algo. Seguro. Él no puede haberse ido así como así. —dije cruzándome de brazos.
—Liam, pareces un niño pequeño. Mira, entiendo que no quieras aceptarlo, pero de verdad, ¿qué pueden haberle hecho con tanta gente delante?
Abrí la boca dispuesto a hablar, incapaz de decir nada y negando con la cabeza. Y cerré la boca, sin lograr articular palabra. —Él... Él no es así.
Louis:
—¿Qué...?
—¿Louis? —dijo Leah sorprendida.
Me quedé estático al verlos a los dos sentados en la cama, sentados y mirando la tele.
—¿Qué haces aquí? —la miraba a ella, y después desvié mi mirada hacia Harry.
—Los encontré en la calle, a ella y a su padre. —explicó Harry. —Y los acogí.
Fruncí levemente el ceño. No me cuadraba. Harry sabía que Leah estaba con Zayn, y él había tenido a Zayn raptado, y Leah era la ex novia de Justin., así que nada tenía sentido. Aparte de que Leah estaba desaparecida, hasta ahora, por lo cual Harry la habría buscado, porque ni yo buscándola, imposible que hubiera sido coincidencia.
—Harry, ¿podemos hablar? —dije seriamente.
Harry tragó saliva, confirmándome que algo malo había en aquello, y nos fuimos a una habitación. Leah me miraba confundida. Seguramente no comprendía nada.
—Harry, habla. —dije seriamente.
Zayn:
Rasqué disimuladamente mis muñecas. No sabía por qué, pero la necesidad me invadió, con un mal presentimiento todo vino a mí. Necesitaba deslizar algo cortante por mi piel.
Miré a Luke, quien estaba sentado en el sofá. Ahora, estaba en su casa. No era lujosa, ni mucho menos, y no vivía con Louis. Aquí supongo que estaba a salvo de cualquier violador, pero no de mí mismo.
—¿Dónde está el baño? —dije, aguantándome las ganas de rascarme fuertemente, quitando las costras de mis cortes.
—La puerta blanca con el pomo dorado. —dijo sin prestar mucha atención, mirando el fútbol atentamente.
Me levanté y me dirigí hacia mi destino. Rebusqué por todos los muebles buscando algo cortante. Tijeras, una cuchilla... Cualquier cosa.
Y en el segundo cajón, al lado del lavabo, ahí estaba esperándome, una cuchilla, la cual me libraría del estrés, y de todas mis preocupaciones.
Demasiada presión, demasiado fuerte, demasiada tristeza.
Leah:
El teléfono sonó. Miré hacia mis lados. Harry estaba hablando con Louis todavía. ¿Qué hacía? ¿Lo cogía... O dejaba que sonara?
Me levanté, e indecisa anduve hacia él.
—¿Sí?
—¿Residencia de Harry Styles? —dijo una voz amarga, y bastante conocida, debía decir.
—Eh... Sí, Harry ahora mismo está ocupado. —respondí.
—Dile que Tomás ha llamado. —dijo, y colgó.
Parpadeé y dejé el teléfono en su lugar. De acuerdo, una llamada un tanto extraña.
La puerta se abrió, y por ella salieron ambos un tanto serios. —Leah. —dijo Louis, y después miró a Harry, quien le suplicó con la mirada. Bien, ahora estaba todavía más confundida que antes. —Leah... Hay algo que tengo que decirte. —dijo Louis.
—Espero que me expliques esto... Porque yo no entiendo nada. —dije.
—Leah —intervino Harry, acaparando mi atención. —, por favor, no me odies. —y eso terminó por confundirme del todo.
Luke:
Hacía demasiado tiempo que Zayn estaba en el baño. ¿Qué estaría haciendo?
Me levanté y fui hacia la puerta del baño. Llamé a la puerta. —¿Zayn? —dije poniendo la oreja, y no obtuve respuesta.
Esperé unos segundos más, y abrí. Había sangre en el suelo, y tragué saliva. Un camino que llevaba hacia la bañera. Anduve lentamente, y lo que vi me dejó estático.
—¡Joder, Zayn! —grité espantado.
Leah:
Negaba constantemente con la cabeza. —Leah, de verdad, lo siento. —dijo Harry.
—Eres... Eres despreciable. —dije en susurro.
—Leah, por favor, escúchame, te he conocido mejor, y te juro que iba a ayudarte. —dijo intentando acercarse a mí. Y yo me alejé.
—No. Tú estabas detrás de todo esto. —dije. —¡Por tu culpa yo dejé a Zayn!
—Leah...
—¡Por tu culpa lo he perdido todo! —grité, cada vez más colérica. —¡Eres un hijo de puta, eso es lo que eres! —grité. Y él cerró los ojos con fuerza, como si le hubiera dolido lo que había dicho.
—Leah... —ahora fue Louis quien me habló. Negué con la cabeza y me alejé, dispuesta a irme.
Louis:La puerta se cerró fuertemente, ella se había marchado. —Harry —dije alzando su mentón. —, ¿estás bien?
Asintió con la cabeza. —Sí. —dijo débilmente, con lágrimas brillando en sus ojos.
"Hijo de puta". Nadie le decía eso a Harry por el simple hecho de que era verdad. Todo el mundo sabía que ese era el insulto prohibido, claro que ella no tenía ni idea. ¿Y lo que más dolía? Que te lo dijera una persona a la que le habías cogido cariño, eso lo sabía por experiencia propia.
—Estoy bien. —dijo. Pero no, no lo estaba.
—Harry... Es normal que esté enfadada. —dije.
Harry asintió con la cabeza. —Ya... Lo sé. —susurró.
—Harry... Ella no lo sabía. —dije.
Él medio sonrió. —¿Y eso qué? Ha dolido de todos modos. —negó con la cabeza. —La verdad duele.
Luke:
—Joder... Joder... Louis, cógelo de una puta vez. —murmuraba preocupado dando vueltas por toda la habitación.
Zayn respiraba, y su corazón seguía palpitando a un ritmo normal. Había perdido mucha sangre y se había desmayado. Había tenido amigos que se cortaban, sí, hasta el punto de matarse, pero ya había perdido a muchos, y no dejaría que esto sucediera una vez más.
—Sí que podemos, Zayn, y lo haremos. —dije seguro.
Él negó con la cabeza. Tal vez había perdido la esperanza, y la verdad era que me parecía normal. ¿Quién no lo haría habiendo pasado por lo mismo que él? Pero esperaba que pudiéramos hacerle recuperar la esperanza.
Liam:
—No. —dije.
—Liam. —suspiró.
—No, Niall. Estoy seguro de que le ha pasado algo. Seguro. Él no puede haberse ido así como así. —dije cruzándome de brazos.
—Liam, pareces un niño pequeño. Mira, entiendo que no quieras aceptarlo, pero de verdad, ¿qué pueden haberle hecho con tanta gente delante?
Abrí la boca dispuesto a hablar, incapaz de decir nada y negando con la cabeza. Y cerré la boca, sin lograr articular palabra. —Él... Él no es así.
Louis:
—¿Qué...?
—¿Louis? —dijo Leah sorprendida.
Me quedé estático al verlos a los dos sentados en la cama, sentados y mirando la tele.
—¿Qué haces aquí? —la miraba a ella, y después desvié mi mirada hacia Harry.
—Los encontré en la calle, a ella y a su padre. —explicó Harry. —Y los acogí.
Fruncí levemente el ceño. No me cuadraba. Harry sabía que Leah estaba con Zayn, y él había tenido a Zayn raptado, y Leah era la ex novia de Justin., así que nada tenía sentido. Aparte de que Leah estaba desaparecida, hasta ahora, por lo cual Harry la habría buscado, porque ni yo buscándola, imposible que hubiera sido coincidencia.
—Harry, ¿podemos hablar? —dije seriamente.
Harry tragó saliva, confirmándome que algo malo había en aquello, y nos fuimos a una habitación. Leah me miraba confundida. Seguramente no comprendía nada.
—Harry, habla. —dije seriamente.
Zayn:
Rasqué disimuladamente mis muñecas. No sabía por qué, pero la necesidad me invadió, con un mal presentimiento todo vino a mí. Necesitaba deslizar algo cortante por mi piel.
Miré a Luke, quien estaba sentado en el sofá. Ahora, estaba en su casa. No era lujosa, ni mucho menos, y no vivía con Louis. Aquí supongo que estaba a salvo de cualquier violador, pero no de mí mismo.
—¿Dónde está el baño? —dije, aguantándome las ganas de rascarme fuertemente, quitando las costras de mis cortes.
—La puerta blanca con el pomo dorado. —dijo sin prestar mucha atención, mirando el fútbol atentamente.
Me levanté y me dirigí hacia mi destino. Rebusqué por todos los muebles buscando algo cortante. Tijeras, una cuchilla... Cualquier cosa.
Y en el segundo cajón, al lado del lavabo, ahí estaba esperándome, una cuchilla, la cual me libraría del estrés, y de todas mis preocupaciones.
Demasiada presión, demasiado fuerte, demasiada tristeza.
Leah:
El teléfono sonó. Miré hacia mis lados. Harry estaba hablando con Louis todavía. ¿Qué hacía? ¿Lo cogía... O dejaba que sonara?
Me levanté, e indecisa anduve hacia él.
—¿Sí?
—¿Residencia de Harry Styles? —dijo una voz amarga, y bastante conocida, debía decir.
—Eh... Sí, Harry ahora mismo está ocupado. —respondí.
—Dile que Tomás ha llamado. —dijo, y colgó.
Parpadeé y dejé el teléfono en su lugar. De acuerdo, una llamada un tanto extraña.
La puerta se abrió, y por ella salieron ambos un tanto serios. —Leah. —dijo Louis, y después miró a Harry, quien le suplicó con la mirada. Bien, ahora estaba todavía más confundida que antes. —Leah... Hay algo que tengo que decirte. —dijo Louis.
—Espero que me expliques esto... Porque yo no entiendo nada. —dije.
—Leah —intervino Harry, acaparando mi atención. —, por favor, no me odies. —y eso terminó por confundirme del todo.
Luke:
Hacía demasiado tiempo que Zayn estaba en el baño. ¿Qué estaría haciendo?
Me levanté y fui hacia la puerta del baño. Llamé a la puerta. —¿Zayn? —dije poniendo la oreja, y no obtuve respuesta.
Esperé unos segundos más, y abrí. Había sangre en el suelo, y tragué saliva. Un camino que llevaba hacia la bañera. Anduve lentamente, y lo que vi me dejó estático.
—¡Joder, Zayn! —grité espantado.
Leah:
Negaba constantemente con la cabeza. —Leah, de verdad, lo siento. —dijo Harry.
—Eres... Eres despreciable. —dije en susurro.
—Leah, por favor, escúchame, te he conocido mejor, y te juro que iba a ayudarte. —dijo intentando acercarse a mí. Y yo me alejé.
—No. Tú estabas detrás de todo esto. —dije. —¡Por tu culpa yo dejé a Zayn!
—Leah...
—¡Por tu culpa lo he perdido todo! —grité, cada vez más colérica. —¡Eres un hijo de puta, eso es lo que eres! —grité. Y él cerró los ojos con fuerza, como si le hubiera dolido lo que había dicho.
—Leah... —ahora fue Louis quien me habló. Negué con la cabeza y me alejé, dispuesta a irme.
Louis:La puerta se cerró fuertemente, ella se había marchado. —Harry —dije alzando su mentón. —, ¿estás bien?
Asintió con la cabeza. —Sí. —dijo débilmente, con lágrimas brillando en sus ojos.
"Hijo de puta". Nadie le decía eso a Harry por el simple hecho de que era verdad. Todo el mundo sabía que ese era el insulto prohibido, claro que ella no tenía ni idea. ¿Y lo que más dolía? Que te lo dijera una persona a la que le habías cogido cariño, eso lo sabía por experiencia propia.
—Estoy bien. —dijo. Pero no, no lo estaba.
—Harry... Es normal que esté enfadada. —dije.
Harry asintió con la cabeza. —Ya... Lo sé. —susurró.
—Harry... Ella no lo sabía. —dije.
Él medio sonrió. —¿Y eso qué? Ha dolido de todos modos. —negó con la cabeza. —La verdad duele.
Luke:
—Joder... Joder... Louis, cógelo de una puta vez. —murmuraba preocupado dando vueltas por toda la habitación.
Zayn respiraba, y su corazón seguía palpitando a un ritmo normal. Había perdido mucha sangre y se había desmayado. Había tenido amigos que se cortaban, sí, hasta el punto de matarse, pero ya había perdido a muchos, y no dejaría que esto sucediera una vez más.


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